La peligrosa complicidad con la extrema-derecha

Lo vivido ayer en Barcelona no tiene tantas lecturas positivas como nos quieren hacer ver desde el Gobierno a través de, por ejemplo, la cobertura especial desde la televisión del régimen, TVE. Si atendiéramos únicamente a las cifras, dado que esto parece haberse convertido en una batalla por ver quién saca más banderas, tendríamos que admitir que, según convocantes, prácticamente se igualó a la última Diada, con una diferencia: para la manifestación de ayer se pusieron autobuses desde toda España.

En ese sentido, no entiendo los motivos de alegría, especialmente de miembros del Gobierno de Rajoy, como la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, dado que ell@s son parte activa del problema que vivimos actualmente.

Me da pena que medios del lado del régimen, no visibilicen cómo, trufados entre todos los que ayer se manifestaban en Barcelona, se encontraba la extrema-derecha. Hoy, como tantas otras veces, la derecha moderada se benefica de la más extrema, y viceversa. Eso es un gran error y una temeridad.

A la extrema-derecha, me cuesta más reprocharle, porque quienes la componen son indeseables por naturaleza y, buena parte de ell@s, de sesera tan seca que incluso es complicado razonar. Sin embargo, quienes son del ala conservadora más moderada, aún encontrándome en sus antípodas ideológicas, sí les afeo que no expulsen de sus filas, de su recuento de banderas a esa extrema-derecha, a es@s fascistas que tanto aborrezco. Si esa extrema-derecha crece, la derecha en bloque será corresponsable.

Por otro lado, me resulta curioso cómo se sale ahora en defensa de entidades bancarias que han practicado la usura, tomando dinero del Banco Central Europeo a interés prácticamente cero mientras desangraban a pymes y ciudadanía en general. Me revuelve el estómago cómo se respalda hoy a empresas responsables de la pobreza energética que se ha llevado por delante la vida de tantas personas.

Lo peor de todo es que se sale en defensa después de una operación perfectamente articulada desde el poder. ¿Alguien de veras es tan ingenu@ para no pensar que tanto el Real Decreto como la fuga de sedes sociales no están pactados de antemano? Claro que sí, como pactado está que no se visibilice que la medida es pura estética, porque ni se tocan los inmuebles ni a l@s trabajador@s. Y, obviamente, es reversible con la misma rapidez y sencillez.

Por otro lado, tod@s l@s que ahora gritan ¡que viva España! y salen a la calle envuelt@s en las banderas, recuerden que más importante que salir enarbolando un trapo e invocando algo tan abstracto y vacío de significado para mucha gente como es el concepto de ‘patria’ es salir a la calle, por ejemplo, protestando por el hecho de que “esa España suya” ha dejado morir a casi 200.000 personas en seis años esperando que les llegara la ayuda de la Ley de Dependencia. Qué pena.