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Una gran paso hacia la fusión de British e Iberia

18 mar 2010
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Aunque todavía falta el visto bueno de los gestores y del regulador, el reciente acuerdo entre la dirección y los sindicatos de BRITISH
AIRWAYS sobre la cobertura de los fondos de pensiones remueve el único obstáculo importante que se interponía en el camino hacia el matrimonio con IBERIA. Una vez que ese acuerdo sea ratificado, la compañía española dispone de tres meses para evaluarlo, después de lo cual la fusión deberá recibir la bendición de las juntas generales de ambas compañías y de las autoridades europeas de la competencia. Según el calendario que a día de hoy maneja Iberia, es probable que el proceso concluya allá por el mes de noviembre, alumbrando la tercera aerolínea más grande Europa –sólo por detrás del consorcio francoholandés AIR FRANCE-KLM y de la alemana LUFTHANSA– y la quinta del mundo, con ingresos superiores a los 15.000 millones de euros al año.
El acuerdo sobre los fondos de pensiones era imprescindible para garantizar su viabilidad y la de la propia fusión, ya que arrastran un déficit de 4.000 millones, debido a la mala evolución de sus inversiones en bolsa y que, en principio, British
Airways debería sufragar. Finalmente, esta se compromete a seguir subvencionándolos con 365 millones anuales, mientras que los trabajadores tendrán que aportar un 4,5% más que ahora, salvo que renuncien a parte de las cantidades a las que, en las actuales circunstancias, tendrían derecho al alcanzar la edad la jubilación. Para Iberia, de entrada, se trata de un compromiso razonable, aunque deberá analizarlo en profundidad cuando reciba de Londres el texto definitivo, con las observaciones que en su caso formulen quienes están llamados a ello.

British Airways perdió 86 millones de euros en los nueve primeros meses de su año fiscal (abril-diciembre de 2009), que se suman a los 420 millones del ejercicio anterior, y había amenazado con cerrar los tres fondos de pensiones de sus trabajadores si no había acuerdo. Para evitar situaciones como esta, Iberia externalizó los suyos en 1970.

Importantes sinergias
Los resultados de Iberia también están sufriendo la grave crisis general en la que anda sumida la aviación comercial, cuyas pérdidas rondaron los 10.000 millones de euros en 2009, según cálculos de la IATA. Iberia cerró el año pasado con números rojos por importe de 273 millones. De ahí su interés y el de British Airways por encarrilar de una vez por todas su fusión, que les permitirá beneficiarse de unas sinergias del orden de los 400 millones al año cuando alcance la velocidad de crucero.

Otros aliados
Se trata, además, de una fusión abierta, en la que podrían tener cabida otros operadores, entre los que el preferido de Iberia y British Airways es AMERICAN AIRLINES. Con ella tienen importantes acuerdos comerciales que ya han recibido luz verde de Estados Unidos y están a la espera del veredicto de la Comisión Europea. Las tres compañías pertenecen a la alianza OneWorld.

Fusión equilibrada
Según lo pactado, la entidad resultante de la fusión tendrá una participación ligeramente mayor de los británicos (55%), pero el reparto en los órganos de gobierno será paritario y la presidencia recaerá sobre un español, Antonio Vázquez, que desde julio ostenta también la de Iberia. El principal paquete accionarial corresponderá a Caja Madrid  (12%), socio de referencia de la antigua compañía nacional de bandera desde hace algo más de dos años.