La cartera de Rajoy
Esta semana será clave para saber si el pacto entre Gobierno, patronal y sindicatos tiene futuro. Los optimistas -¡los hay!-opinan que hay posibilidades. El Gobierno – y el país- lo necesitan frente a los mercados; también los sindicatos, que saldrían de ese infierno de convocatoria de huelga general de dudoso resultado. Idéntica necesidad tiene la patronal, ahora con Joan Rosell, que se lavaría la imagen durante los meses de gracia que le dan sus dinosaurios.
A ese presunto acuerdo debería sumarse el PP, como alternativa de Gobierno cercana. En teoría, tendría que moderarse y anunciar algo del programa económico oculto. El doble discurso del Rajoy prudente por un lado y de sus adláteres radicalizados por otro -Cospedal, Pons, Montoro, etc- no presagia un giro, aunque en su cartera esconda nombres distintos a los gritones de diario. Tipos como el ex gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, quien desde su cargo en el Banco Internacional de Pagos mantiene que ni el euro está en peligro ni España necesita ningún rescate. Lo dice en Madrid, ante la caverna. O José Manuel González- Páramo, consejero del BCE, quien no tira piedras al tejado nacional, pero sí apremia a acabar las reformas. O el más seguido, Luis de Guindós, ex secretario de Estado de Rato, comedido en las críticas porque conoce los mercados.
Los optimistas defienden que, con estos tres nombres en cartera, no debería descartarse que Rajoy se subiera al carro del pacto. Sólo que este trío influirá si gobiernan. Mientras, las manos se las ensuciarán los mismos voceros, militantes del todo vale con tal de llegar.










