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Bandas sonoras

12 sep 2008
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LETRAS DE CAMBIO// EVA ORÚE

¿Lee con música de fondo? Unos lo hacen mecidos por sinfonías clásicas, otros al compás del rock más furibundo, los hay que no hacen remilgos a una radio fórmula respetuosa… No siempre las notas están en consonancia con lo que las letras cuentan, basta con que suenen, funcionan como telón aislante.

Mi espacio
Pero algunos libros tienen su propia música. En mi mesa de obras pendientes está Postales de invierno, de Ann Beattie (Libros del Asteroide), novela de la que espero que me devuelva a una época, los 70, y a un estado de ánimo: el de la juventud desencantada tras el hippie boom. Sé que el texto fue hilvanado con canciones que modelan situaciones, canciones que ya he podido escuchar gracias al editor que, imbuido de la cultura pop desde la que fueron escritas estas Postales, ha colgado en MySpace las canciones que leeré: las de Janis Joplin, Bob Dylan, Elvis Presley, Fred Astaire (¿sorprendidos?), Ry Cooder, Martha and the Vandellas, Beatles, Donovan, George Harrison (“My Sweet Lord”, claro), John Lenon, los Rolling…

Jazzuela
Decía Cortázar: “Sucede además que por el jazz salgo siempre a lo abierto, me libro del cangrejo de lo idéntico para ganar esponja y simultaneidad porosa”. Y es cierto que en muchos de sus trabajos encontramos referencias musicales, y que tantos de ellos tienen una cadencia puramente jazzística. Por eso, cuando hace tiempo encontré un disco llamado Jazzuela, no lo dudé. Es una compilación realizada (y contextualizada) por Pilar Peyrats Lasuén, 21 temas asociados a los 9 capítulos de Rayuela más íntimamente ligados al jazz y el blues. Podemos escucharlo sin más, porque es música de la buena. O buscar el libro y sumergirnos en él acompañados por Frank Trumbauer (capítulo 10, el primer track) o Tenderly (capítulo 18), también por Lionel Hampton, Coleman Hawkins, Dizzi Gilespie, Bessie Smith, Louis Amstrong, Duke Hellington o Earl Hines. Ni que decir tiene que la escucha de sus temas altera y enriquece la lectura de la “novela”.

Maridajes
Don Julio parece referencia ineludible en estas experiencias mixtas, su nombre aparece también en un proyecto de Alfabia ediciones, “Text-jockey”, que busca una fusión entre música y literatura, de manera similar al spoken word, con la intención –leo en su web– “de crear una suerte de libro sónico, un artefacto en el que la conjunción de palabras y paisajes acústicos, ritmos y atmósferas desemboque en una experiencia estética diferente, refrescante”. Con el propósito, añado yo, sacar a la luz la música que se esconde en el corazón de un libro.

Mundo cuántico

10 sep 2008
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YO TAMPOCO ENTIENDO NADA // CAMILO JOSÉ CELA CONDE

El 10 de septiembre de 2008, as las nueve y media de la mañana, hora europea, se dio un paso histórico al poner en marcha el Gran Colisionador de Hadrones, GHC en su acrónimo castellano y LHC en el inglés, dando comienzo así a la búsqueda del bosón de Higgs.

El mundo cuántico
Dudo que haya muchos lectores de este diario que adivinen siquiera el sentido general del párrafo anterior. Yo, desde luego, apenas sé que significa. Lo único que tengo claro es que uno de los misterios -que abundan- del mundo cuántico puede quedar algo más cerca de nuestra capacidad de comprensión cuando los haces de protones colisionen en el inmenso acelerador de partículas construido en las entrañas de Ginebra. Pero las paradojas cuánticas y la incapacidad de entender el paso que va, con el colapso de la función de onda, desde el mundo de las partículas subatómicas al de las dimensiones que se rigen por las leyes de Newton, seguirán ahí.

¿Ondas o partículas?
El primero de los misterios es el del carácter de los fotones, electrones y demás miembros de la familia de la que se quiere averiguar ahora la condición de un primo aún más extraño. ¿Son ondas o partículas? Un experimento sencillo, el del haz de luz que se filtra por dos rendijas paralelas y cercanas, pone de manifiesto que ambas cosas a la vez: depende de si esas partículas se miden o no. A partir de ahí, el sinsentido cuyo más hermoso exponente es, en mi opinión, el del gato de Schrödinger.

Gato vivo, gato muerto
Los gatos están, casi por definición, o vivos o muertos. El del experimento mental de Schrödinger, gracias a las paradojas cuánticas, se encuentra en situación ambigua hasta que alguien examina el resultado, la trayectoria seguida por la partícula que se envió para lograr matarle o no. Lo más intrigante es que ni morirá ni continuará vivo hasta que esa comprobación se produzca.

Las cucarachas
Yo tampoco lo entiendo, igual se me escapa de qué forma una partícula puede encontrarse aquí y en Júpiter a la vez. Se trata de algo que sólo las matemáticas explican. Sucede, por cierto, que las cucarachas no entienden que nosotros sepamos las ecuaciones diferenciales. Pregunta bien pertinente: ¿por qué habrían de comprender unos simios evolucionados en el Rift africano, con capacidad suficiente para distinguir la fruta verde de la madura, el sentido ontológico del mundo cuántico?

Putos extranjeros

09 sep 2008
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ANTONIO OREJUDO// ¿SOY YO O ES LA GENTE?

En Madrid los autobuses tenían cobrador. Se sentaba en la parte trasera con un armatoste plateado, dotado de extraños botones y una manivelita, a la que había que dar una vuelta completa para que saliera el billete. El Metro tenía un trabajador encargado de abrir y cerrar las puertas. Iba en el primer vagón, protegido por unas barras metálicas, leyendo novelas del Oeste, de Marcial Lafuente Estefanía. En cada estación sacaba el cuerpo, comprobaba que todos los viajeros habían entrado y salido, hacía sonar un pito, y accionaba varias veces la palanquita hidráulica que cerraba las puertas. Y con esos trabajos, que hoy resultan imposibles, mantenían a sus familias.

Sector servicios
Si hoy existieran esos empleos, no creo que ningún español los desempeñara. Hace tiempo que los camareros son ecuatorianos, los electricistas argentinos, los fontaneros cubanos y los albañiles ucranianos. Algunas veces me pregunto en qué trabajan los españoles. ¿En qué trabaja hoy aquel camarero de mi barrio que gritaba al fondo hay sitio, y que me ponía sobre la barra de cinc, antes de que la pidiese, una caña fría, perfectamente tirada, y una banderilla? No es que yo añore como el ex ministro Arias Cañete a ese camarero español que recitaba tan bien la lista de raciones. No. Simplemente me pregunto en qué trabajan ahora todos los que trabajaban antes en este enorme sector de servicios llamado España.

Injusticia
Pensaba en todo esto después de que Corbacho, el de los fuertes antebrazos, dijera que, dado el paro que hay, las contrataciones en origen iban a tender a cero. No sabía yo que la culpa del paro la tuvieran los extranjeros. Hasta el otro día pensaba que los extranjeros de lo que tenían culpa era de la delincuencia. A ver si lo he entendido bien, querido Corbacho, y querido Miguel Sebastián, el que todo lo sabe y se mete en todo: la cosa es que hay un montón de españoles que darían su vida por limpiarme la taza del váter, hurgar en el desagüe de la ducha y barrerme las pelusas de debajo de la cama, pero como una maldita ecuatoriana ha usado sus influencias para quedarse con ese preciado puesto de trabajo, resulta que tenemos a una puta extranjera limpiándome la mierda mientras que un honesto español se queda en paro.

Españoles primero
¿Lo he entendido bien? Pues si esto es así, contad conmigo, amigos ministros, para esta nueva cruzada que tú bordaste en rojo ayer. Ni un extranjero más secando el pis en los baños de carretera, ni un extranjero más recogiendo tomates en los invernaderos de El Ejido. Que lo hagan los españoles. Coño.

Vuelve el chico de la moto

08 sep 2008
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CON CEDILLA// SEBASTIÀ ALZAMORA

Leo que Mickey Rourke ha triunfado/resucitado en la Mostra de Venecia y yo que me alegro, qué quieren que les diga. Durante años, cada vez que aparecía el nombre de Mickey Rourke en alguna conversación y a mí se me ocurría afirmar que es un buen actor, nunca faltaba quien levantara las cejas, entre el pasmo y la ironía: ¿buen actor ese tío? Hay que reconocer que tal recelo tenía su justificación, ya que Rourke es recordado sobre todo como protagonista de ese granítico bodrio titulado Nueve semanas y media, verdadero descalabro adolescente para una generación entera (la mía), junto con otros pestiños de mucho cuidado como Oficial y caballero, Top gun o Dirty dancing, todas igualmente inspiradas, aunque sea difícil decir por quién. En concreto, Nueve semanas y media fue la causante directa de la proliferación de vocacionales y horripilantes strippers en las discotecas de pueblo, que reaccionaban al oír los primeros compases de la terrible canción de Joe Cocker con la que se desnudaba Kim Basinger en el film (Cocker, por cierto, también cantaba la untuosa banda sonora de Oficial y caballero: este hombre es un agente del mal). En fin, qué tiempos.

Auge, caída, auge
Nueve semanas y media era tan mala que se entiende que, a partir de entonces, la carrera de Rourke iniciara una larga decadencia, durante la cual las pocas noticias que teníamos de este hombre tenían que ver con combates de boxeo amañados, concentraciones moteras, estruendosas borracheras y marcianadas diversas. Pero, antes de todo eso, había ofrecido interpretaciones muy notables -a veces excelentes- en filmes como La ley de la calle de Coppola, El corazón del ángel de Alan Parker, El borracho de Barbet Schroeder o Manhattan Sur de Michael Cimino, otro ilustre defenestrado de Hollywood. Durante años, algunos de los directores más importantes confiaron en él para protagonizar sus películas, y Rourke supo estar a la altura con trabajos que, como mínimo, es de justicia recordar.

Total, que cuando ya le dábamos por acabado, Rourke reapareció hace un par de años en el papel del hiperduro Marv en Sin city, la peli de Robert Rodríguez sobre el fabuloso cómic del mismo título de Frank Miller: primera buena señal. La segunda ha llegado de Venecia, donde ha dado la campanada como protagonista de The wrestler, lo nuevo de Darren Aronofsky, un director que hasta la fecha ha hecho una película interesante (Pi), una muy buena (Réquiem por un sueño) y otra que no ha visto nadie (La fuente de la vida). Yo sí que iré a ver The wrestler: y, cuando los mismos que me miraron como si estuviera majara cuando elogiaba al bueno de Rourke se deshagan en elogios por su interpretación en la peli de moda, levantaré un dedo amonestador y diré en plan muy repelente que yo ya lo decía, hombre.

Borges, Bioy, Sabato (I)

07 sep 2008
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DE AQUÍ PARA ALLÁ// MARTÍN CASARIEGO

Acaba de publicarse Enciclopedia Borges (Alfama). El mundo de Borges, las opiniones de Borges. Borges encerrado en una enciclopedia, en uno de esos anhelos de “saber total” de los que desconfiaba.

Ahórreme los detalles
A Borges le hacen gigantesco sus textos, y le empequeñecen sus opiniones (es la mía). Los grandes escritores son grandes en sus libros, normales en su escala humana. Es la impresión que me causa el leer comentarios de Borges. Es lo que me ocurre si leo los Diarios de su gran amigo, Adolfo Bioy Casares. Al hacerlo, me acuerdo de un breve texto de mi hermano Pedro en el Cuaderno Azul: “Para ver la belleza (que nunca se esconde del todo), hay que clamar, declamar y chillar: ‘Usted, Señor Dios, ahórreme los detalles!’”. Es lo que se podría haber pedido a Borges y a Bioy, que nos ahorraran los detalles (o lo que se vislumbra detrás de sus mordaces juicios). Pero, por supuesto, el tercer culpable soy yo: ¿acaso alguien me obligó a leerlos? ¿Acaso no podía haberme ahorrado yo a mí mismo los detalles?

Dos amigos y un rival
En mi descargo, diré que lo hice llevado por mi admiración literaria. Por otro lado, el que nos hagan pisar el suelo también tiene su parte buena: esa que apuntaba de comprobar que los grandes escritores sólo se diferencian del resto de los mortales en que escriben muchísimo mejor. Vuelan cuando escriben y andan cuando viven. Borges, Bioy Casares, Sabato. Dos amigos y un rival. Tres ejemplos para demostrar lo alto que llegó la literatura argentina del siglo pasado. Y para ver lo bajo que llegamos los hombres. Borges y Bioy se veían casi a diario, compartían filias y fobias, se contaban (curioso, no se leían, al menos eso me dijo Bioy Casares) los cuentos que iban a escribir. Una de sus fobias era Sabato.

Le ha tomado tanto odio
En sus Diarios, entre numerosas menudencias y frivolidades, Bioy Casares anotó, en 1956: “…Sabato también desaparecerá, sin dejar rastro, después de la muerte. Es curioso el caso de Sabato: ha escrito poco, pero ese poco es tan vulgar que nos abruma como una obra copiosa”. Una opinión, cuando menos, precipitada: Sobre héroes y tumbas es de 1961, y Sabato sólo había publicado entonces El túnel (en la revista Sur, pues fue rechazada en diversas editoriales). Como curiosidad, anotemos que la primera publicación literaria de Sabato fue un artículo sobre La invención de Morel, en 1941. También encontramos esto en los Diarios: “Borges me asegura que le ha tomado tanto odio a Sabato que ya no imagina su cara tal como es, sino en caricatura”. Claro que el odiado tampoco se quedó corto. (Continuará).

Idealistas

05 sep 2008
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LETRAS DE CAMBIO// EVA ORÚE

Hay que serlo, para poner en marcha una editorial con la que está cayendo. Y más todavía si la editorial en cuestión se especializa en poesía, género que es a la literatura lo que La 2 a la televisión: todos dicen que les gusta y que la leen, pero las cifras demuestran que muy pocos la compran.

Desatada
Es el nombre elegido por Jesús Encinar, alma máter del portal inmobiliario idealista.com y páter de un montón de negocios, para su recién creada editorial, con la que se propone potenciar la cultura poética gay y lésbica en nuestro país. “Desatada”, imagino, porque este hombre, al que muchos conocen sólo como empresario de éxito y militante de la causa homosexual, ha perdido por completo el encogimiento, el temor o la extrañeza que a otros atenazan y se lanza a un terreno que, por lo demás, no le es completamente ajeno: él es poeta, y sus textos, traducidos al inglés, han sido publicado en varias revistas y antologías británicas y estadounidenses. Estudió en Harvard y está familiarizado con los Poetry Slam, esos certámenes poéticos en los que el creador se enfrenta directamente a su público inmisericorde, y reconoce que le gustaría importar algo de esa manera activa de entender la poesía…

Egales
Para esta aventura, Encinar se ha aliado con Mili Hernández, dueña de la librería gay y lésbica Berkana de Madrid y copropietaria de la editorial Egales, que tiene la experiencia en el sector y la infraestructura necesarias para sacar adelante el proyecto. Juntos, pues, lanzarán tres títulos el próximo mes de noviembre y los tres siguientes, en mayo, y de nuevo en otoño, y a esperar la siguiente primavera… estaciones bien poéticas, me dirán. Arrancan con David Navascués (HomoerotiKa), Lawrence Schimel (Desayuno en la cama) y, el primero de todos, Dionisio Cañas, cuyo trabajo, al margen de sus méritos poéticos, tiene un interés casi morboso que se adivina ya en el título: La balada del hombremujer.

Mujerhombre
Una balada, sí, porque es una composición poética y en ella se refieren sucesos legendarios: la increíble peripecia del músico de jazz Billy Tipton, que en realidad era una mujer, de nombre Dorothy, aunque como varón vivió desde los 19 hasta los 74 años, tiempo en el que tuvo ocasión de casarse ¡cinco veces! y de criar a varios hijos adoptados sin que, al parecer, nadie se percatara ni denunciara su impostura. Cañas también firma el prólogo, explicativo y muy bien documentado, que abrirá el volumen, recipiente de una historia extraordinaria para una colección fuera de lo normal.

Me gusta que me mientas

04 sep 2008
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UNO DE LOS NUESTROS// PEIO H. RIAÑO

Con la realidad todo es más difícil que con los platillos volantes”. Quizás por eso el “Punk Journalism” no persiga los resultados a los que estamos acostumbrados en las páginas de la prensa. Su inventor es Robert Juan-Cantavella (Almassora, 1976), para el que la ciencia ficción es una baratija y los reportajes de fin de semana un aburrimiento con pronóstico reservado. Su invento “no garantiza el pacto de la veracidad que rige los designios del reportaje periodístico”. Seguramente porque si el reportaje es carne de periódico, su propuesta sólo puede ser entre dos tapas duras. De esta bendita aventura que ha madurado con el paso de los días, los libros y los reportajes, da cuenta en El Dorado (Mondadori), un experimento rico en gaseosa literaria y un par de agallas.  
 
Verdad
“El lector se enfrenta al aportaje sin tener la seguridad de que todo lo que va a leer es cierto. Eso no quiere decir que todo lo que vaya a leer sea mentira”. Has leído bien: aportaje. Es el género característico del “Punk Journalism”, una forma bastarda del periodismo Gonzo, con la que el lector genera una actitud de sospecha. ¿El motivo? El escritor siempre aporta a los hechos sucedidos otros que no existieron, le pasa manita de pintura de imaginación. “Los asea. Les da un nuevo uso. Nada más que eso”, espeta Escargot, el protagonista de estas aventuras periodísticas, que le llevan a buscar el dorado en Marina d’Or y en Valencia, tras la pista del Papa. Por supuesto, al final nada. Fracaso rotundo. Derrota total. “Mi intuición era buena, pero en algún momento me lié”, remata al final Escargot aceptando sus limitaciones, satisfecho por el trabajo hecho. La verdad es un plato que hay que enriquecer para que alguien se lo crea y Robert Juan-Cantavella le echa todos los aditivos posibles. Qué rico.
 
Mentira
Todo con lo que había jugado Robert en su Proust Fiction (Poliedro) ha madurado en El Dorado, porque a su nihilismo habitual de pasar sin llamar le ha añadido el gusto por la mentira y su necesidad para conocer al ser humano. En realidad, todo periodista es un antropólogo que quiere saber quién anda ahí. Sólo hay una condición: ir y contarlo, lo demás son recursos narrativos. El antropólogo tenía los suyos. Los de Robert Juan-Cantavella, sea periodista o sea lo que sea, parten de una mesa de postproducción rica en ingenio y velocidad en la que mezcla hechos reales, grabaciones de conversaciones, fotografías de ancianas, pastillas de éxtasis, con el deslumbramiento de la realidad. ¿Y de todo eso que sale? Una chimichanga con tacto a literatura malversada, a periodismo aliterado, a mentira reconfortante.

Contra el cambio

03 sep 2008
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YO TAMPOCO ENTIENDO NADA// CAMILO JOSÉ CELA CONDE

El curriculo de Sarah Palin, la compañera de tiquet del candidato McCain a la presidencia de los Estados Unidos, que acaba de ser aireado por la oficina de prensa de éste, apunta como rasgos más destacables los de que tal señora quedó en segundo lugar en la elección de Miss Alaska de 1984, que caza, que come hamburguesas de alce, que es creacionista, que se opone al aborto y que no tiene miedo de romperse las uñas.

Cosa de mujeres
Me pregunto qué estrategia habrá seguido el aparato republicano a la hora de elegir a la gobernadora de Alaska como medio mejor de contrarrestar el carisma de Barak Obama. Teniendo en cuenta el episodio interminable de lucha rastrera por la nominación que mantuvieron la señora Clinton y el señor Obama, rematado de la peor forma al no unir a ambos en la candidatura final, se puede pensar que la opción de una mujer como vicepresidenta de McCain sirve para mantener abierta esa herida.

La causa feminista
Aunque ¿responde la señora Palin al ideal feminista de su país? Comer hamburguesas —aunque no sean de alce— es, sin duda, actividad muy extendida en ambos sexos. Romperse las uñas, imagino que también. La caza remite a la tan querida tenencia de armas. Pero, ¿ser creacionista y estar contra el aborto?
La idea de que, optando por una mujer, se ve compensada la condición de ciudadano negro del candidato demócrata de cara a plantear un cambio histórico para los Estados Unidos queda negada por completo al detenerse en las particularidades que se destacan de la carrera de Sara Palin.

Más de lo mismo
Con la compañía de una mujer que ha hecho de su credo religioso la bandera política y declara, encima, que los humanos no tenemos culpa alguna en el cambio climático, McCain rompe amarras respecto de la moderación. Entierra el posible centrismo. Enarbola el mismo programa que ha utilizado Bush como promesa de gobierno. Y, en suma, ofrece una alternativa a la idea de cambio drástico que ha llevado casi a Obama a los altares.
Se podrá sostener, como los propios republicanos reconocen, que Bush ha sido el peor presidente de la historia de los Estados Unidos. Pero McCain, con la estrategia elegida, parece sugerir que ese fracaso se debe a que en el fondo mister George es un blando. El ideal consiste por lo vista en negar la selección natural, la lluvia ácida y la libertad femenina. Para mí que, si la fórmula triunfa, quienes están en peligro no son sólo los alces.

Vivan los miércoles

02 sep 2008
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¿SOY YO O ES LA GENTE? // ANTONIO OREJUDO

Por fin han terminado las vacaciones, ese aterrador periodo de tiempo en el que uno no tiene presentaciones de libros, cócteles, conferencias, y en el que tampoco puede encerrarse a trabajar, a leer, a pensar, a escribir la columna de los miércoles.

Vacaciones culturales
Durante cuatro semanas hemos jugado con los niños, y los hemos llevado por ahí, a que conozcan mundo. Tú te esfuerzas por darles un barniz cultureta, pero no tardas en descubrir que lo único que quieren los niños es que haya un parque con columpios cerca. Toda tu ilusión por enseñarles el museo se va al carajo. También le pusiste música de Mozart al feto, y hoy, diez años después, a ese feto convertido en niño lo único que le gusta es High School Musical. A los niños les da igual veranear en Móstoles que en Berlín. De hecho, suelen preferir Móstoles, porque en Berlín los niños del tobogán hablan muy raro. Hasta los catorce o quince años, es decir, hasta la edad en la que ya no quieren ir con sus viejos, los niños no aprecian la batuta cultural que les metemos los padres universitarios.

Por fin miércoles
Así que me alegro de estar aquí otra vez, escribiendo este folio que algunas veces el periódico cuelga en su versión digital. Un folio, el mío y el de mis compañeros de sección, que suscita de vez en cuando alguna reacción. Para mi sorpresa, hay personas que nos leen y que escriben sus opiniones, sus comentarios, al pie de nuestras colaboraciones. Es una nueva relación entre autores y lectores, que entusiasma a los evangelistas de Internet que van por el mundo predicando la buena nueva. Consideran que frente a la incontestable autoridad que siempre ha tenido el autor, la nueva situación, favorecida por las nuevas tecnologías, es pura democracia y libertad
de expresión.

¿Democracia?
Aunque me halaga que la gente lea esta columna de los miércoles, nunca he contestado los comentarios que algunas personas han escrito. No es soberbia ni desinterés. Los leo y algunas opiniones me parecen interesantes. Y a veces las objeciones me han obligado a matizar mis opiniones. No contesto porque estos comentarios nunca van firmados. Y tengo por norma no contestar anónimos. Cuando el sistema de post y comentarios obligue a identificarse a unos y a otros, y no solamente a los autores del post, entonces podrá iniciarse una enriquecedora conversación y un fructífero debate de ideas entre autores y lectores. Mientras tanto, los comentarios sin firma no dejarán de ser pintadas en la puerta del baño. Pero aunque sea así, viva el miércoles.

Viva Antrobus

01 sep 2008
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CON CEDILLA// SEBASTIÀ ALZAMORA  

Mi descubrimiento de este verano –vía consejo de un buen amigo— se llama Antrobus: ése es el nombre con el que Lawrence Durrell bautizó al protagonista de una serie de relatos francamente memorables. El bueno de Antrobus es un diplomático del Foreign Office británico de la más vieja escuela, uno de esos personajes con bombín y paraguas, que en cada relato explica a su interlocutor –un antiguo compañero de embajada de rango inferior, trasunto del propio Durrell— alguna anécdota referente al cuerpo diplomático, a cual más divertida, cuando no descacharrante. Las historias de Antrobus se encuentran recogidas en diversos libros, pero existe un The Best of Antrobus traducido al castellano. Lo editó Tusquets hace un montón de tiempo, pero se encuentra aún en catálogo, de modo que sólo es cuestión de pedirlo en la librería habitual.

Antrobus y la cultura
Aparte de sus hilarantes historietas, que tienen toda la pinta de ser más o menos verídicas, lo mejor del gran Antrobus son sus observaciones sobre cualquier asunto de la vida, ya se trate de comida, religión, ideologías o países. Pero entre todas, las mejores son las que dedica a la cultura: “Se considera que debemos estar más bien a favor que en contra”, le confía Antrobus a su amigo, para añadir a continuación “pero, con absoluta sinceridad, yo odio la cultura. Me saca de quicio; me pone, no me importa confesarlo, la carne de gallina”. Después de esta conmovedora confesión, resulta difícil no estar completamente de acuerdo con el viejo Antrobus cuando afirma “Si hay algo peor que una soprano es una mezzo-soprano. Quizá chilla en tono menos agudo, pero con mayor potencia”, o bien cuando dice una verdad tan rotunda como la que sigue: “Tota la cultura corrompe, pero la cultura francesa corrompe absolutamente”. Hay reflexiones inolvidables, compuestas, por ejemplo, a partir de una velada poética en una embajada holandesa tras el Telón de Acero: “Amigo mío, la herencia cultural de los holandeses no es asunto de mi incumbencia. Quiera Dios que gocen de ella tanto como deseen. Pero que no me obliguen a escuchar poemas de quinientos versos que empiezan diciendo Oom kroop der poop (…) Quizá quiere decir algo, ¿cómo puedo saberlo?”

Durrell humorista
Y así sucesivamente. Desconocía este registro abiertamente humorístico y tan british style en el muy lírico autor del Cuarteto de Alejandría, que de hecho obliga a recordar al otro Durrell, Gerald, y en el que Lawrence, en cualquier caso, demuestra moverse como pez en el agua. En fin, sólo quería empezar la temporada con una recomendación entusiasta: háganme caso como yo se lo hice a mi amigo y se lo pasarán en grande con Durrell y su Antrobus. Y vayan con cuidado en su regreso de vacaciones, según parece hay mucha cultura por ahí suelta.