30
Ago
2008
09:00
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
No sólo metales extrae del suelo la minería. La sal ha sido desde siempre un producto valiosísimo –y origen del término salario, lo que da buen ejemplo de su importanciaSEnD y la buena sal puede llegar incluso a exportarse entre distintos continentes. Así ocurrió durante siglos con la sal gema de Minglanilla (Cuenca), mencionada por su calidad en escritos de la época imperial romana.
La mina, que explota un domo salino cercano a las Hoces del Cabriel, estuvo funcionando hasta finales del siglo XIX. Y aún hoy mucha gente se acerca a la llamada rambla Salá, a unos kilómetros del pueblo por la llamada ruta de Los Calderones.
Propiedades curativas
Hoy en la rambla hay unas pozas de agua que la gente busca por sus propiedades curativas. En efecto, el agua disuelve las sales y se carga de todo tipo de compuestos que la sabiduría popular considera salutíferos para la piel, en especial, para heridas, enfermedades cutáneas y cicatrices.
El paisaje es abrupto y hermoso, y el paseo está al alcance de cualquier excursionista, ya que la Ruta de los Calderones está señalizada, y tiene varios miradores acondicionados.
29
Ago
2008
09:00
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
Inventar la agricultura fue bueno para la Humanidad, ya que, según las últimas investigaciones, tuvo como objetivo la fabricación de cerveza. Poco después, sin embargo, descubrimos el pan, que ha formado parte de nuestra dieta desde hace milenios. El pan es un invento necesario, ya que nuestros estómagos no estás construidos para digerir grano de cereal; necesitamos transformar los almidones en otros carbohidratos más sencillos de digerir. Machacar los granos, mezclarlos con agua y cocer esta masa consigue este propósito. Antes, cada casa tenía su propio horno de pan, pero desde hace mucho las panaderías más industrializadas forman parte de la vida de los pueblos.
En Siétamo, Huesca, Casa Ferrando es famosa por su calidad y porque, además, permite ver en directo el funcionamiento de un obrador de panadería. Los panes y los bollos dulces y salados se escogen directamente del horno, pasando por delante de la maquinaria que amasa sin fin para conseguir la textura ideal. La panadería es lugar de peregrinación obligada para locales y visitantes; merece la pena la degustación de sus productos, acompañada de un poco de reflexión sobre su significado.
28
Ago
2008
09:00
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
Las vacas, los osos y ciertos monos gustan de buscar las frutas que han fermentado para achisparse al ingerir el alcohol que en ellas se forma. No es extraño entonces que los humanos inventásemos la agricultura con el fin de fermentar azúcares y obtener alcohol, ni que hayamos sido capaces de extraerlo de casi cualquier vegetal, con mayor o menor dificultad.
En este museo de la sidra asturiana podemos ver cómo se las han arreglado allí para crear esa obra maestra de la gastronomía que es la sidra.
El museo de Nava tiene una fuerte vocación de participación del público, y muestra de modo interactivo el proceso de fabricación de la sidra. Puede verse el desván de un lagar, las herramientas necesarias para lo diferentes procesos, prensas, un simulador de lavado de manzanas, maquetas de lagares, etcétera.
Y, por supuesto, está la bolera virtual, porque el juego de los bolos y la sidra han estado siempre y están aún hoy íntimamente relacionados. Nada como echar una partida de cuatriada, aunque sea virtual, para generar la sed necesaria para catar el producto estrella del museo.
27
Ago
2008
09:00
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
Durante miles de años hemos tomado leche de varios animales, un rico alimento, a pesar de que una buena parte de la población adulta no tolera la lactosa. Pero hace mucho que descubrimos que había métodos de hacer más digestiva y duradera la leche: uno de ellos es su transformación en queso. Cuajar la leche, eliminando buena parte del agua, dejar que las bacterias acidifiquen el conjunto e incluso que algunos mohos crezcan sobre o dentro de la masa proporciona no sólo un producto mucho más sabroso, sino que al transformar la lactosa en caseína lo hace más digestivo. En el caso de algunos quesos particulares una fermentación especial crea verdaderas obras maestras.
Es lo que ocurre con la Torta de El Casar, en la que la leche de oveja cuajada con cardo termina creando una maravilla organoléptica. En el museo de El Casar de Cáceres podemos ver de qué manera se hace y seguir todo el proceso para comprender sus orígenes, en el siglo XVI. Esta tierra formaba parte del circuito de la trashumancia y los pastores aborrecían los quesos atortaos, que se venían abajo durante la maduración y quedaban semilíquidos por dentro y un tanto amargos; una delicia al paladar.
26
Ago
2008
09:00
Con ciencia viajera por PEPE CERVERA
A veces la minería no exige grandes esfuerzos de localización de vetas minerales: a veces las riquezas simplemente asoman del suelo. Esto es lo que ocurre en el norte de la provincia de Huelva, donde el paisaje y el mismo río que lo recorre desnudan lo que esconden. El Río Tinto tiene sus aguas de ese color porque desde tiempo inmemorial arrastra óxidos de hierro de los riquísimos depósitos minerales que se depositaron allí en el Carbonífero. Desde tiempo remoto se llevan explotando estos depósitos por su oro, plata, cobre y hierro; principalmente, por todos los pueblos que han vivido allí. Empezando por Tartessos, de cuya riqueza era sin duda responsable.
Los iberos, los fenicios, los romanos, los musulmanes y por fin los británicos han explotado estas minas, dando lugar a un paisaje tan extraterrestre que la NASA lo usa para probar sondas marcianas. Hoy existe un parque minero donde puede verse una mina antigua, un gran museo de la minería en el antiguo hospital y una casa victoriana restaurada a su momento de esplendor, cuando los ingleses dominaban la minería onubense, en el siglo XIX. El parque minero está en Minas de Riotinto, Huelva.