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Opinión a fondo

Quince Tesis sobre Catalunya, el proces … y España

04 Dic 2017
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Tomás Alberich
Sociólogo http://tomasalberich.blogspot.com.es/

(1) Nación es una comunidad imaginada, un concepto intersubjetivo, variable en el tiempo y según en qué espacios. El sentimiento de ser/pertenecer a una nación hoy ha cambiado. Mucha gente, especialmente la joven, tiene sentimientos múltiples de comunidades imaginadas. Una persona se siente ligada a una comunidad que es en primer lugar lo próximo, su pueblo-barrio-municipio o comarca, y de ahí se salta a otras comunidades aparentemente cercanas: región-nación, Europa… Así lo reflejan estudios sobre los sentimientos más fuertes de pertenencia, que es a lo próximo y a las “tres g”: la localidad, la generación (por la edad), el género y después el gusto (las aficiones, los lazos culturales). Los cuatro casos son comunidades en que, de forma aparente o real, uno se siente ‘entre iguales’ (ver por ej. en J. F. Tezanos[i] ). El sentimiento de pertenencia a una clase social también existe pero ha perdido importancia en las últimas décadas, aunque desde el comienzo de la crisis vuelve a crecer.

Por otra parte cada vez más gente complementa esto con la identificación de “ciudadano del mundo”, sentimiento que tienen desde los nuevos hijos de la globalización, el humanismo y la visión social (ONG, asociaciones sin fronteras…), hasta los técnicos, cuadros, pijos ejecutivos y gerentes del capitalismo transnacional (Castells, 2017, Luyendijk, 2015[ii]). La conclusión es que se le da menos importancia a ‘ser’ de una nación y, con facilidad, el salto directo entre lo local y lo global, en procesos de glocalización.

(2) Históricamente España nunca ha sido una nación, no se ha sentido como nación única, sí como Estado, en el que conviven varios sentimientos nacionales. Esto es la historia de los últimos mil años -parece que con los visigodos hubo un breve tiempo en que sí hubo una sola nación[iii]. Pero estos parámetros no nos sirven para medir la realidad actual. En el Estado español existen sentimientos de pertenencia al menos a cuatro nacionalidades: Cataluña, País Vasco, Galicia y… España. Porque si una parte importante de la población de un territorio considera que su nación es España no se puede negar esa realidad. Como siempre, todo depende de las definiciones.

En Galicia el sentimiento nacionalista es minoritario, pero incluso así una parte de la población considera que Galicia es una nación o un país dentro de otro, España. Y no pasa nada. Como decíamos, España no era una única nación, pero desde hace varios siglos se ha ido construyendo esa realidad nacional de autoimagen de Estado-nación, superpuesta a la de otras nacionalidades. Y tampoco pasa nada por reconocerlo. Se sea de derechas o de izquierdas.

(3) El independentismo nos divide a todos, y a las izquierdas más. Ya lo hemos comentado otras veces. Periódicamente, en IU, EUiA, ICV, PSC, etc. ha habido escisiones o huidas de los que optaban por poner como primer objetivo la autodeterminación pro independencia, por encima de los objetivos sociales o de transformación social. Esperemos que con la salida de los últimos pro independentistas del PSC y de Podem la cuestión haya quedado más clara en las izquierdas, al menos durante un tiempo.

En las izquierdas el mensaje tenía que haber sido más claro desde hace años, dejando a un lado la ambigüedad, con un slogan del tipo de: SÍ a un referéndum pactado en Catalunya para poder votar NO a la independencia.

(4) Cortinas de humo. Los antecedentes inmediatos a la situación actual son esquemáticamente:

a) los nacionalistas catalanes han gobernado durante más de tres décadas, dirigiendo y gestionando casi todo: la política educativa-lingüística, la sanidad, los demás servicios públicos, la seguridad ciudadana, etc.
b) La afrenta antiestatut se produce en 2010, cuando el nuevo Estatuto aprobado en los dos parlamentos (catalán y español) y en referéndum, es modificado por el Tribunal Constitucional (contradicción denunciada por múltiples juristas, la Constitución tiene errores que hay que corregir)
c) Es solo a partir de 2012, con el comienzo de la aparición sucesiva e imparable de los casos públicos de corrupción, cuando los Puyol y dirigentes de Convergencia i Unió ven que pueden acabar en la cárcel, es solo entonces cuando dan el giro independentista en sus organizaciones. Objetivo doble: aspiración a ser juzgados solo por tribunales catalanes y, sobre todo y en el corto plazo, cortinas de humo que tapen la corrupción y los recortes sociales que estaban imponiendo a la población catalana. Exactamente los mismos objetivos que el PP en el resto de España. Así, los dos partidos más corruptos de España, y seguramente de la Unión Europea, el Partido Popular y la coalición CiU son los más interesados en la tensión. No es que se aprovechen de la situación: es que la han estado fabricando y alimentando.

(5) Hay independentismo (y nacionalismo) de derechas y los hay de izquierdas. Hay que reconocerlo especialmente desde esa izquierda corta de vista que, por un lado, predica y recuerda lo de “proletarios del mundo uníos” y que “la izquierda siempre ha sido internacionalista” dicen y es cierto, pero luego le echamos las culpas de los males de “España” al Gobierno alemán, al de USA, etc. Si se es internacionalista de verdad estaríamos en contra de todos los Estados, no hablaríamos de intereses comunes de España, si no de los internacionales de la clase trabajadora, y nos daría lo mismo que en la UE España esté representada por un Estado por dos o por tres…. Es decir, parece que se es internacionalista siempre y cuando no me toques a España, que es una e indivisible. Esto no creo que sea muy de izquierdas. En realidad todos somos un poco nacionalistas. No pasa nada por reconocerlo.

(6) Por ejemplo, la CUP anticapitalista catalana es de izquierdas, aunque se pueda considerar que su estrategia y sus tácticas estén equivocadas. Principalmente porque han puesto en primer lugar, como objetivo prioritario y principal, la independencia, dejando en segundo plano los objetivos sociales, de redistribución, igualdad, etc.

La CUP, como otras personas de izquierdas en Cataluña y en España, consideran que es más factible conseguir la República en Catalunya, mediante una gran movilización social sostenida en el tiempo, y así conseguir un nuevo Estado más igualitario, justo y libre. Que esto es más fácil y alcanzable que luchar por los mismos objetivos para el conjunto del Estado actual. Esta es su consideración estratégica. Piensan que hay que apoyar el independentismo porque ‘la cadena se romperá por el eslabón más débil’: el régimen monárquico-corrupto se romperá en Cataluña y pasaremos a una fase de cambio radical o al menos de transformación republicana y social, 1º en Cat. luego en el resto. Esto, aparte de ser un planteamiento que se pueda considerar egoísta, es que la realidad que nos ha traído el proces tiene bastante de lo contrario.

(7) El proceso independentista ha favorecido un rearme político e ideológico para las derechas españolas. El PP ha hecho bloque con VOX, con el Ciudadanos recentralista y ha impuesto la estrategia españolista al PSOE o, simplemente, el PSOE ha recuperado su discurso tradicional, el mayoritario de los barones: la España única y el café para todos. El PP, partido corrupto donde los haya, ha conseguido gracias al independentismo catalán que no se hable de lo importante. Entre las miles de cosas que dejan de aparecer en los medios de comunicación solo señalaremos dos: corrupción masiva- Gurtel-Lezo,…, con fiscales y jefes de policía acusando a toda la cúpula del PP de corruptos y no pasa nada. ILP para la vivienda de Madrid: 76.000 firmas recogidas, tumbada antes de discutirse por PP y C’s y no pasa nada. Nadie se ha enterado.

(8) También digamos que el proces ha servido para algunas cosas: mostrar a la ciudadanía las características y contradicciones del sistema político y del poder económico. La inmensa movilización social pacífica en Cataluña ha extendido las ideas republicanas, ha mostrado la realidad de una monarquía borbónica obsoleta y ha mostrado lo imparable que es un acto de desobediencia civil cuando es masivo y pacífico: el 1 de octubre se supone que acudieron a votar más de dos millones de personas, sabiendo que hacían un acto “ilegal” según la legislación vigente del Estado. Ha sido una victoria, más que de los partidos políticos soberanistas, que también, de la sociedad civil organizada entorno a cientos de comités locales de defensa del referéndum. Esta red ciudadana se ha empoderado con el proceso movilizador. Esperemos que se mantenga pero que se oriente para otros objetivos más sociales.

(9) No hay cambios sociales gratis. Llegados a este punto, analicemos otros supuestos éxitos. Conseguir que el Rey trabaje un día más al año no parece mucha victoria. Ha mostrado que sirve al partido gobernante y punto. El PP sale ganador del proces y no lo oculta. Rajoy: “yo he convocado las elecciones”. Gobierna en Cat. por primera vez en la historia. El 2º ganador es el Ibex 35 y las multinacionales que han mostrado su poder. Cuando han empezado a cambiar sus sedes a fuera de C. la situación ha cambiado. Han mostrado mediante la acción directa que el coste de la independencia sería elevado o, en todo caso, que no hay proceso rupturista sin costes económicos.

Vicenç Navarro: “las derechas reaccionarias están enormemente movilizadas, y más fuertes que nunca en el periodo democrático. Intentar generar un proceso revolucionario en la situación actual es un error enorme, como ha ocurrido en otros momentos históricos en nuestro país y en otros países […] Nunca antes durante el periodo democrático habíamos visto a las derechas tan envalentonadas. Esta estrategia ha creado una situación tal que la bandera borbónica ha pasado a ser la española, incluso a nivel popular.

El independentismo catalán ¿no sabía que esto iba a pasar o simplemente no querían pensar en ello? O les daba igual porque para sus dirigentes políticos el objetivo no era la independencia eran otras cosas.

Aquí un pequeño paréntesis: si el proceso movilizador comenzado en 2011 y continuado con las mareas ciudadanas y las marchas de la dignidad (más de un millón de personas en la movilización de 2014), si este proceso hubiera continuado en el tiempo y a más, poniendo a presión al sistema especulativo-corrupto-depredador que nos gobierna, la situación hubiera sido parecida: las multinacionales ubicadas en España hubieran amenazado y cambiado su sede después y habrían aumentado las deslocalizaciones y, más aun, el descenso del turismo… Es la economía globalizada que tenemos. No hay procesos transformadores sin costes, ni tan siquiera procesos de cambio social. No hay transformación político-social gratis. Tengámoslo en cuenta.

(10) El separatismo catalán está en, en estos momentos, en un callejón sin salida, en un punto muerto del proceso. Vías pacíficas exploradas:

La presión permanente en la calle, huelgas, manifestaciones, cortes de carreteras,… lleva a que más y más empresas se vayan de Cataluña. Mostrando la economía globalizada y débil, como en el resto de España. Manifestaciones de millones de personas muestran lo crítica que es una parte importante de la población con el Gobierno estatal, pero este no se inmuta. Sabe que están en el callejón sin salida. Si se crea un clima social de mayor inestabilidad la economía se resentirá más. Y no parece que los catalanes estén por la labor de sufrir para conseguir la independencia. En las encuestas solo un 15% considera que el sentimiento independentista es irrenunciable y por motivos-emotivos diversos (encuestas del órgano oficial catalán, pueden ser incluso menos). El resto del independentismo es instrumental, material: considera que en una Catalunya independiente se viviría mejor, con más PIB y más nivel de vida, lo cual es muy discutible. Una cosa es el PIB y otra el nivel y otra la calidad de vida.

(11) Si las grandes movilizaciones masivas no sirven para conseguir la independencia, ni para pactar un referéndum, quedaría la vía heroica minoritaria, practicada con éxito ante terribles injusticias y en países colonizados: huelgas de hambre, encierros y quemarse a lo bonzo. No lo digo en broma. Esto es lo realizado en países que consiguieron la independencia, como la India, recordemos que Mas y Puigdemont se comparan con Gandhi, y en otros que no lo consiguieron (Tíbet). Pero ¿cuantos catalanes están dispuestos a realizar una huelga de hambre indefinida? Parece que pocos. De momento ninguno. Si para ellos la independencia fuera un hecho irrenunciable y lo principal en su vida lo harían. Como lo han hecho muchos independentistas en otras partes y como lo han hecho numerosos activistas y presos políticos, sufragistas, etc. en los últimos siglos que consideraban y practicaban todas las vías de acción para conseguir Derechos Humanos fundamentales. Pero no es el caso que nos ocupa.

Tenemos líderes de Esquerra: El supercatólico Junqueras ha declarado que este conflicto se reduce a algo simple “la lucha del bien contra el mal”. La misma afirmación que hicieron otros líderes históricos, como Bush antes de invadir Irak, o la Inquisición y los Reyes Católicos. Vamos avanzando en los análisis. Junqueras ha prometido varios años que “la próxima Diada será en una Catalunya independiente”, no ha explicado si ha sido una visión mística o es que le hablan fuerzas superiores. Junto a él está su portavoz en el Congreso, Rufián, al que no le faltó un minuto para acusar a Puigdemont públicamente de que se “había vendido por 155 monedas de plata” cuando, simplemente, había rumores de que el President convocaría elecciones en el fatídico viernes negro de la DUI y el 155 (27 de octubre). En la calle ya había pancartas de “Puigdemont traidor”. Estos son los héroes independentistas. (Por cierto Puigdemont ha declarado hace unos días que hace lo que hace porque sintió “una llamada” que le decía que debía presentarse y defender Catalunya).

Dos semanas después, líderes de Esquerra y del PdCat son ahora los que dicen que lo aprobado “solo era simbólico” (Carmen Forcadell, Presidenta del Parlament), que no estaban preparados para la independencia (Consejers), incluso una persona normalmente seria, Joan Tardá, compañero de Rufián, afirma que no ha llegado la independencia a Catalunya porque la mayoría de los catalanes no lo han querido. Pero eso no les impidió la DUI y defender repetidamente su “legalidad y legitimidad” y su supuesta mayoría, hace tan solo dos semanas… así de fácil y sin pedir perdón ni nada. O es que la apuesta fallida era por atraer al pacto plurinacional al PSOE, que ahora ha forzado salidas ad hoc de las fuerzas independentistas, huidas hacia adelante, con caminos diferenciados de cara al 21D y cerrando la etapa del Junts per sí.

O sea que nos han metido a Cataluña y España en este lío, en esta confrontación, con costes económicos, humanos, etc. por algo simbólico, un espectáculo teatral que hace ya más de dos años representaba a la perfección el pueblo de “Ocho apellidos catalanes” para engañar a la yaya ¿Estos de ahora son los nuevos traidores del independentismo o es que se van reconciliando con la realidad? Porque parece que muchos independentistas “se han caído del guindo” y han descubierto incluso que la policía, cuando se le ordena, pega a gente pacífica, o que hay presos políticos o casi.

Cuando a los mossos se les ordenó lo mismo ¿dónde estaban los demócratas? Por ejemplo el 27 de mayo de 2011 el gobierno de Mas ordena desalojar violentamente a los acampados del 15M: el Consejero de Interior adujo que por la tarde jugaba el Barça y no iba a permitir acampados en la plaza, que quedaba muy feo. Hubo numerosos heridos y denuncias judiciales. Unos meses después el Parlamen va a aprobar recortes brutales en sanidad, educación, etc. ya que el Govern de Mas se adelantaba a lo que luego haría Rajoy. Grupos sociales y algunos 15M, llaman a rodear el Parlamen y hay manifestantes que insultan y se encaran con diputados. Varios de los manifestantes, años después, van a la cárcel, el Govern ha ejercido la acusación particular contra ellos. Igualmente ordenó a los mossos que retiraran urnas cuando se quiso organizar referendos contra la deuda ilegítima de los bancos, o contra los desahucios. Estos que ordenaron la represión son los mismos que ahora desde Bruselas acusan a la policía española de brutalidad.

¿Hay presos políticos en España o de conciencia? En cualquier país europeo encontraremos alguno. Esto no significa que España no sea una democracia, al menos en parámetros básicos homologables. A lo mejor pensaban muchos independentistas y la pacífica buena gente que los sucesos de septiembre cuando, recordemos, los líderes de las asociaciones convocan a miles de personas a las puertas de la Consejería que estaba siendo registrada por la Guardia Civil y la gente se apodera de varios vehículos policiales, les rompe las lunas etc. que no iba a pasar nada. Después los dos Jordis se suben a estos vehículos policiales ‘capturados’ y desde encima de ellos dan un mitin. Luego les llaman a declarar y les mandan a prisión incondicional ¿Pensaban que les iba a salir gratis? Si los acampados del 15M o de las mareas ciudadanas, o cualquier perroflauta hubieran hecho lo mismo, apoderándose de vehículos policiales ¿que se habría dicho de ellos? En cualquier país europeo ¿no serían preventivamente detenidos los que dirigen estos actos? Eso no quita para que sea una exageración mantener en prisión incondicional sin fianza a los Jordis y al Govern, es una medida excepcional y política que esperemos que el Tribunal Supremo derogue lo antes posible.

Tampoco es el único caso. A unos jóvenes de Alsasua se les ha aplicado la ley antiterrorista por una pelea en un bar, están y pueden pasar largos años en la cárcel ¿es justo? Y por no hablar de los tuiteros encarcelados.

(12) Volvamos al objetivo instrumental: la independencia está bien pero para vivir mejor. Una cosa es ir a una manifestación, o incluso a un referéndum que se considera ‘alegal’, y otra cosa es vivir peor. El día que se anunció la DUI, un sindicato anunció una huelga ¡de 10 días! en respuesta a la simultánea aplicación del art. 155. Al día siguiente desconvocaron. Una semana después parte del Gobern va a prisión. Se convoca una nueva huelga general, ahora de un solo día (8 de noviembre). El paro fue muy minoritario, la movilización se refleja en cortes de carreteras, paralización del transporte público por piquetes, mayoritariamente de jóvenes. Es decir una cosa es el querer, votar la independencia, manifestarse… a ser posible en fin de semana o fuera del horario laboral… y otra cosa es el trabajo, el dinero y la estabilidad.

(13) El movimiento a favor del derecho de autodeterminación es minoritario a nivel estatal y seguramente lo seguirá siendo en su aspiración a modificar la Constitución para que se recoja. Pero en las pasadas elecciones autonómicas el 48% de los votantes en Cataluña lo hicieron por opciones independentistas ¿no es esto suficiente para que el Estado negocie un referéndum pactado? La responsabilidad del PSOE en este proceso es enorme, al seguir anclado en su posición españolista de negarse a la negociación concreta de un referendo pactado ¿Tan difícil sería en el siglo XXI reconocer el derecho de autodeterminación cuando, por ejemplo, un 20% o un 30% del censo de una Comunidad Autónoma firme una solicitud de referéndum? Negarlo parece antidemocrático.

(14) ¿Alguien se cree que PP-Vox quiere una salida pacífica, pactada y negociada del conflicto catalán? Durante años, cada vez que el PP hablaba subían los independentistas. Pero es que cada vez que estos hablan, el PP da palmas con las orejas. Ya no se habla de lo que a la mayoría social le importa: se habla de lo que al PP y al catalanismo independentista le interesa: la unidad de España.

Y, última vía, si una minoría de ese independentismo se hace más violenta y explora vías más radicales (kale borroka, sabotajes, etc.) lo dicho anteriormente se multiplica.

Por lo tanto, cualquier vía de continuación del actual independentismo conlleva ‘sangre, sudor y lágrimas” que decía Churchill. O, cambiar, y dar el viraje que acaban de comenzar algunos para volver al nacionalismo puyolista pactista y legalista, que tan bien les fue durante tres décadas, aupando p.ej. al cuasi candidato Vila a la cabeza, bautizado como el nuevo Macron de Cataluña. Y cientos de miles de catalanes tendrán que cargar con la frustración cuando se creyeron que lo de conseguir la independencia iba en serio.

La única vía de salida razonable al independentismo es por tanto una vuelta al pactismo, planteando una apuesta clara por un modelo federal o confederal, donde se reconozcan determinados derechos a Cataluña, como se hizo con el País Vasco y Navarra en 1978. Los independentistas deberían de reconocer esto ya públicamente, lo que muchos dicen en privado y Vila en público. Lo decían antes y ahora. Saben que la DUI era un salto al vacío. Con una salida federal o confederal todos saldríamos ganando.

(15) Es algo conseguible si se mantiene la presión en la calle y en las urnas, planteando por parte de una mayoría política, que va desde el PSOE y toda la izquierda hasta el nacionalismo con seni:

  • Una reforma constitucional clara, con plazos realistas concretos y que se votaría en todo el Estado. El referéndum sería un punto de llegada o un punto y aparte, no puede ser el punto de partida como se ha hecho ahora. Después de una negociación seria, de verdad, se podría votar simultáneamente en Catalonia y en toda España una reforma constitucional y un nuevo Estatut, tomando como referencia el último pactado. Se puede acordar (entre la mayoría de partidos) que en esa consulta los catalanes pudieran optar, por ejemplo, entre la independencia total, seguir como hasta ahora o un nuevo Estatut con más competencias.
  • De nuevo la responsabilidad del PSOE es crucial. Por esta vía (federal o casi confederal) estarían de acuerdo toda la izquierda y todos los nacionalistas, aunque algunos de izquierda e independentistas no lo digan públicamente y deberían hacerlo. Solo falta que el PSOE mueva ficha. A ver si, de una vez por todas, pasa algo de verdad.

NOTAS
[i] Tezanos, José F. (2013): La sociedad dividida. Estructuras de clases y desigualdades en las sociedades tecnológicas, Biblioteca Nueva (Siglo XXI), Madrid
[ii] Libros muy recomendables para entender la sociedad actual y la crisis:
Castells, Manuel et al (2017): Otra economía es posible. Cultura y economía en tiempos de crisis. Madrid, Alianza Editorial.
Luyendijk, Joris (2015): Entre tiburones: una temporada en el infierno de las finanzas. Barcelona, Malpaso Ediciones.
[iii] “Tras las invasiones bárbaras, los visigodos fueron formando un país que fue penetrando por la península a la vez que perdía territorio en Francia. Tras conquistar Galicia a los suevos y parte de la costa sur de la península al Imperio Bizantino, unificaron Hispania como país por primera y única vez, ya que los Reyes Católicos y los Austrias implantaron un reinado en dos países (Corona de Castilla, Corona de Aragón)…” Alvaro Blázquez “Estado, País, Región, Nación, Patria. Definición y su aplicación a España” Conferencia 10.11.17 (no publicado).


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