Dominio público

Opinión a fondo

La socialdemocracia en la UE

11 Jun 2009
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 VICENÇ NAVARRO

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El dato más notorio de las últimas elecciones al Parlamento Europeo ha sido el notable descenso del Partido Socialista Europeo, consecuencia del gran declive electoral de los mayores partidos pertenecientes a la Internacional Socialista en Europa. La explicación más común que se ha dado a este rechazo electoral ha sido el descontento generalizado de la población europea, consecuencia de la falta de respuesta de tales partidos a la crisis económica y financiera mundial que está golpeando a Europa con especial intensidad. Tal explicación ignora, sin embargo, que el descenso del apoyo electoral a estos partidos precede a la crisis actual. Es más, otros partidos gobernantes o en la oposición, de sensibilidades conservadoras y liberales, tampoco han respondido a la crisis con la intensidad que la crisis requiere y, sin embargo, no han sido tan penalizados por el electorado como lo han sido los partidos
socialdemócratas.

La causa mayor del descenso tan marcado de estos partidos se debe a una causa que no está teniendo visibilidad mediática: la transformación de la gran mayoría de ellos en partidos socioliberales; es decir, en partidos que han asumido como suyos los postulados liberales, desarrollando políticas públicas que han incluido la dilución de derechos sociales y laborales, la austeridad del gasto público (incluido el social), la privatización de los servicios públicos, la desregulación de los mercados laborales, la reducción de los impuestos y la disminución de la progresividad fiscal. Sus políticas públicas han sido la versión light de las políticas liberales promovidas por el establishment europeo, incluyendo el Consejo de Europa, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, el Tribunal Supremo Europeo e, incluso, la mayoría del Parlamento Europeo.
Una consecuencia de estas políticas liberales ha sido un gran crecimiento de las desigualdades en Europa, con un exuberante aumento de los beneficios empresariales y de las rentas superiores, a costa de un notable descenso de las rentas del trabajo y del bienestar de las clases populares (ver mi artículo “Qué pasa en la Unión Europea”, Público, 21-05-09). Esta polarización social explica que hayan sido estas últimas (las clases trabajadoras y las clases medias de renta media y baja) las más afectadas negativamente por aquellas políticas liberales, lo cual explica su rechazo hacia la manera en la que se ha estado construyendo esta Europa.
Recordemos que la mayor oposición a la Constitución europea en Francia, Holanda e Irlanda ocurrió entre las clases trabajadoras en estos países. El 79% de la clase trabajadora en Francia, el 68% en Holanda y el 64% en Irlanda votaron en contra de la Constitución, y el 69% en Alemania, el 72% en Dinamarca, el 74% en Suecia y el 62% en Bélgica indicaron que habrían votado en contra si hubiera habido un referéndum sobre la Constitución europea en su país.

En todos estos países, el mayor apoyo a la Constitución vino predominantemente del tercio de la población de renta superior del país. Estas clases –que fueron las que más participaron en las últimas elecciones parlamentarias– se beneficiaron de cómo se está construyendo la Unión Europea. Sus rentas han aumentado durante este largo periodo liberal. Y en la crisis actual han sido las menos perjudicadas.
En realidad, en todas las elecciones europeas ha habido un comportamiento electoral diferencial por clase social, que ha beneficiado a los partidos conservadores y liberales (cuyas bases electorales han participado en mayores porcentajes que las clases populares) y que ha perjudicado especialmente a los partidos socialdemócratas (cuyas bases se han abstenido masivamente, hecho que ha ido incrementándose hasta alcanzar su máxima expresión el pasado domingo). Este comportamiento electoral diferencial por clase social, que caracterizó las elecciones europeas, ha sido incluso más intenso en los países donde la socialdemocracia descendió más
(como Gran Bretaña y Alemania).

Por otra parte, no es cierto que Europa se haya movido a la derecha. En realidad, el porcentaje de población en los países de la UE que considera que 1) las desigualdades sociales son demasiado grandes (72%); 2) hacen falta medidas redistributivas que reduzcan tales desigualdades (68%); 3) debiera aumentarse la progresividad fiscal (64%); y 4) debieran expandirse los derechos sociales y laborales (76%) ha alcanzado los niveles más altos de los últimos 30 años. Y, en cambio, ninguna de las medidas propuestas por el establishment político-económico-financiero y mediático de la UE (incluyendo los partidos socialdemócratas) ha tenido como objetivo explícito atender a este deseo popular. No es, pues, el proyecto socialdemócrata el que está en crisis, sino los partidos socioliberales que se han ido distanciando de los valores
socialdemócratas.

Dos últimas observaciones. La primera es que los partidos de derechas intentan aumentar su apoyo electoral promoviendo un mensaje nacionalista anti-inmigrante que moviliza a sectores de la clase trabajadora que se sienten amenazados en sus puestos de trabajo y en los servicios públicos (como las escuelas) por la inmigración. La defensa que han hecho la socialdemocracia y otros partidos de izquierda de la integración de Turquía en la UE representa una amenaza para la clase trabajadora no cualificada, que explica el apoyo de sectores de tales clases a las derechas
anti-inmigrantes.

La segunda observación es que en España el Partido Socialista gobernante ha descendido menos que los otros partidos socialdemócratas europeos, pero está perdiendo apoyos, lo que se debe a sus políticas económicas de corte liberal, que limitan el desarrollo del componente social de su programa, lo cual está desmovilizando a sus bases electorales, que contrastan con la movilización de las derechas alrededor del proyecto nacional católico, heredero del régimen anterior.

Vicenç Navarro es  catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.

Ilustración de Jordi Duró 

9 comentarios

RSS (comentarios)  Trackback

  • Comentario por Antonio

    11/06/2009 @ 06:28

    Sin entrar en el fondo del artículo, parece mentira que todo un catedrático de Ciencias Políticas confunda el Consejo de Europa con el Consejo Europeo (que aunque se parezcan por el nombre no tiene absolutamente nada que ver) y que se invente un Tribunal Supremo Europeo que no existe ni ha existido jamás. ¿Acaso se refiere al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas?

  • Comentario por Teodoro

    11/06/2009 @ 08:05

    NOMINALISMO O LA DISOLUCIÓN DE LA POLÍTICA

    Creo que, con este artículo, una vez más el SR. Navarro contribuye de modo convincente y eficaz a deshacer algunos malentendidos que en su perpetuación están contribuyendo a desfigurar la “realidad”, interesadamente.

    La desaparición del espacio público como instancia de discusión racional capaz de generar una “auténtica” opinión pública ha venido a propiciar la existencia de democracias propagandistas en las que los partidos y los medios de comunicación han ocupado todo el espacio en que se debería generar una opinión pública ciudadana. En el caso de España, de modo particular, lo partidos políticos han colonizado el Estado y se rodean, cada cual, de medios que acríticamente propalan las “verdades” oficiales de los partidos mayoritarios. Con un sistema electoral como el que tiene este país la voz de los ciudadanos no solo ha sido maleada a conveniencia sino que, en todo caso, es inaudible.

    La cuestión sería ¿existe realmente aquello de lo que hablamos? Se entiende lo que dice el Sr. Navarro y, en efecto, la Transición hizo posible incurrir en un burdo nominalismo a salvo de toda posible corrección. En el ámbito político importan, y mucho, los términos, las expresiones y, sobre todo, como se correlacionan con la realidad que invocan.

    España, en su afán por dar por cierto que la Transición supuso el acceso a una realidad democrática en nuestro país, homologable a los estándares europeos, quiso que aquí hubiera una derecha encarnada en el PP y una izquierda representada por el PSOE. Sin embargo sería más claro y honesto llamar a las cosas por su nombre y, de lo contrario, estaremos aceptando este maremagnun en que el trasvestimo político e ideológico están maleducando a la población, a parte de inducirla a apoyar, como de suyo sucede, un fraude político con las consecuencias señaladas por Navarro.

    Y así, la derecha española, más allá de sus pretensiones falazmente centrista, incurre en realidad en planteamientos políticos que no son otra cosa que “proyectos nacional católicos” sobrevolados por la larga sombra de un franquismo más recalcitrante.

    En cuanto al socialismo español habría que preguntarse dónde está, dónde estuvo a lo largo del proceso transicional. ¿Es el PSOE un partido socialdemócrata? Desde Navarro a Vidal-Beneyto se ha venido designado a este socialismo como socioliberalismo y la expresión no es meramente ingeniosa, por lo contrario, constituye la radiografía del socialismo español.

    La clamorosa abstención de la reciente elecciones, en buen medida, reclama que las formaciones políticas hagan lo que dicen ser o sean lo que realmente hacen. Pero, por si no estuviera claro, ni las formaciones políticas ni los medios de comunicación han querido analizar esa abstención, lo que pone en evidencia la escasa voluntad de oír lo que, mal que bien, la ciudadanía europea ha expresado. No puedo desear que ese matrimonio de formaciones políticas y medios de comunicación sean felices, para nuestra desgracia ya lo son.

  • Comentario por Andrés 2.0

    11/06/2009 @ 09:05

    Consejos europeos aparte, estoy de acuerdo con este análisis que me parece muy bueno y certero, mucho mejor que este de hoy mismo de Jordi Calvo

    http://blogs.publico.es/altermundista/127/tantos-de-izquierdas-como-de-derechas/

    Actualmente no existe izquierda en los partidos grandes, incluso aunque entendamos como izquierda sólo la socialdemocracia. Los ‘’socialistas” y los conservadores hace mucho que han abrazado las tesis liberales, y se diferencian como mucho en aplicar un poco más o menos el ligero control estatal keynesiano de la economía. Y si acaso en temas secundarios, más de imagen que de contenido profundo.

  • Comentario por Toño Alonso - Gijón

    11/06/2009 @ 10:19

    Estaba muy claro que si los causantes de esta nefasta crisis mundial se van de rositas (no son mas de 100 en todo el mundo) la culpa acabaría siendo de los políticos, en esta primera fase como consentidores por no denunciarlos públicamente y en los Tribunales y en una segúnda fase, si continuan omotiendo, por colaboradores necesarios. Al pueblo no le gusta la impunidad.

  • Comentario por VV

    11/06/2009 @ 10:32

    Muy buen análisis, si la socialdemocracia no tiene un programa económico diferente al de la derecha, ¿para qué le van a votar sus bases tradicionales, las clases trabajadoras?.

    ZP, mira lo que ha pasado con Blair, Brown y el ”nuevo laborismo”. Es hora de ”liberarse de los liberales”, de los que promueven cosas como eliminar el Impuesto sobre el Patrimonio, y empezar a combatir las desigualdades, que es la razón de ser de la socialdemocracia, frente a la derecha insolidaria.

  • Comentario por Santi Benítez

    11/06/2009 @ 12:31

    Decía Lorenzo Peña, en su libro ”Hallazgos Filosóficos”, que ”(…) es verdad que no puede ser dicho por alguien nada que sea absolutamente falso (…)”. En todo este artículo, que no le voy a negar, D. Vicenç, que he disfrutado leyendo, se dicen muchas cosas que, hace simplemente unos años, ni a usted se le hubiera ocurrido escribir. Y por una simple razón, que no expone en su artículo, es que estamos inmersos en una soberana crisis económica.

    Es incluso digno de un estudio sociológico que, en medio de crisis económicas como la que estamos sufriendo - ya pasó en el 29 y en las dos posteriores-, aparece una serie de autores que reclaman la lucha contra la desigualdad social, en vez de intentar aportar algo que permita salir, aunque sea algo, de la crisis. ¿Es realista pedir la lucha desde los gobiernos socialdemócratas contra las desigualdades? Siempre… siempre y cuando no estemos diciendo que el trabajo de un gobierno socialdemócrata, con los chuzos de punta que están cayendo, no sea, de forma primordial ahora mismo, estimular el empleo y la creación de empresas que creen empleo.

    Y sin embargo ha dado usted en el clavo con otra cosilla, de ahí que le mente a Lorenzo Peña. El mayor problema que tenemos que solventar ahora mismo, de forma urgente e inmediata, por lo menos de cara a esas desigualdades que sufrimos - que son menos que ayer y más que mañana, como le digo una cosa, le digo la otra-, es la cantidad de masa laboral no cualificada que soporta Europa. La razón para que esa masa laboral sea tan fecunda y creciente no es otra que el sistema educativo europeo que los europeos venimos heredando de los sucesivos gobiernos de derechas, que han ido esquilmando, defenestrando y reconvirtiendo hasta dejarlo en la cosa famélica que pulula en todas las aulas de Europa. Claro que, para que un gobierno de derechas gobierne, resulta que los europeítos de a pie, esos que se levantan un día y otro también para ir a trabajar, les tienen que votar… y lo jodido es que lo hacen. ¿Por qué?

    Esa es la pregunta del millón.

    Lo que da a entender en su artículo, Don Vicenç, es que se le vota a la derecha porque los europeos entendemos que existen desigualdades - creo que el tanto por ciento que ha puesto es el 72-, y la socialdemocracia los ha desilucionado. Bajo mi punto de vista, corríjame si me equivoco, ¿Lo lógico no sería votar a la izquierda decimonónica en detrimento de la socialdemocracia, en vez de votar a la derecha? O lo que está diciendo es que los europeos son imbéciles, que podría ser otra de las razones - si me apura más lógica que la otra-.

    Ôo-~

  • Comentario por carlos

    11/06/2009 @ 17:28

    En la edicion anterior hice un comentario sobre el art. ” Una iglesia inconcebible.No ha salido;lo he introducido mal? o es porque hago referencia a las experiencias comunales de Aragon,historia que no se enseña porque se quemaron todos los archivos para eso mismo?

  • Comentario por Pasabaporaqui

    11/06/2009 @ 20:28

    Santi yo no voy a llegar al atrevimiento de decir que los europeos son imbéciles por votar mayoritariamente a aquellos mismos que los joden (y en este saco entran tanto los conservadores como los socialliberales, más conociidos como socialdemócratas o incluso socialistas, por aquello de jugar a despistar al personal), pero pensarlo sí que lo pienso.

  • Comentario por cisco castella

    11/06/2009 @ 23:45

    la razon por la que los social democratas han sido penalizados es muy simple,por que no son socialdemocratas y el electorado socialdemocrata no se siente representado por unos politicos desconectados de su grupo electoral con unos salarios impresionantes y un nivel de vida muy diferente al de sus tEoricos votantes ,
    por que los conservadores ganan votos? pues muy simple, por que cada dia su electorado esta mas contento viendo el desmantelamiento imparable del estado del bienestar y el abaratamiento de la mano de obra junto a la debilitacion de los sindicatos con dirigentes apoltronados y complacientes con las empresas

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