Dominio público

Opinión a fondo

Los derechos sexuales y el aborto

27 Ene 2008
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CONSUELO CATALÁ PÉREZ 

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La relación entre sexualidad y capacidad reproductiva es uno de los ejes sobre los que se configura el proyecto vital de una mujer. De ahí la revolución que supusieron para la vida de las mujeres los métodos anticonceptivos modernos y, en concreto, la píldora. Pero la resolución de esa opción no es igual para cada mujer. Ni siquiera es igual para una misma mujer a lo largo de su vida.

De ahí que en esa decisión, la libertad y el reconocimiento de la autoridad de las mujeres sean condiciones básicas para que éstas puedan ejercer sus derechos sexuales y reproductivos.

La importancia de que los gobiernos impulsen políticas públicas en torno a la igualdad efectiva entre mujeres y hombres tiene que ver con facilitar a la ciudadanía su desarrollo como personas, de manera que la libertad y decisión en torno a sus derechos, incluidos los sexuales, se realice en armonía con sus convicciones personales y su proyecto de vida, y en las mejores condiciones posibles.

Todo el camino recorrido en las políticas de igualdad durante el siglo XX y los avances a los que asistiremos durante el siglo XXI deben ir en dirección al reconocimiento de la autoridad de las mujeres.

El Nuevo Contrato Social entre mujeres y hombres se plantea como necesario y urgente. Y si en cualquier negociación el reconocimiento mutuo de autoridad para poder llegar a consensos es la base de la misma, en el Nuevo Contrato Social, con mayor razón.

El reconocimiento de la autoridad de las mujeres es la condición sine qua non para que el Nuevo Contrato Social entre mujeres y hombres se firme democráticamente entre iguales.

Estamos hablando de los talentos, intereses y anhelos de más de la mitad de la población, que son las mujeres, incluyendo la aún exclusiva e intransferible capacidad que poseen, de la reproducción de la especie.

Es en ese reconocimiento de la autoridad de las mujeres donde tienen razón de ser y existir los instrumentos de representación (cuotas, paridad) en los lugares de decisión. Un reconocimiento que se debe concretar en cada uno de los derechos básicos, como son los derechos sexuales y reproductivos; entre ellos, el derecho al aborto.

En consecuencia, estas políticas públicas deben contemplar las decisiones de las mujeres que solicitan el aborto como decisiones firmes y responsables, como palabra de mujer. Y a partir de ahí, acompañarlas en esa decisión, facilitándoles el acceso a la prestación, con los medios técnicos adecuados y en condiciones óptimas de atención, seguridad y salud.

En pleno siglo XXI, desde el punto de vista democrático no es sostenible que se reconozca como prestigiosa, tanto en el ámbito médico como social, la labor desarrollada alrededor de las nuevas tecnologías reproductivas con el significante de la selección de embriones, la congelación y manipulación de óvulos y espermatozoides, etc., y, en cambio, la decisión de la mujer en torno a interrumpir su embarazo o incluso evitar que se produzca la fecundación del mismo siga estando bajo sospecha y, por tanto, tutelado.

En la actualidad, cualquier mejora en la cualidad democrática debe articulase en torno a cuatro círculos básicos de relación entre las personas y la sociedad en la que viven, con sus correspondientes pactos. El primer círculo tiene que ver con la conciencia individual y por tanto es el pacto en el que cada una de nosotras(os) hace consigo misma. El segundo círculo tiene que ver con el proyecto de vida. Es el pacto con el otro/la otra. El tercer círculo corresponde a cómo está estructurada la sociedad en su conjunto; es el pacto social, en la actualidad en proceso de redefinición del Nuevo Contrato. Y el cuarto círculo corresponde a la participación de la ciudadanía en las decisiones en torno al desarrollo concreto de nuestra sociedad; es el pacto entre ciudadanía y política. Todos ellos, recorridos por la vivencia de la sexualidad, incluyendo el parto y nacimiento de los hijos e hijas, como elemento básico de la felicidad de las personas.

Después de 22 años de la despenalización parcial del aborto, la educación sexual en las escuelas sigue siendo la gran ausente y los dispositivos de planificación familiar tienen básicamente el soporte del voluntarismo militante del personal que los atiende; según comunidades autónomas, el acceso a determinados métodos, incluida la prestación legal del aborto, no son gratuitos… La educación en el autoconocimiento y la autoestima como elementos indispensables para querernos y amar desde la dignidad de considerarnos personas, no aparece de manera integrada en la propia educación, etc., de ahí que debamos abordar el derecho al aborto en el marco de una Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, que contemple entre otras cosas la regulación de la objeción de conciencia en consonancia con los nuevos derechos de ciudadanía.

Después de 22 años de resolución de las interrupciones voluntarias del embarazo en condiciones de salud y seguridad, a través principalmente de las clínicas privadas acreditadas, queda pasar de la normalización social que individualmente, a costa de su salud mental (el 98% de los abortos realizados), han ejercicio cada una de las 100.000 mujeres que abortan en nuestro país anualmente, y llegar a la normalización jurídica y sanitaria a través del consenso político, que restituya la autoridad de las mujeres.

El avance en la igualdad efectiva entre mujeres y hombres ha dado un salto cualitativo en la legislatura que ahora finaliza, de ahí la absoluta confianza en la voluntad política del presidente Zapatero para hacer realidad ese consenso en torno a los derechos sexuales y reproductivos en nuestro país.

Consuelo Catalá Pérez es ex presidenta de ACAI y diputada socialista en las Cortes Valencianas

Ilustración de Iván Solbes

6 comentarios

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  • Comentario por Fran

    27/01/2008 @ 13:13

    Sinceramente siempre he pensado que la educación sexual es el gran problema. Sin duda hay que establecer una ley de plazos y otra ley que obligue a las comunidades autónomas que tienen traspasadas las competencias de sanidad a habilitar centros donde aquellas personas que no se puedan permitir criar a un hij@ l@ puedan dar en adopción en vez de asesinarlo o tener que hipotecar su vida.

  • Comentario por Sarilla

    27/01/2008 @ 19:37

    Efectivamente la educación sexual es imprescindible. Pero viendo cómo han reaccionado en el el sector troglodita-católico por una asignatura como eduación para la ciudadanía, ni pensar quiero en la que montarían si el gobierno por fin decidiera hacer como ocurre en Holanda, donde a los niños desde edades tempranas les enseñan a ver el sexo sin tabúes y con responsabilidad.

    Por otro lado debería haber una ley de plazos, que ninguna mujer tuviera que dar explicaciones a nadie y que se garantizara el derecho al aborto en la sanidad pública apartando a los médicos que objetan de la misma manera que se apartaría a un médico testigo de Jehová del servicio de trasfusiones.

    Parece mentira que a estas alturas tengamos que estar discutiendo por cosas así….

  • Comentario por l.g.

    27/01/2008 @ 20:52

    Entiendo que el Psoe ha tenido cuatro años para hacer algo al respecto -creo que figuraba en su programa- y no ha hecho nada. Ahora promete seguir mareando la perdiz. Es posible que la autora del artículo esté en una posición bastante contradictoria al escribir contra lo que ella misma -o al menos su grupo- sostiene en el congreso como diputada de ese partido.

  • Comentario por EGOCITO

    27/01/2008 @ 22:41

    Si es cierto que la educación sexua en España es ”rácana”, aunque la educaión en general también lo es. No creo que la solución a estos problemas sea el aborto, y si la educación y los métodos anti-conceptivos, a estas alturas no entiendo como alguien puede quedarse embarazada sin desearlo, estamos hablando de 100.000 abortos registrados, no se cuentan los que las clínicas no registran por razones obvias.
    en cuanto al comentario de Sarilla, me parece un poco corto de miras, ‘’sexo sin tabúes y con responsabilidad”, responsabilidad es quedarse embarazada sin quererlo, lo fácil abortar, por supuesto que hay excepciones, y en cuanto a los trogloditas-católicos, no puedes obligarles a cambiar sus creencias, eso no es muy democrático, así que tendrás que convivir con ello mal que te pese, y no te olvides que en lo que se basa nuestra sociedad democrática, plural y libre (aunque según tu no entren los católicos) empezó con sus idéas y creencias.

  • Comentario por Sarilla

    28/01/2008 @ 11:20

    Lo malo de los trogloditas católicos es que están convencidos de que defienden valores eternos frente al resto de la sociedad que está viciada y no sabe a dónde va. Por ello no hacen otra cosa que no sea intentar imponer su cultura, insultar a los que no somos como ellos y encima exigirnos dinero. Es una vergüenza tener que soportar cosas así en un país que se supone que es moderno y del primer mundo, a veces me da la sensación de vivir en Irán o Utha.

    Parece como si abortar fuera un pasatiempo, como irse de compras… ya es duro para una mujer el tener que hacer algo así, mucho peor que haya grupos religiosos que se dediquen a acosar y mentir (recuérdese la historia terrible de las trituradoras de niños que nadie ha visto).

    Educación sexual, anticonceptivos, aborto libre en la sanidad pública y estado laico, esa es la principal demanda que hay que hacer al gobierno de Zapatero. Espero que cuando ganen las próximas elecciones tengan en cuenta todas estas cosas.

    Ah! y sobre los comentarios de Egocito, me hace reir eso de que nuestra sociedad democrática y libre la fundaron los cristianos. Si quieres te paso una lista de todos los tiranos, las dictaduras y los bandos antidemocráticos por los que la iglesia ha tomado partido en los últimos 300 años. La soiedad democrática actual tiene su origen en la Ilustración, no en los brujos de la aldea.

  • Comentario por carmen

    05/09/2008 @ 14:01

    Ante un embarazo no esperado hay un momento de crisis y de confusión… que puede llevar a una mujer a tomar una decision precipitada. Es en este momento cuando se deberia ofrecer asesoramiento para que pueda actuar con verdadera libertad. Dicho asesoramiento debe ser desinteresado y no comercial. La mayoria de las mujeres que abortan no están utilizando su autonomia si no que estan asustadas ante una nueva situación. Luego viven traumatizadas por su decisión. El aborto comercial y facil es perjudicial para la mujer.

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