El binguero anticorrupción que metió la cabeza en ADIF

El exdiputado del Partido Popular (PP), Andrés Ayala, lleva prácticamente todo el año ejerciendo como consejero de ADIF, algo de lo que, según informa eldiario.es, no informó ni el ministerio de Fomento ni la propia ADIF. Tras una vida dedicada a la política, ya estaba tardando Ayala en colocarse tras su marcha de la primera línea de la política en el Congreso el año pasado. Entonces, sonaron rumores de que este murciano pasaría a ser el próximo presidente del Puerto de Cartagena. Quién sabe… todo se andará.

La opacidad de Adif y Fomento en cuanto a la remuneración que recibirá Ayala por esta responsabilidad es tan absoluta como la de la noticia de su nombramiento. Sí sabemos que, sólo en 2016 y únicamente por asistir a las reuniones, los consejeros de Adif recibieron 104.000 euros.

El 17 de febrero de 2017, una orden ministerial nombraba a Ayala consejero; diez días después, éste aceptaba. ¿Qué sucedía por aquel entonces? Que, en mitad del XVIII Congreso Nacional del PP, se hacía pública la primera condena de la trama Gürtel. La desfachatez no tiene límites: cinco días después y dos antes del nombramiento de Ayala en ADIF, el Gobierno indultó a seis condenados por corrupción para que no entraran en la cárcel.

Tres meses después el PP creaba la Oficina de Cargo Popular, conocida como el órgano de vigilancia interna anticorrupción de los de Génova. Hay que reconocer algo al PP: en cuestión de corrupción, no sólo mantiene una regularidad sino que, además, es coherente. El primer partido imputado de nuestra democracia y autoeregido como garante de una Constitución caduca, nombró presidente de esa oficina a Manuel Cobo -duró diez días en el cargo-, cuya dudosa moralidad pudo constatarse tras su paso por IFEMA. También situaría a su lado a Ayala, al que hace apenas un mes ascendió al cargo de presidente de esta oficina anticorrupción.

De nuevo, la coherencia y regularidad en lo que a ética se refiere en el PP. El máximo responsable de la lucha contra la corrupción en el PP es el mismo que poseía acciones de la empresa Play Orenes mientras era diputado por Murcia y portavoz en la Comisión de Fomento del Grupo Parlamentario Popular…el mismo que, en mitad de esos malabares de compatibilidades, vio como Play Orenes ganaba una adjudicación de AENA para que explotara hasta 2025 dos salas de juegos en los aeropuertos de Alicante-Elche y Málaga-Costa del Sol por un importe de más de 2,5 millones de euros. ¡Vaya con el binguero!

Ayala, amiguete de Federico Trillo -háganse cargo de las compañías-, gozó en el pasado de la confianza de Eduardo Zaplana y ahora de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. ¿Tendrá más tino como consejero de ADIF que en su lucha contra la corrupción? No podemos olvidar que, como diputado por Murcia que era, supuestamente, nunca vio que su colega Pedro Antonio Sánchez pudiera estar desviándose del buen camino… hasta terminar dimitiendo de todos sus cargos acorralado por la corrupción.

Si poco tino tiene con la corrupción, pero aún es el que tiene con lo público. No deja de ser curioso que AENA fuera objeto de las mayores críticas por parte de Ayala durante la Administración Zapatero y, a partir de 2011, éstas se fueran esfumando. Algo tendrá que ver, quizás, con la sombra de desmantelamiento de lo público y la privatización de AENA, cuyo presidente ejecutivo desde octubre es el que fuera mano derecha de Luis de Guindos y exsecretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz.

Y es que Ayala, ese tipo elegante que en el Congreso se divertía en 2015 diciéndole a Pedro Sánchez “Cómete esa” (acompañándolo con el gesto de la mano hacia su boca) tras una réplica de Rajoy, tiene una visión de lo público muy particular. En 2014, el consejero de ADIF aseguraba que “la ley designa a Correos y Telégrafos hasta 2025 para la prestación del servicio universal estableciendo los instrumentos que garantizan la financiación de las obligaciones del servicio público, del propio servicio postal universal y creando el fondo de financiación”.

Hoy vemos cómo los sindicatos denuncian que el Gobierno de Rajoy ha recortado en dos tercios la financiación del Servicio Postal Público; bloquea  el Plan Estratégico y, con ello, pone en riesgo los acuerdos previstos con grandes clientes como Amazon o Alibaba dentro de la diversificación que planeaba Correos. Si esta es la meritocracia del PP, ¿qué entederán por enchufes y favoritismos?