El terrorismo gana, los Derechos Humanos pierden

No se pierdan esta mañana la información que firma Carlos del Castillo en la que explica cómo se han recortado las libertades civiles con la lucha contra el terrorismo como excusa. Nada que añadir, todo perfectamente explicado, describiendo la aterradora realidad: los terroristas nos están ganando la partida, no tanto por el número de asesinados -Occidente sigue habiendo matado a un mayor número de terroristas y civiles colaterales-, sino por conseguir sumirnos en un Estado policial que viola esas libertades civiles.

Sí, el terrorismo nos está pasando por encima, no tanto por mérito suyo, sino por desmérito de nuestros gobernantes y, muy especialmente, por los de esa derecha recalcitrante. La primera ministra británica, Theresa May, es un buen ejemplo de ello. La que para muchos era la sucesora de Thatcher, cuando era ministra del Interior con David Cameron como premier, no ha dudado en afirmar que si nuestras leyes de Derechos Humanos (DDHH) nos impiden restringir la libertad y los movimientos de sospechosos de terrorismo cuando haya pruebas suficientes para saber que suponen una amenaza, cambiaremos las leyes para poder hacerlo”.

Un anuncio, dos días antes de las elecciones generales, con el que espera suplir su torpeza de días previos, cuando criticó la tibieza con la que se había combatido la amenaza terrorista sin reparar en que ha sido la máxima responsable de ello como ministra del Interior. Según avanzó, bastará ser sospechoso de terrorismo para ser deportado a tu país de origen, sin contemplar que ello permitirá una mayor radicalización, sin señalar que todos los últimos terroristas tanto en Francia como en Reino Unido eran europeos, eran de franceses o británicos. Era su manera de correr una cortina de humo a los recortes de cerca de 20.000 policías que ejecutó y que muy oportunamente le ha reprochado el líder de los laboristas, Jeremy Corbyn.

El terrorismo ha conseguido que se nos espíe sin ningún pudor, que se restrinjan nuestros movimientos, que se limite la libertad de expresión e, incluso, el derecho de información… El terrorismo ha influido en legalizar las devoluciones en caliente, en que hayamos comerciado con los DDHH de l@s refugiad@s que huían, precisamente, de ese terrorismo.

Medidas, todas ellas, que matan moscas a cañonazos, en lugar de dejar de seguir asesinando con drones a civiles, cuyos familiares terminan radicalizándose por ello, en lugar de potenciar la ayuda a la cooperación para favorecer el desarrollo y no el neocolonialismo, en vez de continuar instrumentalizando dictaduras hasta que nos dejan de servir o hacer negocios con quienes financian a ese terrorismo… en vez de todo eso, cada vez vivimos con menos libertades.

¿De veras se cree alguien que estamos ganando la partida? Ilusos.