La Transición no fue modélica
VICENÇ NAVARRO

Existe una percepción generalizada en los establishments políticos y mediáticos españoles de que la Transición de la dictadura a la democracia que tuvo lugar en la segunda mitad de los años setenta fue modélica; es decir, ejemplar. Quisiera exponer en este artículo mi desacuerdo con esta percepción, subrayando que la continua promoción de tal lectura de nuestra realidad favorece a las fuerzas conservadoras, que continúan teniendo un enorme poder en nuestro país. En realidad, la Transición se hizo en términos muy favorables a estas fuerzas conservadoras, herederas de aquellas que en su día fueron responsables del golpe militar de 1936 y que, 40 años más tarde, dirigieron aquel proceso de transición. Me estoy refiriendo a la banca, a la patronal y a la Iglesia, defendidas por el Ejército y por la Monarquía, que representa el símbolo y continuidad de este dominio.
Este enorme bloque de poder se vio forzado a realizar cambios significativos en respuesta a grandes movilizaciones populares. La imagen tan promovida por el establishment mediático y político del país de que el rey nos trajo la democracia es una burda manipulación del análisis histórico. La mejor prueba de la escasa sensibilidad democrática del monarca fueron los borradores del cambio propuesto por los primeros gobiernos monárquicos, en los que la representatividad y diversidad política estaban sumamente limitadas. Fue la presión de las clases populares y, muy en particular, de las huelgas obreras de claro carácter político (ignoradas y ocultadas en la historiografía oficial) las que forzaron los cambios en aquellos borradores.
En aquellos años tuvieron lugar las movilizaciones de la clase trabajadora más intensas que se hubieran visto en Europa desde los años sesenta. En 1976, hubo 1.438 días de huelga al año por cada 1.000 trabajadores (la media en la Comunidad Europea era de 390 días) y en la metalurgia, 2.085 por cada 1.000 (el promedio en la Comunidad Europea fue de 595 días).
Un tanto semejante ocurrió en 1977. Tales movilizaciones forzaron los cambios, pero, debido a la enorme represión de la dictadura (por cada asesinato político que hizo Mussolini, Franco realizó 10.000) y al gran poder del bloque conservador, no consiguieron romper con el enorme dominio político que aquel bloque tuvo en configurar la Transición. No hubo rotura (como sostiene una interpretación sesgada de la Transición, promovida por el bloque conservador y con la complicidad de algunas voces de izquierda), sino una reforma dirigida por aquel bloque de poder y que dejó su imprimátur tanto en la Constitución (que iguala, por ejemplo, la escuela privada –gestionada en su mayoría por la Iglesia y que sirve a los grupos sociales más pudientes de la población– con la escuela pública, a la que asisten los niños de las clases populares), como en el sistema electoral que estableció (que discrimina a la clase trabajadora, hoy enormemente subrepresentada en uno de los sistemas electorales menos representativos de los regímenes electorales existentes).
Y este dominio de aquel bloque conservador continúa siendo enorme. Entre otros indicadores de tal poder cabe destacar que hoy, 33 años después de la Transición, España continúa siendo:
1. El país con el gasto público social por habitante más bajo de la UE, situándose a la cola de los países con semejante nivel de desarrollo económico; es decir, la Unión Europea de los Quince (UE-15).
2. El país de la UE-15 con mayor fraude fiscal, realizado en su mayoría por la banca, la patronal y los sectores más pudientes de la población. Según las propias cifras de los técnicos del Ministerio de Hacienda, tal fraude fiscal equivale a un 10% del PIB, por lo que España es el único país de la UE-15 donde, según las declaraciones de renta, un empresario ingresa menos al año que un trabajador.
3. El país con mayores desigualdades de renta (junto con Gran Bretaña, Grecia y Portugal) de la UE-15.
4. Uno de los países con uno de los Estados del bienestar más polarizados de Europa, con el 30% de renta superior del país cubierto por los servicios educativos (excepto los universitarios) y sanitarios privados, y el 70% restante (clases medias y clase trabajadora) por los servicios públicos.
5. El país de la UE-15 en el que mueren más trabajadores por enfermedades laborales sin que ello conste en su certificado de muerte, como consecuencia del enorme poder de la patronal y de las Mutuas Patronales Laborales que controlan.
6. El único país donde no se puede criticar al jefe del Estado (que no permite en su presencia denunciar al dictador que ha asesinado más españoles en el siglo XX, al cual su consorte, la reina, se ha referido como un dictador blando).
7. El país que aporta más fondos públicos a una de las jerarquías eclesiásticas católicas más retrógradas de las existentes en Europa.
8. El país donde un nacionalismo exacerbado central, heredado del franquismo, ahoga a las nacionalidades periféricas sin permitir el reconocimiento de un Estado auténticamente plurinacional.
9. El único país de Europa que ha padecido una dictadura donde las víctimas asesinadas por aquella continúan desaparecidas sin que el Estado se haya atrevido a desenterrarlas y darles el homenaje que se merecen.
Estos indicadores, entre otros muchos, deberían cuestionar la definición de aquella Transición como modélica. La insistencia en presentarla como tal fortalece a las fuerzas conservadoras que dominaron aquel proceso. Su constante reproducción en los medios tiene, además, el impacto de disminuir las expectativas de cambio entre la población, al reducir los objetivos a los que las fuerzas democráticas debieran aspirar, dificultando todavía más el muy necesario cambio que el país necesita para alcanzar la calidad de vida que su población se merece.
Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas
de la Universidad Pompeu Fabra.
Ilustración de Mandrake








Comentario por por la gloria de mi madre!!
09/04/2009 @ 07:27
tengo que recurrir al usada y abusada frase ”SE PUEDE DECIR MÁS ALTO PERO NO MÁS CLARO”.
felicidades por el artículo, no tiene desperdicio (con permiso me lo copio/pego).
salú.
Comentario por JavierX
09/04/2009 @ 10:08
Autarquia, tambien cultural. Exactamente igual que no viajamos, residimos y trabajamos en el extranjero, aprendemos idiomas, de la misma manera desconocemos como se vive, no ya en el Mundo, sino en la propia Europa. Hemos y seguimos siendo tan cerrados (y en gran medida orgullosos de ello) que desconocemos algo tan basico y sencillo como que el salario minimo en Francia es de 1250 euros/mes -exactamente el doble del nuestro- y que el precio de la vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, esta a la par e incluso por debajo que en España. Idem de idem para Alemania, Dinamarca, Suecia, etc. Vivimos tan aislados que ni nos in-formamos ni reaccionamos ante nada. Luego se nos llena la boca con las redes de solidaridad social (lease familia) mediterraneas, que son pura y simplemente la respuesta antropologica a las inmensas carencias del llamado Estado de Bienestar.
Comentario por ¡Bien!
09/04/2009 @ 10:26
¡Ya era hora!….¡Extraordinario artículo!
Contribuiré a su difusión.
Comentario por Kaurense
09/04/2009 @ 11:12
Ya era hora de que en esta España que nos ha tocado vivir, alguien se atreviera a decir de una forma clara y rotunda el papel real que jugaron la monarquía, los poderes fácticos y la derecha en la transición a la democracia.
Insertamos el artículo en nuestra página para que logre la mayor difusión posible.
Salud y república
Comentario por Doña Zoila
09/04/2009 @ 11:48
Por qué ha desaparecido mi comentario?
Comentario por José Mª Serrano
09/04/2009 @ 12:01
Por fin alguien habla claro sobre la transición…a los 33 años
Comentario por Doña Zoila
09/04/2009 @ 12:14
El artículo es excelente y hay que aplaudir a Público por su publicación. Yo también contribuiré a que sea conocido. Sin embargo, estoy muy decepcionada CON ESTE DIARIO por la eliminación de un comentario que hice a primera hora de esta mañana. En él manifesté una serie de opiniones muy desfavorables para la monarquía consecuencia de la Ley de Sucesión y hacia los franquistas reconvertidos en demócratas. No creo que fueran tan ofensivos como para censurarlos.
En todo caso, esperemos la llegada de la Tercera República y el final definitivo del franquismo.
Comentario por Luis Recuenco
09/04/2009 @ 16:06
Como siempre muy solida la argumentación de Navarro. Llena de ejemplos y de evidencias empiricas y cientificas.
Es todo un lujo poder encontrar intelectuales de este nivel en este diario y en España.
Respecto a que el Rey no permite que delante de el nadie critique a Franco: ¿alguien se imagina que ocurriese algo similar en algun pais de Europa?
Vamos, se montaba un verdadero escandalo y aparecerian muchas voces criticas pidiendo que abdicara, desde los diferentes medios de comunicación, mucho más plurales.
Todo ello me lleva a hacer una reflexión en voz alta: Al posicionarse los medios de comunicación , los itelectuales de la izquierda(muchos hijos de la burguesia y de franquistas) y los establishments tan a la derecha, lo que consiguen es la desmovilizan de las fuerzas de la izquierda y la ciudadanía, que deberian ser el motor del cambio.
De ahí, la transición inmodelica.
Comentario por Teodoro
09/04/2009 @ 17:36
EL DÉFICIT DEMOCRÁTICO DE LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA
Entiendo por “transición” el paso de una situación política autoritaria a otra deseablemente democrática. La cuestión de lo modélica que es una transición solo puede sustentarse en la comparación con cualquiera de otras, de tantas como han acaecido en nuestro mundo reciente (Alemania, Italia, Argentina, Chile…). Comparemos y extraigamos consecuencias. La nuestra ha tenido éxito, tanto que ha sido exportada a otros países que se han dirigido por ella , por el “modelo de impunidad transicional español” (Radio Nizkor). Esta fue la elección, que no hubiera responsabilidades para los que habían gestionado el régimen político de partida. Ese viene a constituir el pacto transicional fundacional, el pacto del olvido, la pretensión de que desde ahí borrón y cuenta nueva. Para lo cual fue necesario no tener en cuenta Pactos internacionales que nos obligaban, tanto más cuanto así vino a establecerlo la propia Constitución. Los pactos iniciales, no democráticos, establecidos por minorías en modo alguno representativas. La construcción del modelo transicional se sustentaba en la gobernabilidad a partir de las élites partidistas que tomarían ya el poder estatal para no dejarlo de ocupar en lo sucesivo. El procedimiento electoral aseguraría que las cosas tuvieran esta deriva.
Se vino a así a consolidar la verdad oficial, verdad que hacia suponer que España se había constituido por voluntad de los ciudadanos en una democracia, en un Estado de derecho. Los partidos que habían renunciado a la ruptura, tanto más las fuerzas procedentes del franquismo, los poderes económicos y buena parte delos media se apuntó, con adhesión inquebrantable, al nuevo lema: España es una democracia. La ausencia de sentido crítico ha venido ocultado el déficit democrático de nuestro país, el escaso cumplimiento de esa España que dice ser un Estado social de derecho.
La “democracia de control” en que ha venido a parar el proceso, cierra toda expectativa de evolución hacia una democracia participativa. La monarquía de partidos entrega a estos todo el poder político. El gobierno del pueblo está lejos, las apariencias hacen que muchos adopten posturas de sumisión, entre las es que determinante la aceptación de la verdad oficial elaborada en las altas instancias decisorias como verdad única, sin alternativas.
Todo esto está desarrollado en Las raíces de nuestro déficit democrático de V Navarro, “Bienestar insuficiente, democracia incompleta” (2002).
Gracias al autor.
Comentario por Luis González
09/04/2009 @ 22:02
Gracias. Vigoriza lo que sentía saber sin esta precisión. He sugerido su lectura.
Comentario por ¡BIEN COÑO BIEN!
10/04/2009 @ 00:12
Tengo cincuenta y tres tacos y me han interesado los asuntos sociales desde el año en que murió el tirano.
Textos como este me situan en la realidad.
A ver si cunde el ejemplo y superamos la monstruosa mentira que nos instilan dia a dia los profesionales del embrutecimiento.
Comentario por Coidoqué
10/04/2009 @ 10:02
Olá:
Un artículo muy intresante que, por fin, acerca al gran público la verdad de la transición española sin toda esa oficialidad babeante a la que estamos acostumbrados.
Ahora hace falta una segunda parte para explicar que el PSOE forma parte de ”estas fuerzas conservadoras” que llevaron a cabo semejante proceso antidemocrático.
Comentario por Juan Blanco
10/04/2009 @ 10:45
Un nuevo buen artículo de Navarro, lástima de los pequeños gazapillos que a veces, se insertan mecánicamente tantas veces que se convierten en letanías sin significado.
Se trata del punto 8º ( casualmente, trata sobre el Título VIII de nuestra Gloriosa ( ¡¡ Es broma !! ) Constitución ) del artículo, el que alude al ”nacionalismo exacerbado central”. Imagino que se refiere al ”nacionalismo central”, y que lo de incluir la adjetivación es un truco semántico para ”cargar” negativamente el concepto. Curiosamente, el el único punto de los 9 en los que no se menciona a Europa ni a la UE-15. Difícilmente podría establecerse la comparación, porque resultaría inmediato que, hoy por hoy, somos el país más descentralizado de la UE, con diferencia. Una descentralización que, paradójicamente, ha sido impulsada por ese ”nacionalismo exacerbado central, heredado del franquismo”.
Por supuesto que podemos crear ”un estado auténticamente plurinacional”. Usando el término nación en su acepción RAE de ”Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común” y no en su acepción primaria de ”Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo gobierno”. Tales experimentes, por lo que tienen de fragmentación de los poderes políticos y por la desunión territorial de la clase obrera, son vistos con simpatía por el capitalismo neoliberal, que ve empequeñecerse a los poderes públicos al tiempo que los poderes económicos - estos sí multinacionales - entran en dinámicas de fusión y sobreescalado.
Comentario por Pep Romero
10/04/2009 @ 19:56
Excel.lent com sempre Vicenç. Només trobe a faltar la crítica que em sembla necessària a la ”transició pacífica”, un record a tots aquells companys i companyes assassinats per defensar la democràcia i que mai apareixen enlloc. Algun dia deuriem recordar tots i cadascun dels seus noms. Salut.
Excelente como siempre Vicenç. Solo hecho de menos la crítica, en mi opinión necesaria a la ”transición pacífica”, un recuerdo a los compañeros y compañeras asesinados por defender la democracia y que no aparecen en ningún sitio. Algún día deberíamos recordar todos y cada uno de sus nombres. Salud.
Comentario por ÁLVARO R.
10/04/2009 @ 23:31
¡¡Por fin empieza a aparecer en la prensa!!. Vincenç Navarro, magnífico y sin pelos en la lengua. Público, excelente, por empezar a dar cancha a otras maneras hasta ahora prohibidas de ver las cosas. ¡Bravo!¡Bravo!.
Comentario por Montse
11/04/2009 @ 12:42
Ya está bien de darnos gato por liebre, la transición no es que fuera modélica es que no ha existido, el jefe del actual Estado español lo eligió el dictador y los descendientes del dictador viven a cuerpo de rey en este país supuestamente democrático. Tenemos jueces muy preocupados por hacer justicia con los que protagonizaron las dictadudas de Argentina o Chile pero que han permanecido callados con respecto a la dictadura española y ahora que han empezado a decir algo se han callado pronto.
Espero que algún día en este país se produzca una verdadera transición y se condene sin ambigüedades a los protagonistas de la dictudura y a todos aquellos que aún hoy siguen defendiéndolos.
Salud y República. Montse
Comentario por Tristana
13/04/2009 @ 20:34
Moltes gracies per aquesta reflexió.
Viví bien de cerca, desde la militancia política, estos años de pelucas rubias y marxismos rechazados.
Comentario por Luis de Terán Conde
15/04/2009 @ 18:28
La transición se hizo a costa de la desmemoria de la memoria histórica, y por lo tanto del ocultamiento de una parte importantísima de nuestra historia, haciendo como si esos hechos no hubieran existido y, quienes los provocaron fueran inocentes de toda imputación.
Tendremos que morirnos todos los que alguna manera nos vimos involucrados en esos acontecimientos de una manera directa o indirecta, para que en España se haga justicia a los que fuimos derrotados.
Comentario por rosalia garcia
18/05/2009 @ 12:07
Menos mal que existe gente como Vicenc Navarro.
Comentario por Rafael del Barco Carreras
16/06/2009 @ 16:41
A propósito del FRAUDE FISCAL…
JUICIO A LA DELEGACIÓN DE HACIENDA DE BARCELONA.
Rafael del Barco Carreras
¡Por fin! en septiembre del 2009. Se prevén SIETE MESES de duración. Que yo sepa el más largo de la historia judicial barcelonesa. Ha habido juicios importantísimos políticamente, y multimillonarios, muy multimillonarios, pero la Gran Corrupción los ha bandeado a su entera satisfacción. Primero se eternizan y vacían los sumarios, y para remate se pacta la liquidación final. Si no se pacta y el Supremo, entre uno, dos o tres años, ratifica, se conceden Terceros Grados. En Gran Tibidabo (30.000 millones estafados a 9.000 ahorradores) se programaron cuatro meses. Tres días, y todo pactado para un sumario que tardó CATORCE años en juzgarse. Una Justicia, proclaman, la más garantista (palabreja tan inexistente como el significado que le dan los jurídicos) del Mundo para el justiciable.
En mi caso de garantista nada, tres años preventivo, desde La Modelo al Juzgado, juicio en tres días, y condenado al tiempo pasado en prisión por encubrimiento al fugado Antonio de la Rosa, abogado del Estado y funcionario de Hacienda, que nunca aparecería ni para la prescripción de sus delitos dictada por un Tribunal. Ignoro si es más corrupto mantenerme tres años en prisión o que docenas de acusados en casos multimillonarios y de extorsión se sienten en el banquillo en libertad tras decenas de años de instrucción. Sin olvidarse los sobreseídos, archivados, exculpados. Se repiten tanto los mismos personajes y durante tantas décadas que me obligan a repetirme aunque siempre con nuevos matices. Ver imágenes en www.lagrancorrupcion.blogspot.com
Creo que el juicio más extenso (dentro de la Gran Corrupción) ha sido el de por “Extorsión y Denuncias Falsas” a Rafael Jiménez de Parga (bufete de 50 abogados), Alfredo Sáenz Abad (vicepresidente del Banco de Santander) y otros, el pasado mes, por delitos de quince años atrás. Por el momento sin sentencia, que tras la modificación final de las peticiones fiscales, de nueve a tres años, presumo muy aguada, o peor.
Espero entretenerme y escribir comentarios durante siete meses…