Opinion · Posos de anarquía

Tirón de orejas a Israel por una nueva matanza

Los más de 50 asesinatos en Gaza por parte de Israel vuelven a evidenciar lo dañino que es Netanyahu para la humanidad. El pueblo palestino sufrió ayer una nueva matanza, simplemente, por protestar contra una violación internacional, una provocación en pleno Nakba ante la cual la Comunidad Internacional sólo tiene paños calientes.

Vivimos tiempos en los que la única política  exterior contundente es aquella que camina en la mala dirección, aquella con fines imperialistas que no duda en pasar por encima de las vidas humanas como una apisonadora. Ayer, mientras en Jerusalem brindaban con champán, en Gaza morían bebés, hombres y mujeres de cualquier edad que solo pedían respeto a resoluciones de un acuerdo de paz.

Con la excepción de Macron, no hubo mandatari@ europe@ algun@ que se mostrara contundente en sus declaraciones. Desde el ausente Dastis, que por España sólo se le ocurre hablar de “bajar la tensión” (¡más de 50 muertos!) o, incluso, el secretario general de la ONU, António Guterres, que comparte su “profunda preocupación”. Una vergüenza.

Tal es la sumisión ante EEUU e Israel, que no es sólo que diversos países europeos acudieran a la inauguración de la embajada estadounidense en Jerusalem (Hungría, Rumania, Austria y República Checa) evidenciando una vez más que la UE carece de política exterior común, sino que ante la oleada de asesinatos en Gaza no hay más que tibieza.

No se trata de responder con armas, pero sí de presionar a Israel en bloque para que de una vez por todas respete al pueblo palestino. Mientras Rusia es sancionada económicamente por introducir turbinas de gas en Crimea, a Israel tan sólo se le pega un tirón de orejas por, incluso, matar a lactantes como hizo ayer.  ¿Cuál es el límite para Netanyahu y su ejército asesino? ¿Cuántas vidas humanas ha de apagar, cuántas torturas, cuántas violaciones de Derechos Humanos (DDHH) ha de seguir cometiendo Israel para que Europa esté a la altura de un mínimo de ética?

Lo cierto es que viendo el modo en que la UE se ha comportado con l@s refugiad@s, analizando cómo continúa comerciando con el pueblo saharaui como moneda de cambio, uno no puede mostrarse demasiado optimista con que Israel deje de matar impunemente.

Sin embargo, no por ello vamos a dejar de protestar y señalar a Gobiernos como el español, tan flojo, con una política exterior tan inexistente como la decencia en la interior. Y el nuevo, PP, esto es, Ciudadanos, no parece mucho mejor: ayer mismo, Juan Carlos Girauta, portavoz de C’s en el Congreso de los Diputados, se abrazaba al embajador de Israel en España y calificaba a este país como una “luz para las naciones”. Asqueroso.