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El artilugio antipaparazzi

15 jul 2008
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XAVI CASINOS/

En un avión rumbo a Lisboa leo una noticia que me divierte: “Inventan un aparato antipaparazzi”, dice el titular. Se trata de un artilugio diseñado por la universidad israelí de Ban Ilán capaz de distorsionar las imágenes digitales que se generen en un radio de influencia alrededor del portador. Y claro, el target del mercado de este inhibidor van a ser los famosos habitualmente acosados por las cámaras de la prensa rosa.

Pues va a ser divertido cuando el aparatejo empiece a distribuirse entre el colectivo este de la compra-venta de exclusivas y fotos robadas. A partir de ahora, la Obregón, Pantoja y compañía podrán eludir a los paparazzi si tienen uno de estos dispositivos y lo activan. Pero lo bueno es que también sabremos cuándo no lo hacen y así se desenmascararán
algunos de esos montajes que llaman falsos posados.

Y otra consecuencia más puede ser el renacimiento en el sector fotográfico del negocio del clásico carrete que después hay que llevar a revelar, pues el inhibidor israelí podrá distorsionar las cámaras digitales, pero no las analógicas. Además, que sea un invento nuevo lo dudo. Seguro que los servicios de contraespionaje hace años que lo utilizan y a lo mejor este es uno que les ha quedado obsoleto a los del Mossad y ahora le dan una salida comercial.

En fin, que el tedio de los aviones provoca que uno acabe reflexionando sobre cosas como esta. Será por el cambio de presión.

¡Qué bueno lo del AVE!

01 jul 2008
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XABI CASINOS

Debo confesar que desde que tenemos AVE Barcelona-Madrid no he vuelto a hacer este trayecto en avión, aunque que mi Iberia Plus se resienta. Y la verdad es que no tengo ninguna intención de volver a cambiar a no ser que por alguna razón deba regresar al puente aéreo. La comodidad del tren, que te lleva de centro a centro sin largos y costosos desplazamientos de taxi, y poder prescindir de los pesados controles y eternos tiempos de espera en las terminales compensa sobradamente la mayor duración del viaje, durante el que uno puede libremente enchufarse a su iPod o trabajar con su portátil sin temer interferir en los controles y operaciones del vehículo.

Esto que me pasa a mí parece que lo han experimentado también más de 200.000 viajeros frecuentes entre ambas ciudades, que se han pasado al AVE. Esto ya está cuantificado, y así lo han demostrado los primeros informes, pero algún día habrá que medir también cómo está cambiando la relación entre madrileños y barceloneses. Tengo la sensación que se han incrementado los viajes por simple placer, para disfrutar de la oferta cultural de las dos capitales, su gastronomía, paseos y comercios tradicionales.

Y esto es muy importante, porque ya va siendo hora de que las dos superen prejuicios y tabúes innecesarios que van más allá de la rivalidad digamos que tolerable y que debemos dejar, simplificando, en el fútbol y la competencia en determinados sectores económicos.