Opinion · Posos de anarquía

Cuando libra el Día del Libro

Hoy se celebra el Día Internacional del Libro, aunque para algun@s libra. No sólo libran los libros, sino la cultura en general, especialmente cuando hablamos de las Administradoras Públicas. Leía esta mañana las declaraciones de uno de los cofundadores de las jornadas EntreLíneas, por las que ya han participado Aute, García Montero, Strawberry, Javier Gallego ‘Crudo’, etc., y no podía estar más de acuerdo con él cuando destacaba “la importancia de realizar actividades culturales al margen de las agendas institucionales pues, en lugar de asumir un rol organizador, la Administración debería jugar un papel más facilitador“.

Lamentablemente, no son pocos los casos en los que las Administraciones ni organizan ni facilitan, sino que, más bien, entorpecen las iniciativas culturales por parte de la sociedad civil. La Cultura siempre ha resultado molesta para el poder porque agita conciencias, porque consigue que las personas piensen, reflexionen, compartan ideas y se cuestionen las cosas.

Hoy habrá muchas Administraciones Públicas que se vuelquen con el Día del Libro cuando, en realidad, el resto del año lo tienen derribado. EntreLíneas, el festival que ha motivado esta columna de hoy con un mensaje casi idéntico al que ya había escuchado previamente al bibliotecario de Benagalbón (Málaga), es un buen ejemplo de cómo la Administración ningunea a un referente cultural que, en cambio, es defendido por la ciudadanía, como prueba el apoyo masivo a la campaña de micromecenazgo, el equipo humano que ayuda a sacarlo adelante, o el respaldo de entidades como la Fundación Unicaja, la Universidad de Málaga (UMA) o empresas como FYM-HeidelbergCement Group, entre otras.

Escuchar a Javier Gallego ‘Crudo’ decir, tras su recital poético en EntreLíneas, que “me parece que los espacios mínimos son lo mejor para hacer lo máximo, porque es en la cercanía donde podemos entendernos” y que yo apuesto por estos festivales y la gente que hace un esfuerzo para reunir a la gente, que no por lo macro, que nos aplasta y nos deja exhaustoschoca de frente con que un ente cercano, como el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria (Málaga) no abra bibliotecas los fines de semana o niegue espacios públicos a la Cultura, como su único auditorio, a pesar de permanecer cerrado… eso sí, organiza lecturas de El Quijote por el Día del Libro.

¿A dónde quiero llegar con esto? A que sigan el ejemplo de EntreLíneas, a que no esperen que las Administraciones hagan por ustedes lo que ustedes mism@s pueden hacer. La cultura, como sucede con la política, no la hacen los políticos, sino la ciudadanía en sus entornos más próximos. Como le ha pasado a EntreLíneas, consigan hacerse tan incómod@s para un@s poc@s como infinitamente más querid@s para otr@s much@s. La cultura es imparable, mal que les pese a quienes ponen palos en las ruedas al libre pensamiento.