Publicidad

Don Piso empieza a escribir su historia en solitario

05 feb 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Mientras que Habitat continúa luchando a brazo partido por sobrevivir, parece que Don Piso, otra vez en manos de sus fundadores, puede levantar cabeza. LUIS PÉREZ y EMILIANO BERMÚDEZ compraron el año pasado, en pública subasta, la cadena que habían creado en los ochenta. Compitieron con ellos JOSÉ ANTONIO GALDEANO, propietario de Expofinques, y otros tres interesados más: Creditservices, Adquisiciones Grupo 4 y Carquisa 70. La operación se cerró en 810.000 euros, aunque en la puja celebrada el 14 de julio en los juzgados de lo mercantil de Barcelona hubo quien ofreció sólo 6.000.

Desde entonces, sus nuevos propietarios están intentando reflotar la empresa y acaban de recibir un notable espaldarazo con el encargo que les han hecho varias entidades, la mayoría financieras. Don Piso, según se ha anunciado esta semana, va a gestionar la recolocación de 8.500 viviendas procedentes de embargos por impago de hipotecas o de créditos a los promotores. Dar salida a estos activos es imprescindible para los bancos y cajas de ahorros, que pueden recuperar así, al menos en parte, las fuertes provisiones realizadas como inevitable respuesta al crecimiento de la morosidad. En 2009, de hecho, vendieron más que las grandes inmobiliarias, bien que proporcionando, en general, a los compradores unas facilidades que seguían negando a los demás, sobre todo a la hora de conseguir préstamos.

Precisamente, el éxito del mandato que han dado a Don Piso, entre otros, el Santander, Banco Pastor y Realia va a depender de que el dinero fluya, cosa que está por ver a tenor de la persistente estrechez del mercado. En cualquier caso, se trata de una buena noticia para una cadena que, desde octubre de 2007, como consecuencia de la crisis del ladrillo, ha estado sometida a una continua cura de adelgazamiento. Ese proceso se ha llevado por delante a decenas de oficinas y a centenares de trabajadores de una de las marcas más populares en el ámbito de la intermediación inmobiliaria.

Inoportuna y cara
Don Piso perteneció a Ferrovial desde 2001 hasta que el grupo de la familia DEL PINO traspasó su división inmobiliaria a Habitat a finales de 2006, justo antes de que la burbuja se pinchara. A BRUNO FIGUERAS y sus socios, aquella adquisición les costó la friolera de 2.200 millones de euros. Y ha sido en estos tres años una inagotable fuente de problemas, incluso entre ellos. Habitat tuvo que solicitar concurso de acreedores en noviembre de 2008, con el segundo pasivo más alto de la historia de España después de Martinsa-Fadesa.

Futuro complicado
Las prolongadas negociaciones para impedir la liquidación de Habitat se han convertido en un auténtico calvario, dada la resistencia de sus acreedores a aceptar el sacrificio que deberían hacer. El último plan de pagos presentado y aceptado por los juzgados de lo mercantil de Barcelona prevé quitas de hasta el 75% de la deuda y nueve años de plazo para saldar el resto. Ambos parámetros están muy por encima de lo establecido por la ley concursal.

Más de mil millones de desfase
Figueras tiene hasta el próximo 23 de marzo para lograr que la mitad o más de los bancos se avengan a respetar las condiciones del plan de pagos, sin el que probablemente se vería obligado a echar el cierre a Habitat. Los administradores concursales  han fijado en 1.059 millones de euros el desfase patrimonial de la inmobiliaria, pues debe 2.840 millones y el valor de sus activos ronda los 1.780.