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La opción rusa de Luis del Rivero

14 nov 2008
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El interés de Gazprom por Repsol no puede haber cogido por sorpresa al Gobierno, pues su nombre ya se manejó hace un par de meses cuando Sacyr decidió buscar comprador para el 20% del capital de la petrolera. Con 3.600 estaciones de servicios, cinco refinerías y 3.000 millones anuales de beneficios, Repsol es un bocado muy apetecible para cualquier multinacional. Y nada tiene de particular, por tanto, que Total, Shell y la propia Gazprom sopesen la posibilidad de entrar en la puja por la participación que ha puesto a la venta el grupo que preside LUIS DEL RIVERO.

El Gobierno, sin embargo, no ve con buenos ojos que ese paquete caiga en manos extranjeras, y menos aún en las de Gazprom, situada en la órbita del Estado ruso, que la utiliza a su conveniencia, como saben bien en Ucrania, en Bielorrusia y en otros países de la antigua Unión Soviética. El suministro de gas natural en Estonia y Lituania depende por entero de Gazprom, que tiene un peso notable también en los mercados austriaco (60%), alemán (35%) y francés (20%). Sus vínculos con el poder se estrecharon tras la elección del anterior presidente de la compañía, DIMITRI MEDVEDED, la pasada primavera como sucesor de VLADIMIR PUTIN.

La Caixa, segundo accionista de Repsol con un 14%, preferiría que Sacyr no vendiera, según reconoció desde el primer día su hombre de confianza y presidente de la petrolera, ANTONIO BRUFAU, que tiene una fácil convivencia con Luis del Rivero, dada su condición de socio esencialmente financiero. El problema es que éste necesita reducir todo lo posible su voluminosa deuda, que supera de largo los 18.000 millones de euros, y para ello no le queda más remedio que deshacerse de parte de sus inversiones, entre las que figuran la concesionaria de autopistas Itínere y la inmobiliaria Testa.

Salir ahora de Repsol, no obstante, tiene el inconveniente de que la cotización ronda los 14 euros, muy por debajo de los 26 que pagó Sacyr, lo que le generaría minusvalías superiores a los 3.000 millones, salvo que Luis del Rivero consiguiera arrancarle una notable prima al comprador. Por otra parte, a causa de la crisis del ladrillo, las cuentas de Sacyr están cada vez más a expensas de Repsol, como quedó de manifiesto en el primer semestre: de los 415,5 millones que ganó, 303 procedían de la petrolera.

El gran salto de Gazprom
Medvedev le dio un notable impulso a Gazprom con la adquisición de activos de la envergadura de Sibneft, la productora de crudo propiedad del multimillonario ROMAN ABRAMOVICH, dueño del Chelsea. La capitalización de la compañía se multiplicó por 30 en sólo seis años, hasta alcanzar los 320.000 millones de euros, cifra sólo superada en todo el mundo por Exxon Mobil y Petrochina. Sin embargo, desde entonces, su valor ha caído más de un 60%.

La amenaza de los precios
Una de las razones de la caída de Gazprom en Bolsa estriba en la fuerte bajada de los precios del gas, que previsiblemente continuará el año próximo, con la consiguiente merma de sus beneficios, fijados en 30.000 millones de euros para 2008. Algunos analistas citaban ayer esta circunstancia para restarle credibilidad a una eventual entrada de la gasista rusa en el capital de Repsol. Gazprom arrastra, además, una deuda cercana a los 57.200 millones.

Dos carambolas más
Una eventual entrada de Gazprom en el capital de Repsol, mediante la compra del 20% de Sacyr, afectaría a Gas Natural, de la que la petrolera es la principal accionista junto con La Caixa. Gas Natural, a su vez, está inmersa en un proceso tendente a la fusión con Unión Fenosa, prevista para la primavera de 2008 y que alumbraría el tercer grupo energético español, en el que los rusos tendrían influencia si la operación finalmente llegara a consumarse.

El riesgo cotiza a la baja en Mutua Madrileña

13 nov 2008
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Mutua Madrileña, la primera aseguradora de automóviles de España, con 1.171,5 millones de euros en primas el año pasado ha empezado a pagar la factura de la ambiciosa política de inversiones en renta variable que acometió su anterior presidente, JOSÉ MARÍA RAMÍREZ POMATTA. Una política que recibió toda clase de parabienes cuando, por ejemplo, a principios de 2008 la compañía se embolsó 420 millones de euros de plusvalía por la venta del 1,17% del Banco Santander, pero que es objeto de duras críticas ahora que vienen mal dadas.

La involución de la bolsa por culpa de la crisis económica y financiera mundial (el Ibex 35 lleva perdido más de un 40% desde enero) se ha cebado en algunos valores que Mutua Madrileña tiene en su cartera. Es el caso de la constructora Sacyr y de la petrolera Repsol, de las que posee un 5% y un 2% respectivamente y cuyas cotizaciones llevan tiempo sin levantar cabeza.

Mutua Madrileña pagó 450 millones por su participación en Sacyr hace poco más de dos años, pero ese paquete vale ahora menos de una tercera parte de lo que costó, debido al fuerte quebranto que el deterioro del sector inmobiliario ha infligido a la compañía que preside LUIS DEL RIVERO. La entrada de Mutua Madrileña en Repsol se produjo en el verano de 2007, a un precio medio de 27 euros por acción, casi el doble de su precio actual.

Sólo con estas dos inversiones, la aseguradora acumula una minusvalía latente superior a los 600 millones de euros, que ha sido necesario dotar parcialmente. Como consecuencia de ello, Mutua Madrileña incurrió en pérdidas a lo largo de tercer trimestre, aunque para el conjunto del periodo comprendido entre enero y septiembre sigue arrojando beneficios (146 millones), bien que un 60% inferiores a los del mismo periodo del ejercicio anterior.

Al cierre de 2007, Mutua Madrileña declaraba un patrimonio cercano a los 6.000 millones, de los que un 16% (concretamente, 928) estaban colocados en renta variable. La idea era entonces aumentar la proporción hasta el 25%, aunque la llegada del nuevo presidente, IGNACIO GARRALDA, y la mala marcha de los mercados han alentado una política de inversiones más prudente.

Menos seguros de automóviles

La depreciación de su cartera de valores, especialmente centrada en Sacyr y Repsol, no es sin embargo la única causa del empeoramiento de los resultados de Mutua Madrileña. Su negocio tradicional, los seguros de automóviles, ha retrocedido significativamente este año a causa del brutal descenso de las ventas de coches nuevos. Las primas en el ramo de no vida aportaron 830 millones de euros en los nueve primeros meses de 2008, un 6,1% por debajo de un año antes.

Captación de clientes

Las previsiones de los fabricantes para el último trimestre no son nada buenas (en el conjunto del año darán salida a 400.000 unidades menos que en 2007). Para contrarrestar los efectos de esta depresión del mercado automovilístico, la aseguradora puso en marcha hace meses una estrategia destinada a retener a sus clientes, con descuentos de entre el 5 y el 15%, y a atraer otros nuevos, ofertando productos a mitad de precio a los familiares de los mutualistas. La cuenta de resultados también se ha resentido por ello.

El ‘pelotazo’ de Colonial

Las de Santander, Sacyr y Repsol han sido las inversiones más sonadas de la época de Ramírez Pomatta, que durante una temporada se codeó con EMILIO BOTÍN en el consejo de administración del banco. Pero ha habido otras también muy importantes, como el 10% que Mutua Madrileña tuvo en Colonial, que la convirtió en el segundo accionista de la inmobiliaria por detrás de La Caixa. Mantuvo ese paquete menos de un año y se lo revendió a Inmocaral con una plusvalía de 370 millones.  

El largo camino que lleva a Unión Fenosa

12 nov 2008
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A pesar de los contratiempos que van surgiendo en el camino, Gas Natural continúa irreductible en su empeño por hacerse con el control de Unión Fenosa. Al menos de momento, nada permite pensar que vayan a revisarse los compromisos adquiridos con ACS el pasado verano, cuando ésta, acuciada por las deudas, puso en venta el 45,3% de la eléctrica gallega. Gas Natural vio en ello la oportunidad de crear el poderoso grupo energético con el que soñaba y lanzó una oferta que FLORENTINO PÉREZ no pudo rechazar. Estaba dispuesta a pagar las acciones de Unión Fenosa a 18,33 euros, lo que suponía valorar la compañía en casi 17.000 millones, de los que 7.600 serían para ACS.

Uno de los escollos con los que quizás no contaba Gas Natural estriba en la oposición de Iberdrola, que está moviendo cielos y Tierra para evitar que el proceso llegue a buen puerto. Su argumento es que, al unirse la empresa gasista con Unión Fenosa, se producirá una concentración susceptible de causar un grave daño a la competencia en el sector. Sin embargo, lo que a IGNACIO SÁNCHEZ GALÁN le preocupa de veras es que Florentino Pérez utilice parte del dinero que obtendría de la venta para aumentar su participación en Iberdrola (ya tiene más del 12%) e inmiscuirse luego en la gestión. Esa posibilidad tiene fundamento, porque sólo la consolidación de Iberdrola podría llenar el vacío que Unión Fenosa dejará en las cuentas de ACS.

El consejero delegado de Gas Natural advirtió la semana pasada, con indisimulado disgusto, que no va a quedarse de brazos cruzados ante los movimientos de Sánchez Galán. Pero hay otros aspectos de la operación que atraen la atención de RAFAEL VILLASECA, y muy especialmente los relacionados con su cobertura económica, que se pactó en tiempo récord a finales de julio con un grupo de diez entidades encabezadas por UBS. La falta de liquidez y el encarecimiento del crédito se han agudizado notablemente desde entonces, lo que puede afectar a la financiación del acuerdo, haciéndola más onerosas para Gas Natural. El préstamo sindicado destinado a la compra de Unión Fenosa está estructurado en cinco tramos por importe de 6.000 millones cada uno de los dos primeros, 3.500 el tercero, 1.900 el cuarto y 1.600 el último. El tipo medio es del Euribor más 165 puntos básicos, comisiones aparte.  

Participación creciente

A la chita callando, Gas Natural lleva tres meses acopiando títulos de Unión Fenosa, en unos casos directamente y en otros a través de derivados. En agosto le compró a ACS una porción de su paquete de control (el 9,9% concretamente) por 1.680 millones. Pero además, a través de UBS, ha situado en su órbita el 5% que tenía la Caja de Ahorros del Mediterráneo. El banco holandés ING, según comunicó el jueves a la CNMV, cuenta con otro 3%, que seguramente acabará también en poder de Gas Natural.

Informes oficiales

De todas formas, el punto de inflexión en el cambio de manos de Unión Fenosa se producirá cuando Gas Natural adquiera el 35,4% controlado todavía por ACS. Para ello debe esperar al dictamen de las autoridades de la Competencia y, en su caso, a la decisión que tome al respecto el Gobierno. La Comisión Nacional de la Energía dio en octubre su visto bueno, con algunas observaciones que no afectan al meollo de la operación. El informe de Competencia se espera para la segunda quincena de enero.

El horizonte de la opa

Gas Natural está obligada a lanzar una opa sobre el 100% del capital de Unión Fenosa al mismo precio que acordó en su día con ACS, es decir, a 18,33 euros por acción. El valor cotiza ahora en torno a los 17 euros y en los últimos doce meses ha llegado a estar por debajo de los 11. Respecto al 16 de julio, víspera de la fecha en que ACS anunció su propósito de enajenar su participación en Unión Fenosa, los 18,33 euros suponen una prima de nada menos que el 57%.

Blesa coge ventaja en la carrera de Caja Madrid

11 nov 2008
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Si hasta hace nada MIGUEL BLESA tenía todas las de perder en su desesperada lucha para mantenerse al frente de Caja Madrid, hoy las cosas pintan de otra manera. Contra su continuidad conspiraba una rara coincidencia de intereses entre ESPERANZA AGUIRRE y TOMÁS GÓMEZ, deseosos ambos de relevar al presidente. Sin embargo, muy a su pesar, el secretario regional de los socialistas tuvo que desanudar la semana pasada esa alianza. De Moncloa y de Ferraz le llegó un mensaje inequívoco: con la que está cayendo sobre el sistema financiero, no parece que sea el momento más adecuado para enredar en la segunda caja de ahorros de España.

Al perder de la noche a la mañana a un aliado imprescindible, Aguirre no pudo evitar la celebración ayer de la asamblea de Caja Madrid, punto de partida del proceso que debe culminar en la primavera del año próximo con la elección de presidente. La Comunidad pretendía condicionar ese proceso promulgando una ley ad hoc, que el consejero de Economía, ANTONIO BETETA, presentó el jueves en la reunión semanal del gobierno autónomo. Pero el repliegue de los socialistas desaconsejaba seguir adelante con ese empeño, ya que Aguirre no tiene ninguna otra complicidad en su asalto a Caja Madrid.

No sólo los sindicatos son partidarios de que Blesa continúe en el cargo. También lo es una facción del PP, alineada circunstancialmente con ALBERTO RUIZ-GALLARDÓN, que no está dispuesto a que su compañera y rival política se adueñe sin más de ese importante resorte de poder económico. Gracias a ello, la mayoría del consejo de administración de Caja Madrid había cerrado filas hasta ahora detrás de su presidente ante cada uno de los movimientos de la Comunidad para moverle la silla. El alejamiento de Tomás Gómez de la primera línea de batalla, empujado por las circunstancias, garantiza que Blesa, al menos de momento, seguirá contando con un suficiente respaldo interno.

Distinto es que tenga fácil la reelección, que requiere que previamente alguno de los estamentos  representados en Caja Madrid lo incluya en su lista. El candidato natural es el Ayuntamiento, pero eso supondría un encontronazo de tal envergadura entre Aguirre y Ruiz-Gallardón que probablemente la dirección nacional del PP no tendría más remedio que intervenir, en vez de dejar hacer como hasta ahora. 

Una postura distante

Siguiendo su inveterada costumbre, MARIANO RAJOY ha permitido que la presidenta de la Comunidad y el alcalde se desgasten en la lucha por el control de Caja Madrid, mientras que él se mantenía ladinamente al margen. La estrategia de don Tancredo, tan del gusto del líder del PP, sólo ha servido para que una y otro crean que cuentan con su aval para hacer lo que les venga en gana, como si ésta fuera una más de las habituales disputas entre ambos.  

La ruptura con el pasado

Blesa, a fin de cuentas, no es un hombre de Rajoy. Quien lo aupó al puesto que ocupa desde hace doce años fue JOSÉ MARÍA AZNAR, con quien comparte una estrecha amistad desde su juventud. Para Rajoy, por tanto, Blesa es parte de una etapa anterior, de la que lleva tiempo intentado soltar amarras. El presidente de Caja Madrid, además, no siempre ha sido sensible a las conveniencias políticas de sus valedores. De ahí precisamente el interés de Aguirre por poner en su lugar a alguien más permeable. 

El salvador más insospechado

La lucha que tiene por escenario Caja Madrid alumbra una curiosa paradoja. A Blesa, al final, puede haberle salvado el cuello la persona menos esperada, una que nada que tuvo que ver en su nombramiento y que, por supuesto, está en otra longitud de onda: JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO. Todo apunta a que la intervención del presidente del Gobierno para que los socialistas madrileños no favorecieran la estrategia de Aguirre ha sido decisiva. Y ese favor se lo debe Blesa.

Un plan de apoyo con ganadores y olvidados

09 nov 2008
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La posibilidad de que las personas que estén en paro demoren el pago de la mitad de la cuota de sus hipotecas es un alivio pero no un regalo. Pasados dos años, tengan o no trabajo, el banco empezará a cobrarles mes a mes todo el dinero aplazado. Además, como esta parte de la deuda seguirá devengando intereses, el coste final de la vivienda será inevitablemente más alto.

La medida aprobada ayer por el Consejo de Ministros, en cambio, sí puede ser un negocio redondo para las instituciones financieras. La mayoría de los beneficiarios son morosos en potencia. Las cantidades que difieran estarán plenamente garantizadas por el Estado. Y, si la moratoria ocasiona nuevos problemas de liquidez, hay cuantiosas ayudas públicas para afrontarlos.

El Gobierno ha decidido también reducir las retenciones a los titulares de hipotecas con derecho a desgravación fiscal en el IRPF y alargar dos años el plazo para ejecutar las actuales cuentas vivienda. En esta especie de plan de rescate ciudadano, sin embargo, no se dice una sola palabra de los alquilados, que al fin y al cabo, si se quedan sin empleo, deben afrontar las mismas dificultades, cuando no más, que los propietarios.

ONO cambia de piloto

09 nov 2008
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ONO, la operadora de televisión por cable más importante de España, con una cobertura que alcanza a siete millones de hogares, tiene nuevo presidente: JOSÉ MARÍA CASTELLANO, que sustituye en el cargo a EUGENIO GALDÓN. El relevo se ha producido en un momento muy delicado para la compañía, a la que la crisis económica ha obligado a presentar un expediente de regulación de empleo que afecta a 1.300 empleados; es decir, el 30% del total de la plantilla.

Castellano, que ya era consejero, ha sido elegido para pilotar ONO por los fondos de capital riesgo extranjeros (CCMP Capital Advirsors, Providence Equity, Thomas Lee Company y Quadrangle Group) que controlan la mayoría del capital, frente al 21% de Multitel, la sociedad promovida por Galdón. A éste, que fue fundador de ONO, le reprochan sus detractores que no haya sacado más provecho de los buenos tiempos que ha vivido el sector de las telecomunicaciones.

El nuevo presidente de ONO atesora una amplia experiencia empresarial, desarrollada principalmente en Inditex, el grupo de AMANCIO ORTEGA, propietario entre otras de la marca Zara, y que durante veinte años contribuyó a forjar. Castellano salió inesperadamente de Inditex en 2005, después del desembarco de quien fue su sucesor, PABLO ISLA, un ejecutivo procedente de Altadis, la antigua Tabacalera.

La salida de Castellano de Inditex, que había sido pactada, se aceleró abruptamente a raíz de la fallida compra del 22% de Unión Fenosa en manos del Santander por el empresario gallego JACINTO REY (dueño de la constructora San José), Caixanova y el propio Amancio Ortega. Éste se embarcó en la operación sin contar con Castellano, al que sólo recurrió en última instancia y cuando no había ya nada que hacer.

Se les adelantó FLORENTINO PÉREZ, que de la noche a la mañana selló con acuerdo con EMILIO BOTÍN y se llevó el gato al agua. Curiosamente, Castellano obtiene su nuevo destino profesional en el mismo momento en que ACS está a punto de deshacerse de su paquete en Unión Fenosa (que llegó a rondar el 46%) a favor de Gas Natural. La venta culminará a primeros del año próximo, una vez que obtenga la preceptiva autorización de las autoridades españolas de la competencia, prevista para finales del mes de enero.

El origen de una estrecha relación
Castellano ha estado siempre muy vinculado a la universidad (es catedrático de Economía Financiera y Contabilidad en A Coruña) y llegó a Inditex casi por casualidad. Entró en contacto con Amancio Ortega gracias a un estudio sobre el desarrollo informático de Zara que éste le encargó. Desde entonces y hasta su marcha, permaneció estrechamente unido al grupo, que dejó con una facturación cercana a los 6.000 millones de euros y más de 50.000 empleados repartidos por 27 países.

Un ejecutivo muy solicitado
Tras su salida de Inditex, Castellano se retiró a Londres una temporada, aunque no perdió el contacto con el mundo empresarial español. Fruto de ello fue su nombramiento como consejero independiente de la firma Adolfo Domínguez en marzo de 2007. El año anterior, su nombre se había barajado para presidente de Portland Valderrivas, tras la opa sobre Cementos Lemona. Finalmente, sin embargo, no se incorporó a FCC, el grupo controlado por ESTHER KOPLOWITZ.

Prestigio propio
El prestigio de Castellano no mermó cuando se alejó de Amancio Ortega, hasta el punto de que en 2005, poco después de su marcha, PricewaterhouseCoopers lo citó entre los 50 ejecutivos más valorados del mundo. Le otorgaron el puesto número 25 del ranking. Diez por detrás figuraba un ilustre apellido del mundo de los negocios: Emilio Botín. Eran los dos únicos españoles de la tabla.

La batalla interminable de Caja Madrid

09 nov 2008
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La lucha por el control de Caja Madrid se ha recrudecido en vísperas de la Asamblea que marcará el inicio del proceso electoral, prevista para el próximo lunes. El objeto de la codicia de los contendientes es la presidencia de la entidad, que desde hace doce años ocupa MIGUEL BLESA. La Comunidad quiere apearlo de ella, porque ESPERANZA AGUIRRE prefiere que ocupe el cargo una persona más permeable a sus sugerencias. Blesa, sin embargo, está decidido a dar la batalla hasta el final, para lo que cuenta con algunas complicidades dentro del PP, como la de ALBERTO RUIZ-GALLARDÓN, alcalde de la capital y enemigo político de Aguirre.

El punto de no retorno en las relaciones entre Blesa y la presidenta de la Comunidad se produjo a raíz de la pretensión de ésta de colocar a tres personas en el consejo de Cibeles, el holding que agrupa las participaciones financieras de Caja Madrid. Sus candidatos eran ÁNGEL ACEBES, anterior secretario general del PP; MANUEL LAMELA, ex consejero de Sanidad y de Transportes, y CARMEN CAVERO, cuñada del número dos del gobierno regional, IGNACIO GONZÁLEZ. Blesa no accedió, temeroso de que se tratara de una maniobra destinada a moverle la silla, y desde entonces ha sido víctima de fuertes presiones para que deje el campo libre.

El eje de esa campaña ha sido un precepto legal que, según la Comunidad, impide a Blesa continuar en su puesto ni uno más de los doce años que ya lleva en él. Los consejeros de Caja Madrid, hasta ahora, han apoyado de forma casi unánime otra interpretación menos rigurosa de la norma, que le permitiría al presidente presentarse a la reelección la próxima primavera. Pero, a medida que el problema se ha ido enconando, la división entre los consejeros se ha hecho patente. Los propuestos por el Ayuntamiento y por los sindicatos han cerrado filas con Blesa, mientras que los nombrados a instancias de la Comunidad y del PSOE son cada vez más reticentes a seguir respaldándole.

Aunque entre Aguirre y el secretario regional de los socialistas, TOMAS GÓMEZ, hay coincidencias tácticas, ni siquiera juntos están en condiciones de frenar a Blesa. La Comunidad ha hecho esta semana un desesperado intento para postergar el inicio del proceso electoral hasta que el equilibrio de fuerzas le sea más propicio. No lo ha conseguido y el lunes intentará salvar los muebles en la Asamblea.

Una fusión en tela de juicio

06 nov 2008
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El desplome bursátil de BRITISH AIRWAYS, que vale hoy un 43% menos que hace tres meses, ha trastocado las bases sobre las que se pactó la fusión con IBERIA a finales de julio. La aerolínea española de bandera también ha caído, pero sólo un 4%, de modo que la capitalización de ambas corre ahora pareja. Como consecuencia de ello, la ecuación de canje barajada inicialmente (65-35 a favor de los británicos) ha perdido su vigencia y actualmente se ajustaría más a la realidad un 50-50.

Aparte de la mala situación general de los mercados, el factor determinante de la caída de British en bolsa ha sido el afloramiento de un considerable agujero en su fondo de pensiones, cuyas inversiones están mayoritariamente en renta variable. La compañía no tiene externalizado el fondo (cosa que Iberia hizo en 1970 para evitar este tipo de reveses) y está obligada, por tanto, a cubrir los desfases que se produzcan en él, con el consiguiente quebranto para su cuenta de resultados.

Paralelamente al cambio en el peso específico de cada uno de los dos protagonistas de la fusión, se han producido novedades significativas en el accionariado de British. INVESCO ya no es su socio principal, como lo fue durante los últimos cinco años, al haberse desprendido de un buen trozo de la participación que poseía. Por el contrario, Iberia ha ido haciendo acopio de títulos y supera ya de largo el 7%, lo que la coloca a tiro de piedra de STANDARD LIFE, que con su 8% ha tomado el relevo de Invesco.

Todas estas variaciones favorecen notablemente el papel de CAJA MADRID. En el supuesto de una ecuación de canje 50-50, su 22,9% en Iberia equivaldría casi al 11,5% de la sociedad resultante, muy por delante del 4% que ponderaría el paquete Standard Life en British. Sin embargo, la condición de accionista de referencia no le garantiza una influencia determinante en la gestión, si prevalece la costumbre que sobre el particular rige en buena parte del mundo empresarial anglosajón.

Como ejemplo, baste decir que al frente de British no están sus grandes inversores, que ni siquiera se sientan en el consejo de administración, sino ejecutivos profesionales. Caja Madrid no comparte este criterio e intentará llevar el agua a su molino en la mesa de negociación.

Un turbio asunto que la justicia debe aclarar

05 nov 2008
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La decisión de la CNMV de poner en conocimiento de la Fiscalía la presunta manipulación bursátil de la que fue objeto este verano el Popular no ha cogido a nadie por sorpresa. Era un asunto demasiado turbio para que quedase en agua de borrajas, aunque demostrar que esa manipulación existió no resultará fácil, a pesar de que la acumulación de indicios es abrumadora.

La liebre saltó a mediados de junio, cuando el diario gratuito Negocios aireó que varios inversores mexicanos estaban interesados en comprar a buen precio un paquete significativo del Popular. La noticia fue confirmada enseguida por uno de los principales socios del banco, el promotor inmobiliario murciano TRINITARIO CASANOVA, que tenía bajo su control el 3,5% del capital.  

Casanova aseguró que, además de él, otros importantes accionistas estaban dispuestos a vender, cosa que se apresuraron a desmentir los aludidos: el potentado portugués AMÉRICO AMORÍN, el indio RAM BHAVNANI y NICOLÁS OSUNA. La dirección del Popular se limitó a tomar nota de las posiciones de unos y otros, y se mantuvo en un discreto segundo plano.

Poco después se supo que Casanova había comprado su 3,5% a crédito y que los títulos estaban pignorados. Como el banco iba cuesta abajo en bolsa por culpa del terremoto financiero que azotaba los mercados, existía el riesgo de que los acreedores ejecutaran las garantías. El calentón que sufrió el valor a raíz de lo publicado en Negocios y de las informaciones posteriores le proporcionó a Casanova el balón de oxígeno que imperiosamente necesitaba.

Por cierto que los editores del periódico y el promotor inmobiliario eran viejos conocidos, pues éste les vendió dos cabeceras (El Faro y Crónica del Noroeste) cuando decidió erradicarse de Murcia tras su sonado encontronazo con el presidente regional, RAMÓN LUIS VALCÁRCEL, que le impidió construir un complejo residencial y de ocio en la zona protegida llamada La Zarrichera.

Los inversores mexicanos nunca dieron la cara y Casanova, finalmente, perdió la mayoría de sus acciones a manos de los bancos. Pero la sospecha de que todo este incidente había sido una burda maniobra quedó flotando en el ambiente, aunque, una vez que la Fiscalía se ha hecho cargo de las investigaciones, serán los tribunales lo que digan la última palabra. 

De Casanova a Carabante

Trinitario Casanova consiguió salvar de la quema apenas el 0,6% de su participación en el Popular, que le traspasó en julio a Corporación Financiera Issos, la firma propiedad de JOSÉ RAMÓN CARABANTE que preside el ex ministro MIGUEL BOYER. Issos le compró a Casanova por 650 millones el Grupo Hispania, entre cuyos activos figuraban importantes inmuebles en Murcia y Alicante, así como las acciones del banco. Los terrenos de La Zarrichera todavía en poder del grupo se los quedó Casanova.

Litigios por La Zarrichera

Otra parte de esos terrenos los compró en su día la Kutxa de Gipuzkoa (ahora en proceso de fusión con la BBK), como parte del complejo que se iba a levantar allí. La caja de ahorros le reclama a Casanova una compensación por no haber cumplido su compromiso de construir lo acordado. El promotor, que iba a hacer  3.000 viviendas y un campo de golf, pretende a su vez que el gobierno regional le indemnice por daños y perjuicios derivados de la paralización del proyecto.

Un paso decisivo hacia la gran caja vasca

01 nov 2008
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La fusión de la Bilbao Bizcaia Kutxa (BBK) y de la Kutxa de Gipuzkoa, que alumbrará una nueva caja de ahorros, la tercera mayor de España por beneficios y la sexta por activos, satisface una vieja aspiración del PNV, más acuciante si cabe desde que el BBVA renunció a su condición de referente financiero del nacionalismo vasco. Esa satisfacción, sin embargo, no es completa porque ha quedado fuera la Vital de Álava, controlada por los socialistas (tiene al frente a GREGORIO ROJO, hermano del presidente del Senado), que prefieren dejarla al margen de momento, a la espera de lo que ocurra en las elecciones autonómicas previstas para el primer trimestre del año próximo. Si entonces los resultados propician una negociación entre el PNV y el PSE para la formación de Gobierno, cosa harto probable, la baza de la Caja Vital puede tener su importancia.

La fusión ha recibido el visto bueno de los respectivos consejos de administración, pero requiere también el consentimiento de las asambleas generales, que sobre el papel son los órganos soberanos para tomar una decisión de esta naturaleza. El respaldo de la asamblea de la BBK parece garantizado, toda vez que en ella cuentan con apoyos suficientes (dos tercios) el PNV, EA y CCOO, sindicato partidario a la operación. En el caso de la Kutxa de Gipuzkoa, sin embargo, la suma de PNV, CCOO, EA, EB, Aralar y la central Pizkanaka Kaskari arroja 66 votos, uno menos de los necesarios, por lo que se abre un compás de espera que los promotores de la fusión confían en cerrar favorablemente a sus intereses.

Se da la circunstancia de que la más beneficiada de este matrimonio será probablemente la Kutxa, que aporta un 40% del volumen conjunto y cuyo elevado riesgo inmobiliario quedará diluido en la nueva sociedad. De hecho, su presidente, XABIER ITURBE, ha aceptado ser el número dos de la futura Caja de Ahorros de Euskadi, cediendo el primer puesto a su colega de la BBK, XABIER DE IRALA, que fue fichado en 2003 para sustituir a JOSÉ IGNACIO BERROETA con el objetivo, entre otras cosas, de allanar el camino hacia una fusión que en aquel momento parecía más cercana de lo que en realidad estaba. De todas formas, hay muchas posibilidades que, en un plazo razonable, la responsabilidad de la gestión recaiga en otras manos.

El delfín
Quien cuenta con más papeletas para pilotar en un futuro próximo la Caja de Ahorros de Euskadi es IGNACIO SÁNCHEZ ASIAÍN, mano derecha de Irala, que lo nombró director general de la BBK, con poderes equivalentes a los de consejero delegado, a principios de este año. Sánchez Asiaín había trabajado durante un decenio para el BBVA, banco que presidió su padre antes de la fusión con Argentaria. Formó parte también de la empresa de consultoría Oliver & Wyman.

Cartera industrial
La Caja de Ahorros de Euskadi aglutinará la segunda mayor cartera industrial del sector, precedida sólo por Criteria, el holding de La Caixa. Entre sus participaciones figuran Iberdrola (7,2%), la empresa de material ferroviario CAF (17%), el operador de telefonía Euskaltel (56,1%), Petronor (14%), Enagas (5%) y Red Eléctrica Española (2,2%). Además, BBK y la Kutxa controlan juntas un 24,5% del capital del capital del Guipuzcoano, lo que las convierte de lejos en el principal accionista del banco.

ELA y LAB
Una de las incógnitas de la fusión es la postura que adoptarán los sindicatos ELA y LAB, firmes defensores de que Caja Vital se sume a ella. No obstante, hay quien apunta a que sus reticencias obedecen en realidad a que, con la unión de la BBK y la Kutxa de Gipuzkoa, perderían peso a favor de CCOO, que sería la central más representativa en el conjunto de la nueva sociedad, con las consiguientes ventajas.