Tu próximo coche será un 600

Fundación Vida Sostenible

No es fácil ver un Seat 600 por las calles, quedan algunos ejemplares de colección o usados por empresas turísticas. Cuando te acercas a uno sorprende su aspecto compacto y líneas elegantes (no en vano fue diseñado en Italia). Fue el coche más vendido en España durante varios años, hasta mediados de la década de 1960, y se le considera el verdadero heraldo de la motorización de nuestro país. Cuando empezó su fabricación en 1957 tocaban a más de 100 habitantes por coche, diez años después ya eran 25, actualmente tocamos a dos personas por vehículo, nos sobran dos o tres plazas.

Si comparamos el Seat 600 con el Seat León, el coche más vendido en España en 2017, veremos como el 600 era mucho más pequeño que su sucesor. Medía 3,3 x 1,4 metros, con una superficie ocupada de menos de 5 metros cuadrados, y el León mide 4,3 x 1,8, casi 8 metros cuadrados. En una ciudad del tamaño de Madrid, eso podría suponer liberar tres  kilómetros cuadrados de espacio urbano, lo que no está nada mal. Los 600 kilos del Seat 600 en vacío son la mitad del peso del Seat León (1.200 kilos), y eso implicaría 600.000 toneladas menos de materiales necesarios para fabricar un millón de automóviles, y 600.000 toneladas de residuos menos.

Las virtudes del Seat 600 no acaban ahí. Con una potencia muy reducida (20 kW) podía moverse a una velocidad punta de 110 km/h. El Seat León tiene 81 kW, cuatro veces más, y su velocidad máxima roza los 200 km/h, es decir, 80 km/h más que el límite legal de velocidad en las carreteras españolas. Peso reducido, potencia limitada y velocidad suficiente: un coche muy interesante para reducir la huella ecológica del transporte, sobre todo si cambiamos el motor de gasolina por uno eléctrico.

El Biscúter de Autonacional, que reinó en las carreteras españolas a mediados de la década de 1950, era un caso extremo de microcoche, tal vez demasiado pequeño. Lejos de ser una chapuza automovilística, era fruto de la experiencia del diseñador de aviones Gabriel Voisin. El Biscúter llevó al límite la idea de coche compacto. Medía 2,5 por 1,1 metros, menos de 3 metros cuadrados y pesaba 240 kilos, que se movían a una velocidad punta de 75 kilómetros por hora gracias a una potencia total de 7 kW. Es verdad que solo tenía dos plazas. Si el Biscúter parece algo exageradamente pequeño, el modelo Seat 600 sigue siendo muy válido, tal vez agrandando un poco el interior para adaptarlo a los cuerpos humanos de mayor tamaño medio de hoy en día. Reducir pesos, tamaños y potencias de los coches más vendidos será un paso importante hacia la sostenibilidad en la movilidad, tal vez tu próximo coche sea un E-600 eléctrico.