Opinion · Con M de

El principio de no devolución que España no respetará

Convención de Ginebra Art. 33.1 “Ningún estado contratante, podrá por expulsión o devolución, poner en modo alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde su vida o su libertad peligre, por causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social o por sus opiniones políticas.”
Este principio, recogido en declaraciones y convenios internacionales, no será aplicado a dos solicitantes de asilo procedentes de la región del Rif (Marruecos) que afirman estar perseguidos por las autoridades marroquíes por pertenecer al HIRAK (Movimiento Popular del Rif). Dos jóvenes que, temiendo por su vida, se la jugaron, subiéndose a una patera buscando
la protección de Europa, y ahora se les da la espalda, ahora, se les devuelve al infierno de donde intentaban escapar.
En octubre de 2016 los habitantes del Rif comenzaron una revolución pacífica contra el gobierno marroquí exigiendo mejoras sociales y económicas. La respuesta de las autoridades está siendo desproporcionada, y ha sido duramente criticada por numerosas ongs; humillaciones en detenciones y en cárceles, malos tratos, vejaciones, encarcelamiento de menores de edad, ancianos y personas discapacitadas, juicios injustos etc. Se estima que cientos de personas han huido del país, muchos a través de las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla y otros en pateras.
Los que se quedan, no corren mejor suerte, según la Comisión de Apoyo Al Hirak en el Rif de Madrid la ciudad de Al Houceimas se encuentra bajo vigilancia y despliegue policial, se estima que hay actualmente 798 personas perseguidas y detenidas, y de ellas un total de 158 serían menores de edad. ¿Su delito? Participar en las revueltas pacíficas exigiendo derechos fundamentales. Una publicación en Twitter o en Facebook criticando la represión policial, o animando a participar en una manifestación pacífica ya es motivo de detención y encarcelamiento. ¿La justicia? Parece que en Marruecos, mira hacia otro lado.
Este es el país donde España envía de nuevo a estos dos jóvenes. El “espacio seguro” donde, según la resolución del Ministerio del Interior, ni su vida ni su libertad corren peligro, por lo que el principio de “no devolución” no es aplicable.
Así que allí aterrizarán en cuestión de horas dos jóvenes que lo dejaron todo y arriesgaron su vida para salvarla. ¿Y qué les espera? Con la información que ya tenemos es legítimo esperar lo peor.