Si a un hombre le entra semen por la boca o el ano, ¿por dónde sale?

El 1 de diciembre, en lugar de celebrar el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, deberíamos celebrar el Día Mundial de la Hipocresía. Un día como hoy, tanto las Administraciones Públicas como los medios de comunicación nos volcamos con actos, declaraciones y coberturas de prevención del VIH y… se acabó. El resto del año, poco o nada hacemos por combatir una enfermedad que, como tantas otras de transmisión sexual, tiene sencilla prevención: el punto de partida es la información.

Suspendemos en información, dejando solas a los pies de los caballos a todas las asociaciones y colectivos que sí están al pie del cañón todo el año; algo que ni de lejos hacen las Administraciones Públicas. La situación en España, donde 1 de cada 3 enfermos de sida no sabe que está infectado, es reflejo de lo que hacemos en el exterior: España no contribuye al Fondo Mundial de lucha contra sida, la tuberculosis y la malaria desde 2011.

Las Administraciones Públicas están a años luz de estar a la altura de lo que debieran en la lucha contra el sida, lo que deriva en que España esté muy lejos del 90-90-90 propuesto por la OMS (90% de diagnóstico, 90% tratamiento y 90% de éxito en reducción de la carga viral). A nuestros Gobiernos -también los autonómicos, porque las competencias sanitarias están transferidas- no les ha temblado la mano a la hora de recortar los fondos destinados a tal propósito.

El resultado es que superamos las 150.000 personas infectadas en España y cada día se registran unos 10 nuevos diagnósticos -unos 3.500 anuales-. Mientras, Administraciones como la Junta de Andalucía vuelve a dejar a las heroínas de ASIMA (Asociación AntiSida de Málaga) en la cuneta, sin suministrar las pruebas de detección precoz de VIH de fluido oral, algo esencial considerando que Málaga es la provincia andaluza donde más golpea el VIH.

Por otro lado, ya no es sólo que falten recursos humanos y económicos, es que ni siquiera está bien planteada la información, especialmente la que reciben l@s más jóvenes que inician su andadura en las relaciones sexuales. Para muestra, un botón (de nuevo, gracias a las charlas informativas que realiza ASIMA):

  • ¿Qué es el VIH?
  • ¿Siente el mismo placer teniendo condón o sin condón?
  • Si eres virgen y se corre dentro de ti, ¿te puedes quedar embarazada?
  • Si te violan por la calle y no le da tiempo o no se pone protección, y pasa 1 día, qué sucede?
  • Si haces un trío con una mujer, la mujer siente el mismo placer que si fuera un hombre o siente más placer?
  • ¿Qué siente una mujer cuando le tocan el clítoris?
  • Si un hombre hace el amor con otro hombre y el semen del hombre le entra por la boca o el ano, ¿qué le pasaría al hombre? ¿Y por dónde sale?
  • ¿Cómo se coloca el preservativo femenino?
  • ¿Cómo evitar embarazos no deseados?
  • ¿Cómo no transferir enfermedades de transmisión sexual?

Estas son sólo algunas de las dudas que plantearon los adolescentes durante charla de educación afectivo-sexual, impartida por ASIMA, en la que se habló de prevención, de anticoncepción, de anatomía, de prácticas sexuales…en general, de sexualidad(es).

¿Es suficiente para ilustrar la situación a la que realmente  nos enfrentamos? Se lo digo porque durante el día de hoy, seguramente, escuchen a dirigientes políticos que, al tiempo que llaman a la prevención, se dan golpes en el pecho presumiendo de su labor. Pues esa que les detallo arriba es realmente su labor.

Sin embargo, que el suspenso de las Administraciones no le exima a usted de su responsabilidad, que es la de buscar información, transmitirla, aportar su granito de arena a parar el VIH que, si bien y afortunadamente cuenta con tratamientos muy avanzados, continúa siendo, una enfermedad y, como tal, contraria a la buena salud. Que la lucha contra el sida sea todo el año… y de todos y todas.