Dominio público

Opinión a fondo

Proudhon y la ‘demoacracia’

02 Mar 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious
 

 RAFAEL CID ESTARELLAS

proudhonk.jpg

Hay aniversarios que no tienen quien les escriba. Darwin, el sabio que facilitó la base teórica para romper amarras con el creacionismo, está siendo justamente celebrado en su doscientos cumpleaños. También Lincoln, el presidente norteamericano que desde la política acabó con la segregación racial, tiene su merecida cuota de reconocimiento. Pero apenas ha tenido eco el bicentenario de otro coloso de la emancipación, Pierre Josep Proudhon (1809-1865), el tipógrafo francés que acuñara el término anarquía como sinónimo de no-autoridad para identificar una escuela de pensamiento que pretendía pasar por la izquierda al liberalismo y al socialismo mediante la acción directa y el autogobierno de la sociedad civil. A los liberales, por su solipsismo de mercado, y a los socialistas, por su enrocamiento estatista. Y sin embargo, a pesar de ese desdén, la historia le reivindica. El suicidio del socialismo de Estado, tras su holocausto económico y vital; el no menos trágico derrumbe del neoliberalismo de mercado; y la búsqueda de una salida de urgencia refundando un poscapitalismo subvencionado deberían suscitar una renovada atención intelectual sobre el hombre que desbrozó caminos para que la sociedad industrial cambiara de base sin sacrificar la libertad ni renunciar a la conquista de la felicidad. Una utopía está para cuantos, desde Thomas Hobbes a Carl Schmitt, creyeron imposible un imaginario colectivo sin representación política exclusiva, que empezó a dejar de ser ucrónica cuando, primero en el mayo del 68, y ahora en la Grecia del siglo XXI, los movimientos populares irrumpieron enarbolando proclamas demoacráticas.

Autodidacta, hombre de acción, obrero orgulloso, político desengañado, agitador de muchedumbres, periodista, escritor, revolucionario romántico y misógino confeso, todo eso fue Proudhon. Pero, igual que Carlos Marx decía respecto a sus seguidores, el padre del anarquismo nunca fue anarquista, sino simplemente proudhoniano. En esta lábil distinción se esconde en buena medida la aún insuficientemente reconocida actualidad de su pensamiento. Porque Proudhon, precursor de la dialéctica y del socialismo científico, no edificó su proyecto transformador desde la “nada teórica”. Inmerso en la realidad de su tiempo, soportando por experiencia propia las contingencias de la clase trabajadora, jamás dejó que sus convicciones, incluso las más arraigadas sobre la negatividad del autoritarismo y el decisionismo, le llevaran a erigirse en un doctrinario ni en un líder. Proudhon era “revolucionario, pero no atropellador”.
Universalmente reconocido en la frase “la propiedad es un robo”, que tantas lecturas merecería hoy ante vorágine depredadora de banca y gobiernos, Proudhon sigue siendo un gran desconocido. Aunque, por su trayectoria personal y por su obra, se trata de uno de los más importantes renovadores de la democracia que ha existido y quizás el primero que supo ver que la emancipación política y la lucha contra la explotación económica eran inseparables. El propio Marx, amistoso rival primero y luego su principal increpador, le dedicó 60 elogiosas páginas en su Sagrada Familia y saludó la edición de Qué es la propiedad afirmando que “la obra de Proudhon tiene para la economía social moderna la misma importancia que la obra de Sieyés Qué es el tercer estado tiene para la política moderna”, y que “su libro es el manifiesto científico del proletariado francés”.

El desprestigio de la política profesional y el déficit de legitimidad que su sistemática corrupción acarrea fue anticipado en su día por el autor del Sistema de las contradicciones económicas o Filosofía de la miseria, quien entendía que la única respuesta sostenible ante la barbarie capitalista radicaba en la democracia económica, una iniciativa transformadora que sólo podía promover un proletariado “fuera de toda legalidad, actuando por sí mismo, sin intermediarios”. Lejos del pretendido ingenuismo con el que se le ha querido fosilizar, en Proudhon hay un pensador honesto, vigoroso y comprometido que vio en la humanidad de los productores, el federalismo y el mutualismo los factores para el auténtico progreso social. Un librepensador radical que diferenció entre la injusta y usurpadora propiedad de los medios de producción y la necesidad de la posesión como atributo de la dignidad individual; que criticó la mitificación de las huelgas en situación de desigualdad de fuerzas respecto al capital porque podían debilitar al proletariado al aumentar su miseria, y que, consecuente con su activismo, creó un banco del pueblo para facilitar el crédito gratuito. Todo para desarrollar el proyecto de su vida, “la idea de la nueva democracia”, como dejó dicho en el prólogo de La capacidad política de la clase obrera, libro escrito un año antes de su muerte y editado póstumamente.

Por ello no se entiende su solapamiento a nivel académico e histórico y la obstinación por desmerecerlo. La pretendida caducidad del legado de Proudhon queda desmentida por la frecuencia de las expresiones de acción directa en calles y pueblos, hoy Lebrija, ayer Atenas. Porque el mapa no es el territorio. La insistencia en calificar de desregulación a la causa del crac en ciernes, juzgando anomía lo que en realidad ha sido una acción Estatal unilateral en toda regla, y la contumacia en explorar alternativas en una vuelta al Estado-patrón (regulación), podrían estar en la raíz de ese prejuicio hacia Proudhon y lo que significa. Se olvida que la crisis sistémica actual no es una perturbación económica más, sino una crisis civilizatoria, y que cualquier remedio que no implique salirse del sistema puede resultar baldío. Proudhon lo previó. Por eso la centralidad de la ética anarquista como compromiso de responsabilidad y su llamamiento a la acción directa solidaria para organizar la convivencia de abajo arriba en base al trabajo productivo. Esa es la vigencia de Proudhon y su demoacracia. Porque cuando todos gobiernan (democracia) nadie manda (anarquía).

Rafael Cid Estarellas es Jefe de la unidad de comunicación de ANECA

Ilustración de Iker Ayestarán

24 comentarios

RSS (comentarios)  Trackback

  • Comentario por GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)

    02/03/2009 @ 10:12

    Errata: es ”LEER” y no ”lerr”.¡Disculpas!

  • Comentario por GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)

    02/03/2009 @ 10:19

    Ya lo he enviadotres veces por la desaparición.¿¿¿???

  • Comentario por GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)

    02/03/2009 @ 10:32

    ¡Censura tonta!
    – GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 10:16
    GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 10:05
    GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 09:57
    ”Lo que hay que lerr!
    Este señor apunta a ideas, conceptos, términos, etc. que ni conce ni sabe su uso ni tampoco entiende. Hacia tiempo que no leía algo tan disparatado, incierto y falsario con pintas de progresismo. Veamos.
    Dice:”El suicidio del socialismo de Estado, tras su holocausto económico y vital;”
    ¡Vaya frase tan falsaria y inductora a ”errores” múltiples!
    No hubo tal suicidio, eso es propaganda de los ”MASS-MEDIA” del Imperio, y su una lucha desigual, costos, y llena de golpes bajos y de trampas. El coste para el Imperio todavía está por determinar y veremos si lo que ocurre ahora no tiene algo, o mucho que ver con ese llamado ”Last Puff” ( último soplo), o último aliento, “ dernier souffle ”
    Y lo de HOLOCAUSTO;¡qué holocausto? ¿donde está el ”arrasamiento” económico”, donde esa alta mortandad de la humanidad socialista, por enfermedades, por inanición, por represión, etc? Es fácil hacer la comparación estadística con el resto del mundo, de todo el resto del mundo, no de DINAMARCA o similares, y/o de esos mismos territorios, Estados, regimenes, si hubieran seguido otro rumbo, o sea, el que iban siguiendo hasta ahora en la senda capitalista, pero de la dependencia y de la marginalidad del mercado sistema-mundo capitalista.
    Y sigue el ZELOTE seudo-radical:
    -Más flores:– ”desde Thomas Hobbes a Carl Schmitt, creyeron imposible un imaginario colectivo sin representación política exclusiva, que empezó a dejar de ser ucrónica cuando, primero en el mayo del 68,…”
    —Lo de MAYO del 68, no tuvo nada que ver con la liberación ni con un cambio de sociedad o de modelo, sino más bien de unos movimientos que pedían sitio, tras mayor desarrollo y riqueza social. Como muy bien explicó, el gran historiador MARXISTA Eric Ernst HOBSBAWM, en su magnifico ensayo,”El siglo XX” ”el siglo de los extremos, y/o siglo corto 1917-1989”
    Eso de arrimar el ascua a la sardina propia aprovechando que el Pisuerga pasa por VALLADOLID es un truco muy utilizado pero muy visto ya.
    Más paja para los B….:-”Por ello no se entiende su solapamiento a nivel académico e histórico y la obstinación por desmerecerlo.”
    No hay obstinación sólo que KARL MARX, en su ensayo-respuesta a Proudhon, ”La miseria de la filosofía”, sentenció a muerte al pensamiento de este aspirante a pensador que no llegó a más, a pesar de que previo lo mismo que NOSTRADAMUS, es decir lo que queramos atribuirle ahora.
    Y lo de ”nivel”, “de nivel de nivel de lo desnivelado del nivel”, es una forma lamentable, por imprecisa de expresarse.¡Lamentable!
    Y ya termino, con esta flor de desconocimiento.¿Anomia? ¿Sabrá este señor lo que es ANOMIA? Ausencia de norma o normas. No tiene nada que ver, la anomia con el autoritarismo.¡Vaya ignorancia!
    —-Dice:”juzgar anomía lo que en realidad ha sido una acción Estatal unilateral en toda regla, y la contumacia en explorar alternativas en una vuelta al Estado-patrón (regulación), podrían estar en la raíz de ese prejuicio hacia Proudhon y lo que significa.”—
    El caso que habla de ”Socialismo científico” y pretende atribuírselo a Proudhon, y legitimar a éste con KARL MARX, cuando este último le criticó sin concesiones dejando al de la pipa desahuciado para el resto de los tiempos.
    ¡Lamentable!
    ¡Con estos mimbres teóricos el Anarquismo quiere pescar en rio recuelto, pues va de craneo!
    SALUD

  • Comentario por GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)

    02/03/2009 @ 10:48

    –TRIBUNA: JOSEP FONTANA
    ———-”Guías de lectura”
    JOSEP FONTANA 01/03/2–
    —-Agradezco mucho a Manuel Rivas que me haya descubierto una guía de libros prohibidos, la del Opus, que desconocía. Debo admitir que, tras haber fracasado en el intento de leer Camino, no suelo frecuentar la literatura de la secta. Pero esto de un índice de lecturas condenadas es algo muy distinto y lo buscaré con interés, porque estoy seguro de que voy a descubrir en él muchos libros que merece la pena.
    Benditos sean los censores que nos han descubierto tantos libros que merecía la pena leer

    Los franquistas prohibían a Salgari en Barcelona pero no en Valladolid
    Me gustan los libros prohibidos, que son los que expresan las ideas del futuro que no acepta todavía el orden establecido, pero que ayudarán a construir el mundo de mañana. Como sucedió, por ejemplo, con l’Encyclopédie de Diderot, que, pese a las condenas y prohibiciones de que fue objeto, consiguió extender su influencia por toda Europa y ayudó a cambiar el mundo. Por lo menos en lo que se refiere a la parte más o menos racional de la especie humana, en la que no figuran, evidentemente, los redactores de índices de libros prohibidos.

    Confieso que he aprendido mucho del Index librorum prohibitorum del Vaticano en su edición de 1948, que se mantuvo en vigor hasta 1966. Allí se prohíbe la lectura, bajo pena de excomunión, de Erasmo, Montaigne, Diderot, Hume, Balzac, Sartre, Spinoza, Tom Paine y de la mayor parte de los libros que importa haber leído. Se puede recomendar, por ello, a los jóvenes para que lo utilicen como un manual de las lecturas necesarias.

    De un estilo semejante eran las listas de libros destinados a la quema por el nazismo o las que estableció Roy Cohn, el equívoco abogado colaborador de McCarthy -judío y antisemita a la vez- que inspeccionó las bibliotecas públicas de las Casas de América en Europa y dijo haber descubierto en ellas 30.000 libros procomunistas que había que retirar, incluyendo obras de Hemingway, Arthur Miller o Mark Twain (en especial aquel nefando cuento rojo que es El hombre que corrompió a una ciudad), con la desafortunada consecuencia de que algunas de las obras que hizo depurar, como La montaña mágica, La teoría de la relatividad o las de Freud eran las mismas que los nazis habían quemado unos años antes.

    Pocos libros me han enseñado tanto acerca de la literatura universal como las Lecturas buenas y malas del padre Garmendi de Otaola, S.I. Allí se aprende que La Regenta “rebosa porquerías, vulgaridades y cinismo”, o que Tolstói “es un incrédulo, racionalista, anarquista, nihilista, que declara guerra al cristianismo, porque éste enseña el amor a la patria”, lo cual, como se ve, es un certero análisis de Guerra y paz.

    Otro tanto diría de las listas de libros prohibidos de la España franquista, donde el entusias

    -mo por quemar y destruir libros llegó al extremo: en los primeros días del “alzamiento” el Abc de Sevilla publicaba una noticia que decía: “Los falangistas, al día siguiente de iniciarse el Alzamiento, recogieron en kioskos y librerías centenares de ejemplares, que fueron quemados como merecían”. La incoherencia y la estupidez, propias de los censores de todos los tiempos y creencias, resultarían evidentes cuando se hicieran las listas oficiales, destinadas a depurar las bibliotecas públicas, con indicaciones tan extraordinarias como una que determinaba la obligación de eliminar del todo “la mal llamada literatura rusa”, fuese roja o blanca.

    En la primera revisión de bibliotecas que conozco, que es la de Valladolid en 1937, se prohíbe la mayor parte de Azorín, todo Baroja, Blasco Ibáñez, las poesías de Espronceda, Goethe, Kant, la Carmen de Merimée, la mayor parte de Gabriel Miró, Pardo Bazán, Pérez Galdós incluyendo algunos Episodios nacionales, La Celestina, las fábulas de Lafontaine, El Libro de Buen Amor, Valera, Valle-Inclán, etcétera. En las primeras listas de libros prohibidos en Barcelona, que le pasaron a mi padre en 1939 para que expurgase su librería -que, entretanto, hubo de permanecer cerrada durante meses-, figuraban Gandhi, Gogol, Maeterlinck, los hermanos Heinrich y Thomas Mann, Pascal (!), Rabelais, William Blake, Darwin (¡faltaría!) y, sorprendentemente, las novelas de Emilio Salgari, que eran toleradas en Valladolid pero estaban prohibidas en Barcelona.

    Me gustan también otro tipo de guías que os informan de libros que no han sido prohibidos por la autoridad, sino relegados al olvido por el consentimiento general de la sociedad biempensante. Hay uno, realmente fascinante, que nos lleva por el mundo de lo que Raymond Queneau llamaba los “locos literarios”. El diccionario de “locos literarios” de André Blavier, publicado en una colección que tiene un nombre tan prometedor como Le rappel au désordre, es un libro extraordinario. Los autores aparecen clasificados en él por actividades y materias. Hay los profetas, visionarios y mesías; los que se dedican a la cuadratura del círculo; los perseguidos y los perseguidores; los inventores, filántropos, sociólogos, etcétera. Toda clase de personajes singulares que exponen ideas fascinantes. Los profetas, por ejemplo, son impagables. Hay uno que asegura que Dios no es un puro espíritu, sino que vive arriba en los cielos, dotado de un cuerpo material, y que bebe, come y duerme igual que hacen los hombres. Y debía saber de qué hablaba, porque nos dice que él tenía contacto frecuente con el propio Dios. Hay otro que nos dice que “el reino de Dios es el reino de las cárceles” y que “antes del fin del mundo más de la mitad de la humanidad estará encerrada en cárceles”. Una profecía que, si tenemos en cuenta que incluye en la categoría de cárceles los conventos, las escuelas, los seminarios, los cuarteles o las sectas, tal vez no sea tan loca como parece a primera vista.

    En todo caso, una de las virtudes que tiene la lectura de este panorama de los locos literarios es la de convencernos de que las fronteras entre la normalidad y la locura son muy difusas y que tal vez sea razonable el consejo que se nos da en un grabado del siglo XVIII que figura al fin del libro: “El mundo está lleno de locos, y quien no quiera ver ninguno, que se quede en casa y rompa el espejo”.

    Tengo otras guías de este estilo, como The Chatto Book of Dissent, de Rosen y Widgery; Don’t do it. A Dictionary of the Forbidden, de Philio Thody, junto a otras de carácter más informativo, como la Enciclopedia de la utopía, de los viajes extraordinarios y de la ciencia-ficción de Pierre Versins o el entrañable Dictionnaire rationaliste, entre cuyos autores figuran personajes como Langevin, Lévy-Bruhl o Jacques Proust.

    Pero ninguno de ellos tiene la utilidad y el encanto de los índices de libros prohibidos, donde la estupidez de los censores resulta una guía segura para el hallazgo de la excelencia, que parecen oler igual que los cerdos descubren las trufas bajo tierra. ¡Benditos sean los censores que nos han descubierto tantos libros que merecía la pena leer! Y, de paso, gracias por haberme condenado. Son ya muchos los amigos que me han felicitado por esta distinción.

    Josep Fontana es catedrático de Historia y director del Instituto Universitario de Historia Jaume Vicens i Vives de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.
    ———————————————-CONTRA LA CENSURA–

    CIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 10:32
    ¡Censura tonta!
    – GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 10:16
    GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 10:05
    GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)02/03/2009 @ 09:57
    ”Lo que hay que lerr!
    Este señor apunta a ideas, conceptos, términos, etc. que ni conce ni sabe su uso ni tampoco entiende. Hacia tiempo que no leía algo tan disparatado, incierto y falsario con pintas de progresismo. Veamos.
    Dice:”El suicidio del socialismo de Estado, tras su holocausto económico y vital;”
    ¡Vaya frase tan falsaria y inductora a ”errores” múltiples!
    No hubo tal suicidio, eso es propaganda de los ”MASS-MEDIA” del Imperio, y su una lucha desigual, costos, y llena de golpes bajos y de trampas. El coste para el Imperio todavía está por determinar y veremos si lo que ocurre ahora no tiene algo, o mucho que ver con ese llamado ”Last Puff” ( último soplo), o último aliento, “ dernier souffle ”
    Y lo de HOLOCAUSTO;¡qué holocausto? ¿donde está el ”arrasamiento” económico”, donde esa alta mortandad de la humanidad socialista, por enfermedades, por inanición, por represión, etc? Es fácil hacer la comparación estadística con el resto del mundo, de todo el resto del mundo, no de DINAMARCA o similares, y/o de esos mismos territorios, Estados, regimenes, si hubieran seguido otro rumbo, o sea, el que iban siguiendo hasta ahora en la senda capitalista, pero de la dependencia y de la marginalidad del mercado sistema-mundo capitalista.
    Y sigue el ZELOTE seudo-radical:
    -Más flores:– ”desde Thomas Hobbes a Carl Schmitt, creyeron imposible un imaginario colectivo sin representación política exclusiva, que empezó a dejar de ser ucrónica cuando, primero en el mayo del 68,…”
    —Lo de MAYO del 68, no tuvo nada que ver con la liberación ni con un cambio de sociedad o de modelo, sino más bien de unos movimientos que pedían sitio, tras mayor desarrollo y riqueza social. Como muy bien explicó, el gran historiador MARXISTA Eric Ernst HOBSBAWM, en su magnifico ensayo,”El siglo XX” ”el siglo de los extremos, y/o siglo corto 1917-1989”
    Eso de arrimar el ascua a la sardina propia aprovechando que el Pisuerga pasa por VALLADOLID es un truco muy utilizado pero muy visto ya.
    Más paja para los B….:-”Por ello no se entiende su solapamiento a nivel académico e histórico y la obstinación por desmerecerlo.”
    No hay obstinación sólo que KARL MARX, en su ensayo-respuesta a Proudhon, ”La miseria de la filosofía”, sentenció a muerte al pensamiento de este aspirante a pensador que no llegó a más, a pesar de que previo lo mismo que NOSTRADAMUS, es decir lo que queramos atribuirle ahora.
    Y lo de ”nivel”, “de nivel de nivel de lo desnivelado del nivel”, es una forma lamentable, por imprecisa de expresarse.¡Lamentable!
    Y ya termino, con esta flor de desconocimiento.¿Anomia? ¿Sabrá este señor lo que es ANOMIA? Ausencia de norma o normas. No tiene nada que ver, la anomia con el autoritarismo.¡Vaya ignorancia!
    —-Dice:”juzgar anomía lo que en realidad ha sido una acción Estatal unilateral en toda regla, y la contumacia en explorar alternativas en una vuelta al Estado-patrón (regulación), podrían estar en la raíz de ese prejuicio hacia Proudhon y lo que significa.”—
    El caso que habla de ”Socialismo científico” y pretende atribuírselo a Proudhon, y legitimar a éste con KARL MARX, cuando este último le criticó sin concesiones dejando al de la pipa desahuciado para el resto de los tiempos.
    ¡Lamentable!
    ¡Con estos mimbres teóricos el Anarquismo quiere pescar en rio recuelto, pues va de craneo!
    SALUD

  • Comentario por VIVA URSS

    02/03/2009 @ 13:15

    Agradezco los ojos que me permitieron en su día leer ”La Sagrada Familia” de Marx y Engels y agradezco, ahora, que me permitan leer a GRAMSCIEZ.
    Marx y Engels, eso sí, tratan en aquella obra a Proudhon por encima de Bruno Bauer y familia que pretendían quedar el movimiento revolucionario en el mundo de las ideas, a modo suerte de una filosofía de andar por casa, de comportamientos propios, de pensamiento ideal, platónico, etc,… olvidándose que la miseria y la explotación obrera son perfectamente materiales y tangibles, tanto como el hambre mismo, como el producto salido del trabajo obrero, como las condiciones de vida obrera, como la alienación y la pérdida de la personalidad del obrero en su trabajo y en su vida. El obrero que toma conciencia de su situación miserable, de la miseria a la que le somete la burguesía propietaria, es una espoleta a punto de explotar, y necesariamente, como dos más es igual a cuatro, el obrero estalla; y muchos obreros estallando es la Revolución. Si uno adquiere conciencia de esto, periodistas trabajadores incluidos, los cambios sociales aparecen como científicamente inevitables tras la Revolución. Tan material, tan real, como la vida misma… ¿Recuerda alguien cuando nos decía algún erudito filósofo que el marxismo estaba bien como análisis, como idea, sin pasar de ahí…? ¡Cómo de recordaba a esa copia mala de Proudhon que fue Bruno Bauer! ¡Qué platónico! El mundo de las ideas como el amor ideal, la primavera de Praga y el mayo del 68, la flor y el hippysmo,… saltando por el campo voy cogiendo flores mientras mi patrón me parte las piernas.
    Periodistas censores, amenazados con expedientes de regulación, viven en el mundo de las ideas de Proudhon y Bauer mientras el patrón les parte las piernas.
    Salud para mi entrañable amigo GRAMSCIEZ y mucho coraje al sacudirse las flores del mal que esparcen los malos comentarios y los malos artículos.
    Mucha salud a GRAMSCIEZ.

  • Comentario por Nicolás

    02/03/2009 @ 13:15

    Hablamos del mismo personaje… ¿Qué Proudhon? ¿El antisemita antirrevolucionario? Que el articulista cuente la historia de Proudhon PERO COMPLETA: Era un reaccionario y era nemigo de la acción directa…

  • Comentario por cenetista

    02/03/2009 @ 13:36

    No voy a defender al articulista. Pero si a Proudhon, que es eso de que Marx dejó desauciado al de la pipa para el resto de los tiempos? Le recuerdo que la historia a puesto a cada cual en su sitio y los marxistas, autoritarios, dictadores y genocidas no han salido muy bien parados.Una de las respuestas del padre del anarquismo al chulo de Marx:

    ”Después de haber demolido todos los dogmas a priori, no caigamos, a nuestra vez, en la contradicción de vuestro compatriota Lutero; no pensemos también nosotros en adoctrinar al pueblo; mantengamos una buena y leal polémica. Demos al mundo el ejemplo de una sabia y previsora tolerancia, pero, dado que estamos a la cabeza del movimiento, no nos transformemos en jefes de una nueva intolerancia, no nos situemos como apóstoles de una nueva religión, aunque ésta sea la religión de la lógica”.

  • Comentario por VIVA URSS

    02/03/2009 @ 14:06

    Lo que yo digo, cedista, es que este señor pretende hacernos creer que los movimientos revolucionarios tienen que quedar fuera de la realidad, en el mundo de las ideas, que pretenden reducir la filosofía a una suerte de comportamiento individual de cada uno, sin ver que las condiciones miserables, reales y tangibles, recaen material, real y tangiblemente sobre toda una clase social. Admiro el Anarquismo luchador y considero a los anarquistas, hermanos, pero nadie me va a llevar al ”mundo intangible de las ideas” de Proudhon, y su mala copia, Bruno Bauer. A mí también me gustaría acabar con todo tipo de estado, pero, no sé cómo se conseguiría acabar con la clase burguesa sin estado en manos de los revolucionarios; luego sí, fuera todo tipo de estado y viva el comunismo libertario. Para ello, o la Revolución es en todo el mundo o no es. La URSS se tuvo que defender de la burguesía internacional, y los obreros occidentales, o decistas como tú, desoyeron la llamada a la Revolución mundial. La Revolución necesita el estado como aparato para deshacerse de las clases y del sistema de producción burgúés, estableciendo una sociedad democrática real que tienda a establecer la igualdad y la justicia social para llegar a una situación en la que se acabe con el estado porque no es necesario. Por lo demás un saludo para ti también, cedista.

  • Comentario por cenetista

    02/03/2009 @ 14:37

    Perdon pero creo que te as equivocado, no se si por error o ignorancia, soy cenetista osea anarcosindicalista te suena.Y por otra parte yo como todos los anarcosindicalistas, anarquistas y libretarios deseamos el comunismo libertario por encima de TODO pero no por encima del pueblo esclavizandolo, reprimiendolo y arrojandolo a una fosa comun como hicieron los mandamases de tu admirada URSS.
    Salud y anarquia.

  • Comentario por Kropotky

    02/03/2009 @ 15:04

    El artículo incurre en lugares comunes y, en mi modesta opinión, en algún que otro error. Eso sí, palidece en sus carencias el texto de Cid al lado de las respuestas que se han producido por parte de la ”marxistada” (especialmente, el tal Gramsciez, hijo de…).
    Proudhon es reivindicable en muchos aspectos y cansa un poco la comparación con Marx (a pesar de las disputas que tuvieron en su momento). Marx era un pensador obviamente brillante, pero su praxis política ha sido un fracaso lamentable (cosa que sostiene cualquier que no sea un fanático, no solo los propagandistas del imperio).

    Decir también que Cid hace tiempo que dejó de ser anarquista (si es que lo fue alguna vez) y este texto parece solo divulgación ”facilona” (es posible que ”Publico” no tenga la culpa, la ignorancia y desvirtuación de las ideas libertarias es muy grande -véanse algunas entradas por aquí-).

  • Comentario por VIVA URSS

    02/03/2009 @ 15:06

    Perdón, es ignorancia o el Windows Vista -me he equivocado varias veces-; espero que lo tuyo también. Corrijo el error CENETISTA. Salud y Comunismo Libertario o Anarquía (el nombre es lo mismo, el resultado es lo que importa)

  • Comentario por VIVA URSS

    02/03/2009 @ 15:22

    Kropotky -otra vez, mi ignorancia o el Windows Vista-, como dice cenetista, un poco de piano(moderación),… Lo digo por lo mundano y barriobajero y dado a especulaciones (aunque dado tu pensamiento no es raro)que resultan esos puntos suspensivos hacia mi amigo GRAMSCIEZ.

  • Comentario por Kropotky

    02/03/2009 @ 15:29

    Perdona, pero los puntos suspensivos aluden a la firma de ”tu amigo”. Me niego a reproducir el nombre de dictadores a los que homenajea ”tu amigo” (que se descalifica solo), ni más ni menos.
    Mi pensamiento, afortunadamente, es tan saludable como para estar a salvo del fanatismo repugnante de quien reivindica a dictadores genocidas.
    Saludos.

  • Comentario por cenetista

    02/03/2009 @ 15:48

    Olé Kropotky.Muy bueno.

  • Comentario por GRAMSCIEZ ( hijo de STALENIN)

    02/03/2009 @ 18:25

    2º ENVUI,Borrado!
    —Al bocas del seudo-KROPOTKYN que habla de ”GENOCIDAS”.
    Ese delito, en su justa medida sólo lo puede dictaminar dos instituciones: un órgano judicial solamente, que es el TRIBUNAL de JUSTICIA INTERNACIONAL de LA HAYA, y un órgano político-administrativo cual es la ASAMBLEA GENERAL de lA O.N.U. Todos los demás es decir mentiras, barbaridades, infamias, calumnias, y demás lindezas de botarates analfabetos y ”legos en DERECHO” y en Historia, como es el caso. Esto es jalear la propaganda del mayor de los constructores de mentiras en el último siglo, padre ideológico y mentor de Adolfo HITLER y maestro de JOSEPH GOEBBELS, su ministro de las mentiras, que fue WILLIAMS RANDOLPH HEARST, o Ciudadano KANE. Ya sé que ni te suena esa historia.
    Es como si yo te acusar de haber matado a mi abuelo, que lo fue por los FASCISTAS y también alguno que otro FAISTA, lo intentó antes para sustraer bienes públicos, sin que signifique que la mayoría de los Anarquistas eran honrados, pero indisciplinados y estrechos de cacumen.
    SALUD.
    PD. Texto de EXCUSA

  • Comentario por VIVA URSS

    02/03/2009 @ 21:07

    Kropotky, creo que estás muy equivocado y, al parecer te rien las gracias, pero te recuerdo que el terrorismo, como método, lo inventaron tus compañeros. Yo nunca diré que eso es Anarquismo. No hagas tú lo mismo, o hazlo, pero atente a lo que se te pueda espetar. Un comunista no defiende dictadores ni genocidios. Eso lo sabes muy bien. Veo que resulta muy difícil cualquier aproximación a quien se mantiene en la pura especulación de las ideas proudhonianas, mera retórica carente de la verdadera acción que exije la vía de las transformaciones sociales. Al parecer eres de los que cree que las revoluciones se hacen pidiendo permiso y que la filosofía no debe trascender del terreno teórico.
    Por otra parte, mi amigo GRAMSCIEZ conoce mejor la lucha de clases de lo que tu podrás conocer mejor tu cabeza, nunca ha defendido a dictadores y es uno de los mejores comentaristas que conozco.
    Es más, espero más pronta cualquier reacción a la situación económica actual por parte de los comunistas de este país, por muy desarbolados que estén, antes que por la CNT, que, al parecer, se contentan con contemplarse el ombligo mirando, desde su presunta superioridad idealística, por encima del hombro a quien pone medios y lucha en la transformación social. Sigue así, con tu filosofía de salón y pipa con las pantuflas puestas mrirando como, algún día, las transformaciones te pasan por encima.
    Un saludo a mi querido amigo GRAMSCIEZ.

  • Comentario por GRAMSCIEZ

    03/03/2009 @ 08:30

    COMENTARIO hecho ayer en el BLOG, ”Angosto Hojas libres”
    –Un saludo a todos.
    No te preocupes estimado DEMÖFILO II, que al PSOE, o sea a PATXI LOPEZ, no va a tener otra alternativas que gobernar en coalición con el PNV, y su ala posibilista y no soberanista, tal que IMAZ o URKULLU y muchos más chicos “progres” de los negocios y modernos y no EGIBAR y los fundamentalistas meapilas de Arzallus, ya sobrepasados. Aunque el PSOE quisiera gobernar solo con el apoyo externo “sin condiciones” del PP no podría, ya que necesita del partido “Lerrouxista” de la ROSA DIEZ, que ya veremos en que acaba, aunque no es difícil de prever, y sería un “guirigay” rompe-huevos todo el rato, con dinamita a cada paso .Lo probable es que ARALAR, entrase con ellos, para contentar y frenar a los más “fundamentalistas” y lo de “Eusko Alkartasuna” se lancen al monte aprovechando el vacío de “Abertzales”, haciendo imposible hacer nada con ellos; y en cuanto E. Batua, pues es triste pero MADRAZO ha terminado de cargárselo y no tiene ni novio, ni novia, ni vecino ni habitáculo, por subirse al tren del corto plazo nacionalista sin política de conciencia internacionalista y comunista, y pra eso están otros que siempre se llevan la palma y los novios, etc. etc., etc.,
    –Un saludo a AUS, y gracias por lo de los PROUDHONIANOS, pero es que cada vez más estoy seguro que la ideología Anarquista es nefasta para la emancipación de la Humanidad por ser caldo de cultivo de la ignorancia y la falta de conocimiento profundo, o sea lo fácil, de ¡¡¡viva la Virgen y hago lo que quiero!!!, en nuestra época de masiva alfabetización, aunque no antes que tenía su sentido, sobre todo en los medios rurales y centro fabriles de aluvión de obreros depauperados y sometidos a una “aculturización2 intensa, y era una eficaz forma de solidaridad, sin duda.
    Hoy en dís lo ejercen ignorantes que no se quieren comprometer solidariamente con los otros y con ideas individualistas, sobre todo en las ciudades, para que nadie les mande y hacer lo que les sale de las pelotas. Y luego, hablo con muchos, y debo tener mala suerte, yo al menos, por que todos dicen barbaridades y repiten propaganda de lo más estúpida y ruin, sin someterla a crítica y análisis.
    o sea que los Ácratas, que no llegan a cierta edad. son para olvidarlos de estúpidos e iletrados, con ínfulas. No saben nada de nada, peor que los Batasunos estos fanáticos, que te dicen que España invadió a ” EUSKAl-HERRIA” ( o a Euskadi esa que nunca existió)y se quedan tan anchos.
    SALUD
    PD.Un afectuoso saludo para VIVA URSS:

  • Comentario por GRAMSCIEZ

    03/03/2009 @ 08:50

    Ya que lo borran constantemente, sin razón alguna aquí va el texto de EXCUSA:
    –”Sobre el anticomunismo de izquierdas, el ”estalinismo”, el POUM y el movimiento comunista”

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=75115

  • Comentario por GRAMSCIEZ

    03/03/2009 @ 11:20

    Capitulo de PIERRE VILAR;
    —Ha impuesto en Francia y que desembocará en el agosto de 1914 ( 8 )
    b) Una segunda orientación tiene sus fuentes en el Volksgeist de Herder, en la Gemeinschaft de Tönnies, en el modelo etnosociológico de Durkheim, conjunto en el que es preciso distinguir la posición personal de los autores (a menudo ecléctica), las aportaciones al estudio psicológico concreto de los grupos y el uso difuso de los nacionalismos y los fascismos han hecho de la noción de “comunidad“. Me inclinaría, aunque puede ser controvertido, a relacionar estos tipos de pensamiento con la tentativa de Otto Bauer, válida por su actitud crítica hacia las teorías existentes y por su intención de vincular el individuo a la historia, pero cuya formulación conceptual no evita las ambigüedades. La nación “Comunidad de carácter que progresa a partir de una comunidad de destino“(“aus Schicksalsgemeinschaft rwachsende Charaktergemeinschaft “ ) subraya el fundamento histórico del hecho nacional, pero la noción de “destino“ tiene una resonancia irracional. Volveremos a encontrarla en José Antonio Primo de Rivera (sería interesante reconstruir la trayectoria que la llevó hasta allí)
    ———————2º Solo los herederos de la frase del Manifiesto merecen el nombre de “marxistas“, lo cual no significa que todos tengan una interpretación completa y coherente de su contenido.
    ————La controversia entre Rosa Luxemburgo y Lenin en torno al caso polaco es esclarecedora, pero no siempre llega hasta el fondo de las cosas.
    ——-Ambos se percatan de la “tendencia histórica“doble del desarrollo del capitalismo, una que empuja a la creación de estados nacionales, mientras que la otra refuerza las grandes potencias multinacionales y coloniales y parece internacionalizar los problemas.
    Pero Rosa Luxemburgo deduce que el crecimiento de los “estados rapiña“, prepara el marco más conveniente a la futura revolución, puesto que va en el sentido del desarrollo del capitalismo, mientras que el “estado nacional“ y el “nacionalismo“ no son más que envolturas vacías en las que cada época y cada relación de clase ponen su contenido material particular. Y llega a preconizar para Polonia sólo unas autonomías parciales (carreteras, transportes,…) que Lenin considera irrisorias.
    Lenin piensa, efectivamente, que la tendencia a la creación de estados nacionales – característica de una primera fase de desarrollo del capitalismo – no ha agotado aún su misión, y puede ser utilizada todavía contra los imperios políticos existentes (Rusia, Austria, Turquía, …). Es preciso, pues, por cuestiones de principio y por táctica, sostener a fondo las exigencias políticas de los grupos nacionales suficientemente conscientes como para poder exigir su propio estado. Los “autonomismos“ puramente materiales o puramente culturales no podrían desempeñar este papel. Tienden, por el contrario, a erigir el nacionalismo burgués (económico o idealista) en algo “absoluto, obra maestra de la creación “sin tener en cuenta sus aspectos negativos. El movimiento obrero, en su defensa sin reservas de los derechos de las nacionalidades a la independencia, debe preocuparse de distinguir los aspectos antiautorios, y antiimperiales de esta lucha, de los aspectos apologéticos, pasionales, de los “nacionalismos “, incluso de los más “justos”, “finos”, “puros” y “civilizados”, dice Lenin, puesto que pueden preparar la más engañosa ideología burguesa. Los obreros, por tanto, deben luchar contra las opresiones nacionales, no a favor de un estado futuro que pretendería ser la “patria” común de los explotadores y de los explotados.
    —————Estos puntos de vista de Lenin, clarificados en lo que respecta a los principios y a la táctica, suponen el hecho nacional, dado que puede ser reivindicado, pero no nos dicen en que consiste. ¿Tendremos que preguntárselo a Stalin, como se hizo durante mucho tiempo? .
    ————————————————– SIGUE sobre STALIN

  • Comentario por GRAMSCIEZ

    03/03/2009 @ 11:21

    AHORA VA———.
    ————————————————–Un terrorismo intelectual larvado pretende en la actualidad que no se cite a Stalin sin excusarse. Lo cual no justifica que deba adoptarse siempre una actitud desdeñosa ante un texto de Stalin, puesto que, hasta para hacer un juicio sobre su persona, el peor de los métodos sería tomarlo por tonto. En todo caso, nada permite transgredir las reglas elementales de la crítica, como lo ha hecho el historiados americano Richard Pipes (9) : según él, cuando Lenin confió a Stalin la redacción de un artículo sobre la “nación” en diciembre de 1912, fue por casualidad, en ausencia del verdadero experto, que era Shumian, puesto que Stalin no había escrito nada sobre el tema. Y la mayoría de los historiadores (incluyendo a Carrère d’Encausse) repiten lo dicho por Pipes, fiándose de su erudición. Abramos, sin embargo, las “obras completas” de Stalin (es posible encontrarlas), y descubriremos un largo artículo: “Cómo entiende la socialdemocracia la cuestión nacional”. Está fechado en 1904. ¿Qué juicio habremos de hacer del trabajo de los historiadores?(10)
    Añadamos que el artículo es fundamental, y explica sin duda por qué Lenin, al escribir a Gorki en febrero de 1913 le habla de un “maravilloso georgiano” que trabaja sobre el problema nacional.
    No creo que se haya advertido que Stalin se inspira, en este artículo, en el Manifiesto, tanto en la frase que hemos citado –que aporta la trama- como en un ejemplo de desmitificación de las palabras. Marx y Engels, en efecto, en una parte poco citada del Manifiesto, demuestran que existen varios “socialismos”: feudal, clerical, pequeño-burgués, burgués conservador, “crítico-utópico”. Stalin hace otro tanto en lo que afecta a la “cuestión nacional”. En Georgia, ha existido la “cuestión nacional” de los señores feudales, del clero, de los pequeños burgueses, de los burgueses, incluso de los “socialistas”. Hasta que en “la arena de la lucha interviene una clase nueva, el proletariado, surgiendo con él una nueva cuestión nacional: la cuestión nacional del proletariado”.
    Lo cual responde a la frase introductoria del artículo, de carácter más general: .
    Había puesto la frase subrayada al principio de Cataluña en la España moderna, estimando que es la respuesta adecuada a los falsos debates (que yo preveía) en torno a la de la Edad Media, o sobre el carácter o del catalanismo.
    Es cierto que en la segunda parte del artículo de 1904, Stalin suscita problemas específicos de la Georgia de principios de siglo: ¿Es preciso crear partidos obreros en cada o conservar el partido socialdemócrata ? ¿Hace falta alentar un ? ¿Es preciso, en suma, más altas que las que ha trazado la realidad? Stalin habla con claridad sobre el programa de los socialdemócratas (están por la igualdad civil, por la libertad total de las lenguas, por la autonomía administrativa y por la defensa de la cultura de las nacionalidades, siendo muy duro en lo que respecta a las presiones del centralismo burocrático. Pero cuando se le plantea si la independencia nacional es ventajosa para el proletariado, se niega categóricamente a dar (como algunos) una . Y da sus razones para negarse a hacerlo:
    Vemos que las circunstancias susceptibles de provocar y de desarrollar el movimiento de en la burguesía de las nacionalidades todavía no se ha realizado, y que no son absolutamente ineluctables en el futuro. Sólo podemos admitirlas como eventualidades. Por otra parte, no podría decirse aún qué grado de desarrollo habrá alcanzado la consciencia de clase del proletariado, ni en qué medida le será útil o nocivo este movimiento. Nos preguntamos sobre qué podríamos basar una respuesta a esta pregunta. ¿No es estúpido pedir una respuesta en estas condiciones? Es evidente que es preciso dejar a las nacionalidades el cuidado de resolver por sí mismas esta cuestión. A nosotros nos corresponde conquistar para ellas el derecho a resolverlo. Llegado el momento son las mismas nacionalidades las que deben decidir si la les es útil o perjudicial y, en caso de que la consideren útil, en qué forma conviene realizarla. Sólo ellas pueden zanjar esta cuestión.
    Todas estas afirmaciones concuerdan con las de Lenin : es preciso luchar contra la opresión de estado y no a favor de la ideología nacionalista; es preciso proclamar el derecho al ,pero no la obligación de divorciarse; son las mismas nacionalidades las que deben probar su madurez. No existe la nación , sino consciencias en formación, con niveles distintos de exigencia política.
    ¿Cómo sorprendernos, ante estas constataciones, de que Lenin haya confiado a Stalin, en 1912, la redacción de un artículo sobre la dirigido contra los ? Ciertamente, ha llegado a ser lugar común (otra vez siguiendo a Pipes) que el artículo de 1.913 satisfizo poco a Lenin, y se indican diferentes que lo confirman. Suele olvidarse una de estas : Lenin confió a Stalin, en 1917, el cargo de …
    Vamos a ver, pues, la famosa del artículo de 1.913 que durante mucho tiempo, ciertamente, fue un : . Es una fórmula que tiene los defectos de toda . Algunos de sus críticos la consideran , . Los aficionados a los la consideran e . Hagamos notar, de todas formas, que sólo aparece en el texto después de varias páginas de justificaciones y críticas de las otras . Más que repetir esos argumentos (algunos de los cuales son discutibles), ¿no sería mejor abrir el expediente sociohistórico sugerido a propósito de cada uno de los términos de la definición?
    Comunidad: es todo el expediente de las sociologías de grupo, de la Gemeinschaft, con sus realidades y sus peligros.
    Estable: es el problema del tiempo histórico que conviene al fenómeno estudiado; es un ejemplo típico del hecho de Fernand Braudel (mientras que la es una de término medio y el un hecho de corta duración).
    Históricamente constituida: posiblemente es el término más importante, dado que descarta las imágenes de eternidad y esencia, el carácter del que se vale Poulantzas; la compete esencialmente al historiador.
    Lengua: se puede discutir si hay con varias lenguas. ¿No se tratará más bien de estados que corren algunos riesgos (Canadá, Bélgica)?. He insistido a menudo en que la lengua es al mismo tiempo signo, causa y consecuencia en las vicisitudes políticas de una .
    Territorio: Stalin no cree que la pueda existir sin una determinada si debe desembocar en una vocación política, afirmación hecha contra Bauer, pero de acuerdo con Borojov, ese marxista-sionista tan importante para la teoría nacional.
    Vida Económica: se trata del problema de la red de los intereses diferentes, determinados, ciertamente, por las épocas históricas, pero que hacen cristalizar las solidaridades y las formas de vida: es lo que he intentado demostrar en el caso de Cataluña ().
    Formación psíquica, comunidad cultural: es evidente que Stalin, en este caso, no rechazaba en absoluto loe elementos que Bauer consideraba los más importantes. Lo que rechazaba son las nociones de o , que no le parecen depender del análisis científico.
    En cambio, si bien Stalin, como muestra su , está de acuerdo con Rosa Luxemburg en que la nación es una en la cual cada época y cada clase introducen un contenido distinto, rechaza que la esté vacía. Aunque fue menos original que Rosa Luxemburg, Bauer o Borojov, de quienes recogió varios rasgos, supo borrar de esos rasgos cualquier aspecto mistificador (comunidad , envoltura ), gracias a una inteligencia aguda. No nos dejemos mistificar ahora por un revisionismo beato.
    Tratemos de repensar, sin perjuicios, sesenta años de historia. ¿Ha realizado la Unión Soviética la de las naciones como lo reconocía Bauer irónicamente? ¿Cuáles han sido los papeles respectivos del factor nacional y del factor social revolucionario en la reconstrucción de Europa y Asia después de la segunda guerra mundial? ¿Qué combinaciones de nación y revolución han presentado los casos de Argelia, Vietnam, Cuba, Albania, Yugoslavia o Camboya? ¿Cómo se devuelve el doble proceso de desarrollo del capitalismo aclarado por Lenin: Tendencia a la internacionalización, a la supranacionalidad ( europea y americanas, papel de las compañías multinacionales), y tendencia al renacimiento (a niveles muy diversos) de las etnias subyacentes en el seno de los estados más viejos? El factor nacional, revolucionario cuando se da en el seno de los estados multinacionales capitalistas, ¿no puede llegar a ser contrarrevolucionario en manos de las clases desposeídas, después de la revolución? ¿Qué pensar del martirio del pueblo judío , de la comunidad nacional dispersa pero persistente, mientras Israel instala un nacionalismo obsidional en medio del mundo árabe? Todos estos problemas, que es preciso pensar en la perspectiva histórica de los lazos dialécticos entre estados, naciones y clases, ¿pueden aclarar las soluciones de los más graves problemas políticos, por ejemplo en España, en las actuales circunstancias? A cada caso concreto hay que aplicar un análisis concreto. Pero todo análisis concreto exige una consciencia clara del mundo y del momento.

    (8) Observo que Fabre-Colbert, en Le defi occitan, tan agudo y brutal en su crítica actual, se niega a condenar los hechos de agosto de 1914. Sus amigos campesinos pusieron demasiado empeño en aquellos acontecimientos, como en la Resistencia, en la que el mismo participó. La no es algo estático. El hombre medio la siente de manera distinta, según las situaciones históricas diversas en que se encuentra.

    (9) Richard Pipes, the formation of the Soviet Union, Harvard, 1964,pp 37-38

    (10) Haupt, Lowy, Weill, les marxistes et la questión nationale, Maspero, 1974, p 304, aunque no lo repiten, no señalan el error de Pipes. Ni siquiera reproducen parcialmente el artículo de 1904. Es cierto que las recopilaciones sobre la cuestión nacional publicadas bajo Stalin tampoco lo hacían, pero ¿por qué adoptar actitudes ?

  • Comentario por Tom Joad

    03/03/2009 @ 18:50

    ¡Qué cosas dice 1!, ja, ja, ja, ja, ja, ja,… ¿Será por individualista o por la nota que hay que ponerle?

  • Comentario por Valencià

    05/03/2009 @ 00:30

    Primero quería mandar un saludo al autor de este artículo, lo escucho todas las semanas en el espacio El Vaivén en Ràdio Klara de Valencia. Muchas gracias por esas reflexiones tanto en el programa como por escrito, creo que se puede encontrar aquí: http://www.radioklara.org/spip/spip.php?rubrique8

    Hay también un audio sobre este mismo tema, está colgado en: http://audio.urcm.net/Bicentenario-del-nacimiento-de

    Salud y (A)legría

  • Comentario por GRAMSCIEZ (hijo de STALENIN y nieto de EDMUNDO ESTACION FINLANDIA WILSON"

    06/05/2009 @ 18:27

    A Edmundo “Estación de Finlandia” Wilson:
    DE PARIS A GDANSK (*)

    —Han pasado cuarenta años desde la aparición del magnífico estudio de la tradición revolucionaria europea escrito por Edmund Wilson “Hacia la estación de Finlandia”. Este libro demostró casi al instante que era un clásico moderno en la línea de Stendhal, Carlyle y Tolstoi, quienes hicieron gran literatura a partir de la historia. Cuarenta años después, la obra de Wilson nos desafía a volver a contar la historia y a renovar nuestra perspectiva de a dónde conduce el radicalismo moderno y cuál es su significado.
    Gran parte de la irresistible fuerza de la visión de Wilson ya aparece en el título. La entrada triunfal de Lenin en el Petrogrado revolucionario de abril de 1917, donde fue aclamado en la estación de Finlandia por una masa estática, parecía ser el punto hacia el que convergían todos los caminos; no simplemente el triunfo de la tradición revolucionaria que comenzó en Francia en 1789 (en la estación de Finlandia una banda toca la “Marsellesa”), sino el momento culminante de la historia en su conjunto. Al fin de los años treinta, tanto si aprobaba como si no el orden soviético, esta visión era por lo menos plausible. Entre entonces y ahora, sin embargo el radicalismo ha sufrido gigantescas metamorfosis en todo el mundo, desde el gulag a la primavera de Praga y los astilleros polacos, desde la socialdemocracia británica o escandinava a Mao y Castro, desde la autogestión de los trabajadores de Yugoslavia a la gestión de la muerte por parte de las Brigadas Rojas. Después de todo esto, y mucho más, la estación de Finlandia aparece como una parada más entre muchas, dentro de un sistema que contiene multitud de líneas de fuerza y derechos de paso. Necesitamos una historia del radicalismo que abra su pasado y coloque la estación de Finlandia en una perspectiva más amplia y profunda. Pero a esta historia también le hará falta una visión modeladora que confiera a nuestra perspectiva ampliada una nueva coherencia.
    James Billington tiene suficiente cualificación para escribir esta historia. Durante la mayor parte de los últimos treinta años ha trabajado como historiador; ha enseñado durante mucho tiempo en Princeton y actualmente dirige el Woodrow Wilson International Center for Scholars, en Washington. En 1966 publicó, The Icon and the Axe: An Interpretation of Russian Culture, probablemente el mejor libro norteamericano dedicado a Rusia y uno de los logros más impresionantes y eruditos de Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En The Icon and The Axe, Billington abarca mil años de la historia de Rusia sin agotar sus recursos. Escribe con igual intensidad y conocimiento sobre literatura o sobre la posesión de las tierras; explora la relación de las formas espaciales y arquitectónicas y las formas políticas; domina una docena de idiomas y desentraña en qué medida Rusia está en deuda con los polacos, alemanes, italianos, judíos, ingleses, franceses y holandeses, siempre de manera enriquecedora y sin que se diluyan las peculiaridades rusas.
    (*) Reseña de Fire in The Minds of Men: Origins of Revolutionary Faith, de James H. Billington ( Nueva York, Basic Books, 1980). Este ensayo apareció por primera vez The New York Times Book Review, 24 de septiembre de 1980.

    En su mejor momento, su escritura es tan novelística, cuando saca a la luz a docenas de hermosos personajes, como poética al entrar en las profundidades de sus imágenes; y demuestra que una mirada erudita puede alimentar, más que socavar, los poderes de la visión y la imaginación.
    En Fire in the Minds of Men, Billington contrae su marco temporal, pero extiende su horizonte espacial, pues examina e intenta plasmar la rica profusión de hombres y mujeres radicales, los movimientos e instituciones surgidos de Italia a Polonia, de Argelia a Idaho, durante los últimos doscientos años.
    Esta “no es una historia de las revoluciones, sino de los revolucionarios, los imaginativos creadores de una nueva tradición”. Billington se centra en la intensa “sed espiritual” moderna que generó una “fe revolucionaria”. Explica que esta fe se ha convertido “en la exportación ideológica de Occidente al resto del mundo de más éxito” y se ha establecido a sí misma como “la fe de nuestro tiempo”. Esta fe revolucionaria, que atraviesa las fronteras nacionales, de clase, étnicas y religiosas, ha unido a personas y grupos que de otro modo podrían haber estado matándose entre sí. El meollo está en la creencia de que sólo si somos capaces de derrotar a los poderes funestos y a las malas instituciones, saldrá a la luz un nuevo mundo justo y hermoso. El símbolo central usado por Billington de esta fe, tomado de Dostoievski, es la imagen del fuego, que puede ser tan destructivo como creador.
    Fire in the Minds of Men, comienza, como muchas historias del radicalismo, en la Bastilla o la Asamblea Nacional, Billington nos lleva a un casi olvidado entorno urbano que quizás resulta más rico y estimulante. Es la red de cafés, plazas y jardines de placer creados por el hermano del rey, el avaricioso reformista y decadente duque de Orleans, en los terrenos del Palais-Royale. Allí, donde la condición de miembro de la familia real del propietario protegía a los visitantes de ser arrestados, las más intensas discusiones intelectuales y políticas se entremezclaban con las bromas y el comercio sexual y todas las formas teatrales de exhibicionismo.
    Alrededor de 1780, el Palais-Royale, donde se dijo que “todos los deseos se pueden satisfacer en cuanto se conciben”, pasó en Paris a ser lo más parecido al “foro del pueblo”, para transformarse progresivamente en el “anti-Versalles”. Sirvió de punto de movilización para muchas de las grandes manifestaciones revolucionarias, de lugar de encuentro para una serie de nuevas asociaciones y círculos radicales, de escenario para formas emergentes de teatro revolucionario y de cuartel general de un próspero y creativo periodismo popular. Pudo ser el lugar en el que nació un importante verbo moderno, politiquer,”politiquear”.
    Pero la política del Palais-Royale era una “política del deseo” que se expresaba con vestimentas extrañas y un lenguaje especial y estaba saturada de alcohol fuerte y abierta sexualidad. Los políticos jacobinos siempre desconfiaron y temieron este medio, tan ajeno a sus modos de disciplina, pero que ejercía una fuerte influencia en las masas de parisinos para quienes la revolución significaba no sólo vida y libertad, sino también la búsqueda de la felicidad. Ésta es la revolución de Danton, una revolución de la alegría que era ( como aclara Büchner en la muerte de Danton) tan seria y tan trágica, al final, como la revolución de la virtud de Robespierre. Billington da vida a este mundo de modo inolvidable. Nos hace ver cómo nuevas formas de pensamiento y acción pueden evolucionar desde nuevas formas de espacio –y, entonces transformar dialécticamente los espacios que les hacen ser lo que son.
    Después de este brillante comienzo, Billington continúa desplegando la red de nuevas formas sociales que surgieron en el radicalismo del siglo XIX. Nos muestra docenas de hermandades y órdenes revolucionarias secretas: los illuminati, los philadelphians, numerosas variantes de (y derivaciones) de la masonería, sublimes maestros perfectos, La sociedad de las Estaciones (Encabezadas por la Primavera) de Auguste Blanqui, los fenianos irlandeses, los carbonari italianos, La Liga Polaca de Segadores, La Liga Alemana de Proscritos (que se transformó en la Liga Comunista, para la cual Marx y Engels escribieron su manifiesto). Está fascinado por los signos secretos, los coloridos y a menudo amenazantes rituales y las intensas relaciones psicosexuales (así como las políticas).
    Billington continúa mostrando la importancia de la música en la vida radical: cómo la “Marsellesa”, la “Internacional”, el Solidarity Forever de la IWW(remplazado en la década de 1930 por el CIO) ayudaron a crear comunidades; cómo la ópera tuvo un papel crucial en las luchas del siglo XIX para la liberación Nacional( la revolución que trajo la independencia de Bélgica comenzó de hecho en Bruselas, en 1830, durante la representación de una ópera contra los Augsburgo).
    Bellington ofrece un análisis ejemplar de la evolución de los periódicos modernos, que en sus grandes momentos no sólo elevaron y profundizaron la conciencia popular, además de generar chispas de energía y acciones radicales, sino también crearon vínculos humanos- tanto dentro de los mismos periódicos, en las imprentas y las salas de redacción como entre los escritores y sus lectores- que dierón lugar a ideas sobre cómo debería ser la nueva sociedad y la nueva vida.
    Uno de los temas centrales en Bellington es la tragedia de la creatividad radical. Parece que el destino de los innovadores radicales- Las hermandades, las ceremonias, la música, el periodismo popular y gráfico, las formas de fraternidad y comunidad- es ser descubiertas y cooptadas por las distintas clases dirigentes que fría y cínicamente las explotan como instrumentos de manipulación de masas y las utilizan para arrastrar a millones de personas a frenesíes chovinistas y xenófobos cuyas consecuencias políticas y costes humanos son hoy demasiado evidentes.
    Fire in the Minds of Men está lleno de todas las cosas buenas que hemos llegado a esperar de Billingtion: una sensibilidad acompañada de un alcance global; su vasta erudición transformada en dramas intensos; comprensión de los espacios y los entornos; evocaciones líricas y conmovedoras del movimiento revolucionario ruso, especialmente durante la fase populista, el primer amor de Bellington. Nos da una galería de magníficos personajes, muchos de los cuales no conocíamos, pero que ya nunca olvidaremos- Flora Tristán, la feminista revolucionaria franco-peruana idolatrada por Marx y Engels; James Fary, teórico de las revolución de los jóvenes y posteriormente héroe de la emocracia Suiza; Thomas Urbain, discípulo de Saint-Simon; también Ismail, “el primer musulmán negro”, y literalmente docenas más.
    Y, sin embargo, con todo esto, el libro nunca se ensambla como un todo. Si bien Hacia la estación de Finlandia se ve debilitado por una ideocronología constrictiva, Fire in the Minds of Men tiene el problema opuesto: no acaba de moverse en ninguna dirección. Como resultado, aunque durante años será un valioso tesoro de la historia radical, la biografía y la antropología, será difícil para cualquiera leerlo de principio a fin como un libro en sí mismo.
    Es fácil observar cómo la absoluta enormidad del proyecto de Billington bastaría para que- él o cualquier otro escritor- se perdiera. Pero también hay en su sensibilidad grandes lagunas que obstruyen su camino.
    La mayor laguna de Billington es Karl Marx. Simplemente no encuentra ningún valor ni en el hombre ni en su trabajo. En cuanto Marx aparece, el pensamiento y la escritura de Bellington caen precipitadamente al nivel de la polémica Guerra Fría de hace dos o tres décadas. Algunas veces Bellington trata a Marx como un símbolo de lo abstracto de todas las fuerzas del mundo moderno: frías, duras, mecánicas, crueles e impersonales. Otras, lo retrata como una especie de gánster: cuando Marx se opone al sastre comunista Wilhelm Weitling, “los golpes de su puño no pararon hasta que Weitling fue conducido a América”. Admira a Rosa Luxemburgo, su fe, su martirio revolucionario, incluso la llama “Rosa”, pero parece no comprender que ella vivió y murió como marxista. El problema de Bellington con Marx le lleva a rodear a sus oponentes de una aureola sentimental; así, por ejemplo:
    Marx era el moderno dominico ( …) de la Iglesia revolucionaria: Proudhon era su san Francisco. El primero hablaba principalmente al intelecto; el otro, sobre todo, a las emociones. Los franciscanos siempre estuvieron alejados del poder y cercanos a los herejes; pero fueron los dominicos quienes encendieron los fuegos de la Inquisición y de Savonarola.
    No se incluye en este esquema la respuesta de Proudhon a la crítica que hace Marx de su economía política, en “La pobreza de la filosofía” (1847). La crítica de Marx era sólo otra parte de la conjura judía, decía Proudhon. Marx, Rothschild, Heinrich Heine eran lo mismo: encarnaciones de “el Judío”, que intriga para dominar el mundo:
    El judío ( escribe Proudhon) es el enemigo de la raza humana. Habría que devolver esta raza a Asia o exterminarla (…). Los judíos deben desaparecer, ya sea en el fuego, fundiéndose o expulsados. “Es el trabajo que se ha de hacer”( la cursiva es de Proudhon). Si la gente de la Edad Media los odiaba por instinto, yo los odio irrevocablemente tras haberlo reflexionado.
    Esto ciertamente apela a las emociones, como dice Bellington, y tiene mucha pasión; pero en un sentido muy alejado de Asís. ¿ Puede un escritor que se encuentra en esta confusión pasar la prueba de poner sus manos en el fuego ?.
    El problema de Billington con Marx puede ser parte de un fallo mayor: su hostilidad a la teoría. Incluso Proudhon y Bakunin, que odiaban a Marx personal y políticamente, le tenían en gran estima como pensador ( Bakunin comenzó a traducir El Capital al ruso ). Billington no puede entender el por qué. La razón era, simplemente, que Marx mostraba un entendimiento teórico inigualado de las fuerzas que unifican el mundo, sus dinámicas internas, sus contradicciones y sus potencialidades. Proudhon y Bakunin- y los mejores de sus sucesores anarquistas, desde Kropotkin a Emma Goldman y Paul Goodman- reconocían que tenían mucho que aprender de Marx, aunque no les gustase.
    Billington, a diferencia de ellos, no es capaz de ver que está perdiendo algo y que Marx le podría ayudar a encontrarlo y resolverlo. No es que deba, ni él ni nadie, admirar a Marx acríticamente. Pero un encuentro serio con El Capital- o incluso con la sección teórica ( diferente de la práctica ) del Manifiesto Comunista- le podría obligar a desarrollar su propia visión general de las virtudes y peligros de la modernidad y de las relaciones entre éstos y aquéllas y su propia idea sobre cómo conservar lo bueno y superar lo malo. Esto es lo que Edmun Wilson consiguió de su lucha libre con Marx: darle a su libro un centro. Billington al desdeñar a Marx, hace que su enorme empresa no tenga un centro. Donde debe haber estructura, visión e ideas, sólo hay intenciones, y su fuego amenaza continuamente con apagarse.
    Hay otra laguna más. Cualquier lector que recuerde los años sesenta haría docenas de conexiones entre las escenas de Billington y las nuestras: los rituales, la ropa, la música, la exhibición sexual, las extravagancias expresivas, el ambiente de ebriedad, el teatro político en escenarios y calles. Berkeley en el apogeo del Free Speach Movement, el Pentágono en 1967, Haight Street y St. Mark`s Place, Columbia, las calles de París en 1968- “La imaginación al poder”- deberían ser las estaciones de Finlandia de Billington, o por lo menos sus Palais-Royale, y construir los clímax dramáticos del libro. Por desgracia, no le gustamos. Es peor que una aversión: nos congela, dejándonos fuera de la historia. En su libro, los años sesenta nunca ocurrierón del todo. El feminismo, es el único proyecto contemporáneo radical hacia el que es mínimamente cortés. Las enormes simpatías de Billington, el enorme alcance y la generosidad de su visión, parece fallarle en cuanto el fuego se acerca a casa. Esto hace que no dé a su libro la resolución dramática y la coherencia intelectual que merece. Es como si prefiriese escribir un libro incohente antes que enfrentarse a “personas como nosotros”. ¿Pero entonces por qué escribir un libro sobre la izquierda romántica?
    A pesar de estos problemas, Fire in the Minds of Men es un libro fascinante y, a menudo, delicioso. La gente, las visiones y las escenas de Billington nos pueden ayudar a entender nuestro pasado, a confrontarlo con lo que nos hemos convertido en el presente y visualizar un futuro imaginable.
    Para cualquiera que desee mantener vivo el fuego, y convertirlo en una fuerza creativa más que meramente destructiva, Billington tiene mundos enteros que ofrecer. ¡Sera un placer sentirnos en deuda con él! Mientras escribo esto, puedo imaginarlo estremeciéndose y deseando que nos marchemos. ¿Pero quién más cree él que podría cuidar su cofre del tesoro, de la historia radical- quién podría ser consciente de que “es” un cofre del tesoro- sino la misma gente que quiere hacer su propia historia radical?.

  • Comentario por GRAMS-CIEZ( hijo de STALENIN y nieto de EDMUNDO ESTACIÖN FINALANDIA WILSON)

    06/05/2009 @ 18:44

    No es ”estática” sino ;” fue aclamado en la estación de Finlandia por una masa eXtática” de EXTÁSIS
    ¡Disculpas!

Puede escribir un comentario:

Los campos marcados con [*] son obligatorios.

B5FD8

Debe leer y teclear los 5 caracteres entre 0..9 y A..F, y enviar la respuesta.