VIH-Sida: ¿Por qué las Administraciones pasan de las ONG?

David Bollero

Hoy se celebra el Día Internacional de la Acción contra el Sida y, como cada 1 de diciembre veremos a todos los políticos de turno colocarse su lacito rojo y hacer algún tipo de acto/declaración institucional al respecto. En el caso concreto de Andalucía, recientemente se hacía público el dato de que la transmisión del VIH se ha reducido en un 93% desde 1994 lo que, sin duda, es una buena noticia.

Sin embargo, a nivel nacional seguimos registrando alrededor de 3.300 infecciones anuales ( 7,25 por 100.000 habitantes), de personas cada vez más jóvenes y, lo que todavía es peor, alrededor de un 70% de esas nuevas infecciones son ocultas, es decir, que se producen por personas que ni siquiera saben que están infectados por el VIH.

¿Por qué sucede esto? Porque nos hemos relajado, porque ya no hay tanto miedo al Sida, porque la mortalidad por esta enfermedad ha caído un 54% en los últimos 10 años. Eso provoca que más del 42% de los casos diagnosticados lo sean tardíamente… y eso hace que no sólo el VIH se contagie, sino que la sífilis, la gonorrea, el papiloma, la clamidia y otras Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) estén viviendo peligrosos repuntes de infección.

Las Administraciones, como los ciudadanos, parecen haberse relajado también en este asunto -salvo los 1 de diciembre, claro-. Volviendo a Andalucía, sin ir más lejos, uno no se explica por qué la Junta ha pasado olímpicamente de las ONG del ámbito del VIH/Sida para evaluar su Plan Andaluz frente al VIH/Sida y otras ETS, 2010-2015 (PASIDA).

Un ninguneo de las entidades que precisamente se baten el cobre todos los días del año en materia de prevención, tratamiento y no discriminación, que no es patrimonio del Gobierno autonómico de Susana Díaz (PSOE), sino también del Gobierno central. ¿O alguien se explica que el Ministerio de Sanidad haya lanzado su campaña ‘Sin Estigmas’ para luchar contra la discriminación hacia los afectados por el virus sin contar con la aportación de la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (CESIDA)? Nadie de la cartera que lidera Alfonso Alonso (PP) avisó a CESIDA del lanzamiento de esta campaña. Increíble.

No sólo eso, sino que tal y como denuncian desde ASIMA (Asociación Ciudadana Antisida de Málaga), “unilateralmente y sin comunicación oficial a las entidades afectadas, el Gobierno Andaluz ha decidido eliminar los fondos económicos destinados para el Convenio de colaboración entre la Consejería de Salud y las asociaciones que trabajan para el colectivo de personas que ejercen la prostitución”.

Las ONG, prestamistas de la Junta

Por otro lado, hace tan sólo unas semanas que la Junta de Andalucía hacía pública la resolución provisional para la concesión de subvenciones a entidades en materia de participación en salud, concretamente, en la modalidad “Prevención de la infección por el virus de inmunodeficiencia humana” para el periodo 2015-2016. Desde la Consejería de Salud se hablaba de un crecimiento del 8%, sin embargo, la partida presupuestaria imputable a 2015 no sólo es un 30% inferior a la de 2014 como apunta ASIMA, sino que además es inferior a la del año que viene a pesar de tener más meses de ejecución. 

ASIMA y CESIDA advierten de cómo las entidades sociales cada vez tienen menos fondos subvencionados para hacer frente a sus proyectos de prevención del Sida. No sólo eso, sino que además estas entidades tienen que tener un buena tesorería porque, al final, se convierten en prestamistas de la Administración en un asunto tan crucial como éste. Dicho de otra manera, una entidad como ASIMA se arriesga a iniciar proyectos de prevención/sensibilizacion durante nada menos que 17 meses que dura esta convocatoria 2015-2016 sin saber ni siquiera si en el último trimestre del año que viene el Gobierno autonómico tendrá dinero para cubrir esos gastos.

En Comunidades como la andaluza, la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, con la que también ‘juegan’ estas entidades para poder cumplir con su labor social, todavía no ha publicado la convocatoria anual para todas las líneas de actuación comprendidas en su Programa de Subvenciones de cara a los sectores de la población andaluza menos favorecidos.

Ojalá los políticos pensarán en ello cada 1 de diciembre, en lugar de poner toda su atención en el dichoso lacito rojo.