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El fruto de una inmoderada política crediticia

29 sep 2009
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La banca española, a fuerza de exprimirla, acabará matando la gallina de los huevos de oro que durante años han sido las inmobiliarias para ella. Una gallina que la propia banca cebó a base de créditos, con el exclusivo propósito de sacar tajada de lo que hasta hace poco parecía un inagotable negocio. Ese dinero, concedido en su día a manos llenas, es hoy el mayor lastre de un sector que aún deberá esperar mucho tiempo antes de levantar definitivamente cabeza.

Martinsa Fadesa, Astroc, Llanera, Grupo Lábaro, Habitat, Aifos, Tremón, Nozar… jalonan un rápido proceso de descomposición que comenzó durante 2007 y que se ha llevado por delante centenares de inmobiliarias en toda España. La mayoría de las más importantes se han hundido bajo el peso de las cuantiosas deudas contraídas para financiar su crecimiento con la inestimable complicidad de la banca. Miles de millones de euros que los prestamistas sólo podrán recuperar en parte y siempre que la administración concursal no les sea demasiado adversa.

A la oprobiosa nómina de las suspensiones de pagos va a sumarse pronto, si nadie lo impide, otro gigante, Reyal Urbis, que arrastra serias dificultades para satisfacer las exigencias de los bancos. Les debe 4.800 millones en números redondos, para cuya renegociación no está encontrando el necesario apoyo, a pesar de los esfuerzos realizados. Reyal Urbis, haciendo de tripas corazón, ha puesto en venta algunas joyas de su corona, si bien el resultado de esta desinversión es incierto, habida cuenta la ya larga atonía del mercado.

Dos terceras partes de la deuda responden al crédito sindicado que sirvió a Reyal para adquirir Urbis previamente a su fusión, poco antes de que estallara estrepitosamente la burbuja inmobiliaria. Esta operación permitió a Banesto desprenderse de un activo que pronto iba a ser de alto riesgo y por el que se embolsó 1.200 millones de euros en plusvalías. Banesto, paradójicamente, figura hoy entre los principales acreedores de Reyal Urbis, junto con Banco Santander.

La fatal tentación
La compra de Urbis, que dio lugar a uno de los mayores grupos del sector, fue un bocado excesivo para las posibilidades de Reyal. Su presidente, Rafael Santamaría, sucumbió a la misma tentación que otros reyes del ladrillo y puede correr también su misma suerte. A Fernando Martín se le indigestó Fadesa y Bruno Figueras no fue capaz de digerir Ferrovial Inmobiliaria. En los tres casos quedó de manifiesto la dificultad de que al pez grande se lo coma el chico.

De cabeza al desastre
El abrupto advenimiento de la crisis hizo trizas sin duda los planes que seguro que unos y otros habían trazado concienzudamente para el día después de tan enjundiosas compras. Pero es muy probable que Rafael Santamaría, Fernando Martín y Bruno Figueras, como muchos empresarios más, se lo hubieran pensado dos veces si la banca no llega a regar con abundante dinero sus ambiciones, a la espera de un prometedor negocio.

Deshojando la margarita
Reyal Urbis está apurando al máximo todas las opciones antes de solicitar ante los tribunales de justicia la suspensión de pagos, sin perder de vista lo que le ocurrió hace nada a Nozar. El grupo controlado por la familia Nozaleda accedió a vender todo lo vendible para tapar agujeros, como la banca le pidió, y al final ha llegado al concurso de acreedores totalmente descremada y con escasas posibilidades de pagar la deuda que le queda.

La AEB pone en evidencia a la banca

25 sep 2009
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La patronal bancaria (AEB) no ha tenido reparo alguno en alardear esta misma semana de lo bien que está resistiendo el sector los rigores de la crisis. Su presidente, MIGUEL MARTÍN, reveló el miércoles que las entidades sometidas a pruebas de estrés en el marco de la Unión Europea han sacado notas “buenas o buenísimas”. Según él, la banca española no sólo sigue siendo rentable, aunque menos, sino que tiene un beneficio “sano”, gracias sobre todo a la explotación de su negocio tradicional.

Que la AEB saque pecho ahora es, cuanto menos, una impudicia, que puede herir la sensibilidad de tantos miles de empresarios y trabajadores a los que la suerte les ha sido más esquiva. Particularmente aquellos peor tratados por una situación que el propio sistema financiero tanto contribuyó a generar, fuera y también dentro España. Sin los manejos de unos, la insensata prodigalidad con el crédito de los otros y la desmedida ambición de todos, la economía no estaría hoy por los suelos.

Es cierto que la banca española está encajando bien la acometida y seguramente sea mejor así, porque cuando cae un elefante siempre aplasta mucha hierba. Pero eso no le da derecho a la AEB a hacer ostentación de ello y menos aún a advertirle al Gobierno –con un tono admonitorio– que su capacidad de aguante, de todas formas, no es infinita. Un Gobierno, por cierto, al que le faltó tiempo, cuando las cosas empezaron a torcerse, para poner sobre la mesa miles de millones de euros de todos los contribuyentes por si la banca los necesitaba.

El presidente de la AEB se refirió el miércoles también al riesgo de que España quede descolgada de la recuperación económica mundial si no se toman medidas estructurales que apenas esbozó. Por supuesto, no hizo mención alguna a la cicatería con que la banca, después de años repartiendo dinero a manos llenas, financia ahora a los particulares y a las empresas, como si la obligación colectiva de arrimar el hombro para salir de este trance no fuera en absoluto con ella.

Menos dinero…
Los datos, además, dejan poco margen para la duda. El saldo vivo de los créditos a las empresas, medidos en términos anuales, bajó en julio por primera vez desde 1995. Y los préstamos al consumo, que se destinan a la compra de automóviles, de electrodomésticos o de ordenadores, cayeron un 30%. Sólo las hipotecas están empezando a remontar, probablemente por las que conceden los bancos para sacarse de encima los inmuebles que han embargado.

… más caro …
No sólo facilitan poco dinero, sino también muy caro, con tipos de interés medios superiores al 10% en el caso de los particulares, bastante por encima de su precio de referencia, que está en el 1%, excepción hecha del que se dedica a la compra de vivienda. ¿Acaso no es todo ello un lastre también para la recuperación? ¿Acaso, si hubiera más fluidez en los mercados financieros, no se ayudaría a conjurar el peligro de que la economía española quedara descolgada?

… y el sacrificio para los demás
Miguel Martín, que por algo procede del Banco de España, pidió que se ataje el déficit público, que ha crecido por los excepcionales gastos que la crisis viene demandando. El presidente de la AEB se abstuvo, por supuesto, de desvelar dónde en concreto habría que meter la tijera. Sobre la posibilidad de renunciar, por ejemplo, a los más de 6.000 millones de euros que el Gobierno aportará al nuevo fondo para sanear la banca, tampoco dijo una palabra.

Una reordenación menos amplia y menos rápida

24 sep 2009
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La criba en el sistema financiero español, sobre cuyo alcance hubo hasta hace poco todo tipo de pronósticos, se ha saldado, al menos de momento, con una sola intervención del Banco de España y con varias fusiones aisladas que por sí solas no parecen suficientes para trastocar significativamente el actual statu quo. El nuevo mapa hacia el que caminábamos, fruto de una concienzuda cura de adelgazamiento, no se ve por ningún lado, si exceptuamos los cambios a que pueden dar lugar las operaciones en marcha, bien que con distinto grado de madurez, entre cajas de ahorro de Andalucía y de Catalunya.

No es seguro que el proceso haya terminado, porque la crisis económica promete dar aún fuertes coletazos; pero está cada vez más claro que la limpia será menos amplia y, sobre todo, menos rápida de lo que al principio algunos auguraron.

Una incertidumbre a punto de despejarse es el futuro de CAJA CASTILLA LA MANCHA, única a cuyo rescate ha tenido que salir apresuradamente hasta ahora el Estado y que en el momento de su intervención, a finales de marzo, representaba sólo el 1% del sistema, medido en volumen de negocio. El mes que viene se sabrá, casi con toda seguridad, si existen de verdad entidades interesadas en adquirirla y, en tal caso, cuál tiene más posibilidades de llevarse el gato al agua, aunque una reñida competencia no es previsible que haya. Se ha hablado sobre todo de dos (de la BBK y de IBERCAJA), aunque en esto todavía resulta harto difícil discernir hasta dónde llega la realidad y hasta dónde los deseos del Banco de España, que quiere soltar cuanto antes el pesado fardo que supone Caja Castilla La Mancha.

Su propósito, además, es levantar la intervención sin que le cueste dinero a las arcas públicas (a día de hoy sólo se le ha facilitado una línea de liquidez de 1.300 millones de euros, que son reembolsables, aparte de una inyección de capital por el mismo importe procedente del Fondo de Garantía de Depósitos de las propias cajas). Encontrar en semejantes condiciones un pretendiente no es, sin embargo, tarea fácil, por más que el Banco de España se comprometa a echar un cable al comprador en el supuesto, no desdeñable, de que posteriormente afloren antiguos quebrantos.

La solución final
Si finalmente no hubiera ni un solo candidato y el Banco de España siguiera en sus trece, la única alternativa sería vender Caja Castilla La Mancha por trozos, lo que entrañaría su casi segura desaparición. El Gobierno regional no quiere saber nada de esa posibilidad,  que pondría en peligro muchos de los de 3.000 puestos de trabajo que la entidad mantiene.

Lo mejor para los políticos
Para la Junta de Comunidades, lo ideal sería que la caja se fusionara y que no se perdieran ni la marca ni los beneficios que su existencia aporta a toda Castilla-La Mancha, entre ellos los derivados de la obra social. Pero en este asunto tiene que andarse con mucho tiento, habida cuenta el desgaste político que le supuso la intervención.

Demasiados requisitos
Tanto BBK como Ibercaja son vistas con buenos ojos por el Gobierno regional, toda vez que apenas tienen duplicidades con la red de Caja Castilla La Mancha. Lo que no quiere decir, necesariamente, que ellas estén convencidas de la conveniencia de embarcarse en la aventura, a la vista de las exigentes condiciones que ponen unos y otros.

La ley del embudo en versión de CEOE

23 sep 2009
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CEOE ha predicho todo tipo de desventuras si el Gobierno toca el IVA en 2010 para enderezar las cuentas públicas, aquejadas de un déficit galopante desde que la crisis económica mostró su faz más dura. Tan sombríos pronósticos chocan, sin embargo, con una de las propuestas que la patronal defendió insistentemente hasta hace apenas dos meses en el marco del llamado diálogo social, roto en buena parte por su culpa. Entonces, a CEOE le parecía natural que se compensara la notable pérdida de ingresos derivada de la rebaja de tres puntos en las cotizaciones –escollo definitivo de la negociación– con una subida del IVA.

Este impuesto tiene un fuerte potencial recaudatorio, que el año pasado se tradujo en 48.000 millones de euros, cifra sólo inferior a la que aporta el IRPF. De ahí que el Gobierno haya recurrido a él para taponar en la medida de lo posible la vía de agua abierta en los Presupuestos por los excepcionales gastos que la situación viene demandando. Pese al atenuante que supone tomarla en medio del actual reflujo de los precios, se trata sin duda de una decisión arriesgada por su eventual efecto pernicioso sobre el consumo. Pero no más que si se adoptara con el exclusivo propósito de satisfacer las demandas de los empresarios.

CEOE lo sabe y, aún así, está en su perfecto derecho de objetar lo que le venga en gana a las políticas del Gobierno, aunque sería de agradecer que midiera estos alardes de oportunismo para no desconcertar a la gente. Quizás la confusión forme parte del juego, si bien en tal caso GERARDO DÍAZ FERRÁN debería sopesar las consecuencias de que haya cundido también entre sus propias huestes. Hay destacados dirigentes de la organización que aún no han digerido la irreductible postura de su presidente en el diálogo social, que RODRÍGUEZ ZAPATERO se encargó de poner en evidencia. La patronal no sólo carga desde aquel momento con el sambenito de haber sido la primera en levantarse de la mesa, sino –lo que es más triste aún– sin sacar ni una sola ventaja a cambio.

Críticas con sordina
Algunos de esos dirigentes han trasladado a Díaz Ferrán durante las últimas semanas, en privado, su malestar por el papel que CEOE desempeñó en el proceso abruptamente roto en la ya célebre cena del 22 de julio en Moncloa. De puertas para afuera, como es sabido, todos han procurado trasladar a la opinión pública, sin embargo, una imagen de pétrea unidad, como la que pudo observarse en la junta directiva que tuvo lugar la semana siguiente.

Del mal, el menos
Díaz Ferrán salió aparentemente reforzado de la reunión del máximo órgano de dirección de CEOE, pero muchos de sus compañeros  hubieran preferido que no abandonara el diálogo social con una mano detrás y otra delante. Aunque era evidente que el Gobierno no estaba dispuesto a acceder a todas sus pretensiones, al menos podía haber aprovechado lo que sí le concedió, porque punto y medio de las cotizaciones también es mucho dinero.

Reconducir la situación
A quienes lamentan aquello les gustaría que CEOE hiciera cuanto esté en su mano por volver a negociar, desoyendo las voces que se lo desaconsejan desde el PP y desde algunas terminales mediáticas pretendidamente liberales. El problema estriba en que, ante el Gobierno y ante los sindicatos, Díaz Ferrán ha perdido mucho crédito, sobre todo a raíz de su atrincheramiento en las posiciones más duras tras un almuerzo con MARIANO RAJOY que desveló este periódico.

Los dos grandes desafíos de Soriano en Spanair

22 sep 2009
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Spanair está siendo objeto de una poda concienzuda, que empezó cuando aún  se hallaba en manos del consorcio escandivano SAS y continúa ahora que la compañía pertenece a un grupo de empresarios catalanes. Aquejada del mismo mal que el conjunto del sector (un brutal descenso de la demanda, consecuencia de la crisis económica mundial), Spanair necesita perder peso cuanto antes para que la nueva situación no se la lleve por delante. De ahí que en los últimos meses haya reducido drásticamente su capacidad de transporte, prescindiendo de 18 de sus 63 aviones y de buena parte del personal adscrito a ellos. También ha desmantelado la histórica base de Palma de Mallorca para concentrar sus dependencias centrales en Barcelona. Así y todo, no es seguro que Spanair pueda abandonar en 2009 los números rojos (el año anterior perdió 187 millones de euros), como tiene prometido su presidente, FERRÁN SORIANO.
Este anda enfrascado en el diseño de un severo plan de negocio, del que en octubre probablemente se conozcan nuevos datos y que sin duda incluirá otra vuelta de tuerca a los gastos. Su gran desafío es racionalizar las cuentas de Spanair sin que el servicio se resienta tanto como para que a los ojos del público parezca en el futuro una aerolínea de bajo coste. Soriano ha recibido igualmente el encargo de contribuir a que El Prat se convierta en un gran centro de distribución de vuelos, cosa que puede chocar –al menos de momento– con el imprescindible redimensionamiento de la compañía. Darle bríos al aeropuerto de Barcelona fue el banderín de enganche que las administraciones públicas catalanas enarbolaron en su día para atraer inversores locales dispuestos a poner dinero y rescatar Spanair.
En semejante empeño, sin embargo, no va a estar sola: tras su fusión con Clickair, la nueva Vueling, capitaneada por JOSEP PIQUÉ, también aspira a poner su granito de arena en la reactivación El Prat. Eso, por un lado, alivia en cierta medida la carga de responsabilidad de Spanair; pero constituye, al mismo tiempo, un factor añadido de competencia. Excepción hecha del Puente Aéreo, Iberia prácticamente se ha retirado ya de Barcelona para replegarse a Barajas, donde tiene el reto de rentabilizar la T-4.

La banca, entre el ajuste y el cambio de modelo

21 sep 2009
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El SANTANDER va a dar un paso más en la transformación del modelo bancario que históricamente ha imperado en España. Con alguna rara salvedad, sus oficinas no volverán a abrir ya los sábados por la mañana. A cambio, el horario de atención al público se alargará media hora de lunes a viernes, según el acuerdo suscrito la semana pasada con los sindicatos. POPULAR y SABADELL albergan idéntico propósito, pero aún no han terminado de negociar. Es muy probable que la reciente iniciativa del Santander tenga en su caso un efecto de arrastre.

El cierre de los sábados forma parte del proceso de ajuste que las entidades financieras han emprendido para amortiguar los quebrantos de la crisis económica. Sólo en los últimos doce meses, han clausurado un millar de oficinas y más de 10.000 trabajadores se han ido a sus casas, buena parte de ellos –eso sí– mediante bajas incentivadas. Sin embargo, nada de lo anterior responde al simple deseo de aligerar los costes. Detrás hay también una apuesta clara por modificar la forma de hacer de banca, a la que la recesión se ha limitado a darle alas.

España ha desarrollado durante décadas un modelo de proximidad basado en el trato directo con el cliente. La consecuencia es que a día de hoy funcionan nada menos que 45.000 sucursales. Sólo tres países tienen más: Estados Unidos, Alemania y la India. En relación con el número de habitantes (una por cada mil), somos los segundos del mundo, exclusivamente por
detrás de Canadá.

Una bancarización de semejante calibre –sin igual en Europa– entraña costes altísimos, que al final sufragan los consumidores a través de comisiones y de tipos de interés. Ahora bien, de ahí no puede deducirse que las tornas vayan a cambiar necesariamente cuando la operativa ordinaria sea derivada casi por completo a los cajeros y a Internet. El modelo al que vamos alumbrará, al parecer, un servicio más selectivo, superada ya la vieja propensión al menudeo. Habrá que ver
qué ventaja sacamos los clientes.

Diferente gravedad
Aunque se reparten el negocio prácticamente al 50%, el gigantismo es todavía mayor en las cajas de ahorros que en los bancos. Aquellas han crecido con mucha rapidez desde que,  no hace mucho, obtuvieron licencia para proceder a su expansión territorial, antes restringida. Hoy, las cajas de ahorros cuentan con unas 25.000 oficinas en toda España, frente a las 17.000 que tienen los bancos. Hace apenas diez años, estaban a la par.

El excedente
Sobre el exceso de capacidad del sistema financiero hay distintas opiniones. El FMI lo ha fijado en el 20%, mientras que un informe de la consultora PRICE WATERHOUSE considera que sobra alrededor de un tercio de la red. BBVA es el que con mayor empeño se ha sometido hasta ahora a la cura de adelgazamiento: ha suprimido 500 sucursales y más de 8.000 puestos de trabajo de un  año a esta parte. También está siendo bastante activa LA CAIXA.

Un caso singular
Esta entidad tiene más oficinas que ninguna otra (5.400 en números redondos), a pesar de que ser la tercera del ranking por volumen de actividad, precedida por Santander y BBVA. CAJA MADRID ronda las 2.200; o sea, bastante menos de la mitad. La Caixa también ha empezado a introducir recortes, aunque con cierta lentitud, probablemente a la espera de cómo quede configurado el sector, una vez concluya el proceso de fusiones.

La primacía aérea se disputa en Japón

17 sep 2009
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Tras sus tortuosas negociaciones para hacerse con el control de ALITALIA, que a la postre quedaron en agua de borrajas, AIR FRANCE-KLM se ha metido de hoz y coz en la subasta en que se está convirtiendo la venta parcial de JAPAN AIRLINES. El mayor consorcio aéreo de Asia, que mueve del orden de 60 millones de pasajeros al año y posee una de las mayores flotas de Boeing 747 del planeta, no es ajena a los  quebrantos derivados de la crisis económica. En el primer trimestre de este ejercicio tuvo pérdidas por importe de 723 millones de euros y, bajo la supervisión del Gobierno, se halla inmersa en un drástico plan de ajuste que incluye 6.800 despidos (alrededor del 14% de su plantilla) y la supresión de 20 rutas internacionales.

Para ganar músculo financiero, la compañía decidió abrir su accionariado a otros operadores que estuvieran dispuestos a poner sobre la mesa al menos parte de los casi 2.000 millones de euros que urgentemente necesita. La estadounidense DELTA, número uno del ránking mundial desde la absorción de NORTHWEST en 2008, fue la primera que mostró interés por la operación; pero su gran rival, AMERICAN AIRLINES, ha entrado también en liza esta semana. Aunque los movimientos en el sector son continuos desde hace meses, parece claro que la que finalmente se lleve el gato al agua tendrá garantizado el liderazgo por una buena temporada.

En la lucha por ese codiciado cetro no ha querido perder comba el gigante europeo Air France-KLM, a pesar de su pésima experiencia en Italia y a pesar, sobre todo, de que la situación económica por la que atraviesa no es como para echar las campanas al vuelo. Entre abril y junio, sus ingresos se redujeron más de un 20% y fueron inferiores en 426 millones de euros a los gastos. El mismo periodo del año anterior se había cerrado con 186 millones de beneficios. Recientemente, a semejanza de BRITISH AIRWAYS y LUFTHANSA, Air France-KLM ha tenido que realizar una cuantiosa emisión de bonos para reforzar sus posiciones de caja.

Tira y afloja

American Airlines parte con la ventaja de que pertenencie a la misma alianza que la compañía japonesa de bandera: OneWorld, en la que está también IBERIA. Sin embargo, el Gobierno ve con mejores ojos la candidatura de Delta, que le ofrece más garantías financieras. Ésta, a su vez, pone como condición sine qua non para llegar a un acuerdo que Japan Airlines entre en Sky Team, el grupo de operadores que comparten código con Delta.

Mercado restringido

La opinión del Gobierno tendrá mucho peso como históricamente ha ocurrido en la aviación comercial de Japón. Hasta los ochenta, el sector estaba férreamente intervenido, con las licencias, tarifas y planes de negocio sujetos a autorización administrativa. Cuando por esa época EEUU exigió que se diera mayor margen para la competencia, hubo avances importantes pero no definitivos. De entonces data la privatización de Japan Airlines, efectuada en 1987.

Una mala coyuntura

El pulso por esta compañía se desarrolla en medio de un vendaval que tiene en un ay a las líneas aéreas del mundo entero. El martes, por tercera vez en lo que va de año, la IATA oscureció aún más el panorama que se abre ante la industria aérea. Según esta asociación, las pérdidas del sector superarán con creces los 7.000 millones de euros en 2009, como consecuencia sobre todo del brutal retroceso de la demanda y de la guerra de precios.

Las cuitas del dueño de Hesperia

16 sep 2009
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Las dos operaciones con mayor proyección mediática realizadas por JOSÉ ANTONIO CASTRO en los últimos tiempos –la compra de una pequeña participación en Habitat y del 25% de NH– no han sido precisamente una fuente de satisfacciones para él. Aunque sus respectivas cuantías (30 millones en un caso y 260 en el otro) admiten mal la comparación, ambas han deparado fuertes dolores de cabeza a este empresario de origen gallego afincado en Barcelona, cuya propiedad más conocida son los hoteles Hesperia.

La entrada en Habitat se produjo a instancias de su presidente, BRUNO FIGUERAS, que allá por el mes de enero de 2007, poco antes de estallar la crisis del ladrillo, le pidió ayuda financiera para hacerse con la división inmobiliaria de Ferrovial. A la llamada acudieron también otros inversores, como DOLORES ORTEGA, sobrina del dueño de Inditex; ISAK ANDIC, propietario de la cadena de moda Mango; LEOPOLDO RODÉS, creador de Media Planning, y el abogado EMILIO CUATRECASAS. Todos ellos, que tomaron en conjunto el 25% del capital, han acabado a la gresca con Figueras, que en menos de dos años se vio abocado a solicitar para Habitat el concurso de acreedores, incapaz de sacar adelante el negocio y de hacer frente a la deuda contraída.

El asalto a NH, por el contrario, era un proyecto estratégico, en el que Castro se embarcó en 2003 para proporcionarle otra perspectiva a Hesperia, cuyo hermanamiento con una de las grandes cadenas españolas podía situarla en primera división. Lo intentó por las buenas, pero encontró la oposición frontal de NH, con su presidente, GABRIELLE BURGIO, a la cabeza. Castro optó luego por lanzar una opa hostil, que se saldó con resultados muy modestos, si bien le permitió empezar a hacer acopio de acciones hasta que en 2006 alcanzó lo que hoy tiene.

Ese importante paquete ha sido esgrimido inútilmente por Castro para solicitar su entrada en el consejo, a lo que NH se negaba en redondo hasta el acuerdo de integración alcanzado el lunes con Hesperia.

Un papel importante
Para convertirse en primer accionista de NH, Castro ha contado con la colaboración de los dos grandes bancos controlados por los BOTÍN: el Santander, que preside el patriarca de la familia, EMILIO, y Banesto, al frente del cual se encuentra su hija ANA PATRICIA. No sólo le facilitaron en su día la financiación necesaria para que Hesperia comprara el 25% de NH por 264 millones, sino que recientemente se avinieron a ampliarle el plazo de amortización de 2011 a 2019.

Quejas internas
Castro ha tenido que vencer algunas notables reticencias dentro de su propio grupo, en el que no todo el mundo estaba de acuerdo con gastarse el dinero que se ha gastado en NH. Dos viejos socios de Hesperia, JAUME SAGUÉ y MELCHOR OLIVELLA , desaconsejaron la inversión prácticamente desde el principio, pero nada pudieron hacer frente a la aplastante mayoría con que Castro cuenta.

Mala racha
La participación en NH fue adquirida en el mercado a un precio medio de 13 euros, es decir, casi al triple de su cotización actual. Hesperia, además, ha tenido que cubrir su parte (55 millones de euros) de la última ampliación efectuada por la cadena. Una de las grandes quejas de Castro en los últimos años ha sido que, al no pertenecer al consejo de NH, le estaba vedado apuntarse sus beneficios por puesta en equivalencia. Ahora que va a poder hacerlo se da la circunstancia de que, al menos de momento, está en pérdidas.

El abrupto despertar del sueño de los Nozaleda

15 sep 2009
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Ni siquiera la drástica cura de adelgazamiento que emprendió poco después del estallido de la burbuja inmobiliaria ha bastado para impedir que Nozar suspenda pagos. El concurso voluntario de acreedores solicitado el viernes es el tercero por cuantía de los que se han producido en España como consecuencia directa de la crisis del ladrillo. Su pasivo asciende a unos mil millones de euros, cifra similar a la de Aifos, aunque muy inferior a la que en julio de 2008 declaró Martinsa-Fadesa, que sigue ostentando el récord.

Las dificultades de Nozar para atender sus compromisos salieron a la luz ya en marzo del año pasado, cuando Avalatransa presentó contra ella una demanda de insolvencia. Esta empresa reclamaba poco más de 300.000 euros por diversos trabajos de construcción que estaban sin abonar pese a que las facturas habían sido reiteradamente pasadas al cobro. Aunque Nozar intentó quitarle hierro al asunto (lo tachó con displicencia de “insignificante”), pero aquera sólo la punta de un iceberg, como el tiempo ha demostrado.

En los últimos meses, la inmobiliaria sobre la que los hermanos LUIS y JUAN CARLOS NOZALEDA quisieron montar un imperio se ha visto obligada a soltar lastre para evitar la bancarrota, y lo hubiera conseguido de no ser por la irreductible actitud de algunos bancos. Media docena de los 30 que en su día no tuvieron reparo en prestarles dinero a espuertas se han negado ahora a apoyar la renegociación de 700 millones de deuda. La mayoría de ellos ya habían provisionado los créditos y creen que la suspensión de pagos les abre más posibilidades de recuperar algo.

El inicio de este procedimiento judicial afecta de rebote a dos hombres que también adquirieron notoriedad y fortuna gracias al boom del ladrillo y que luego han afrontado serios problemas: ENRIQUE BAÑUELOS y LUIS PORTILLO. Cuando todo iba viento en popa, Nozar tomó significativas participaciones –que acabarían siendo ruinosas- en Astroc (ahora Afirma) y Colonial, pero no pudo hacer frente a la parte alícuota de algunas inversiones que todavía les debe.

Hacienda

Con todo, el principal acreedor de los Nozaleda no es un banco ni otra inmobiliaria, sino el Estado. La deuda fiscal de su empresa ronda los 170 millones de euros, la mayor parte de ellos en concepto de IVA cobrado y no ingresado en las arcas públicas. Nozar contaba con un aplazamiento de los pagos a Hacienda antes de poner su destino en manos de los juzgados.

Desinversiones

Para limpiar el balance, Nozar se ha desprendido de numerosos activos; entre ellos, la red aragonesa de supermercados Galerías Primero (que le compró Sabeco), una participación del 20% en Flex,  tres torres de oficinas en Madrid (adquiridas por el fondo alemán TMW Pramérica) y un edificio en el centro de París (a Meridia Capita). Eso le ha permitido rebajar su deuda de 2.300 millones a 700.

Rico y refinado

Como otros reyes españoles del ladrillo, Luis Nozaleda llegó a figurar no hace mucho, gracias al abultado valor bursátil de sus inversiones, en la lista de los hombres más ricos del mundo que publica la revista Forbes. Amante del arte, a través de la Bodega Enate, de Huesca, ha reunido una colección de 300 cuadros y, en los buenos tiempos, invitó a pintores como ANTONIO SAURA o EDUARDO CHILLIDA a ilustrar las etiquetas de sus vinos.

 

Del mal, el menos

14 sep 2009
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Los hoteleros, grandes y pequeños, esperaban con auténtico pavor un verano catastrófico. Sin embargo, los datos disponibles sugieren que, al final, han capeado razonablemente bien el temporal. A la espera de confirmación definitiva, agosto cerró con un descenso de los ingresos del orden del 10%, la mitad del porcentaje acumulado hasta julio. Habrá que ver qué ocurre en el último cuatrimestre antes de adjetivar el balance completo del año.

Uno de los indicios de que las cosas se podían poner muy feas en el momento crucial de la temporada alta eran las previsiones de las compañías aéreas. Su demanda de derechos de vuelo para el periodo abril-octubre había sido un 8,5% inferior a la de 2008, con caídas de hasta el 20% en destinos como Canarias o Almería. Calculaban que, en conjunto, trasladarían 140.000 turistas menos, sobre un total de 1,6 millones en el ejercicio anterior.

Los grandes mayoristas tampoco emitían buenas vibraciones. TUI, que es utilizado por uno de cada tres extranjeros que visitan España, había reducido su oferta un 16%. En el caso de su principar rival, el touroperador THOMAS COOK, la rebaja había sido del 11%. Ambos, además, trabajan dos mercados clave para nuestro país: el alemán y el británico, respectivamente.

La situación, pese a todo, ha remontado gracias a tres factores favorables. Primero, el turismo de cercanía, que no necesita utilizar el avión ni recurre a intermediarios y que mantuvo el tipo en agosto.  Segundo, las reservas tardías, más abundantes que nunca este año debido a las incertidumbres laborales y a la esperanza de encontrar  mejores oportunidades a última hora. Por último, el esfuerzo que los hoteleros han hecho en materia de precios.

Según la patronal de sector, CEHAT, el ajuste de tarifas ronda el 15% y explica que, pese a la crudeza de la crisis económica, el nivel de ocupación llegara de media en agosto al 80%. No obstante, los profesionales advierten de que esta estrategia, por sí sola, es en el fondo pan para hoy y hambre para mañana.

Adiós a las ganacias

El retroceso de los ingresos ha infligido un duro castigo a las cuentas de resultados de los hoteleros independientes y también de las cadenas. SOL MELIÁ, que es el de mayor presencia en España, con casi 180 establecimientos y más de 35.000 camas, vio cómo su beneficio neto se contraía un 96,8% en el primer semestre hasta quedar en 1,2 millones de euros. El grupo NH perdió 41 millones entre enero y junio.

Ruido de fusiones

En este contexto, nada tiene de particular que se haya reabierto el debate sobre la concentración empresarial en el sector (si es que alguna vez estuvo cerrado). Grandes movimientos, de momento, no ha habido pese a que la evolución de la Bolsa anime a ello. Los acuerdos de colaboración operativa proliferan desde hace años, lo que ha sacado de la soledad a muchos pequeños hoteleros que antes hubieran tenido aún más dificultades para sobrevivir a la crisis.