Opinion · Posos de anarquía

#SOSEducaciónAndaluza: institutos convertidos en Madrid Arena

Hace tiempo que escribí sobre los problemas de masificación que vive la Educación andaluza que, junto a la Sanidad, la presidenta, Susana Díaz (PSOE), asegura que es la joya de la corona en Andalucía. Para ilustrar estos problemas, tomé como ejemplo Rincón de la Victoria, una ciudad dormitorio de Málaga en la que cada día, muchos padres y madres mandan a sus hij@s al instituto con miedo, temiendo por su seguridad. Tras la tertulia que organicé anoche, a la que acudieron casi todos los agentes implicados, este artículo se convierte en un grito de auxilio que espero que compartan, que retuiten, que llegue muy lejos, porque lo que parece evidente es que se está incumpliendo la ley. Este post es un #SOSEducaciónAndaluza en toda regla.

Tal y como describí en su día en el I.E.S. Bezmiliana de Rincón de la Victoria cursan estudios cerca de 1.500 alumn@s, que son cerca de 600 más de los que su estructura permite. Los otros dos institutos públicos también se encuentran saturados, pero sin duda el que despierta más preocupación, incluso miedo, entre la comunidad educativa (profesorado, madres y madres y alumnado) es el Bezmiliana.

Para que hacerse una idea de la masificación basten algunos ejemplos:

  • Durante el recreo, es imposible que tod@s l@s alumn@s puedan ir al cuarto de baño, no da tiempo, produciéndose retrasos de vuelta a la clase.
  • En caso de lluvia, el alumnado permanece mojándose durante todo el recreo, pues no hay espacio suficiente para guarecerse.
  • Las clases se han ido diviendo progresivamente para mantener la ratio de alumnos por aula, de modo que los pupitres conforman filas sin pasillos y alcanzan prácticamente la pizarra, dejando al profesor el espacio justo para, rozándose con las mesas, alcanzar su escritorio.
  • Las clases, al haber sido divididas -acto que la Junta realiza con alevosía y premeditación durante el verano, reservando la sorpresa para el regreso de vacaciones- comparten interruptor de la luz: o las dos aulas visionan un vídeo al mismo tiempo o ninguno.

Estos son sólo algunos ejemplos. La lista es interminable y ver un cambio de clases, con escaleras peligrosas cuyos peldaños tienen diferentes alturas propiciando las caídas, sobrecoge. La contaminación acústica que se genera, la alta densidad de población en el recinto y en las aulas eleva la tensión, los roces, los casos de bullying (recientemente, una alumna de 4º ESO que tiene amadrentada a toda una clase -por lo que va a ser expulsada un mes- quemó un pupitre en clase).

El I.E.S. Bezmiliana es un Madrid Arena en potencia. ¿Exagero? No, como prueban las más de 200 deficiencias en materia de seguridad que la Dirección del centro ya ha remitido a la Junta de Andalucía encontrando el silencio como respuesta. ¿Qué se puede esperar de quién es responsable directo de esta situación?

Me refiero a Marcelo Gaitán, jefe de Planificación en la Delegación Territorial de Educación de Málaga, que hasta el año pasado ni siquiera reconocía la masificación, gracias a su fórmula mágina de no superar la ratio mediante la división de aulas, concentrando a los mismos alumnos en la mitad de metros cuadrados.

¿Qué se puede esperar de Gaitán, que había confirmado la presencia de la Delegación de Educación en la tertulia de ayer y volvió a faltar a su palabra como tantas y tantas veces? A fin de cuentas,estos problemas de masificación que negaba Gaitán llevan sufriéndose en el municipio décadas, tanto en Primaria como en Secundaria. Hay alumn@s que terminarán toda su formación preuniversitaria sin haber salido nunca de un barracón… además, caducado, porque estas instalaciones tienen un período de vida que tampoco se respeta.

Lo presenciado anoche por parte del profesorado, la dirección, los padres y madres obliga a gritar, a no resignarse a que haya familias que cada día manden a sus hij@s a un Madrid Arena en potencia. La Junta de Andalucía ha mirado para otro lado durante años (imaginen una sola administrativa para matricular a 1.500 alumnos, más que el resto de institutos del municipio juntos) y vuelven a oírse los tambores de denuncias a la Fiscalía de Menores, de llamar a las Bomberos para una inspección, de cerrar el instituto porque es una auténtica bomba de relojería en la que no debería haber más de 1.500 personas como hay en estos momentos.

Así que desde estas líneas y ante unas condiciones del alumnado que ningun@ de ustedes toleraría en su puesto de trabajo, les pido que saquen los colores a la Administración Pública, que avergüencen a quienes eluden sus responsabilidades, sobre l@s que tendría que caer todo el peso de la ley antes, incluso, de que se produzca una desgracia. ¿Qué tiene que suceder para que atienda a un escrito que denuncia más de 200 deficiencias en materia de seguridad y, por tanto que se incumple la ley? Se lo diré yo: o una desgracia a lo Madrid Arena o que usted y yo, tod@s junt@s pongamos la voz en grito. Basta un clic de ratón #SOSEducaciónAndaluza, seguro que tiene efecto para empujar esta bola de nieve.