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Cosas que todos los jueces deben saber

30 abr 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

Hay una escena memorable en la película Horizontes lejanos en la cual los buenos, que capitanea James Stewart, tienen acorralados a los malos en un desfiladero, de manera que éstos no tienen manera de escapar y aquéllos sólo necesitan apretar el gatillo para ir acabando uno por uno con todos los forajidos. Hay luego un momento en que el héroe ordena a los suyos que cesen el fuego, dado que sus adversarios no tienen defensa alguna; sin embargo, uno de los pistoleros del bando de los buenos, que encarna Arthur Kennedy, se niega a dejar de disparar y le pregunta con gesto de sorpresa al jefe que por qué no matarlos de una vez a todos a los malos, ahora que los tienen a tiro. Es entonces cuando James Stewart se gira en escorzo, lo mira con desolación y le responde con una frase a medio camino entre la sabiduría y la amargura: “Si no sabes por qué debemos dejar de disparar, no puedo explicártelo”.
A algunos de los magistrados que integran la piadosa Sala de lo Contencioso les ocurre algo parecido: si con lo mayores que son y la mucha ciencia jurídica que atesoran no son capaces de comprender que la expresión “de género” es equivalente a la expresión “de sexo”, no podemos explicárselo; y si no han entendido que la expresión “opciones vitales” no significa algo malo, sino simplemente algo normal y no necesariamente cargado de contenidos sexualmente pecaminosos, tampoco podemos explicárselo.
Ciertos jueces se comportan más como curas rijosos que como prudentes juristas. Y se comportan así porque no entienden lo obvio: no entienden la idea misma de libertad, sea ésta ideológica o sea sexual; ni la idea misma de Estado aconfesional; ni la idea misma de que la justicia es un 50% de aplicación de la ley y un 50% de sentido común. Parecen creer que esto es el viejo Oeste y que James Stewart jamás existió.

Una pareja desacelerada

30 abr 2008
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MAGDA BANDERA, periodista

Me ha dicho Sole que ella y Ramón están pasando por una desaceleración de pareja. Al oírla estuve a punto de felicitarla, porque esos dos iban embalados y frenar un poco podría sentarles bien. Pero
Sole no parecía contenta.

Para calmarla, le dije que ir acelerada por la vida es mucho peor y que las casas no se especulan por el tejado. Pero volví a meter la pata: “No me hables de la casa. Ahora que teníamos un alquiler decente, ya me veo organizando un minitrasvase de bártulos al piso de mis padres. Está claro que no nos entendemos”, se lamentaba.Tampoco yo comprendía nada de lo que decía, bastante me ha costado acostumbrarme a que los modernos incluyan la palabra viejuno cada tres frases. Pero la cosa es sencilla.

Sole y Ramón, como la mayoría de las parejas desaceleradas, tienen problemas de comunicación. No hablan claro y se pasan el día con mensajes contradictorios. La otra noche, por ejemplo, a Ramón le dio por prohibirle a Sole que comiera pipas, por si eran de Ucrania. “¿Me convertiré en una mutante chernobilera si lo hago?” Él decía que no, pero que parase de triturar cáscaras. Y Sole chillando que no la tratara como si fuera tonta, que las pipas eran más baratas que las aceitunas rellenas y que no estaba el Euribor para bollos. Así que se pasaron el ratito de tele discutiendo en plan rueda de prensa sin preguntas, sin decirse nada de nada. Y, claro, así se desacelera hasta el más enamorado. A toda pastilla.

Integrados pero del todo

29 abr 2008
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LUZ SANCHIS. PERIODISTA

En Catalunya han decidido coger el toro por los cuernos y se han puesto a pensar medidas que eviten la excesiva concentración de inmigrantes en algunos colegios. La idea del conseller del ramo, Ernest Maragall, consiste en implantar una especie de numerus clausus y distribuir a los chavales de forma que la integración sea de ida y vuelta.
Hasta ahora, los que se podían integrar con facilidad eran los magrebíes dentro de un grupo de pakistaníes pero no en una colla de catalanes de toda la vida . Por supuesto, se hará teniendo en cuenta el barrio. En el caso de Barcelona, la Diagonal hace de frontera. Por encima de ella todo suele ser más fácil pero en distritos como el de Ciutat Vella, por ejemplo, conozco a quien ha salido corriendo después de intentar preinscribir a su hijo para el año que viene.
Los padres en cuestión no sienten ningún tipo de xenofobia y ni siquiera se quejan demasiado cuando la bachata invade su calle de madrugada. Sólo quieren que su hijo conozca a todo tipo de personas y vaya a una escuela pública cerca de su casa. Y, de paso, no tener que hacer la típica trampa de empadronar al niño en casa de sus abuelos.
El 80% de los inmigrantes está en la escuela pública. Lo mejor de esta medida es que a las concertadas se les va a acabar el chollo. Ése que permite predicar las virtudes de la integración durante la clase de religión y discriminar a la hora de abrir las matrículas.

Financiación y metafísica

28 abr 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

La cuestión de la financiación autonómica se formulaba hasta no hace mucho con una sencilla pregunta: ¿cómo se reparte el dinero de TODOS entre las 17 autonomías? Hoy, las autonomías más prósperas han logrado modificar la pregunta, que ahora se formula así: ¿cómo se reparte MI dinero entre las autonomías menos prósperas y en qué se lo gastan? Las cosas se plantean ahora tan crudamente porque somos un país más rico y la riqueza es egoísta, pero es cierto que en los territorios más desarrollados aumenta el resentimiento cuando creen que los menos afortunados disfrutan de ocasionales avances que ellos no tienen: o sea, que a los escolares extremeños y andaluces se les salen los ordenadores por las orejas y aquí seguimos tirando de pizarra, ¿no?, y todo eso con MI dinero, ¿no?
El problema es difícil de resolver porque parece económico, pero es en realidad metafísico: ¿España es una o muchas? ¿La riqueza del país es de todos o lo es de cada uno? El Gobierno tendrá que huir de las trampas de la metafísica acotando los derechos básicos y asignándoles una financiación homologable en todos los territorios. Los derechos que garantizan la cohesión y favorecen la equidad, que se paguen con dinero de todos; los extras, que se los costee cada cual. Pero llegar a esas modestas conclusiones significaría que la política española al fin ha dejado atrás la metafísica y me temo -dicho sea en lenguaje poco metafísico- que no nos caerá esa breva.

Adiós Narbona, adiós

28 abr 2008
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JOSÉ ANTONIO LABORDETA

Zapatero, cuando llegó al Gobierno en el año 2004, lo primero que hizo fue traer las tropas de Irak y anular el Plan Hidrológico –hidroilógico lo llamaba un gran científico- y anular el Trasvase del Ebro que era, al fin y al cabo lo que se encerraba en el Plan.

Ante esas actitudes muchos, que nunca vemos claro los sinuosos caminos de la socialdemocracia, apoyamos su nombramiento como Presidente.

Durante una buena parte de esa Legislatura, Zapatero fue tomando decisiones legislativas tan progresistas que llegué a decir, en una entrevista, que era el Presidente más de izquierdas que había habido en la democracia esta de monarquía- republicana.

Y los sigo afirmando.  Sucedió luego que le fueron poniendo palos en las ruedas una veces los suyos, otras sus aliados y siempre los del PP que nunca aceptaron haber perdido las elecciones. Lo que fue un Presidente de izquierdas se fue transformando en un personaje abatido por los encuentros y desencuentros y tuvo, al final, ante las nuevas elecciones, ceder los intereses de barones a los que les iba a deber su nuevo nombramiento.

En estas circustancias aleja de su lado a la Ministra Narbona, la mas eficiente y efectiva, la que cuando llegó al cargo sabía a que iba. Como era una ecologista radical, el Presidente la mandó a casa porque Montilla quiere agua y ella no estaba por este bodrio. El señor Zapatero se ha metido más en su laberinto. Lo siento.

Es sólo una asignatura, no un catecismo

25 abr 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

Ave María Purísima y que Dios me perdone, pero la sentencia del Alto Tribunal Andaluz que amparaba la objeción de conciencia a la asignatura Educación para la Ciudadanía era más un sermón que una sentencia. Buen sermón, pero mala sentencia. Buenos confesores, pero regulares jueces. Piadosos ciudadanos, pero discutibles funcionarios.
La sentencia era un dictamen más espiritual que propiamente judicial, y ya sabemos que cuando la justicia se pone espiritual fácilmente deja de ser justicia porque tiende, queridos hermanos, a iluminar el camino hacia la verdad judicial valiéndose de la deslumbrante antorcha de la fe y no ¡ay! de la modesta linterna de la razón. La Fiscalía del Supremo que acaba de recurrir el sermón andaluz no da puntada sin hilo y, con la sobriedad propia de la prosa judicial pero con su puntito de retranca, subraya la “manifiesta insuficiencia argumentativa” de la homilía del TSJA.
Hay una porción no mayoritaria pero sí significativa de jueces que tiene dificultades para entender los tiempos democráticos. Como jueces suelen tener numerosas virtudes secundarias, pero casi ninguna principal. Son con toda probabilidad pulcros, ordenados, puntuales, cumplidores, piadosos. Son todo eso, pero no han entendido nada; son todo eso, pero todo eso no es nada si uno cree ciegamente que Educación para la Ciudadanía es un catecismo al revés que hay que combatir a antorchazo limpio.

El diagnóstico y la solución

25 abr 2008
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DAVID MIRÓ 

 

Mes y medio después de las elecciones resulta francamente divertido leer artículos como el que ayer publicaba en La Razón el señor José Antonio Vera. Les ha costado, pero al final han llegado a una conclusión. “Si el Pepé no es capaz de superar su desventaja en ambos territorios (Catalunya y Euskadi) no volverá a ganar las elecciones en España”.

Acierta en el diagnóstico pero, ay amigo, ni él mismo se atreve a dar una solución. Será, seguramente, porque no la hay. Por desgracia no se puede rebobinar y borrar el pasado. Y no será que no les advirtieron. El propio Artur Mas, en su memorable intervención ante el Congreso de los Diputados en el pleno de aceptación a trámite del Estatut en noviembre de 2005, advirtió al PP que “hay momentos que no se olvidan, también de cara al futuro”.

El drama del PP es que la misma estrategia que les ha servido para desgastar al PSOE en amplias zonas de España es la causa de su derrota. Los 17 escaños de desventaja con el PSC son insalvables. Y si, como parece, intentan ensayar una especie de reconciliación con el electorado catalán, nadie se lo va a creer y, lo que es más grave, le restaría parte de ese voto nacionalista español que ahora han recogido.

Además, ¿quién les seguiría en esa rectificación? ¿La Cope de Losantos? ¿El Mundo de Pedro Jota? ¿La Telemadrid de Curri Valenzuela?

Amigo Vera, tienes más razón que un santo. El PP no volverá a ganar unas elecciones generales.

El ligue del Ave

25 abr 2008
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EVA MINTENIG, escritora

Parece mentira que los políticos tengan tan poca vista. Acabo de hacer mi primer trayecto en Ave Madrid-Barcelona y todavía no me creo lo fabuloso que ha sido.
Y digo lo de la poca vista porque me he dado cuenta de que en el Ave se liga cantidad. Las circunstancias son propicias: mucha gente viajando sola, sobretodo hombres (¡chicas que buscáis pareja, ojo al parche!), en un ambiente agradable, gozando de buenas vistas, y lo mejor: no hay turbulencias y la gente no va atada, sino que se puede levantar, darse un garbeo hasta el vagón cafetería, echar un vistazo al personal e incluso entablar conversación.
Por eso no entiendo que, siendo los políticos como son, hayan retrasado la llegada del Ave a Barcelona nada menos que 16 años. La cantidad de mal rollo que se ha producido durante estos años entre Madrid y Barcelona habría sido imposible si los que nos gobernaban y nos gobiernan hubieran cumplido sus promesas, porque castellanos y catalanes habrían estado ligando a destajo en los amplios pasillos del Ave, en esos inmensos y cómodos lavabos, y encontrándose la mar de majetes unos a otros.
Cuántas oportunidades perdidas, cuántas relaciones truncadas. ¡Si, además, lo único que hace falta para tener una España unida son unos cuantos Aves más! Poca vista, o mala fe.
De verdad lo digo: habría que pedir una indemnización.

¿Me quieres gorda o flaca?

23 abr 2008
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MAGDA BANDERA, periodista 

José, tenemos que hablar, que quedan dos días para el verano. ¿Qué hago, adelgazo o paso? Porque si la idea es embarazarnos en octubre, no sé si vale la pena que para un ratito de bikini me atiborre de hierbas asquerosas y vaya al baño cada tres horas. ¿Tú me quieres figurín o solidaria? ¿Cómo que no entiendes lo de solidaria? ¿Ya no lees el diario? Pues publica un estudio de Oxford que dice que si comes como un camionero, tienes más probabilidades de parir un varón. Pero como estamos siempre a dieta, os vais a extinguir.
Así que decide: ¿Prefieres que siga dedicando el 25 por ciento de mi sueldo a comprar cremas, barritas y al gimnasio, o vamos a por un bebé macho? Aunque no sé para qué lo pregunto.
Ya sé que a ti te gusta tener dónde agarrar, pero no me refiero a eso. Acabo de comprender que además de malgastar mi salario, también estoy desperdiciando el 50 por ciento de mi tiempo y de mi cerebro angustiándome con estas estupideces.
Ahora lo sé, los científicos del estudio de Oxford no querían liberarnos. Estaban pensando en las chinas, que a partir de ahora se van a poner redondas como muñecas rusas para ahorrarse problemas con los partos. Es mucha coincidencia que lo suelten justo cuando los Juegos Olímpicos van a llenar el país de hamburguesas. ¿Que estoy paranoica? Pues sí, es lo que tiene pasar hambre, que una no razona. A la porra con las hierbas.

Una pregunta sin respuesta

21 abr 2008
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ANTONIO AVENDAÑO

La derecha está intentando responder a la pregunta ¿quién manda aquí? Se trata de una pregunta que parece fácil, pero no lo es. La derecha, además, no está acostumbrada a contestar una pregunta tan comprometida porque siempre ha tenido un jefe natural, normalmente designado por el jefe natural anterior.
Hacía tiempo que la derecha no hacía tan feliz a la izquierda: ver a los adversarios sacándose los ojos unos a otros es un espectáculo gozoso. Lo que da más felicidad en política es sin lugar a duda matar simbólicamente al adversario ganándole las elecciones, preferiblemente por mayoría absoluta, porque cuando ganas por mayoría relativa, lo matas, sí, pero lo matas poco, considerando sus merecimientos. Pero lo segundo que sin duda hace más felices a los políticos es ver a su principal adversario matándose a sí mismo. Tras una dura jornada de trabajo en la ejecutiva, es agradable sentarse con los compañeros a ver plácidamente el telediario de las nueve e ir contando los cuchillos que sobrevuelan las cabezas enemigas. ¿Cómo va Rajoy? ¿Lo matan o no? Pues al principio parecía que sí, pero ahora se ve que no. Lo principal es que no lo maten pronto porque entonces se acaba el espectáculo y volvemos a la morralla: ETA, la crisis, la educación, los trasvases.
La derecha aún tardará años en contestar la endiablada pregunta. Zapatero es un tipo con suerte. Necesita muy poco para ser feliz: le basta con poner el telediario.