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	<title>Comentarios en: Girar a la izquierda no lo es todo</title>
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	<description>Opinión a fondo</description>
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		<title>Por: Girar a la izquierda no lo es todo &#171; Esquerra Oberta &#8211; Front d&#039;esquerres</title>
		<link>http://blogs.publico.es/dominiopublico/1022/girar-a-la-izquierda-no-lo-es-todo/#comment-69392</link>
		<dc:creator>Girar a la izquierda no lo es todo &#171; Esquerra Oberta &#8211; Front d&#039;esquerres</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 09:19:27 +0000</pubDate>
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		<description>[...] Girar a la izquierda no lo es todo Pedro Chaves [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[...] Girar a la izquierda no lo es todo Pedro Chaves [...]</p>
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		<title>Por: Teodoro</title>
		<link>http://blogs.publico.es/dominiopublico/1022/girar-a-la-izquierda-no-lo-es-todo/#comment-21816</link>
		<dc:creator>Teodoro</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jan 2009 09:01:20 +0000</pubDate>
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		<description>EL ORIGEN DEL FUEGO

Este importante artículo sugiere muchas cosas, entre las que entresaco dos de ellas. La primera es la que hace mención al diagnóstico de la presente crisis, entendida no tanto como algo referido meramente a la necesidad de recomponer el espacio económico, lo que se ha designado como “la refundación del capitalismo” sino que se trataría de una crisis mucho más amplia que implicaría a la totalidad del sistema jurídico-político, a la configuración de los modos de organización social operativos hoy en el mundo y a su paradigma constitutivo. La segunda cuestión implicaría tanto el análisis cabal de lo que está sucediendo como la necesidad de no manejar de modo autista y simplificador los modelos consabidos de referencia, lo que supondría hacer operativa la imaginación política.

Las dos cuestiones están íntimamente relacionadas ya que hacen mención a la necesidad de efectuar un diagnóstico ajustado y riguroso que tome en consideración todo lo que novedad tiene la presente situación. Ese diagnóstico debería hacernos comprender las insuficiencias de las categorías teóricas y prácticas en las que estamos encerrados y que parecen condenarnos a más de lo mismo.

Es oportuna, en este sentido, la apelación a la caverna platónica, que representa muy bien el encerramiento en el que estamos sumidos. Tanto la propuesta de una reforma del neoliberalismo como el recurso a las consabidas propuestas procedentes de una izquierda anquilosada, no hacen sino conducirnos a un callejón sin salida. Esa ya vieja dialéctica, está agotada y, también, viene al caso para proponer “un encuentro plural para producir alternativas”, alternativas imposibles desde el encastillamiento en las “viejas identidades”.

Reto histórico pues, que reclaman rigor y justicia en el análisis de la situación. Pero sobre todo, mucha imaginación política, aquella que sea capaz de considerar un nuevo pacto social de dimensiones planetarias que rompa de modo radical con las “viejas dinámicas de la representación política”. Crisis esta, en que lo viejo aun no ha muerto y lo nuevo está por alumbrarse.

Es pues el tiempo de abocar a una concepción de la democracia pluralista radical y transnacional capaz de romper con los consabidos juegos de poder, con las caducas dicotomías políticas. Pero aun pesan mucho las inercias, los intereses en juego de los que no podemos esperar ni generosidad ni amplitud de miras. Puede que sea ambicioso, pero no menos es necesario. Es preciso voltear la cabeza y, desde el presente encerramiento cavernícola, “conocer el origen del fuego”.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>EL ORIGEN DEL FUEGO</p>
<p>Este importante artículo sugiere muchas cosas, entre las que entresaco dos de ellas. La primera es la que hace mención al diagnóstico de la presente crisis, entendida no tanto como algo referido meramente a la necesidad de recomponer el espacio económico, lo que se ha designado como “la refundación del capitalismo” sino que se trataría de una crisis mucho más amplia que implicaría a la totalidad del sistema jurídico-político, a la configuración de los modos de organización social operativos hoy en el mundo y a su paradigma constitutivo. La segunda cuestión implicaría tanto el análisis cabal de lo que está sucediendo como la necesidad de no manejar de modo autista y simplificador los modelos consabidos de referencia, lo que supondría hacer operativa la imaginación política.</p>
<p>Las dos cuestiones están íntimamente relacionadas ya que hacen mención a la necesidad de efectuar un diagnóstico ajustado y riguroso que tome en consideración todo lo que novedad tiene la presente situación. Ese diagnóstico debería hacernos comprender las insuficiencias de las categorías teóricas y prácticas en las que estamos encerrados y que parecen condenarnos a más de lo mismo.</p>
<p>Es oportuna, en este sentido, la apelación a la caverna platónica, que representa muy bien el encerramiento en el que estamos sumidos. Tanto la propuesta de una reforma del neoliberalismo como el recurso a las consabidas propuestas procedentes de una izquierda anquilosada, no hacen sino conducirnos a un callejón sin salida. Esa ya vieja dialéctica, está agotada y, también, viene al caso para proponer “un encuentro plural para producir alternativas”, alternativas imposibles desde el encastillamiento en las “viejas identidades”.</p>
<p>Reto histórico pues, que reclaman rigor y justicia en el análisis de la situación. Pero sobre todo, mucha imaginación política, aquella que sea capaz de considerar un nuevo pacto social de dimensiones planetarias que rompa de modo radical con las “viejas dinámicas de la representación política”. Crisis esta, en que lo viejo aun no ha muerto y lo nuevo está por alumbrarse.</p>
<p>Es pues el tiempo de abocar a una concepción de la democracia pluralista radical y transnacional capaz de romper con los consabidos juegos de poder, con las caducas dicotomías políticas. Pero aun pesan mucho las inercias, los intereses en juego de los que no podemos esperar ni generosidad ni amplitud de miras. Puede que sea ambicioso, pero no menos es necesario. Es preciso voltear la cabeza y, desde el presente encerramiento cavernícola, “conocer el origen del fuego”.</p>
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	<item>
		<title>Por: corillo</title>
		<link>http://blogs.publico.es/dominiopublico/1022/girar-a-la-izquierda-no-lo-es-todo/#comment-21814</link>
		<dc:creator>corillo</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jan 2009 08:14:19 +0000</pubDate>
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		<description>Siento contradecir al señor Chaves, pero en cuanto a la valoración del keynesianismo está fráncamente equivocado. Porque el keynesianismo no es nada ni siquiera parecido a lo que está diciendo: es un sistema económico totálmente diferente tanto a liberalismo como a socialismo; pero un sistema realmente bueno, meditado y científico. Es un sistema que consiste, groso modo;  en respetar el sistema de precios propio del liberalismo, pero con un nuevo agente, el estado, encargado de corregir los fallos de mercado, que existen y ya hay unos cuantos premios nobel que han sido galardonados, precísamente por señalarlos.

Con lo cual, me parece fráncamente absurdo hablar de que no existe un sistema alternativo; existe: es el keynesianismo, que sigue siendo el sistema que muchos creemos el más válido de todos los planteados. Y como somos muchos los que creemos que el sistema económico existe, somos muchos los que pensamos que el debate que ud plantea está de más.

En cuanto a crisis política, creo que no nos movemos en ese círculo. Ésto es una crisis de modelo económico y por éso hay que plantear el modelo económico. ¿hay crisis del modelo político? yo creo que no, pero ése sería otro aspecto. Si la hubiera, se plantearía el modelo político por separado; pero ambos modelos, decidídamente, NO SON la misma cosa; y su debate debe someterse por separado</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Siento contradecir al señor Chaves, pero en cuanto a la valoración del keynesianismo está fráncamente equivocado. Porque el keynesianismo no es nada ni siquiera parecido a lo que está diciendo: es un sistema económico totálmente diferente tanto a liberalismo como a socialismo; pero un sistema realmente bueno, meditado y científico. Es un sistema que consiste, groso modo;  en respetar el sistema de precios propio del liberalismo, pero con un nuevo agente, el estado, encargado de corregir los fallos de mercado, que existen y ya hay unos cuantos premios nobel que han sido galardonados, precísamente por señalarlos.</p>
<p>Con lo cual, me parece fráncamente absurdo hablar de que no existe un sistema alternativo; existe: es el keynesianismo, que sigue siendo el sistema que muchos creemos el más válido de todos los planteados. Y como somos muchos los que creemos que el sistema económico existe, somos muchos los que pensamos que el debate que ud plantea está de más.</p>
<p>En cuanto a crisis política, creo que no nos movemos en ese círculo. Ésto es una crisis de modelo económico y por éso hay que plantear el modelo económico. ¿hay crisis del modelo político? yo creo que no, pero ése sería otro aspecto. Si la hubiera, se plantearía el modelo político por separado; pero ambos modelos, decidídamente, NO SON la misma cosa; y su debate debe someterse por separado</p>
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	<item>
		<title>Por: Oscar</title>
		<link>http://blogs.publico.es/dominiopublico/1022/girar-a-la-izquierda-no-lo-es-todo/#comment-21811</link>
		<dc:creator>Oscar</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Jan 2009 07:44:22 +0000</pubDate>
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		<description>El señor Pedro Chaves, además de Profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid, ha sido unos cuantos años asesor político de Gaspar Llamazares. Y creo que es miembro de la actual dirección de IU. No lo digo por nada, solo para contextualizar al articulista, porque creo que es importante, dado el tema que trata en el artículo.
Respecto a éste, y pese a que, como militante de IU, no estoy precisamente en las posiciones de Llamazares y de Chaves, tengo que decir que me parece en general acertado, salvo en los últimos compases. Sobre todo con esta idea: “No es el momento para una identidad de resistencia, sino para un encuentro plural para producir alternativas”. Creo que, para la izquierda transformadora, SIEMPRE ha sido el momento tanto de una cosa, como de otra. Son dos tareas que nunca ha debido abandonar, y curiosamente, en lo que toca a IU, en el periodo en que la dirigía su “asesorado” se abandonaron ambas. Está por ver si ahora se recuperan o no.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El señor Pedro Chaves, además de Profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid, ha sido unos cuantos años asesor político de Gaspar Llamazares. Y creo que es miembro de la actual dirección de IU. No lo digo por nada, solo para contextualizar al articulista, porque creo que es importante, dado el tema que trata en el artículo.<br />
Respecto a éste, y pese a que, como militante de IU, no estoy precisamente en las posiciones de Llamazares y de Chaves, tengo que decir que me parece en general acertado, salvo en los últimos compases. Sobre todo con esta idea: “No es el momento para una identidad de resistencia, sino para un encuentro plural para producir alternativas”. Creo que, para la izquierda transformadora, SIEMPRE ha sido el momento tanto de una cosa, como de otra. Son dos tareas que nunca ha debido abandonar, y curiosamente, en lo que toca a IU, en el periodo en que la dirigía su “asesorado” se abandonaron ambas. Está por ver si ahora se recuperan o no.</p>
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