Otro ridículo de los Abogados Cristianos

Finalmente la Fiscalía ha abierto diligencias contra Borja Casillas, que con su personaje Drag Sethlas se alzó ganador de la gala drag del carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. La acusación parte de la Asociación de Abogados Cristianos, que considera se habría producido un delito de ofensa de los sentimientos religiosos.

Es una mala noticia y pone de manifiesto, una vez más, la hipocresía reinante, cómo nos distraemos con las tontunas en lugar de prestar atención a los asuntos realmente importantes. Es evidente que la causa se dará para más, que tiene un camino muy corto porque ¿en qué país viviríamos si cercenáramos una expresión artística que toma la religión como fondo para terminar trascendiéndola? La actuación de Drag Sethlas hace eso, toma un punto de partida, un hilo conductor y construye a partir de ahí. Busquen, vean el vídeo en internetTVE, en otro ejercicio de sectarismo, lo ha eliminado– y compártanlo, porque quienes apoyan la denuncia hablando de intolerancia lo que hacen, precisamente, es practicarla.

Ni siquiera voy a recurrir al ejemplo Charlie Hebdo, que también tenía trasfondo religioso y muchas de las personas que ahora criminalizan a Casillas casi se tatuan #JesuisCharlie porque no se trataba de su religión… no. Cae por su propio peso, como cayó aquella demanda contra Javier Krahe por explicar cómo se cocina un crucifijo.

Tampoco recurriré a personajes como el obispo de Canarias, ese al que le entristece más la actuación de los carnavales que la muerte de 154 personas en el accidente de Spanair. Si yo fuera cristiano, andaría más preocupado por tener a ese tipo en la iglesia católica o miraría más a procesos como el de ‘los Romanones’, que tiene lugar esta semana en Granada.

La Asociación de Abogados Cristianos no mira a estos procesos. Como organización ultraconservadora que es, mira para otro lado. Parece preferir armar ruido con denuncias como la presentada contra Casillas, porque cuanto más ruido arme, más fondos podrá seguir recibiendo de esos ultracatólicos que en su esfera pública se aparecen como mártires y en la privada habrá que saber cuántas tropelías humanitarias cometen. En la mente de todos está algún ministro ultracatólico que no dudó en hacer una carnicería de migrantes con concertinas o violar el Derecho Internacional con devoluciones en caliente. Menudos valores cristianos.

La Asociación de Abogados Cristianos, esa que está presidida por Polonia Castellanos, a la que se asocia a ‘El Yunque’, la secta desautorizada por la propia iglesia católica, según Canarias Ahora, acumula una larga lista de fracasos de este ruido mediático en el que, afortunadamente, prevalece la lógica y el sentido común.

Estos Abogados Cristianos se estrellaron con el caso de Abel Azcona y sus 242 hostias consagradas, contra la procesión del ‘Santísimo coño insumiso’, contra contra la poeta Dolors Miquel y Ada Colau por la lectura de una versión sexual del Padrenuestro… dejen ya de hacer el ridículo y céntrense en depurar la iglesia católica y hacer de ella una organización digna de quienes realmente practican esa religión.