Opinion · Dominio público

La corresponsabilidad en los cuidados llega al Congreso: ¿Vamos a perder esta oportunidad?

Ángeles Briñón García

Experta en igualdad de género. Activista de la PPiiNA. https://brizas.wordpress.com/

El martes 26 de junio llega al Pleno del Congreso, para su toma en consideración, la Proposición de Ley (PL) “relativa a la reforma del sistema de permisos y prestaciones para el cuidado y atención de menores por parte de sus progenitores/as, en casos de nacimiento, adopción, guarda con fines de adopción o acogimiento” del Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos–En Comú Podem–En Marea.

No es la primera vez que el Pleno del Congreso debate sobre la necesidad de que los permisos de maternidad/paternidad sean iguales, intransferibles y pagados al 100%, pero sí es la primera vez que debe pronunciarse sobre si se admite a trámite una PL y, lo que es más importante, una PL que está diseñada para que la igualdad sea posible. Porque en este momento decir que queremos que aumente el permiso de paternidad no es suficiente, es imprescindible que la propuesta que se debata en el Pleno del Congreso esté diseñada para eliminar las desigualdades de género que imperan en la sociedad. El actual permiso de paternidad es claramente insuficiente, nadie duda ya de que es necesario ampliarlo, pero sorprende, o no, que las propuestas de reforma que proponen algunos partidos sean subterfugios para mantener el rol de cuidadoras que aún se adjudica a las mujeres.

La propuesta del grupo parlamentario Unidos Podemos–En Comú Podem–En Marea es la que desde hace años viene reclamando la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA), que tiene como objetivo fundamental posibilitar que los hombres se corresponsabilicen del cuidado desde el momento del nacimiento. Es más, la PPiiNA propone que la PL que se apruebe debe estar diseñada para que los padres cuiden en solitario de niñas y niños al nacer. Por ello plantea, como lo hace la PL que se presenta en el Congreso, que los permisos sean intransferibles, con una parte obligatoria, y que se puedan disfrutar de manera no simultanea para facilitar que la/el bebé pueda permanecer en el entorno familiar más tiempo y que los padres cuiden en solitario, que sean corresponsables del cuidado.

Serían dieciséis semanas para cada progenitor/a, de ellas las primeras seis semanas serán obligatorias para ambos progenitoras/es, dos necesariamente deben ser simultaneas y las otras cuatro se podrán simultanear o no, en función de las necesidades y decisiones de las madres y/o padres. Las otras diez semanas serán voluntarias e intransferibles. La no simultaneidad del permiso de paternidad con el de maternidad es clave para avanzar en un cambio de modelo de sociedad en el que mujeres y hombres sean ciudadanas/os de pleno derecho. 

Las propuestas que han sido presentadas por otros partidos olvidan o más bien esconden la realidad actual: ser madre es causa de discriminación. Ya es tiempo de implantar medidas para modificar esta situación, se trata de potenciar el cambio social que posibilite que mujeres y hombres tengan oportunidades reales de compatibilizar tiempo de trabajo y ser madres o padres, si así lo deciden. No se puede defender la ‘libre elección’ con medidas que perpetúan los roles de género. En definitiva, son medias que no cuestionan el sistema patriarcal que limita las posibilidades de las mujeres, que siguen dejando al hombre la potestad de decidir, que sigue potenciando su poder al ser el principal sustentador de la familia o negando a los padres la posibilidad de cuidar en solitario a niñas y niños al nacer.

¿Vamos a perder esta oportunidad? 

Vivimos tiempos de cambio, de esperanza. El movimiento feminista ha logrado con sus movilizaciones que una parte importante de la sociedad se posicione contra las desigualdades que sufren las mujeres por el hecho de serlo. El Tren de la Libertad fue el comienzo de una trasformación social que es imparable y que cada día demuestra que nadie puede poner coto a las demandas de las mujeres. Las movilizaciones del 7N, el moviendo 8M, las movilizaciones contra las violencias machistas, son la demostración de que una nueva ola feminista está transformando la sociedad. Las mujeres jóvenes no se resignan y han dicho basta ya.  Se acabó el tiempo en el que se veía normal discriminar a las mujeres por ser madres, que se justificara que las mujeres cobraran menos que los hombres por un trabajo de igual valor (brecha salarial de género), que los puestos de dirección y/o responsabilidad los ocuparan los hombres y las mujeres vieran limitadas sus posibilidades de acceso y promoción (techo de cristal), que las violencias machistas pasaran desapercibidas, e incluso se justificara el maltrato con frases como “algo habrá hecho”, o “esas son cosas privadas”.

Pero a pesar de los avances, de las transformaciones sociales que estamos viviendo con esperanza, las mujeres no tendrán las mismas oportunidades mientras se siga considerando que son las principales cuidadoras de la familia, en especial de niñas y niños al nacer. La corresponsabilidad en los cuidados es imprescindible para avanzar en igualdad, para eliminar los división sexual del trabajo. La PL que defiende la PPiiNA y que se presenta a trámite en el Pleno del Congreso contiene todos los elementos para que el cambio de roles sea posible. Por ello, consideramos que los grupos parlamentarios tienen la oportunidad de demostrar que están a la altura de la sociedad, que van a posibilitar que se debata esta propuesta. No es tiempo de medidas trampa, de subterfugios, para impedir que los hombres se corresponsabilicen de los cuidados.

El tiempo de las mujeres ha llegado y se ha visto con claridad en el nuevo gobierno: once mujeres ministras, todas profesionales de reconocido prestigio. ¿Alguien se atreve a decir que no hay mujeres preparadas? ¿Se puede seguir pensando que las mujeres deben elegir entre ser madres y desarrollar una carrera profesional? ¿Por qué se tiene tanto recelo a que cuiden los padres? ¿Por qué no se adecúa la legislación para que puedan cuidar como lo hacen las madres?

Señoras diputadas, señores diputados, este es un momento clave para avanzar en igualdad, dejen de mirar a otro lado, esta Proposición de Ley abre unas expectativas de cambio que no pueden ni deben ser postergadas.