Opinion · Dominio público

Ecología y propiedad intelectual

 ARNOLD A. CHACÓN

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El 26 de abril, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y la comunidad internacional celebraron por noveno año consecutivo el Día Mundial de la Propiedad Intelectual para concienciar al mundo de la importancia de esta para nuestro bienestar y el desarrollo de nuestras sociedades. El tema de este año, “Fomentar la Innovación Ecológica”, subraya su utilidad para promover el desarrollo de tecnologías limpias y productos ecológicos que contribuyan a mantener un medio ambiente saludable y fomenten un desarrollo agrícola y económico sostenible.
Nos encontramos en un momento de viva preocupación por el cambio climático y sus consecuencias y su interacción con la crisis económica mundial. Históricamente, desafíos parecidos han activado la innovación tecnológica y han ofrecido nuevas oportunidades para beneficiarse de las opciones que ofrece la propiedad intelectual. Al cultivar la aplicación de las normas comerciales, incluida la protección de la propiedad intelectual, podemos apoyar a empresas
innovadoras, crear empleo y resolver desafíos mundiales.
Las personas y empresas creativas continúan generando soluciones para algunos de los problemas más difíciles a los que se enfrenta el mundo hoy. La protección de la propiedad intelectual ayuda a favorecer entornos
en los que la creatividad y la innovación pueden florecer espontáneamente, contribuyendo así al de-
sarrollo económico y la mejora de la calidad de vida en todo el mundo.

Una de estas personas innovadoras
es una española, Celia Sánchez Ramos, investigadora del Grupo de Investigación en Neuro Computación y Neuro Robótica de la Universidad Complutense de Madrid. Ella ha respondido al reto planteado con el desarrollo de un filtro óptico para lentes de contacto que tiene como objetivo proteger la retina de la acumulación nociva diaria de luz natural y artificial, lo que previene su degeneración. Una respuesta innovadora para responder al calentamiento global del planeta y beneficiosa para miles de personas.
En un esfuerzo relacionado, y con el deseo de ofrecer gafas a mil millones de personas entre las más pobres del mundo en 2020, Josh Silver, profesor de física de la Universidad de Oxford, ha inventado unas que cada persona puede ajustar por sí misma. Al ser gratuito, el invento ayuda a personas desfavorecidas que no pueden acceder fácilmente a un oculista. Silver ya ha distribuido alrededor de 30.000 gafas en 15 países y, a largo plazo, espera repartir 100 millones al año en todo el mundo. Mientras, se trabaja para optimizar el diseño y reducir el coste de producción para ponerlas a disposición de más personas.

En Tanzania, a través del Proyecto de Transformación del Mercado Fotovoltaico Rural del Programa de Desarrollo de la ONU, empresarios locales están ayudando a llevar a zonas rurales sistemas de energía solar asequibles. Por ejemplo, Zara Solar Ltd. vendió 3.600 sistemas autónomos, ayudando así a suministrar energía eléctrica para la iluminación, la recarga de teléfonos móviles y la electricidad para 18 000 personas. A pesar de las grandes ventajas de estos sistemas de tecnología solar para los centros de salud, los colegios, las empresas y los hogares, las imitaciones de baja calidad que se venden en pequeñas tiendas de electricidad amenazan su reputación. Zara Solar está trabajando para educar a los consumidores sobre la importancia de adquirir sistemas originales, para que los productos de marca auténticos no sean descartados debido a la falsa percepción de que son de baja calidad.
AIDFI (Alternative Indigenous Development Foundation Inc.), organización no gubernamental filipina, ha tomado una bomba de agua desarrollada por primera vez en 1772 y la ha mejorado creando un diseño que utiliza recambios asequibles en el ámbito local. En mayo de 2007, 98 nuevas bombas habían sido instaladas en 68 comunidades y proporcionaban agua limpia a los habitantes de las colinas, que antes tenían que bajar por pronunciadas pendientes para cogerla de un río o un arroyo. Esta innovadora bomba toma lo mejor de la versión original, pero simplifica su mantenimiento con piezas fácilmente reemplazables y asequibles para los técnicos de los pueblos de la zona.

La innovación es la esencia de la civilización. La búsqueda de conocimiento es fundamental para el espíritu humano y es lo que llevó a Thomas Edison a inventar y desarrollar tecnologías como la de la bombilla. El sistema estadounidense de propiedad intelectual permitió que otros construyeran sobre su trabajo al darle la protección de una patente que le hizo cosechar un beneficio económico por su significativa contribución a la sociedad.
Debemos preguntarnos ¿quiénes son los Thomas Edison de hoy?, ¿dónde están? y ¿cómo garantizamos que existe la protección de la propiedad intelectual para estimular su espíritu
innovador y apoyar una distribución segura y con garantías de las tecnologías a aquellos que las necesitan desesperadamente?

En su discurso inaugural, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nos recordó que “nuestra mente no es menos ingeniosa” y “nuestros bienes y servicios no están menos necesitados que la semana pasada, el mes pasado o el año pasado”. Al abordar desafíos mundiales como la actual crisis económica internacional, el cambio climático y la energía limpia, debemos redoblar esfuerzos para cultivar y proteger los derechos de la propiedad intelectual y favorecer un entorno sólido para la innovación mundial.

Arnold A. Chacón es Encargado de Negocios de la embajada de EEUU en Madrid.

Ilustración de Patrick Thomas