La madurez del sistema científico

15 Nov 2009
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MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA FISAC

Para mejorar el sistema científico en España hemos hecho de todo. Y hemos conseguido mucho. Pero aún nos falta algo: alcanzar la madurez. Hace no tantos años estábamos mucho peor. Recordemos cómo era el CSIC en el momento de su fundación, según el testimonio de Laín Entralgo: “No les interesaba la ciencia ni, salvo excepciones, sabían realmente lo que la ciencia es. Adulatoria sumisión al poder; fuertes resabios del viejo derechismo y mal digerido recuerdo de la inferioridad de este, frente al mucho más amplio y calificado grupo de los intelectuales de la República… retórica hinchada y megalomaníaca. Más que verdadero interés por la ciencia y por la educación científica de los españoles, todo esto es lo que en su etapa fundacional animaba al CSIC”. Fin de la cita. Ahora el CSIC figura entre las once instituciones científicas más productivas del mundo (http://www.scimagoir.com/).

Así que tenemos motivos de sobra para estar satisfechos de cómo hemos cambiado y mejorado en materia de investigación. Y sin embargo nos falta mucho para llegar a la madurez. ¿Qué se necesita para ello? He aquí cuatro ideas sencillas.

1. La ciencia de nuestros días sólo se puede hacer a lo grande. La mayoría de las estructuras institucionales que tenemos (departamentos pequeños, institutos sin dotación de personal, universidades sin presupuesto de investigación, organismos burocratizados) no sirven. Están pensadas para otra época o para otras funciones. Hay que redimensionar la ciencia: necesitamos instituciones más grandes, más abiertas, más flexibles, más eficientes, más autónomas, más responsables y mejor conectadas entre sí y con el sistema productivo.

2. La ciencia es una actividad creativa que no se parece en nada a la inmensa mayoría de las actividades que realizan las administraciones públicas. Así que, si nos empeñamos en que los científicos trabajen como funcionarios, será difícil conseguir que produzcan como científicos. No hay atajos en este camino: la sociedad debe confiar en los científicos y exigirles que trabajen con dedicación y responsabilidad, pero aceptando que dispongan de elevados niveles de autogobierno y flexibilidad organizativa.

3. La ciencia no digiere bien los sobresaltos. Los proyectos científicos serios se diseñan con perspectiva de muchos años y hay que establecer mecanismos de financiación adecuados, más parecidos al contrato plurianual con el que se financia la construcción de una autovía que a los presupuestos anuales con los que se financia el gasto ordinario de funcionamiento de una institución pública.

4. Un sistema de ciencia y tecnología sólo alcanza la madurez cuando se abre a la participación de los ciudadanos y, en contrapartida, resulta arropado por toda la sociedad. En España todavía nos queda mucho por andar en este campo. La mayoría de los ciudadanos, periodistas y políticos, consideran la ciencia como un asunto ajeno o un lujo (en el caso de la ciencia básica) del que es fácil prescindir cuando las cosas vienen mal dadas. Y, por la otra parte, muchos científicos siguen considerando que el resto de los mortales no tienen nada que decir sobre lo que ellos hacen. Es urgente acabar con este déficit brutal de nuestra cultura científica y cívica.

Miguel Ángel Quintanilla Fisac es catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia

3 comentarios

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  • Comentario por escéptico

    15/11/2009 @ 13:06

    De nuevo echo en falta referencias a los problemas con la educación científica de nuestros niños y adolescentes, a la que no se le da ninguna importancia en el análisis sobre la ciencia en España, pero que supone la base para que superemos la carencia endémica de cultura científica que padecemos, parece que per seculam seculorum.

  • Comentario por pedro perez

    15/11/2009 @ 18:57

    Hola buenas tardes sr. Miguel Angel Quintana,

    en mi opinión, la solución básicamente consiste en desburocratizar la universidad y dejar que se gestione de manera autónoma. Ciencia e investigación debería ser algo totalmente antogónico a burocracia y funcionariado. Si miramos a aquellos paises que cientificamente están 30 años por delante nuestra, se dará cuenta que son aquellos que han liberalizado el i+d de las universidades, de tal manera que solamente los verdaderamente capacitados reciben su recompensa. Aquellos centros cientificos que se han ganado su fama a base de estudio, dedicación y RESULTADOS, son aquellos que reciben subvenciones por parte de empresas privadas y públicas para nuevos proyectos.

    Lo que ocurre que estamos viviendo en un sistema universitario donde el profesor/investigador vive muy bien dando sus horas lectivas diarias, que por regla general no son más de 4 horas, para luego dedicarse a sus tareas de investigación sin requerírsele resultados pragmáticos. Eso si, somos los reyes del copy&paste en articulos cientificos para obtener más puntos en la carrera de la cátedra.

  • Comentario por yeyo

    16/11/2009 @ 00:51

    Creo que el pensamiento dirigido, las ideologias religiosas, los credos religiosos, no es que sean solamente improductivos en valores humano, sino que son diminimutas bombas que minan las capacidades intelectuales para la complejidad del conocimiento que nos hace mas libres y mas humanos. La idiotez ademas de improductiva es patologica. Lo digo por la espericia.

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