Opinion · Posos de anarquía

Españoles de guiñol

Vaya la que se ha liado con los guiñoles del Canal+ francés y sus parodias de malgusto de nuestros deportistas. Inaudito. Figúrense que el Gobierno español -perdón, de ¡España!, que hay que hacer patria- se ha quejado formalmente al francés y ha enviado una carta al ministerio galo de Deportes. Hablando en plata, lo ha convertido en un asunto de Estado.

No bastaba, al parecer, con las medidas que ya había adoptado la Federación Española de Tenis y se han tenido que poner en funcionamiento los resortes de la diplomacia. Qué cosas. Es como la noticia que saltaba ayer de un grupo de fans de Madonna que han pedido a Netanyahu que no bombardee Irán hasta que la cantante dé su concierto en Israel el próximo mes de mayo… Que digo yo, que hay otra larga lista de motivos para no bombardear Irán…

Irremediablemente, me viene a la cabeza el danés Kurt Westergaard. Ah, ¿que no saben quién es? Bueno, es el autor de la famosa caricatura de Mahoma con una bomba por turbante. Cuando el diario ‘Jyllands-Posten’ publicó la dichosa caricatura en 2005, recuerdo a muchos reirse y calificar de exagerada la reacción del mundo islámico… muchos de los que entonces reían, son ahora los que hacen patria arremetiendo contra los guiñoles franceses.

Que la burla francesa se ha extralimitado es un hecho; había demasiada envidia insana al ver cómo su deporte hace años que no cosecha ningún éxito reseñable, al menos, de un modo tan continuado y aplastante como en el caso de ¡España!. Pero de ahí, a enviar una queja formal… si nos descuidamos, llamamos a consulta al embajador francés en ¡España!. Existen otros muchos mecanismos, como el federativo, para atajar la situación.

Y yo que pensaba que los ‘asuntos de Estado’ eran otra cosa. Claro, que también pensaba que estábamos en un Estado de Derecho… hasta ayer.