Dominio público

Opinión a fondo

Urgente: nueva era, nuevas soluciones II

01 Feb 2015
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Federico Mayor Zaragoza
Ex ministro de Educación y ex director general de la Unesco

Favorecer una adecuada evolución puede evitar la revolución. Tras los primeros planteamientos, continúan las propuestas para el “nuevo comienzo”. Un cambio de rumbo es posible.

La democracia genuina, la solución. La Constitución de la UNESCO establece en su preámbulo que la humanidad debe ser guiada por “principios democráticos”: justicia, libertad, igualdad y solidaridad “intelectual y moral”.

Una democracia que aumente la seguridad alimentaria y medioambiental, la equidad económica, los derechos de los inmigrantes, el acceso de todos a la educación… y la participación, gracias a la moderna tecnología de la comunicación.

La democracia consiste en situar las riendas del destino en las manos de “Nosotros, los pueblos…”. Para ello, hay que asegurar la permanente implicación ciudadana. Actualmente, las elecciones nos cuentan pero luego no contamos, no nos tienen en cuenta y los programas son incumplidos, mientras las mayorías electorales  absolutas se imponen al poder legislativo  e incluso al judicial.

El “mandamás” de la partitocracia nombra a quien quiere sin escuchar a los de su propio grupo. La función fundamental consiste en asegurar la reelección utilizando todos los medios al alcance. Ahora mismo, estamos asistiendo a grandes tensiones institucionales (el FM,  por ejemplo) y al acoso de los “mercados” a quienes representan (en España y Grecia) la traducción política de los movimientos sociales.

Para el pleno ejercicio de los derechos humanos por parte de todos es ineludible un contexto democrático:

1. A escala mundial, especialmente a través de la refundación de un Sistema de las Naciones Unidas que represente a “los pueblos”, donde el veto se sustituya por una votación ponderada, formando parte de la Asamblea General un 50% de representantes de la sociedad civil y añadiendo al actual Consejo de Seguridad uno socioeconómico y otro medioambiental.

2. A escala regional: en la Unión Europea, fortalecer urgentemente la actual unión monetaria con una adecuada unión política y económica, poniendo en práctica la excelente Declaración de Derechos Fundamentales de Europa aprobada en el Europarlamento en el año 2000; en los Estados Unidos de Norteamérica, como consecuencia de un clamor mundial contra las arbitrariedades del Partido Republicano, reordenar la vida política de tal manera que los Estados Unidos pueden ejercer el liderazgo mundial que todavía les corresponde, pero con pautas aceptadas por todos, que eliminen la tradicional deriva antidemocrática del Partido Republicano; en América Latina, fortalecer la CELAC (Comunidad de Estados de América Latina y del Caribe), como emancipación de la larga y dolorosa dependencia que han sufrido, teniendo plena capacidad para aportar nuevas fórmulas de gobernanza; fortalecer en África las buenas tendencias actuales de la Unión Panafricana; y lo mismo en la Liga Árabe, tan falta de arraigo todavía; las asociaciones en el  inmenso continente asiático reclaman,  más que en ningún otro caso, la existencia de una autoridad moral y efectiva de ámbito planetario.

3. A escala nacional, asegurar que se cumplen las pautas propias de un sistema auténticamente democrático, a cuyo efecto sería relevante y oportuno adoptar la Declaración Universal de la Democracia, redactada hace unos años, que ya cuenta con numerosos y destacados firmantes y que se halla actualmente en curso de perfeccionamiento para su presentación a las Naciones Unidas.

4. A escala local, destacar muy especialmente el papel progresivamente importante de las ciudades…

5. A escala personal, de tal manera que el comportamiento cotidiano esté orientado por principios que reflejen la convicción básica de la igual dignidad de todos los seres humanos.

Derecho a decidir, derecho a saber. Por ello, junto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1945, es muy importante que los gobernantes conozcan con detalle la Declaración de la Conferencia Mundial de los Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993, que establece   nítidamente los derechos relativos a las comunidades indígenas, a las minorías, a los discapacitados, a la mujer, a los segmentos sociales más vulnerables, a la educación y a la autodeterminación, precisando en su capítulo quinto que las únicas circunstancias en que es admisible su práctica es al término de una situación de dominio militar o colonial.

Transiciones múltiples.

1. De una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra a una economía basada en el desarrollo global sostenible y humano, en la que la evasión fiscal y los paraísos fiscales se hallen completamente eliminados.

2. De una cultura de dominio, imposición y violencia a una cultura de encuentro, conversación, conciliación, alianza y paz. De la fuerza a la palabra: esta es la gran inflexión histórica donde la nueva era se consolida. Cultura del esfuerzo, de la imaginación, de una vida digna para todos.

A grandes rasgos, los principales desafíos son: crecimiento demográfico, más por el descenso de la mortalidad que por el ascenso de la natalidad; alimentación y agua potable; atención a la salud, teniendo en cuenta  los  gastos farmacéuticos y sanitarios propios de las enfermedades crónicas, debido a la mayor longevidad; total equiparación de la mujer, piedra angular del futuro que anhelamos; medio ambiente (desechos, reciclado y recaptura del anhídrido carbónico), con un gran fomento de las energías renovables; calidad de vida: vivienda, pensiones, nuevos tipos de trabajo, empleo y ocupación, con posible disminución de la jornada laboral y “flexitime”; tráfico de drogas, que debe regularse para terminar de una vez con la siniestra delincuencia y criminalidad de las mafias.

Para todo ello, es necesaria la realización, mediante el fomento en todos los países de la I+D+i, de prioridades indiscutibles para la correcta gobernación:

1. Alimentación para todos (agricultura, acuicultura, biotecnología).

2. Agua potable al alcance de todos (adecuada gestión del consumo, recolección, desalinización…).

3. Servicios de salud para todos.

4. Medio ambiente (recaptura y reducción de la emisión del anhídrido carbónico; vehículos eléctricos; transporte teleférico…).

5. Educación para todos.

6. Solución pacífica de los conflictos.

Los cambios radicales del “cómo” y “dónde” propios de la era digital en relación a la educación en general y a la superior en particular, no deben afectar y menos reducir la importancia esencial del “qué”, el “por qué” y “para qué”. Para contribuir a la formación de seres humanos “libres y responsables” (que en esto consiste la educación) y no especialistas y técnicos en habilidades y destrezas, es necesaria una educación en la que la filosofía y las actividades artísticas, que promueven la creatividad, sean esenciales.

En el caso concreto de España, un “plan país” podría ser convertirse en pocos años en la “California de Europa”. La posibilidad adicional de un “pacto ibérico”, que comprendería una península y cuatro archipiélagos, facilitaría no sólo el fomento del turismo y de la segunda residencia, sino una asistencia sanitaria de primerísima calidad, con centros de investigación de prestigio mundial. España, por su historia y situación geográfica, está llamada a ser, no cabe duda, un gran punto de “encuentro” entre los países africanos, latinoamericanos y árabes.

Ahora, es posible. Ahora es posible gracias al poder ciudadano que, en muy poco tiempo, prevalecerá sobre el “gran dominio” (militar, financiero, mediático, energético y digital) actual. A este respecto, es de destacar el papel movilizador, catalítico, que corresponde a las comunidades científica, académica, artística, intelectual, creadora, en suma. Para su fomento, se prevé la celebración de un gran Foro Mundial, que reciba las aportaciones de universidades, consejos científicos, asociaciones artísticas, medios de comunicación, empresas… Es tiempo de acción. El Papa Francisco, un gran referente de nuestro tiempo, exclamó recientemente: “¿Qué se hace contra el escándalo de la pobreza? Menos palabras, más acción”. Más acción. La participación ciudadana, por primera vez factible, cambiará el mundo, identificando y haciendo realidad nuevos paradigmas. La Academia Mundial de Artes y Ciencia (WAAS) está llevando a cabo  una encomiable labor a este respecto.

“Sé tú el cambio”, es el gran reto que nos lanzó el Mahatma Ghandi. Ahora serán  miles de millones los que, progresivamente, asumirán una conciencia global, una ciudadanía global, expresando sus opiniones libremente, en particular jóvenes que, en palabras de José Luis Sampedro, deben “cambiar de rumbo y nave”.

En la conferencia mundial indicada deben programarse, cuando todavía es tiempo, las bases del “nuevo comienzo”. Disponemos de muy buenos análisis pero debemos aplicar a tiempo los remedios.


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