Publicidad

Desde lejos

Ángeles Caso

¿Auschwitz liberado?

28 ene 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Dolor e infinita piedad en los actos que ayer conmemoraron los 65 años de la liberación de Auschwitz por las tropas soviéticas. Vuelvo a sorprenderme una vez más ante el uso de la palabra liberación: a decir verdad, aquello no fue más que el descubrimiento y el abandono a su suerte de los pobres 8.000 seres, más o menos, que habían logrado sobrevivir a tanto horror.
Los supervivientes de los campos a los que llegaron los aliados occidentales fueron alimentados, atendidos médicamente y repatriados. Pero los rusos no mostraron la menor compasión hacia los que ellos se encontraron. Muchas veces pude hablar de esa actitud incomprensible con mi amiga Violeta Friedman, judía húngara deportada a los 14 años a Auschwitz, donde perdió a toda su familia. Unos días antes de la llegada de los soviéticos al campo, Violeta fue obligada junto con varios cientos de mujeres a iniciar el camino a pie hacia Alemania, en un desesperado intento de los SS por no dejar tras ellos testigos del Holocausto. Finalmente, ella y otras mujeres enfermas o exhaustas fueron abandonadas en una fábrica de ladrillos aún en territorio polaco.
Allí las encontraron los rusos a finales de enero. Durante meses, nadie hizo nada por ellas, salvo violarlas. Permanecieron allí, comiendo lo que encontraban en las casas cuyos habitantes habían huido. En abril, las que todavía no habían muerto fueron trasladadas a un campo de prisioneros de guerra, del que Violeta logró fugarse con un pequeño grupo algún tiempo después. Todos esos hechos están narrados en sus Memorias (Planeta, 1997). Y esa es, por desgracia, la verdad de la liberación. Sobran los comentarios.

¡Muerte a los “sin papeles”!

19 ene 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: ,

Mensaje para los alcaldes y concejales de las ciudades y pueblos de España:

¡Ánimo, señoras y señores! ¿Que tienen ustedes problemas con los inmigrantes irregulares que pululan por sus poblaciones? ¿Que su presencia les obliga a asumir una serie de gastos indeseables, que estarían mucho mejor empleados en gente decente, de esa que tiene carnets y fotos, y buenas casas donde cada persona ocupa su propia cama y no la comparte a ratos con otros, en esa promiscuidad pecaminosa tan propia de toda esa gentuza que viene desde el culo del mundo con el propósito de chupar de nuestros recursos? Pues ya saben, ahí tienen el extraordinario ejemplo de los ayuntamientos de Vic y de Torrejón de Ardoz.

Nada, ustedes niéguense a empadronarlos. Impídanles recibir asistencia médica, prohíban que sus hijos vayan a la escuela, eviten que reciban ayuda de sus servicios sociales, condénenlos a vivir debajo de un puente y a alimentarse de los restos de nuestras basuras. Ignoren su existencia que, al fin y al cabo, como son negros, indígenas o del Este y, en cualquier caso, pobres, tampoco se merecen mucho más (aunque, eso sí, cuando alguien los contrate de manera ilegal, sin ningún derecho y en condiciones de semiesclavitud, háganse los tontos, que para algo servirán).

El éxito está garantizado: conseguirán que no lleguen más tipos y tipas de esos, que se vayan muchos de los que ya están en busca de lugares gobernados por blandengues y que los otros la palmen cualquier día de una enfermedad no curada, de inanición o de frío. Y, con un poco de suerte, hasta se comen entre ellos, que igual resulta que son caníbales. ¡Qué asco de personas!

Sin tabaco y demás venenos

12 ene 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: ,

Ya estamos de lleno en el año en el que este Gobierno que tanto nos quiere nos hará la vida un poco más difícil a los fumadores. Yo estoy dispuesta a ser una buena chica y seguir acudiendo como si nada a restaurantes, bares y discotecas siempre y cuando los administradores que tan bien cuidan de nuestra salud y del bienestar de los no fumadores acaben con ciertas situaciones que causan tanto daño o más que el tabaco.

1. Puesto que no tengo coche, exijo que se prohíba el tráfico de vehículos privados, cuya contaminación genera 16.000 muertes al año en España frente a las 1.500 de los “fumadores pasivos”. 2. Como apenas bebo, exijo igualmente que se prohíba el alcohol, que produce muertes y tragedias familiares, además de dar lugar a esos borrachos pesadísimos a los que todos tenemos que soportar. 3. Que se cierren todas las empresas contaminantes y se persigan en serio los vertidos a ríos y mares. 4. Que los animales cuya carne comemos sean alimentados de manera natural y no con piensos que pueden resultar venenosos (recuérdese el mal de las vacas locas). Y que dejen de utilizarse pesticidas y abonos químicos en las frutas y verduras. 5. Que se prohíban ciertos conservantes de consecuencias cuando menos dudosas utilizados sin problemas por la industria alimentaria.

Y etc. etc. Juro que, de llevarse a cabo todas esas prohibiciones, yo no molestaré jamás a nadie con el humo de mis cigarrillos. Aunque nunca olvidaré que, por encima de esa verdad impresa en las cajetillas –”Fumar puede matar”–, hay otra aún más poderosa e inevitable: vivir mata. A veces parece que a los enemigos del tabaco se les ha olvidado.

55 cadáveres

05 ene 2010
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Etiquetas: , ,

Sobre el mapa de España yacieron el año pasado los cadáveres de 55 mujeres asesinadas por los hombres que un día les prometieron el paraíso (y uno más ya en el año nuevo). Podría poblarse una ciudad de tamaño medio con el casi medio millón que cada día son torturadas por el terrorismo machista. Y, sin embargo, oigo incesantemente críticas contra la Ley Integral de Violencia de Género.

Oigo asegurar una y otra vez que la ley ha hecho que proliferen las denuncias falsas por parte de mujeres que tratan de lograr beneficios en sus procesos de divorcio. Y eso a pesar de que todos sabemos que los jueces no aceptan a trámite ninguna denuncia si no hay indicios firmes de que está justificada. A pesar de que el Observatorio para la Violencia de Género del Consejo Superior del Poder Judicial no se cansa de proclamar que en este asunto no se produce más falsedad que en los demás delitos. Y a pesar de que somos conscientes de que la aplicación de cualquier ley puede provocar víctimas.

El hecho de que personas inocentes hayan cumplido condenas por error o soportado años de prisión preventiva no invalida a los ojos de la sociedad ninguna norma. No oigo a nadie discutiendo habitualmente sobre el Código Penal o sobre la Ley Antiterrorista. En cambio, las proclamas contra la legislación que protege a las mujeres maltratadas son incesantes. No puedo evitar preguntarme a qué responde de verdad ese debate. Y afirmar en voz muy alta que, aunque creo que todo marco jurídico es susceptible de mejoras, nadie debería discutir ese en concreto mientras haya tanto sufrimiento y miedo esparcido por cada rincón de nuestro país.