El mentecato que se arruga con Oltra

David Bollero

Cuando esta mañana he leído las palabras de José Luis Roberto, dirigente de España 2000, tratando de intimidar a Mónica Oltra, he  sentido asco. Esa repugnancia ni siquiera vienen de las propias palabras per se, sino de este personajillo de la extrema-derecha que representa lo más rancio, machista, racista y xenófobo que tenemos en España. Por este motivo, es uno de los líderes más destacados de este colectivo de descerebrad@s que a estas alturas de la vida creen que con quienes nos sentimos verdaderos demócratas todavía funcionan sus táctitas de matón de patio de colegio. Pusilánimes.

Con la imputación por el acto de acoso e intimidación que el pasado mes de octubre sufrió Oltra y su familia en su domicilio particular, este sujeto cree que la vicepresidenta del Consell pretende que se arrodille. De nuevo, pusilánime y necio. Aún no se ha dado cuenta que así se subiera él al pico más alto y Oltra descendiera a la más profunda de las simas, ésta tendría más altura moral, más honestidad y más dignidad que él. Dicho para que hasta el mismo José Luis Roberto lo entienda, él no le llega ni a la suela de los zapatos a Oltra.

¿Qué se puede esperar de un tipo como este líder de la extrema-derecha que dice con desfachatez que “preferiría que me saliera un hijo maricón a un hijo negro” o que “los gitanos rumanos no aportan nada positivo a la sociedad”? ¿De verás se cree en posición de nada quien escupe sin tapujos que hay que fomentar el “cierre definitivo de fronteras para la inmigración islámica”?

Un tipo lleno de contradicciones, que ataca a la inmigración pero que fue el impulsor de la extinta ANELA ( Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne), cuyos burdeles cuentan con la mayoría de las prostitutas de procedencia extranjera. En aquella época, supimos por el periodista Joan Cantarero y su libro Los amos de la prostitución en España, que buena parte del negocio de la prostitución guarda vínculos con la extrema-derecha. Cantarero lo sabe de buena tinta, pues estuvo infiltrado dentro de ANELA durante cuatro años.

Cantarero relataba cómo de los 300.000 euros que obtenía ANELA por los análisis clínicos de las prostitutas, el 50% se lo quedaban  Roberto y su socio. Años más tarde, Mabel Lozano confirmaba en su primer libro, El proxeneta, que “detrás de ANELA, se encuentran precisamente los proxenetas”. Tanto es así que en 2009, no dudaron en enfrentarse al Gobierno de Zapatero cuando éste aprobó el ‘Plan integral de lucha contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual’.

No es el único negocio de Roberto, que cuenta también en su trayectoria empresarial con compañías de seguridad, gimnasios, academias de formación de policías, vigilantes y escoltas, un bufete de abogados… Precisamente el negocio de la seguridad, plagado de gente fascistoide, se vio extraordinariamente beneficada por el Gobierno de Rajoy y su Ley de Seguridad Privada, aprobada por entonces ‘los amigos’ del PP, CiU, que hoy tanto incomodan.

En ese sentido hay que reconocer que el líder de extrema-derecha, este populista que sueña con ser Lepen y su Frente Nacional, tiene buenos contactos… lo que también evidencia la basura que arrastramos desde la Transición. Con todo, Roberto sólo es encumbrado por mentecatos y mentecatas como él, como prueba que Anders Breivik, autor de la matanza en 2011 de la isla de Utoya (Noruega), reservar unas líneas en su manifiesto para España 2000 (página 1.246) al referirse a él como “una tormenta que ha sacudido Valencia por sorpresa, ganando concejalías en tres municipios”.

Roberto grita “Rojos cabrones, no tenéis cojones” porque cuando no se tiene suficiente cerebro se cree que sólo la violencia sirva para imponerse. Cuando se percibe la derrota, se arruga aunque exhiba el puño. Ignora este individuo que a la que llama “blandita”, en referencia a Oltra, tiene más cerebro y coraje que tod@s l@s mentecato@s de España 2000 junt@s. ¿Saben por qué? Porque, además de ser una demócrata, nos tiene a much@s de su lado -compartamos o no sus ideas-, a tant@s, que ni siquiera este descerebrado y sus conexiones pueden ya intimidarnos.