El sector de la alimentación no gana para sorpresas
La adquisición del negocio lácteo de Ebro Puleva por el gigante galo Lactalis ha provocado una nueva sacudida en el sector español de la alimentación, tan movido de un tiempo a esta parte. Con esta operación, el grupo de la familia BERNIERS –una de las mayores fortunas de Francia– se encarama al primer puesto del ránking por facturación (850 millones de euros). Una vez cerrado el acuerdo, Lactalis comercializará Puleva, RAM y El Castillo, entre otras marcas, y tendrá una cuota en volumen mayor del 10%, sólo superada por Capsa, propietaria de Central Lechera Asturiana.
El negocio lácteo de Ebro estaba en el punto de mira de Leche Pascual, que pujó por él junto con el fondo de capital riesgo PAI Partners, también francés. El rechazo de su oferta supone un serio contratiempo para ese operador, cuya aspiración de ganar peso en un mercado dominado por las marcas blancas (51%) es de sobra conocida. A pesar de ello, sigue en pie la posibilidad de crear el gran grupo lácteo nacional por el que suspiran muchos productores, aunque ahora parece algo más lejana.
Ebro percibirá de Lactalis 630 millones de euros que le permitirán acometer nuevas inversiones encaminadas a mejorar su posición en el ámbito de la comida preparada, de la pasta y del arroz. Su presidente, ANTONIO HERNÁNDEZ CALLEJA, ha mostrado interés por la división arrocera de SOS, que está en venta. Ahora, además, va a disponer de recursos suficientes para comprarla, siempre y cuando sea posible llegar a un entendimiento sobre el precio. SOS, inmersa en un proceso de adelgazamiento para sanear sus cuentas, pide al menos 200 millones.
La apuesta de Lactalis por España no es nueva, pues desde 1983 comercializa los productos President. Sin embargo, el salto lo dio en 2003, al quedarse con Lauki y Pradot. A principios del pasado mes de febrero, compró la compañía castellano manchega de quesos Forlasa (El Ventero, Gran Capitán, Flor de Esgueva), cuyos dueños, la familia ORTEGA, habían decidido dedicarse a las renovables.
Cambio de tercio
El acuerdo con Lactalis supone la desaparición del único de los dos pilares originales de Ebro Puleva que aún quedaba en pie, ya que el negocio del azúcar se lo traspasó hace año y medio a Associated British Foods. A cambio de esas renuncias, Ebro Puleva se ha convertido en el número uno mundial del arroz y segundo en la distribución de pasta. Para ello, ha invertido 1.500 millones de euros en la compra de marcas como Panzani, Riviana o Minute Rice.
La guinda del pastel
Esta nueva estrategia le ha proporcionado buenos resultados y la prueba está en que durante 2009, a pesar de la crisis y del avance de las marcas blancas, Ebro Puleva ganó 176,5 millones de euros, lo que significa un 35% más que en el ejercicio anterior. La compra de la división arrocera de SOS sería la guinda de un pastel que, no obstante, también podía ser coronado con la estadounidense American Italia Pasta o de la italiana Cecco, grupos asimismo muy apetecibles.
Competidores por SOS
A Hernández Calleja le salió ayer un serio rival en la lucha por hacerse con el arroz de SOS: la familia fundadora, capitaneada por VICENTE SOS, en compañía del equipo gestor de la división y apoyados por uno de los fondos de la firma de capital riesgo Ibersuizas. Según sus promotores, la oferta incluye el mantenimiento de todos los actuales puestos de trabajo, que están en el aire desde que se descubrió el agujero dejado en SOS por los hermanos SALAZAR.









