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Morirse joven sin arruinar el mito

29 jun 2009
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Tutankamón tenía 19 años cuando murió; Alejandro Magno, 33, como Jesucristo; el Che, 39, Kennedy, 46. Si nos desviamos hacia la música, donde habitamos estos días, Mozart se despidió a los 35, Chopin con 39. Se largaron pronto y tienen trono en el
Olimpo.

La música del siglo XX ha superpoblado el monte de los dioses. Con la inestimable ayuda del alcohol, las drogas y los aviones, los dioses griegos tuvieron que ampliar el número de butacas. Y además se descubrieron nuevas formas de volar. Jimmy Hendrix (28 años) o Jannis Joplin (27) fueron clásicos de la sobredosis. Elvis Presley (42), Jim Morrison (28), el guitarrista de The Doors o John Lennon (40) dan de comer al misterio, según la clasificación de María Sánchez.

Los nuevos pájaros del cielo pusieron lo suyo. Buddy Holly (22) Ritchie Valens (18) y Big Booper (28) se estrellaron un 3 de febrero de 1959. Otis Reding (26) lo hizo después con su banda. Pero lo que más morbo tiene son los suicidios. Sobre Sid Vicious (21), bajista de Sex Pistols o Kurt Cobain (27), líder de Nirvana, corren miles de leyendas entre las últimas generaciones adolescentes. A falta de líderes y dioses, ¿los músicos son un referente al borde del abismo?.

Michael Jackson (50) ya está en el Olimpo. Avanza la leyenda. ¿Sobredosis? ¿Suicidio? Sus fans elegirán la versión, pero algún realista estropeará el misterio. Ahí está el caso del pobre Tutankamón. Milenios creyendo que había sido asesinado y murió de algo tan vulgar como una infección. ¡Ni hablar! Las autopsias de Jackson no nos arruinarán la leyenda.

Mujeres coraje

23 jun 2009
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Gracias Paqui. Los que no estuvimos en Bilbao, sí que pudimos verter lágrimas delante
de los televisores de nuestras casas, mientras tú mantenías la
cabeza levantada, micrófono en ristre, sin temblor en las manos y con tus hijos al lado. Pero no lloramos por el dolor que causan los hijos de puta asesinos, lloramos de emoción y gratitud por ti y por vuestra valentía. Por el coraje de viudas, madres, hermanas de
los asesinados. Nos emocionamos contigo porque siempre nos faltan las palabras, las formas de agradeceros y transmitiros la admiración, el valor y la fuerza que nos dais.
Hoy Paqui Hernández (de Puelles). Ayer y anteayer las históricas Barbara Duhrkop (de Casas), Nati Rodríguez (de Buesa) la entonces jovencísima Mar Blanco (hermana de Miguel Ángel), la incansable Maite Pagazaurtundua (hermana de Joseba), la luchadora de la librería Lagun, María Teresa Castells (esposa del superviviente José Ramón Recalde), las discretas y tabajadoras Maixabel Lasa (de Jáuregui) y Mari Paz Artolazabal (de López de la Calle) o Sandra Carrasco, esa hija de Isaías Carrasco que puso nombre en alto a los hijos de puta. Y tanta otras, madres, hijas, hermanas de asesinados, otras gudari nagusia.

Gracias a todas las mujeres coraje, la mayoría de las veces solo visibles por un día y luchadoras en la sombra durante el resto de vuestra vida. Gracias por las tantas veces que adelantáis en la senda a los políticos, que nos devolvéis la fe en la lucha contra los hijos de puta a costa de vuestro coraje. Gracias porque no van a poder con vosotras y nunca os podremos devolver todo lo que os debemos.