Golpe de Estado en la Academia
Tags: educaciónCARLOS FERNÁNDEZ LIRIA
Lo que se ha llamado la Convergencia Europea en Educación Superior viene vendiéndose como una radical revolución educativa para poner la Universidad al servicio de las nuevas demandas sociales. En verdad, se trata del equivalente a una reconversión industrial en el mundo académico. Su objetivo es poner la Universidad pública al servicio de las empresas. La receta es extremadamente simple: la financiación pública se subordina a la previa obtención de “fuentes de financiación externa”, es decir, privadas. En la práctica ello significa que, en adelante, toda la geografía del mundo académico (disciplinas, cátedras, departamentos, facultades, planes de estudios, proyectos de investigación, etc.) se ve forzada a amoldarse a los intereses profesionales y las prioridades de investigación empresarial. Se abre así un abismo entre un edificio que se ha levantado sobre sí mismo con la lentitud propia de la Historia de la Ciencia (26 siglos de diálogos, polémicas y esfuerzos incansables de millones de investigadores) y el imprevisible mundo de las demandas empresariales, cada vez más anárquicas y cada vez más dependientes de capitales que se mueven en la Bolsa a la velocidad de la luz.
Las universidades públicas tendrían que poder ser financiadas con criterios académicos autónomos, que se conformen a los intereses de la razón y no a los del mercado. En muchas ocasiones hay que garantizar la financiación pública precisamente porque no existe financiación privada. Pero hace ya tiempo (Bolonia 1999, Lisboa 2000, AGCS, Doha 2001, OMC 2005, etc.) que las autoridades europeas decidieron saltar al otro lado del abismo. No es que se pretenda privatizar la Universidad; es mucho más rentable ponerla al servicio de los intereses privados. Al volcar la financiación pública en proyectos académicos que ya gozan de “fuentes externas” de financiación lo que se hace lisa y llanamente es subvencionar con dinero público actividades empresariales privadas (al tiempo que se ahoga la financiación pública de actividades de interés ciudadano que no sean rentables). Al mismo tiempo, las empresas se apropian de un ejército de becarios pagados con los impuestos y que trabajarán para ellas y sus propios intereses mercantiles. En una vuelta de tuerca más de lo que Galbraith llamó “la revolución de los ricos contra los pobres”, las empresas no se conforman con pagar cada vez menos impuestos: ahora quieren también el dinero de los contribuyentes. Y a esto se le ha llamado “poner a la Universidad al servicio de la sociedad”.
Para la presentación en sociedad de esta descarnada reconversión mercantil de la Universidad se ha contado con la inestimable ayuda de los pedagogos. Estos eran imprescindibles para disfrazar la mercantilización con los ropajes de una revolución educativa progresista y liberal contra la supuesta rigidez de las estructuras académicas. Lo que necesitaban las empresas era, como siempre, “flexibilidad” y la jerga de los pedagogos era la única que podía teñir esta temible palabra con tintes progresistas e incluso izquierdistas y antiautoritarios. Había que perder el respeto a las rigurosas distinciones del edificio científico y abogar por la “formación continua”, “flexible”, “transversal” y “psicoafectiva” de un profesional todo terreno, capaz de estar en todo momento a la altura y al tanto de las necesidades ingobernables de un mercado laboral cada vez más imprevisible y demente. Para formar este tipo de profesional no hacen falta científicos, sino entrenadores: pedagogos y psicopedagogos capaces de adiestrar personal para la Olimpiada de un mercado laboral vertiginoso.
El resultado ha sido una suicida animadversión hacia los contenidos académicos y científicos, que viene a sumarse a la brutal mutilación de contenidos específicos que ya venía exigida por la mercantilización. La reducción de la duración y la profundidad científica de muchas Licenciaturas ha supuesto un verdadero naufragio académico. Para suplir el déficit de especialización, el alumno puede pagarse –si se lo permite su bolsillo– un master de formación avanzada.
Ahora bien, es en este punto en el que la maniobra de los pedagogos ha supuesto un verdadero golpe de Estado en las relaciones Academia-Profesión que afecta a todas las carreras de corte teórico (Física, Matemáticas, Filosofía, Historia, etc.) que tienen como salida profesional mayoritaria las enseñanzas medias. Un Anexo a la Orden ECI/3858/2007 (27/12/2007) instituye como requisito para presentarse a las oposiciones para profesor de secundaria haber cursado un Master de Formación del Profesorado (MFP) destinado a formar competencias de psicología, pedagogía, psicopedagogía y didáctica aplicada. Se trata, por supuesto, de ampliar a un año (y a precio de master) el actual “Certificado de Aptitud Pedagógica” (CAP). Este cursillo pedagógico nunca ha sido evaluado objetivamente, pese a que no hay nadie con un mínimo de vergüenza que se atreva a dudar de sus nefastos resultados.
Las consecuencias son muy graves para la Universidad y también para la Enseñanza Secundaria y el Bachillerato. La mayor parte de los alumnos universitarios que piensen en su profesión optarán por cursar el MFP y no uno de estudios avanzados en filosofía, lingüística, física o biología. A medio plazo, eso sentencia de muerte los master de casi todas las facultades teóricas y clásicas. Pero lo peor es el perfil del profesor de secundaria al que se aspira. No ya un profesor que sepa filosofía, física o gramática, sino un asesor psicopedagógico de un material humano al que, en realidad, ya se da por perdido: el alumnado en general de toda la enseñanza pública. Pero esto no es una solución sino un agravamiento de un problema cuyas raíces son de carácter social, económico y político, no académicas.
En respuesta al MFP, algunas Juntas de Facultad han comenzado a firmar un manifiesto acordado en la Facultad de Filosofía de la UCM (La Profesión de Profesor, http://fs-morente.filos.ucm.es/). Sus argumentos son muy moderados, pero merecen escucharse.
Carlos Fernández Liria es profesor titular de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid
Ilustración de Enric Jardí









Comentario por Salgar
31/03/2008 @ 08:32
Da miedo y eso que no has tocado todavía el asunto de la propiedad intelectual. En realidad a las empresas no les interesa la competencia sino un nicho de mercado estanco. Matarán por una patente que se lo garantice y esto orientará a la ciencia por generaciones. Ya está pasando con los transgénicos. Se trata más y nada menos que de patentar vida…
Comentario por olga
31/03/2008 @ 09:30
Os pego el manifiesto al que se refiere el artículo. Como profesora de secundaria de Historia felicito a la Facultad de Filosofía esta iniciativa:
LA PROFESIÓN DE PROFESOR
La Junta de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid acuerda expresar públicamente su disconformidad con el Anexo a la Orden ECI/3858/2007 de 27 de diciembre de 2007 (BOE, 29-XII-2007), el cual establece los requisitos de los títulos de Máster que habilitan para el ejercicio de la profesión de Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Tras los estudios de Grado, reducidos a cuatro años y “cuya finalidad es la obtención de una formación general” (Art. 9.1 del Real Decreto 1393/2007 de Grado y Postgrado), el acceso a dicha profesión exigirá cursar un Máster de 60 créditos de orientación prioritariamente psicopedagógica y didáctica, con muy escasa formación adicional en las diferentes disciplinas.
Denunciamos que lo anterior comporta una clara opción por la rebaja de la formación académico-científica del futuro profesor en su campo de conocimiento, lo que ha de repercutir negativamente en la calidad de la Educación Secundaria y Bachillerato. La formación pedagógica del profesorado no debe obtenerse a costa de dicha formación académico-científica. Y la sociedad debe ser consciente del ataque al principio democrático de igualdad de oportunidades que este tipo de medida lleva consigo. En efecto, garantizar la transmisión de la ciencia y la cultura a todos, en las condiciones intelectualmente más exigentes, es quizá la única manera efectiva de contrarrestar las formas de discriminación que generan las desigualdades socioeconómicas. La enseñanza preuniversitaria debe ofrecer los mejores estudios a todos los ciudadanos, con independencia de sus condiciones económicas, y esto requiere un profesorado excelente en las respectivas disciplinas; y en cualesquiera centros, ya sean públicos o privados.
Denunciamos la simplificación del diagnóstico que atribuye los variados y complejos problemas del sistema educativo a una supuestamente indiscriminada falta de preparación psicopedagógica del profesorado. Dichos problemas tienen causas de índole social, económica y política, que no se resuelven en modo alguno disminuyendo la formación teórica específica de los profesores. No negamos la conveniencia de agregar a esta formación teórica una verdadera etapa de prácticas. Pero nos oponemos a una ampliación del actual “Certificado de Aptitud Pedagógica” (CAP), cuyos deficientes resultados son por todos conocidos y que es lo que, en el fondo, significan estos nuevos másteres profesionales.
Denunciamos, asimismo, las consecuencias negativas que los citados Másteres en cuestión tendrán para el desarrollo de una carrera investigadora, sobre todo, en aquellas titulaciones cuya salida profesional principal es la Enseñanza Secundaria Obligatoria y el Bachillerato. Una vez en posesión del título de Grado, el graduado habrá de elegir entre lo siguiente: 1) o bien cursar un Máster de investigación, a fin de alcanzar la necesaria formación superior especializada pero que no habilita profesionalmente para ejercer como profesor; 2) o bien cursar un Máster profesional, que no sólo habilita para ejercer dicha profesión, sino que también da paso legalmente a la condición de investigador, aunque de ningún modo proporciona la formación para ello. Es obvio que sólo aquellos graduados que económicamente no necesiten plantearse una salida profesional inmediata podrán decantarse por la primera opción, en tanto que los que hayan de seguir la segunda no estarán en las mejores condiciones teóricas para competir en el campo de la investigación. Por otra parte, sólo quienes tengan sobrados recursos económicos podrán costearse ambas modalidades de máster, mientras que los que carezcan de semejantes recursos habrán de optar por uno de los dos y es razonable pensar que elegirán aquel que legalmente ofrece ambas posibilidades, la profesional y la investigadora.
Denunciamos que, a consecuencia de lo expuesto en el punto anterior, muy pocos graduados podrán cursar estudios de Máster distintos de los profesionales, por lo que las Facultades que tienen la Enseñanza Secundaria como principal salida profesional de sus estudiantes verán muy reducidas sus posibilidades de ofrecer Másteres de investigación, con las consecuencias negativas que ello tendrá en la preparación de sus doctorandos así como en la calidad de la investigación en nuestro país.Solicitamos, en consecuencia, la derogación del Anexo arriba mencionado y que el acceso a la profesión de Profesor de Educación Secundaria venga dado a través de Másteres que amplíen y profundicen en la formación académico-científica de los profesores en sus materias específicas.
Solicitamos también que la necesaria formación específicamente pedagógica para ejercer la profesión de profesor se obtenga a lo largo de un periodo razonable de prácticas remuneradas (por ejemplo, un año) mediante un sistema formativo análogo al actual MIR en Medicina. Sólo la conjunción de una excelente preparación teórica (en contenidos de la materia) y práctica, puede dotar al sistema educativo español de los mejores profesores.
Invitamos a cuantas Juntas de Facultad de las Universidades, sociedades académicas, profesores, etc. compartan estos puntos de vista a sumarse al presente documento en la siguiente dirección electrónica:
http://fs-morente.filos.ucm.es/
Comentario por Ramón
31/03/2008 @ 11:16
Malditos pedagogos! Lo del CAP ha sido lo más estéril que he hecho en mi vida (sólo comparable en interés teórico al carnet de conducir). Los profesores que lo impartían no sabían nada de nada (o sea, ni una palabla respecto a ningún tema, era fascinante) y, lo que es más sorprendente, además no sabían enseñarlo. Antes de que lo conviertan en dos años, prefiero que vuelva la mili, que no tenía mucha más Ciencia (aunque tampoco mucha menos) pero por lo menos era sólo un año.
Comentario por alfredcausi
31/03/2008 @ 11:17
Una carrera universitaria desaparece, si y solo si, no tiene alumnos que la quieran cursar. Así lo entiendo yo. Por tanto, creo que no desaparece una carrera porque no interese a las empresas.
Pensar que la universidad está supetitada a los intereses de una empresa es infravalorar la autonomía y fuerza de la universidad.
Que entre financiación privada a las universidad no creo que esté muy mal….. El verdadero problema, lo que debería preocupar, es que no entre capital público a las universidades públicas.
Sobre el proceso de Bolonia se dicen muchas cosas, pero la mitad o más de ella, no tienen nada que ver con Bolonia.
Saludos,
Comentario por Ril
31/03/2008 @ 11:41
El problema está en que la entrada de capital público esté supeditada a la previa entrada de capital privado. Podríamos suponer que todo aquello que sea rentable para una empresa es bueno para la humanidad, pero eso sería mucho suponer a la vista de asuntos tan dramáticos como el de esas enfermedades que no se investigan por afectar sólo a la población pobre del tercer mundo.
Otra cosa, claro, sería que se determinase políticamente qué es aquello que interesa a la sociedad. ¿No sería más lógico que fuesen los parlamentos los que acordasen la financiación de las universidades? Ahora resulta que no sólo se nacionalizan las pérdidas y se privatizan los beneficios, sino que tenemos que ponernos a subvencionar la investigación de Telefónica porque con sus miles de millones de beneficio no tienen suficiente. Pero qué jeta que tienen…
Comentario por Ángel
31/03/2008 @ 11:44
No sé si los profesores que impartían el CAP sabían algo o no. Sobre eso, es verdad, guardaban un escrupuloso silencio (era, por decirlo así, su secreto mejor guardado). Pero eso se debe a que su función no debe ser tanto enseñar nada en particular como enseñar a aprender. Lo que sí es verdad es que en el CAP tampoco se lograba aprender a aprender. Pero eso sólo puede deberse a que los profesores que lo impartían no sabían enseñar a aprender a aprender. Propongo simplemente que el Máster de formación del profesorado se aplace hasta que haya garantías de que los profesores que lo impartirían han aprendido a enseñar a aprender a aprender. Hasta entonces, eso sí, que no nos vengan con estafas. Lo que también es cierto es que, seguramente, si tuvieran que hacer un curso para eso, se movilizarían ellos también para exigir que, antes de hacerlo, se garantizase que, a su vez, sus profesores saben enseñar a enseñar a aprender a aprender. Lo lógico, pues, sería que el Máster se suspendiera cautelarmente hasta que se hubiera retrocedido lo suficiente en la serie para garantizar que no nos están estafando (o sea hasta que se hubiera retrocedido al infinito).
Comentario por BVP
31/03/2008 @ 11:58
La complicidad de la pedagogía en el caos de la educación clama al cielo. Cualquiera que haya hecho el CAP o el curso para profesores en prácticas (también impartido por pedagogos) sabe que no nos hace falta más de lo mismo sino eliminar completamente esos cursillos o másteres pedagógicos.
La mitad de las cosas que allí se cuentan son sencillamente de sentido común (aunque no por ello poco insultantes: que a uno le digan que no llame ‘’subnormales” a los alumnos le hace pensar que presuponen que uno es medio psicópata); la otra mitad es delirante (como todas estas cosas sobre el ”aprendizaje experiencial” que si fuesen puestas en práctica harían que para enseñarle a alguien a multiplicar 25 por 17 tendría que recorrer todas las aulas del instituto contando todas las mesas que hay en ellas, en vez de aprender a razonar las cosas).
Claro que a enseñar (o a ”insertarse en el proceso enseñanza-aprendizaje”) se aprende… el problema es que no se aprende con cursos teóricos sino con experiencia. Uno no aprende a ordenar bien una pizarra (o ‘’superficie vertical de inscripción de información”, suena a coña pero juro que esto me lo han dicho) porque le den un curso pedagógico sobre pizarras, sino con la práctica.
Para tener un buen sistema educativo claro que habría muchísimas cosas que mejorar, pero no de esta manera. Podría, por ejemplo, crearse una verdadera fase de prácticas para profesores a la manera del MIR: los primerizos podrían tener un profesor-tutor al que acompañarían en todo momento y al que irían observando. Después podrían observar cómo lo hace otro, qué trucos tiene para explicar la Regla de L`Hopital, qué aplicaciones se le ocurren para explicar mejor los sistemas de ecuaciones… Y observando todo este repertorio de trucos y prácticas que otros profesores han ido desarrollando a lo largo de su carrera, podrían ir aprendiendo poco a poco la profesión de profesor.
Pero, claro, esto es mucho más caro que hacer pagar a los futuros profesores un máster público y a freir puñetas. Como también lo sería el contratar a más profesores para disminuir la ratio alumnos/profesor, aumentar el número de aulas de enlace, aumentar el presupuesto de aquellos centros donde el fracaso escolar sea mayor… Creo que lo más repugnante de la pedagogía es que está actuando como encubridora del gran fraude que supone no meter un duro más en educación a costa del brutal fracaso educativo que todos los profesores de secundaria conocemos.
Visto lo visto, podrían irse todos estos pedagogos al ‘’segmento lúdico” (antes llamado ”recreo”) y dejar que intentemos mejorar una educación pública que se hunde sin que nadie haga nada.
Comentario por El Sabiondon
31/03/2008 @ 12:14
Desde luego, los profesores universitarios que puedan decir o enseñar algo que perjudique los grandes intereses de las Empresas están condenados. Nunca como ahora se puede decir que la verdad esta en venta. Gran artículo
Comentario por Javier
31/03/2008 @ 13:17
Buen artículo.
Comentario por merce
31/03/2008 @ 13:46
por qué es necesario un Master en Pedagogía? No porque los profesores y profesoras hayan perdido su capacidad de enseñar o los alumnos las de aprender;hasta ahora, los profesores no han tenido que hacer un Master en Pedagogía, sino que han tenido que aprender contenidos para tener algo que enseñar a los alumnos, es decir, tenían que saber los contenidos específicos de su asignatura y muchas ganas de enseñarlas y nada más, y los alumnos tenía que estar disponibles para aprender, y esa disponibilidad no depende de que tengan que aprender a aprender, sino que tengan un espacio decente y tranquilo pàra que tenga lugar el aprendizaje- por ejemplo que no haya por clase más de 20 alumnos- y esas condiciones materiales para que los alumnos puedan aprender y los profes enseñar, las tiene que poner el Estado y no los pedagogos. Todo el mundo que ha hecho el CAP sabe que no sirve para nada y que se aumente en tiempo y en dinero no va a cambiar las cosas, asi que, que dejen de vendernos la moto. Todos hemos tenido muy buenos profesores que no han hecho ningún master en pedagogia y que sabian mucho porque habían estudiando durante cinco años o más matemáticas, historia, química, etc. Si hace falta un Master es por otras razones, las cuales creo que en este excelente artículo están bien claras. Ahora además de devaluar los contenidos de las carreras con el proceso de convergencia en educación superiror, los alumnos que salgan del grado sabrán muy poco, y un master en pedagogía no les va ayudar a enseñar lo poco que han aprendido en el grado, lo que si les ayudaría es tener dos años más de contenidos especificos de su materia. Pero creo que esto los saben muy bien en las altas esferas, y lo importante ya no es que unos aprendan mucho y otras enseñen muy bien, sino que unos, los alumnos ,aprendan lo mínimo y esten controlados y otros los profesores y profesoras, no enseñen nada sino que se conviertan en buenos controladores de los alumnos y les enseñen a ser buenos ciudadanos y a amar a sus compañeros y a su país, porque claro lo que la sociedad capitalista no puede permitir es que la gente sepa mucho y por tanto, sepa pesar por sí misma, pero tampoco que pase de todo….Lo del master de formación del profesorado es una canallada.
Comentario por Pedro
31/03/2008 @ 14:19
Se trata, en efecto, de un verdadero golpe de Estado académico. Los pedagogos han brindado la coartada epistemológica. Se basan en una hipótesis muy discutible, por mucha aceptación que acostumbre a tener en los Institutos y Facultades de Ciencias de la Educación: la consabida idea (que no por consabida habría escandalizado menos a Platón y a Aristóteles) de que “quien sabe no por eso sabe enseñar lo que sabe”. Este argumento es una falacia, pero ha sido esgrimido por los “expertos en educación” que asesoran al gobierno hasta acabar por abducirle. Se pretende así que (1) el saber matemáticas, o latín, o gramática, o física no significa saber enseñar matemáticas, saber enseñar latín, saber enseñar gramática, saber enseñar física; y que (2) el “saber enseñar como tal” sería un saber desconyuntable de los anteriores, objeto de las ciencias de la educación. Las dos cosas son falsas. Cualquier docente experimentado sabe que la cosa es exactamente al revés: la mejor prueba de que algo que uno creía saber no lo sabe en realidad es que fracasa al enseñarlo. Si no se sabe cómo enseñar algo es porque no se sabe suficientemente, y la consecuencia es que hay que estudiarlo más y mejor. Estudiar más física, matemáticas o latín, no pedagogía. Por supuesto que siempre habrá grandes investigadores muy sabios que no amen la enseñanza y se nieguen a ejercerla. Pero no será porque no sepan enseñar, sino porque no quieren hacerlo, y ningún curso de formación del profesorado les hará cambiar de opinión.
Pedro Fernández, profesor de secundaria y bachillerato.
Comentario por Juan
31/03/2008 @ 15:57
Hola. El artículo es bueno, pero yo me paro un poco para decir que no os volváis ”loquitos” ahora con el tema de los pedagogos y que no generalicéis así tan a las buenas. ¿O todos los médicos son malos porque muera un paciente? Los que hacen las leyes son POLÍTICOS, no pedagogos de a pie.
Frases como ”malditos pedagogos”, o eso de decir que ”nos enseñan a no decir ‘’subnormal” ”, etc., ya dice mucho sobre el que escribe. Posiblemente no necesiten un curso, sino muchísimas más horas de formación y reflexión sobre la práctica educativa. Imagino que saben poco de formación y pedagogía en general para opinar así.
Estoy de acuerdo en que el CAP no ha sido bien enfocado, PERO NO CREO QUE EL PROBLEMA haya sido sólo del formador. ¿Cuántos de los alumnos asistentes se lo han tomado medianamente en serio? Yo no he impartido nunca el CAP, sólo lo cuento por lo que amigos conocidos me han dicho (alumnos y profesores del CAP). En fin, que no es tan simple como lo pintáis, y creo que habría que tener más datos y análisis para argumentarlo mejor.
Aunque la técnica de la mentorización o supervisión clínica (a la que se refiere BVP con la comparación al MIR) es adecuada en estos casos, la argumentación que da BVP no es del todo correcta. ¿O resulta que ahora todo depende de ”trucos” como él lo llama? Si sólo fueran trucos, igual se podría comprar un libro de trucos y listo, ¿no? Como las recetas de Arguiñano. Por favor, seamos más precisos, que detrás de esto hay mucha investigación, mucha teoría aplicada y buenas prácticas REALES. Otra cosa es que alguno/a de vosotros/as haya tenido ”malas experiencias” en esos cursos del CAP. Pero de ahí… a denomizar A SACO a todos los pedagogos… En fin. Saludos.
Comentario por Estudiante de Doctorado
31/03/2008 @ 16:00
La situación es gravísima, se mire por donde se mire: grave para la Universidad y grave para la Enseñanza Secundaria y de Bachillerato.
Hay una doble operación: a) reducir el tiempo de formación disciplinar específica (disminuyendo dentro de ella significativamente el dedicado al estudio teórico), y b) aumentar el tiempo obligatorio dedicado a la formación psicopedagógica y didáctica. La sociedad debería preguntarse en serio si está de acuerdo con lo que parece que, en el fondo, piensa su gobierno, a saber, que una formación disciplinar de las características de una Diplomatura es suficiente para impartir cualesquiera materias en la ESO y en el Bachillerato. O si más bien sigue pensando, como lo ha pensado toda una tradición de pensamiento democrático e ilustrado, que la distinta naturaleza de la Enseñanza Media y el Bachillerato exige una preparación académico-científica del profesorado de primer nivel.
Se prevé, además, que muchas de las carreras que tienen la enseñanza secundaria como principal destino profesional, perderán gracias a este Master Pedagógico, la mayor parte de sus alumnos potenciales para sus propias enseñanzas disciplinares de Postgrado.
Y, para ahondar en este descalabro, resultará que, además, el nuevo Master Pedagógico habilitará para acceder al Tercer Ciclo de todos los estudios de Postgrado, es decir, al Doctorado. Dejando aparte la injusta asimetría (el específico Grado en Física o en Filosofía no permite ser profesor de Ciencias Naturales o de Ética, y en cambio, el genérico máster pedagógico permitirá acceder a la condición de investigador en Física, en Filosofía o en cualquier otro estudio, habilitando nada menos que para hacer una tesis Doctoral), la consecuencia práctica inevitable de este planteamiento es evidente: en cualesquiera de las disciplinas afectadas por semejante regulación de la profesión, la oferta específica de segundo ciclo (los estudios de máster), dentro de los estudios de Postgrado de estas Facultades, se convierte en anecdótica, puenteable o superflua. Si a ello se suma la aludida reducción de los tiempos para la obtención del Grado, el deterioro en la formación académica específica orientada a la realización de la tesis se convierte en escandaloso. De los siete años (5 de Licenciatura + 2 de Tercer Ciclo) que hoy se exigen se pasa, en la práctica, a tres y medio.
Estudiante de Doctorado.
Comentario por Rudi Dutschke
31/03/2008 @ 16:24
La situación es gravísima: es gravísima la introducción del Master de Formación del Profesorado, pero ¿qué pasa con aquellas Licenciaturas que están a punto de desaparecer? Es inconcebible tener una visión mercantilista del sistema educativo. ¿Ahora resulta que el máximo objetivo de una Universidad es maximizar beneficios? Por favor… Por cierto Carlos, recuerda que compartimos edificio y que contéis también con los alumnos de las Filologías . Un saludo.
Comentario por merui
31/03/2008 @ 16:38
MOVILIZACION contra el Espacio Europeo de Educación superior el 23 de abril, salid a la calle, no podemos dejar que se mercantilice la educación de esa forma, ¡somos estudiantes/profesores, no clientes!
Comentario por ¡¡Por fin alguien se da cuenta!!
31/03/2008 @ 16:46
¡¡Menos mal!! Parecía imposible que nadie dijera nada sobre este tema. Los mercachifles están empujando una reconversión de la universidad, los políticos están redactando las leyes que aquellos necesitan para saquear una de las instituciones más importantes de nuestra sociedad y los pedagogos están sirviendo de tontos útiles, pensándose que todo esto es algo que se ha hecho pensando en sus argumentos. En esa alianza destructiva quienes no han pintado nada de nada han sido los profesores y los alumnos, ni por supuesto la ciudadanía en general.
¿Qué más tiene que suceder para que digamos basta?
Comentario por El MFP hiere de muerte a los Máster de formación en contenidos
31/03/2008 @ 16:52
Decía ALFREDCAUSI: ”Una carrera universitaria desaparece, si y solo si, no tiene alumnos que la quieran cursar. Así lo entiendo yo. Por tanto, creo que no desaparece una carrera porque no interese a las empresas.” Así es, en efecto. Concretamente si el número de matriculados desciende de 35 (25 para casos especiales). Veamos qué sucede con los máster en contenidos.
1) El nuevo MFP habilita para la docencia en secundaria y para estudios de tercer ciclo.
2) Los Máster en contenidos específicos sólo habilitan para tercer ciclo.
3) Los potenciales alumnos tienen encima una presión económica tal que no pueden arriesgarse a cursar (encima cada vez con menos becas) algo que dudosamente les dará trabajo, sobretodo cuando tienen una alternativa que les capacita tanto para la investigación como para la docencia en secundaria.
4) Por lo tanto los alumnos ”preferirán” cursar el MFP. Y aquellos estudios cuya salida laboral preferente, e incluso exclusiva, es la docencia, no tendrán suficientes alumnos para poder mantener los máster en contenidos específicos.
Y así se podría seguir. Tiren del hilo y verán qué queda al final.
Comentario por ¿Qué futuros profesores de secundaria?
31/03/2008 @ 17:04
Hasta ahora: 5 años de formación en contenidos y un fatídico y vacío curso para ”aprender a enseñar” (el CAP), cuya calidad todos concuerdan en tachar de nefasta.
Desde ahora: 1 tercero de bachillerato, 2 años de formación no ya en contenidos, sino en algo así como las metodologías adecuadas para poder aprender a adquirir esos contenidos, 1 año de prácticas en empresas (en conjunto estos cuatro años conforman el Grado que sustituye a la Licenciatura) y 1 año de ”aprender a enseñar” (el MFP), para saber lidiar con material humano emocionalmente inestable.
Imagínense el percal. Un profesor de matemáticas, de filosofía, o de física, o de historia que tiene un poquito más de nivel en matemáticas, filosofía, física o historia que el que se le exigía para superar la selectividad, y que tiene que enfrentarse a 25 o 30 adolescentes sin más armas en la mano que un año de formación en psicología barata oficial (pues la pedagogía no ha podido aportar todavía ningún dato que nos haga creer que, sencillamente, sirven para algo).
Mecagüen el buenrrollismo y el todo vale.
¿Qué profesional estará mejor preparado para la profesión de profesor?
Comentario por ¿Son necesarios los pedagogos?
31/03/2008 @ 17:09
Decía Pedro Fernández más arriba: ”Si no se sabe cómo enseñar algo es porque no se sabe suficientemente, y la consecuencia es que hay que estudiarlo más y mejor. Estudiar más física, matemáticas o latín, no pedagogía. Por supuesto que siempre habrá grandes investigadores muy sabios que no amen la enseñanza y se nieguen a ejercerla. Pero no será porque no sepan enseñar, sino porque no quieren hacerlo, y ningún curso de formación del profesorado les hará cambiar de opinión.”
¿Cómo es posible que algo tan elemental haya logrado ser puesto en duda? ¿Cuándo empezó la mentira? ¿N0 es cierto que empezó con la LOGSE?
Siembra vientos y recoge Másters en formación del profesorado.
Comentario por AGM
31/03/2008 @ 17:50
El CAP ha sido una tomadura de pelo. Soy profesor de secundaria y licenciado, y no conozco a nadie que considere un fraude el dichoso CAP, además de que no conozco a nadie que haya suspendido, es como si fuera un mero trámite para pagar 33.000 de las antiguas pesetas, por tener un papel que tenga la misma importancia que mi título de licenciado. ¿Cómo puede explicar un supuesto especialista en educación a un matemático cómo se enseña el teorema de Pitágoras si no lo conoce, si no sabe ni una palabra de matemáticas? Se aprende y se enseña con contenidos, con algo que enseñar o aprender, con cosas que decir y que enseñar y que los niños puedan aprender, TODO ESTÁ EN FUNCIÓN DE LOS CONTENIDOS, es como hablar por hablar o decir por decir, ridículo.La Psicología está haciendo mucho mal a la sociedad, pero la supuesta cientificidad de la pedagogía tiene sus resultados en las aulas de secundaria (ahí están los resultados concretos), donde ya no se enseña nada porque se están cargando la enseñanza a base de evacuar los contenidos fundamentales en la universidad y en la enseñanza secundaria. El alumnado parece, cada vez más, un cliente que elige lo que tiene que estudiar, cada vez tienen más asignaturas para poder elegir, es enseñanza a la carta, y menudas asignaturas se están ofertando. LA ENSEÑANZA SE VACÍA DE CONTENIDOS, vamos a la deriva ya que el pensamiento no es algo bueno por sí mismo sino medio para la acumulación de capital, la sociedad no quiere ciudadanos, sino productores y consumidores.
Os remito a lo que dijo Pier Ugo Calzolari rector de la Universidad de Bolonia, en una entrevista publicada en La Vanguardia el jueves 27 de marzo: ”Veo ganar peso al polo científico asiático: esto reducirá la afluencia de cerebros asiáticos a Estados Unidos…que absorberá cerebros europeos. Si no reaccionamos; nos vamos a quedar si nuestros mejores jóvenes, habrá descapitalización intelectual!” Somos capital intelectual!!!.Como dice el profesor Liria en el artículo, las demandas económicas rigen los objetivos de la educación, poner los intereses del ámbito público, y en particular de la educación, al servicio de los intereses privados convierte a los estudiantes en capital intelectual, reserva de profesionales ( fruto de la especificación de los saberes y desarticulación de un saber general, que a su vez articule al resto de los saberes particulares como ramas de un saber general y fundamental que tiene que ser la fuente de la educación) con el objetivo de su incursión en el mercado laboral y su consecuente maximización de beneficios, medios para la acumulación de capital.
Comentario por Igor
31/03/2008 @ 18:11
A los profesores andaluces les pagan más por cada aprobado, la formación ya es una cuenta de resultados. Pretenden solucionar el fracaso escolar con sobornos. Lo que hace falta son más plazas de profesores, y menos alumnos por profesor. Ya lo dijo Gunter Grass: en los colegios de pobres, los niños tienen ordenadores. En los colegios de ricos, tienen profesores.
Qué vergüenza para La Junta de Andalucía. Reaccionemos pronto y que artículos como éste se repartan por todas partes.
Comentario por Azucena Gelo
31/03/2008 @ 19:14
Excelente artículo, con el estoy totalmente de acuerdo y que debería hacer reflexionar a los militantes del PSOE que aún creen en el enseñanza pública que defendió Maraval. Desaparecido éste, el PSOE no ha hecho más que ”cagarla” una y otra vez en Educación, hasta firmar estos vergonzosos acuerdos en Europa con los que, como dice Carlos Fernández Liria, pone la enseñanza pública al servicio de la empresa privada. En ningún campo ha demostrado el PSOE con más contundencia ser un partido de derechas que en el campo de la Educación. Y, es cierto, como también dice el autor del artículo, que para llevar a efecto esa miserable política hayekiana ha contado con la colaboración necesaria de la caterva de pedagogos que actualmente se mueven a sus anchas por todos los ámbitos de la enseñanza pisoteando todo cuanto de teórico y de científico queda en ella. La introducción del Master de Formación del Profesorado es un insulto a la tradición científica que ha mantenido viva la Universidad durante siglos y debería ser denunciada como uno de los mayores atentados que ha sufrido el espírito universitario en la historia europea. Representa el doblegamiento definitivo de la Universidad al mercado. Espero que no lo consintamos sin dar batalla. Azucena Gelo. Licenciada (cuando esto todavía significaba algo).
Comentario por jbs
31/03/2008 @ 19:48
Vamor a ver.
La reforma de Bolonia es la crónica de una muerte anunciada de la educación pública y de la investigación financiada con fondos del estado y, a la vez es el anuncio del proceso larvado de privatización de la educación.
Dado que el capitalismo más avanzado de USA globaliza su modelo en todos los sentidos no sorprende que lo haya asumido la UE. A eso responde la reforma de Bolonia. Primero se cambió la Ley de Eduación superior para incorporar la función de la universidad: ”capacitar”, y se eliminó la educación, la formación, la ”extensión”, es decir se cortó el vínculo con la sociedad y se lo substituyó con la vinculación de la universidad a la empresa.
La socialdemocracia (PSOE) tenía la posibilidad de fortalecer el papel de estado en la educación; pero en lugar de hacerlo, tímidamente sigue contribuyendo al modelo de desarrollo empresarial puro y duro.
Eso es lo que hay y lamentarse a esta hora no tiene sentido.
S
ugiero reflexionar sobre la forma de financiar la investigación que se discutió en Italia hace dos años: que los aportes a la investigación hechos en la declaración a la renta, desgraven
Pienso que es una opción positiva dentro de lo posible
Comentario por Sergio
31/03/2008 @ 20:16
NO SOLO ES EL FIN DE LA UNIVERSIDAD COMO CENTRO AL MARGEN DEL MERCADO ACAPARADOR, SINO LA LAMINACIÓN DE LA CONCIENCIA A TRAVES DE LA DESAPARICION DE LOS CONTENIDOS. EL GOLPE A LA UNIVERSIDAD SE VE APOYADO POR LOS GOLPES SUCESIVOS A LA ENSEÑANZA SECUNDARIA. LOS FUTUROS UNIVERSITARIOS NECESITAN LLEGAR CON EL HÁBITO APRENDIDO A LA SUPERFICIALIDAD. POR ELLO, PRIMERO SE FRAGMENTA LA ENSEÑANZA EN MINIMATERIAS DONDE LOS CONTENIDOS SON IMPOSIBLES DE DESARROLLAR SISTEMATICAMENTE. UN EJEMPLO: LA FILOSOFIA EN SECUNDARIA. DESAPARECE LA ETICA Y ES SUSTITUIDA POR UNA VERGÜENZA DE MATERIA REPLETA DE LUGARES COMUNES ABERRANTES. LA FILOSOFIA DE 1º DE BACHILLERATO, VACIADA DE LOS CONTENIDOS ESENCIALES Y TRANSFORMADA EN UNA PSEUDOTERAPIA DE GRUPO TAN DEL GUSTO DE LOS PSICOPEDAGOGOS. YA VA SIENDO HORA DE QUE SE HAGA ALGO.
UN EXCELENTE ARTICULO.
Comentario por Raul
31/03/2008 @ 20:31
Es una vergüenza. Berzosa nos promete en público charlas con los que nos oponemos a Bolonia y a reformas como la del master que acaba con el CAP, y luego no contesta a los mails que se le envía. Sólo le importa quedar bien con sus autocomplacientes amigos del PSOE con los que mutuamente se regalan las orejas (por no utilizar expresiones más fuertes)
Y este manifiesto firmado en junta ¿no supone nada para ustedes queridos rectores y vicerrectores?. ¿Por qué es tan dificil concertar un charla explicativa con ustedes, qué tienen qué ocultar? ¿no era este acaso un proceso democrático, progre, de izquierdas, abierto al debate y consensuado con todas las partes implicadas? ¿por qué ustedes sólo atienden a las voces de las empresas?
Llevo detrás de vosotros un buen tiempo intentando organizar unas charlas informativas en nombre de la asamblea de estudiantes del edificio a de filología (donde hay alumnos de filosofía y filología) y de los representantes de alumnos en junta de filosofía, y no hay manera, ni siquiera el más mínimo interés. ¿Por qué tenemos que ser los alumnos los que sacrifiquemos tiempo de nuestros estudios para dar a conocer lo que estan llevando a cabo? ¿por qué lo ocultan? ¿no es su responsabilidad darlo a conocer al alumnado y al profesorado? ¡Sí señor su responsabilidad y no la nuestra! ¿por qué somos los alumnos los que hemos elaborado un referendum de consulta para saber la opinión de los mismos acerca de los cambios? ¿no debería ser esta su tarea?
Desde aquí insto, en nombre de la dignidad, por si alguna pizca de ella les queda a nuestras autoridades académicas, que dejen de rehuir las exposiciones públicas de sus argumentos ante el alumnado. A Berzosa le digo que conteste a mis mails y que cumpla sus promesas públicas, a Barrañano, vicerrectora de alumnos, la digo que deje darme largas y que me coja el teléfono. A la directora del ICE y la vicerrectora de EEES, Carmen Chamorro y Covadonga López, las digo que no tengan tanta cara, que muestren un poco más de interés, y que al menos tengan la decencia de inventarse escusas distintas para no acudir a charlas a las que han dado su palabra de asistencia, una vez han conocido los nombres de los ponentes con los que comparten mesa. Puedo hacerme el tonto con ellas y fingir que las creo, pero es que no soy tonto. Demasiada casualidad es que se anulen las asistencias una seguida de otra, con la misma excusa. Y por favor, un poquito más de interés por hacer el trabajo que les corresponde, que los alumnos ya estamos hartos.
Comentario por Pedro Ortega Gil
31/03/2008 @ 20:45
Asisitimos perplejos al descubrimiento arquelógico de algunas páginas perdidas de Platón, en La República: al mito, o alegoría, de la Caverna le faltaban estas páginas finales a modo de epitafio:
La Economía de Libre Mercado tenía una sede inmobiliaria en el Mundo de las Ideas, en sorprendente internacionalismo geográfico, y para cuando el des-encadenado ex-habitante de aquella, regrese con las nuevas, a sus congéneres, ni entrar le dejarán, que en la fachada hay cinco estrellas y se reservan el derecho de admisión, previo pago 2.000 euros.
El Gran Capital cumple sus utopías ”to meta to physica”. ”Hagan juego señores…”
Comentario por LIBERO
31/03/2008 @ 22:02
Un artículo necesario.
La reforma corroe el conocimiento científico, sólido y depurado de la institución de la Universidad, también entendido como refugio autónomo de crítica y reflexión, para meter a los mercaderes en quizá el último venerable templo público.
Comentario por El fin de la profesión de profesor
31/03/2008 @ 22:12
El fin de la profesión de profesor
Aprobado el nuevo Máster que sustituirá al Certificado de Aptitud Pedagógica como requisito de acceso al cuerpo de profesores de enseñanza secundaria
Daniel Iraberri y Alfredo Almendro
Viento Sur nº 96
El final de 2007 trajo una noticia vital para el mundo de la enseñanza. El CAP (Certificado de Aptitud Pedagógica), tantas veces puesto en entredicho, por fin tiene sustituto: el nuevo “Máster en Formación del Profesorado” [1] . Con esta medida, nuestras autoridades políticas y académicas pretenden contribuir decisivamente a la mejora de la profesión de profesor. Veamos en qué consiste el nuevo máster.
1.- ¿Qué es?
Hasta ahora, el proceso para llegar a la enseñanza secundaria pasaba por superar una licenciatura en la que los licenciados adquirían aquellos conocimientos específicos necesarios para poder desenvolverse en su disciplina. Tras ello, y con un breve curso de pedagogía (el célebre CAP, de unos 10-30 créditos, y 150-200€, dependiendo de cada comunidad autónoma) el estudiante quedaba habilitado para opositar.
En cambio, con el nuevo sistema de grados y el nuevo máster en formación del profesorado, los futuros profesores de secundaria, para acceder a la oposición tendrán que cursar, en primer lugar, un grado. Esto comporta un año general y compartido con toda la rama correspondiente de carreras afines (es decir, un “tercero de bachillerato” que traslada a la enseñanza superior los problemas de bajo nivel de la enseñanza media) dos años de contenido propio de la materia (para los que además se recomienda, sin la financiación de becas adecuada, que uno sea de erasmus), y un año de prácticas. Decíamos dos años de contenido propio, pero más exacto (y dramático) sería decir: “formación general, en una o varias disciplinas, orientada a la preparación para el ejercicio de actividades de carácter profesional” [2] . Seguidamente se accede al nuevo máster de pedagogía, requisito legal para poder opositar.
Para acceder a dicho máster los alumnos habrán de superar una prueba en la que acrediten el adecuado “dominio de las competencias” de la materia (lo que suponemos que tiene que tener algo que ver con lo que una vez fue conocer el contenido de la materia, pero trasladado ahora a la lógica de Bolonia), o poseer el correspondiente título de grado para no tener que realizar dicha prueba, además de acreditar el dominio de una lengua extranjera con un nivel B1.
Según el borrador aprobado por el consejo de ministros [3] , el máster consta de 60 créditos ECTS, es anual y su precio superará los 1500€ (pues son precios de posgrado). Los créditos se dividen en tres bloques. El primer bloque (12-16 créditos) es genérico y su contenido es estrictamente psicopedagógico, centrándose en cuestiones como “comprender las motivaciones y el desarrollo de la personalidad de los alumnos”, “promover acciones de educación emocional, en valores y formación ciudadana”, etc. El segundo bloque (24-30 créditos) se presenta como el bloque específico, aquél en el que el alumno debería adquirir los conocimientos de contenidos específicos de su materia docente. Ahora bien, lo que de contenido docente hay en este segundo bloque de créditos consiste en conocer el “valor formativo y cultural de las materias”, “conocer los desarrollos teórico-prácticos de la enseñanza y el aprendizaje de las materias correspondientes”, “fomentar un clima que facilite el aprendizaje”, “integrar la formación en comunicación audiovisual y multimedia”, etc. El segundo bloque es pues psicopedagogía aplicada a la materia que en cada caso se trate (matemáticas, historia, filosofía, física…). El tercer y último bloque (16-24 créditos), en cambio, será de carácter eminentemente práctico, centrándose en la adquisición de experiencia, lo cual implicará prácticas no remuneradas en institutos (o para ser precisos, remuneradas por el alumno, que es quien paga los créditos tanto teóricos como prácticos, e incluso sus horas de estudio en casa; para algo tenemos unos nuevos créditos europeos ECTS); el máster finalizará con un “trabajo fin de máster”, un Practicum [4] . En el BOE, frente al borrador, se especifica el reparto de créditos: el mínimo que habrá de incluir el plan de estudios es 12, 24 y 16 (52 en total), para cada bloque respectivamente; y será cada facultad, o cada comunidad autónoma, la encargada de completar los créditos.
La aprobación del máster se enmarca en el desarrollo de la Ley Orgánica 6/2006 de Educación (que afecta a la enseñanza no universitaria), por lo tanto se adapta a la estructura educativa impuesta por el EEES (Espacio Europeo de Educación Superior) tan sólo de pasada, algo así como “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid…”. Es muy importante entender que no se trata de una directriz europea que recomiende este tipo de reformas, sino que nos encontramos ante la clásica obsesión psicopedagógica (que habrá que explicar) característica de nuestro país. Nos enfrentamos ahora al segundo capítulo en la historia de la aprobación del máster. En la primera batalla que se dio contra la LOE (en cuyo texto se recogía la implantación del máster), no sólo no se consultó al mundo académico, sino que se ignoraron las críticas, propuestas y muy razonables preocupaciones del colectivo “Profesores por el conocimiento” y otros; así como, por ejemplo, un documento firmado por varias decenas de juntas de facultad, que precisamente mostraba un firme rechazo al nuevo máster psicopedagógico. En esta ocasión está sucediendo exactamente lo mismo, al no contar el borrador aprobado con más consulta que la efectuada al Consejo de Universidades. Del borrador al B.O.E., el proceso de discusión ha sido inexistente o, en todo caso, ignorado. La oposición de años atrás sigue siendo hoy la misma, y los hábitos democráticos de nuestros políticos y autoridades académicas, también.
2.- Razones para preocuparse
Hay un primer grupo muy evidente de problemas derivados de la implantación del nuevo máster. En primer lugar, no podemos dejar de subrayar que mientras que el coste del CAP, en tiempo y dinero, era asequible, el coste del máster es en cambio desmesuradamente superior. 60 créditos ECTS a precio de posgrado [5] requieren una dedicación tal que, con total certeza, disminuirá notablemente el número de alumnos que opten por la enseñanza secundaria. De hecho, según El País, el sentido del máster es, precisamente, constituir una criba; ahora bien, la criba, según El País, lo que establece es una “selección vocacional” [6] imprescindible si no queremos que profesores “sin vocación” engrosen las filas del cuerpo de funcionarios del estado, pues por lo visto, en Finlandia sólo quienes tienen vocación llegan al profesorado (suele olvidarse de señalar este diario que en Finlandia, además de “mucha vocación”, también existe una fortísima financiación pública de la educación, un porcentaje de colegios públicos increíblemente elevado, un salario del profesorado que en España es sencillamente impensable, etc.). De lo que en realidad (y en apariencia) se trata es de una “selección económica”. No hay que obviar, por cierto, que el estado va a ir comprometiéndose cada vez menos con corregir estas desigualdades (en cuanto a derechos educativos) económicas, puesto que se está instaurando el sistema de becas-préstamo. En esta nueva concepción de las becas, es el alumno quien financia sus propios estudios a través de una hipoteca (parte de cuyos intereses, en algún caso, paga el estado, transfiriendo pues el dinero público no a los ciudadanos sino a los bancos). También hay que contar con que ni desde el Ministerio ni desde la Universidad se ha contado con ningún tipo de medida correctora del desajuste que va a establecerse con quienes, habiendo cursado 5 años de contenidos específicos, se van a ver obligados a cursar un máster pensado para los futuros grados, de cuatro años (y sólo dos de contenidos específicos), obteniendo en cambio un título con el mismo valor.
Por otro lado, no hay que dejar de señalar la devaluación del título de grado que comporta la aprobación del máster. Uno de los rasgos definitorios del grado, al menos según se anunció, era su capacidad para habilitar profesionalmente. Ahora bien, contando con que hay carreras cuyo principal (o único verdaderamente propio) perfil profesional es la docencia, al proponerse el nuevo máster el grado queda relegado a una especie de “pre-habilitación profesional”, de modo que no es ni siquiera (algo que, por descontado, ya es un desastre con respecto a lo que debería ser una enseñanza superior universitaria) una formación profesional, sino una preparación para la verdadera formación profesional, una “pre-formación profesional”. Para salvar a la vez el máster en formación del profesorado y la adecuación del título de grado como título de grado (es decir, como título que habilita profesionalmente), la estrategia seguida por nuestras autoridades académicas es el malabarismo más rocambolesco que podríamos haber imaginado: según palabras del rector de la UCM el grado, por ejemplo de filosofía, sí habilita profesionalmente, porque él mismo “conoce a filósofos que han saltado al mundo de la empresa o han opositado a puestos de bibliotecarios”. Evidentemente, todos los graduados van a poder acceder a aquellos trabajos para los que sea necesario haber estudiado un grado cualquiera y no uno específico (como por ejemplo para ciertas oposiciones administrativas); de hecho, van a poder acceder incluso a aquellos puestos de trabajo que no precisen tan siquiera haber estudiado un grado. También nosotros conocemos a muchos filósofos que han saltado al mundo de la empresa (hostelera por ejemplo), y no por ello están, por más vueltas que se le dé, ejerciendo su perfil profesional.
Pero es imprescindible profundizar en los efectos que el nuevo máster va a tener en la definición de la Universidad. Si el grado es una formación profesional, en algunos casos incluso tan sólo una preparación para una formación profesional, entonces ¿En qué consiste la diferencia específica de la Universidad con respecto al resto de estratos educativos? Son muchos los mecanismos a través de los cuales se está debilitando, si no directamente cercenando, el carácter propiamente investigador, teórico, centrado en la producción y transmisión de conocimiento, de la universidad: a través de los nuevos y escandalosos criterios de evaluación del profesorado universitario; concediendo la potestad de decidir qué se estudia y qué no, y cómo se estudia y cómo no, a agentes externos a las disciplinas, o directamente externos a la universidad; a través de estudios directamente patrocinados por empresas [7] ; estableciendo criterios de estricta rentabilidad empresarial a la hora de decidir qué investigaciones son o no interesantes [8] ; no respetando los criterios internos de cada disciplina (imponiendo, en cambio, las mismas pautas para un graduado en turismo y un graduado en historia), violando de ese modo el principio elemental de heterogeneidad de la “ciudad científica”, un principio obvio que dicta que corresponde a cada disciplina, y a nadie más, decidir cómo ha de lidiar con su campo teórico, a todos los niveles (en cuanto a la definición del objeto de estudio pero también en cuanto a los métodos de enseñanza, etc.), y del cual emana toda posible autonomía de la ciudad científica. Una ciudad científica, por cierto, que sólo puede ser autónoma respecto de los intereses del mercado (o de los agentes sociales) si se pone el dinero público (puesto que el capital privado siempre exige, como es natural, rentabilidad económica) suficiente como para otorgar a la universidad la libertad material necesaria para elegir su camino: investigar la teoría de cuerdas, o la unificación de las cuatro fuerzas fundamentales, puede ser algo muy interesante “desde criterios físicos”, y en cambio algo que no interese a los agentes sociales o a la sociedad en general. Ni siquiera a las ONG´s [9] .
Ahora bien, sin lugar a dudas, la aprobación del nuevo máster es un paso más en esa desnaturalización de la universidad ¿Cómo es esto posible? La razón es muy sencilla. Aquellas carreras con perfil investigador que han conseguido aprobar algún máster dedicado a la formación investigadora y específica, van a tener que enfrentarse a una drástica reducción de demanda para dichos másteres, no cumpliendo, por lo tanto, los criterios de calidad necesarios para poder seguir ofertando dicho estudio. Hasta ahora con el CAP era posible, para aquellos interesados en seguir la vía investigadora, compatibilizar ésta con la habilitación a la oposición para la docencia en secundaria; de tal modo que quienes decidían, y/o podían, seguir con la investigación, no tenían ningún problema, y quienes decidían, y/o se veían obligados a, pasar a la docencia en secundaria, siempre tenían la posibilidad de opositar, puesto que habían podido cursar el CAP a la par que los estudios de doctorado. En cambio, con el nuevo máster, los licenciados, y los futuros graduados, están inevitablemente obligados a elegir una de las dos vías desde el principio, ya que son del todo incompatibles (tanto por los precios como por la cantidad de créditos). Es razonable pensar que muchos estudiantes calcularán que es menos arriesgado, en cuanto a su futuro laboral, elegir aquella vía que les permita opositar a secundaria, dejando vacías las plazas de aquellos posgrados dedicados a la formación propiamente científica e investigadora.
Las facultades afectadas han de estar muy preocupadas. Tanto el texto del borrador como el B.O.E. [10] , así como las declaraciones públicas de las autoridades académicas, hacen ver que van a ser los Institutos de Ciencias de la Educación y las Facultades de Educación y formación del profesorado (o sus equivalentes en las diferentes universidades) los encargados, enteramente o casi en su totalidad, de asumir la carga docente del mismo, a pesar de que el título sólo pueda expedirlo cada facultad, y no el instituto de ciencias de la educación (por una limitación de éste ya existente, en el caso de la UCM, con anterioridad al máster). No deja de ser paradójico que sea precisamente la única facultad que no tiene contenido teórico propio (en el sentido de que su contenido es siempre un “contenido formal” respecto a las materias docentes que en cada caso se traten), sea la única que realmente ha podido conformar unos estudios según sus propias pautas teóricas. Y no deja de ser paradójico, y preocupante en cuanto a la excelencia de las futuras investigaciones, que aquél que obtenga un máster en psicopedagogía aplicada a la física sí esté habilitado para realizar una investigación de tercer ciclo (doctorado) en física, mientras que quien obtenga un máster en física teórica no esté habilitado para explicar física teórica en un nivel de bachillerato.
¿Y qué enseñanza secundaria encontrarán los futuros docentes? La respuesta a esta pregunta excede con mucho los límites de este escrito. Ahora bien, podemos identificar una tendencia paralela a la pérdida de contenidos en el seno del máster, y es la constante fragmentación de las asignaturas en la enseñanza media. Con ella se vacía de contenido teórico a la misma, aprobándose currículos atiborrados de optativas y en detrimento de la formación básica en troncales. Los institutos se han convertido en un griterío de discursos divulgativos sin base (fruto de la deficiente formación del profesorado que el máster consolida y hace ley), de modo que se hace necesario un ingente ejército de pedagogos para lidiar con esta nueva “educación Discovery Channel”, que más bien parece un jardín de infancia o un corral.
3.- Apuntes para el debate
¿Realmente es necesario, o tan siquiera útil, el nuevo máster en formación del profesorado? Si un peatón A llama la atención de un peatón B mientras ambos pasean por la calle, para pedirle fuego, y le explica que la única manera de darle fuego es irse a frotar palos dos calles más arriba en un sitio donde, por cierto, no puede llegar si no deja el bolso a su lado (bolso que él, obviamente, está dispuesto a vigilar con muy buena disposición y muy buen talante), lo normal es que el peatón B sospeche. Porque el peatón B piensa que habría una manera mucho más sencilla de dar fuego al peatón A, y por lo tanto deduce que ha de haber algún otro interés en el peatón A, algún interés no explícito que habrá que descubrir (como quizás, quién sabe, robarle el bolso).
Pensemos un sólo instante qué es lo que se está proponiendo con el nuevo máster para ver si realmente supone una mejora en la formación del profesorado. Hemos de contar, por lo pronto, con que esta reforma pedagógica no “venía en el paquete” de aquello que era preciso hacer para converger con Europa en materia de educación: es una especificidad de España. Para continuar, no hay que olvidar que este maravilloso descubrimiento tan sorprendente (que lo que hace falta para solucionar el problema de la enseñanza en secundaria es más psicopedagogía) es en realidad un descubrimiento bastante viejo, al menos tan viejo como la LOGSE. Aquello que ya se experimentó con la LOGSE, y cuyos nefastos resultados pocos pueden negar, es lo que ahora se propone como solución… precisamente a los problemas generados, entre otras cosas, por la LOGSE.
Contemos, además, con que lo que se propone no es, en absoluto, que los futuros profesores posean lo que ya poseen los actuales pero con el plus del máster; ni mucho menos. Lo que se gana de psicopedagogía se pierde en cuanto a contenidos (además de lo ya perdido con el año genérico y el de prácticas). Alguien podría pensar que, en realidad, no hace falta saber muchas matemáticas para preparar una clase de matemáticas de segundo de bachillerato. Ahora bien ¿Quién puede sostener que un profesor con un tercero de bachillerato, un año de prácticas, un año de psicopedagogía y tan sólo dos años de matemáticas, es mejor profesor que aquél que goza de cinco años de formación específica en matemáticas? Y aún es más ¿Se están protegiendo con ello los caminos existentes para quienes quieran dedicarse a la investigación y no a la docencia en secundaria?
Es verdad que hace falta reforzar la profesión de profesor de secundaria, no cabe la menor duda de que éste es un debate necesario. Ahora bien ¿Por qué irnos a frotar palos dos calles más allá si tenemos un mechero? Debería ser preocupante que a cualquiera se le puedan ocurrir soluciones mucho mejores, a nada que se le dé un par de vueltas. En algunos casos se ha propuesto que lo que debería habilitar para la docencia en secundaria sería un programa similar al que poseen los médicos, el MIR. Lo que a un profesor le falta, cuando domina su materia (si no domina su materia sencillamente ya no hay nada que enseñar), para poder ser un buen profesor, es experiencia, práctica; y no más teoría (por más que se trate de psicopedagogía no deja de ser teoría, al menos en el sentido peyorativo de “mera teoría”). De ese modo, la solución sería muy sencilla, bastaría con financiar un sistema de profesores internos residentes (PIR) que, por así decirlo, estuvieran una temporada con la “L” de prácticas, hasta que adquiriesen las competencias necesarias para desarrollar su tarea. Lo que no parece una buena solución es añadir más “titulitis” y más “teoría” allí donde lo único que falta es práctica. Aunque, por qué no, siempre podrían plantearse cursos teóricos impartidos por profesores con una larga experiencia en la docencia de la materia correspondiente. En cualquier caso, es prácticamente imposible estar de acuerdo con el argumento de que lo que le falta a los profesores es saber manejar el Power Point y las nuevas tecnologías audiovisuales, porque la pizarra y la tiza son, al parecer, la fuente de todos los problemas docentes de nuestro país.
Por lo tanto creemos que hay elementos razonables para pensar que la implantación del nuevo máster en formación del profesorado, en realidad, obedece a otros intereses. Casualmente, podría detectarse en el discurso pro pedagógico el hilo conductor de la retórica con la que se ha llevado a cabo la Convergencia Europea al Espacio Europeo de Educación Superior en nuestro país. Sin este recurso retórico, que ha tildado de revolución educativa lo que no es sino una reconversión económica de un sector público, dicha convergencia no habría podido ser vendida a los ciudadanos. No nos habrían vendido la moto. Se ha tildado de reforma pedagógica algo que, desde luego, como reforma pedagógica es completamente extravagante, algo que en realidad es una verdadera revolución de la universidad; una revolución en la que una de las instituciones más dignas y más duramente conquistadas por la ciudadanía está pasando a convertirse en un elemento más del mercado desrregulado, desgobernado e impredecible. Un sector (el de la educación pública) que, por cierto, mueve en todo el mundo más del doble de dinero que el mercado automovilístico [11] (un pastel que se empezó a repartir a través del célebre Acuerdo General del Comercio de Servicios), algo que el sector privado no podía dejar escapar.
Se están utilizando las demandas de mejora en la docencia como se emplean los envoltorios de colores en los malos productos: para dar una apariencia deslumbrante a una baratija. En lugar de asumir los problemas de infrafinanciación de la enseñanza, se la pone patas arriba y se le piden cosas imposibles, como motivar para el estudio a un alumnado que se hacina, de hecho, en clases de más de 40 estudiantes.
Por otra parte, cuando lo que necesita el mercado laboral es mano de obra precaria, la institución de la escuela está obligada a transformarse (rozar políticamente el mercado laboral, en vez de destruir la educación, sería hoy en día prácticamente peligroso comunismo). Con la aprobación del nuevo máster en formación del profesorado se da un importante paso a la hora de convertir la educación primaria y secundaria, literalmente, en una guardería de futura mano de obra descualificada. Todo ha de resolverse en dominar los elementos psicológicos suficientes como para lidiar con los conflictos sociales, emocionales y éticos de los alumnos (para tenerlos tranquilitos y quietos en el corral mientras sus padres trabajan). Así, estos pueden pasar sin conflictos el tramo vacío de su pseudo-formación académica; una formación académica imprescindible para poder acceder a un contrato laboral inaccesible de otro modo, y para conquistar un estado adecuado de “mayoría de edad” política [12] .
Y es que, en definitiva, la formación “dura”, la que valga para algo, seguirá allí: para quien pueda pagársela. Es digno de mención el pacto implícito entre los dos partidos mayoritarios de España, a través del cual complementan sus respectivas medidas en una potente estrategia común, una “pinza”: mientras que el PP ataca a la infraestructura de la educación pública, promoviendo la educación concertada y privada, el PSOE vacía de contenidos a la educación pública, transformándola en una guardería a la que cada vez menos gente (un dato gravísimo) está dispuesta a mandar a sus hijos. Siempre y cuando puedan pagar algo mejor.
Mientras que el PP se llena la boca con un discurso educativo de esfuerzo, superación y contenidos, al mismo tiempo destruye la infraestructura educativa, retira gasto público (o, lo que es infinitamente peor, lo destina a colegios concertados) y ni siquiera propone un modelo educativo acorde con su retórica y distinto del PSOE. El PSOE, por su parte, se llena la boca con un discurso de calidad educativa, para vender la “calidad” al mejor postor y transformar la educación en una guardería de mano de obra precaria y eternamente adolescente.
4.- Conclusiones
En resumen, creemos que la oposición a este nuevo título está más que justificada desde todos los sectores que intervienen en la educación.
Desde la óptica estudiantil, porque nos condena a la escisión de la carrera docente e investigadora, al mismo tiempo que impone un filtro económico que encarece el nuevo título en torno a un mil por ciento (1.000%) respecto del anterior.
Desde la perspectiva académica, porque se pierde contenido teórico y se permite la entrada del alumnado a los programas de tercer ciclo con un nivel incomparablemente más bajo; un alumnado que frente a los anteriores cinco años de formación específica previa, contará con los cuatro años de ridícula formación del grado, a los que habríamos de descontar el primero de “tercero de bachillerato” y el cuarto de prácticas. Por otro lado, también hace peligrar la permanencia de los programas de posgrado encaminados a la investigación en titulaciones con perfiles profesionales próximos a la enseñanza (como historia o matemáticas), al ser los recursos económicos y temporales del estudiantado limitados. Es difícil que se simultanee el estudio de los dos másteres (el que habilite para opositar y el que provea de los conocimientos imprescindibles para la investigación). En el marco de una educación mercantilizada y profesionalizante, es el máster pedagógico el que tiene las de ganar. No olvidemos que la pertinencia de los programas se mide en función de la demanda cuantitativa (consumidores del servicio educativo) y no en función de la “demanda cualitativa” (importancia objetiva o cultural de los estudios). En cuanto a la distribución de la carga docente del máster, se engañan a sí mismos quienes piensen que al final será cada facultad, y su cuerpo de profesores específico, la que se encargue de una gran parte de los contenidos finales, puesto que el “bloque específico” del currículo del máster no es otra cosa que psicopedagogía aplicada. Como mucho se logrará que unos pocos créditos sean impartidos por docentes que, independientemente de su formación, tendrán que explicar pedagogía.
Desde el punto de vista del estudiantado de los institutos y sus familias, no es un buen augurio saber que van a tener un profesorado menos cualificado, al que se le ha seleccionado por la “vocación” habida en su cuenta corriente y al que se le ha formado como cuidador de guardería.
Caben pues dos opciones: podemos asumir una educación secundaria que consista en un mero “ritual de paso” a la vida del mercado laboral precario para trabajadores descualificados, y que sea el eterno chivo expiatorio de los pecados de nuestra desquiciada sociedad de mercado; y una enseñanza superior completamente entregada a criterios extraños a ella misma, criterios que sencillamente la convierten en algo radicalmente opuesto a la fantástica conquista de la razón que debería ser, como ha sido, la universidad [13] .
O podemos defender, en cambio, una educación secundaria sólida que efectivamente otorgue, en estricta igualdad de derechos (con financiación pública, por tanto) la posibilidad de promocionar socialmente a toda la ciudadanía por igual, además de las condiciones de posibilidad imprescindibles para promover una ciudadanía con verdadera mayoría de edad política y cultural; y una educación superior que consiga, de hecho, ser lo que una Universidad debe ser.
La del nuevo Máster es una batalla más de esta larga lucha en la que todos los interesados en la ciudadanía, los derechos y el conocimiento (esas peculiares conquistas de las que siempre ha podido presumir nuestra vieja tradición occidental) deberían estar implicados. Una lucha que, sin duda, tarde o temprano venceremos.
Daniel Iraberri y Alfredo Almendro son estudiantes de la Licenciatura de Filosofía de la UCM.
Artículo cedido a Rebelión.org por la revista VIENTO SUR (www.vientosur.info)
[1] B.O.E. del viernes 21 de diciembre de 2007 (nº305) y sábado 29 de diciembre de 2007 (nº312).
[2] Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.
[3] Borrador de Orden Ministerial por la que se establecen los requisitos para la verificación de los títulos que habiliten para el ejercicio de la profesión de profesor […]. 21 de noviembre 2007.
[4] “El Practicum se realizará en colaboración con las instituciones educativas establecidas mediante convenios entre Universidades y Administraciones Educativas.” B.O.E. nº312
[5] Sin olvidar que el Real Decreto con fecha 29 de octubre establece que los precios “públicos” han de ir aproximándose al coste real del servicio, de tal modo que sea el alumno, aquél que pueda hacerlo, quien pague su educación, y no el estado. Un modelo similar al norteamericano, algo con lo que ha manifestado públicamente su acuerdo el rector de la UCM.
[6] http://www.elpais.com/articulo/educacion/Aprender/ensenar/elpepusoc/20071126elpepiedu_1/Tes
[7] Como la “cátedra Endesa” en la UPC y la UCA, la “cátedra Repsol” de la UPM, universidad que cuenta con alrededor de medio centenar de cátedras universidad-empresa (muchas relacionadas con los gigantes de las telecomunicaciones como Ericsson, Vodafone y Telefónica), y con otros sectores productivos, como el caso del Aula Iberdrola.
[8] Cabe destacar este sorprendente dato: la investigación sin ánimo de lucro es extremadamente inferior en la UE que en EE.UU., según se puede constatar en el gráfico recogido en el texto de la Comisión Europea “Rumbo al crecimiento”, editado en 2004.
[9] Por mucho que se empeñe el rector “de izquierdas” de la UCM, Carlos Berzosa, incluir también a agentes sociales “no mercantiles” como por ejemplo a las ONG´s, en la lista de “agentes sociales a los que ha de servir la universidad”, no conlleva una rectificación de esta pérdida del rol propio de la universidad, ni nada que se le parezca. Por añadir más elementos privados a la lista de “aquéllos a quienes la universidad debe servir”, la universidad que queda no por ello recupera su carácter público.
[10] De los once puntos dedicados a los “Objetivos” del Máster, sólo medio (una parte del primer punto parece referirse a los contenidos, bajo una interpretación muy bienintencionada) hace referencia a los contenidos, y ninguno de los bloques de créditos contiene nada que no sea psicopedagogía; a lo sumo hay psicopedagogía aplicada a una materia concreta.
[11] Urbán, Carreras, Sevilla (2006). €uro-Universidad, Icaria, p. 27
[12] En este sentido es absolutamente increíble el descaro con el que precisamente quienes guillotinan las condiciones de posibilidad de toda ciudadanía crítica sean los que se llenan la boca con dicho discurso. Nadie puede “pensar críticamente” si no tiene nada que pensar; o mejor dicho, estudiar mucho es la única manera de poder empezar a tener una mínima capacidad crítica. La capacidad crítica no es una cuestión de “actitud” psicológica, sino que sólo puede aparecer en quien puede recorrer con soltura suficientes argumentos y suficientes tradiciones distintas como para poder contrastar, clasificar y refutar. El resto es palabrería y vano griterío.
[13] Una conquista, por cierto, que también debe considerarse históricamente como una conquista de la clase obrera. Algo que demuestra firmemente el extraordinario libro de Michel Éliard El fin de la escuela; Grupo Unisón, Madrid, 2002
* Este artículo será publicado en el número 96 de la revista Viento Sur (www.vientosur.info).
Comentario por jesusgbd Estudiante Universitario
31/03/2008 @ 22:36
El artículo habla tanto por sí mismo que hace innecesaria cualquier añadido; aún así lo comentaré no diciendo sino que aquello que fue una conquista de la clase trabajadora y la Ilustración: la educación pública y la Universidad va a ser arrollado en nombre de los tiempos que corren en un proceso que tiene sus propios tontos útiles: los pedagogos, quienes en nombre de una revolución educativa que libere al alumno del tirano por siempre profesor no están sino haciendo el juego a los intereses de las empresas que quieren apropiarse de un servicio público y de una institución pública, y de toda la serie de recursos de los que dispone para aumentar sus beneficios en nombre de la compatitividad.
En cuanto a la cuestión del Cap que va a ser sustituido por el Master de Formación del profesorado, no sólo es que este último cueste al estudiante unas 10 veces más de lo que venía costando el Cap, sino que además va a suponer el cierre de todas las facultades, o al menos una reducción drástica de las mismas ya que: no solamente es que se reduzcan los años de la licenciatura que ahora pasan de 5 a 2 (el grado son tres años pero uno de ellos es interdisciplinar, esto es, a modo de tercero de bachillerato), sino que los másteres, al no habilitar para ejercer la enseñanza empezarán siendo ofertados por las facultades de Filosofia, Filología, Geografía e Historia, etc. pero al no tener alumnos porque resulta algo gratuito estudiarlos, ya que no te habilitan para ejercer profesionalmente en la educación que es el destino de muchas de las titulaciones de nuestras universidades, se irán eliminando progresivamente y por efecto de una ley de la oferta y la demanda (25 alumnos es el mínimo para una titulación sea ofertada) preconcebida que no busca sino la desmantelación de la Universidad y la destinación de sus fondos públicos a proyectos de investigación de las empresas privadas. Por lo que, por otra parte, va a ser muy difícil que en los años venideros salga una plaza de profesor en la universidad, dado que se reducen drásticamente los años de las titulaciones y por lo tanto la necesidad de profesores.
En fin esto es en toda regla una revolución de los ricos contra los pobres….
Comentario por Nonita
01/04/2008 @ 00:15
En realidad no podemos obviar la necesidad de tomarnos muy en serio la profesión de profesor, yo soy profesora de filosofía en secundaria en un instituto público y no sé si podría decir que mis compañeros y compañeras de trabajo son todos profesores, y digo que no sé si podría decir que lo son escuchándoles a ellos hablar de los alumnos. Hay muchos que sí son profesores, o intentamos serlo, y otros, los menos, que no lo son en absoluto. Intentaré explicarlo a partir de lo que puede pasar en un aula de secundaria. Podríamos resumirlo de la siguiente manera:
1- Primera opción: se entra en clase y al entrar se está dando por perdida ya a la clase, se ve a los alumnos como un montón de fracasos escolares en potencia, se ve la clase como un lugar problemático en donde hay que entrar con unas cuantas herramientas psicopedagógicas con las que empezar a trabajar con los alumnos, porque están llenos de problemas y ya se sabe que los problemas no se arreglan con el conocimiento.
2 - Segunda opción: se entra en clase, llena de chicos y chicas adolescentes y se dice algo así como lo que sigue; “buenos días, para mí ustedes son los mejores alumnos del mundo, y así es como les voy a tratar, esta clase está llena de futuros médicos y médicas, abogadas y abogados, periodistas, ingenieras e ingenieros, profesores y profesoras, académicas y académicos, escritoras y escritores , pintores y pintoras, biólogos y biólogas, físicos y físicas, grandes aventureras y aventureros, matemáticos, premios Nobel, y grandes soñadores y soñadoras, y esto y no otra cosa es lo que les voy a exigir. Quien no se trate así mismo como esto está renunciando a sus derechos, los derechos son los de recibir la mejor educación intelectual y académica y sus deberes son los de sacar las mejoras notas. Esto es lo que vamos a hacer en esta aula de aquí en adelante, así que apaguen la televisión y abran la República de Platón en la primera página. Es un privilegio para mí darles clase.” Entonces, sucede que, ellos y ellas, se sientan más erguidos en sus sillas y con la cabeza alta, y los más pequeños se pelean por sentarse en la primera fila.
Trabajo en un IES de la Comunidad de Madrid, mis alumnos son de todos los lugares del mundo y tienen en común una misma clase social, además de ser maravillosos y maravillosas, puedo decir que siempre merece la pena pensar que ellos están dispuestos a aprender, basta que tú estés dispuesta a enseñar un montón de cosas que antes aprendiste sentada en los mismo pupitres. Mis alumnos saben que conocer y estudiar les hará más libres ante sus siempre eternamente los mismo problemas. Y luego ya, si después de todo esto queda algún problema concreto sin resolver, habrá que ponerse con otros recursos a solucionarlo, pero no a priori, sino después de darles la oportunidad de tratarse a sí mismos como aquello de lo que son capaces.
Creo que el departamento de orientación es necesario, con sus psicopedágogos, pero no a priori, sino a posteriori, no se puede plantear la clase como si fuese el departamento de orientación, en el aula tiene que pasar algo distinto, que tiene que ver con la Academia, con las matemáticas, con el saber considerado como un fin en sí mismo, con el conocimiento…..Solo si hay algún problema concreto se acude al departamento de orientación, pero el aula no puede ser un gran problema concreto a priori, porque si no entonces ¿qué hacemos? ¿dónde tienen lugar las clases, las explicaciones de la pizarra, la resolución de problemas teóricos, las lecturas, las preguntas con sus respuestas, el pensar en las condiciones que configuran nuestro tiempo, nuestra sociedad, etc….?
Creo que la educación es un derecho consistente en tener los mejores profesores, los mejores libros encima de la mesa, y un montón de saber dispuesto a ser destripado en la pizarra y eso a mí solo me lo han enseñado los más sabios profesores de la Academia.
La existencia de un PIR en donde después de haber estudiado varios años de universidad, me parece lo más consecuente con las necesidades de la enseñanza secundaria. Sólo hay que estudiar mucho, leer, estar muy atenta en clase, y luego llegar a secundaria y pasar por los distintos niveles donde tú vas a dar clase, y ahí mismo aprender a manejarte con los chicos, pero a manejarte con ellos a través de los libros y la pizarra. No creo que haga falta saber encender un power point o motivar a priori , si no has estado antes en un aula una y otra vez. Si después de esas prácticas – de dar clase todos los días – no eres capaz de ver a los chicos como lo que son , buenos alumnos en potencia, entonces dedícate a otra cosa. Pero no creo nunca que la solución esté en vaciar de contenido la secundaria a costa de vaciar de contenido la facultad, si no se puede con los contenidos, es porque hacen falta más contenidos todavía, no demos la batalla por perdida antes de haberla librado.
Comentario por Jose
01/04/2008 @ 07:23
Muy buen articulo. Carlos Fernandez, tengo los dos libros de los que eres coautor y me han enseñado mucho.
Sois lo más, tú , tu hermano Pedro y Luis Alegre.
Comentario por ESTUDIANTE DE DOCTORADO
01/04/2008 @ 07:41
No os preocupeis, hay dos carreras que se salvan de toda esta vorágine de adaptación de la Universidad a las necesidades del Mercado: Medicina y Arquitectura. Por cierto, que se salva además por normativas europeas.
Esto es: se da por supuesto una reducción del nivel de profesionalidad de los nuevos egresados, que no se quiere reducir para los casos de médicos y arquitectos.
Comentario por Gloria Elizo
01/04/2008 @ 09:28
Ni soy profesora ni tengo cercanía alguna con la enseñanza, pero si soy incondicional de la enseñanza pública, pero por favor de calidad, ¿se nos olvida que lo importante es el contenido, los conocimientos, la independencia? Es que bajo las fachadas de la desidia social, de la indiferencia, tenemos que acabar con aquello que supone el reecuentro con siglos de estudio, de lucha, de reconocimiento, ¿quién puede creerse la película de que el conocimiento tiene como dirección criterios de rentabilidad empresarial? o peor aún ¿quién es tan insesato que puede pensar suplir cualquier enseñanza de contenido académico con cualquier fanfarria de adaptación pedagógica?
Comentario por onofre
01/04/2008 @ 10:21
Queridos :
Los leo y una paz interna me llena. Desde mi Argentina los miro embelesado al poder discutir estas nociones de educacion social y pedagogica sin atreverse a cuestionar a fondo que los sectores empresarios son los que a traves de sus titeres imponen las politicas educacionales que mejor sirvan a sus intereses. Y si esto es asi lo que hay que cambiar NO ES tal o cual aspecto de la enseñanaza sino Reestructurar toda la Educacion en base al interes mas general del pueblo.
Y esto solo se puede lograr si se implementa desde la conduccion del Estado. Asi es que lo fundamental es el PODER, quien detenta el PODER.
Todo se resuelve si politicamente podemos acceder a ese PODER. Mientras se sucedan los gobiernos y NO se CAMBIE EL PODER todo lo demas son perogrulladas.
Un abrazo.
Comentario por Enrique
01/04/2008 @ 11:21
Soy profesor de secundaria en un centro público. El vaciamiento de contenidos en todos los niveles de la educación es sencillamente escandaloso y las últimas reformas educativas, tanto en secundaria como en la universidad son una vuelta de tuerca más. Es cierto que todavía es posible hacer que los alumnos se interesen por los contenidos y que ellos saben (porque tontos no son) que los sucedáneos psicopedagógicos que se les ofrecen son una estafa. Ocurre también que algunos se acomodan sin más a la situación porque les exige menos esfuerzo, pero sólo necesitan un pequeño estímulo para reaccionar y es que se les trate precisamente como alumnos y no como niños atontados. Por cierto, para todo aquel que esté interesado en hacer constar su protesta contra la situación en que se encuentra la educación pública y su vaciado de contenido académico el sábado día 5 hay convocada a las 12.00 una concentración en la Puerta del Sol en Madrid. La convocatoria es de la Plataforma en defensa de la Filosofía y la Enseñanza Pública y se puede leer su manifiesto en la página www.filosofia.net/materiales,
Comentario por Olga
01/04/2008 @ 12:51
¡El sábado día 5, a las 12.00, concentración en la Puerta del Sol en Madrid! Convoca la Plataforma en defensa de la Filosofía y la Enseñanza Pública (www.filosofia.net/materiales). Hoy es la Filosofía, mañana será la Historia o la Física. Es la enseñanza pública la que está en peligro. Y luego tocará a la Sanidad pública (mejor dicho, ya están con ello).
Comentario por Juan Jesús Ruiz
01/04/2008 @ 18:03
Estimado compañero y profesor Fernandez Liria,
Un saludo, un magnífico,importante y valiente artículo más. Y estamos siempre alerta desde la provincia de Cádiz a sus palabras.
Un saludo revolucionario
CGT Rota
Comentario por Riska
01/04/2008 @ 18:25
Soy Profesor Técnico de Formación Profesional. Cierto es que uno de los principales objetivos en la formación de mis alumnos es capacitarles en unas disciplinas muy cercanas a la actividad productiva dentro del mundo empresarial en el que ingresarán finalizada su formación, por la propia definición de formación profesional.
Un abuso de métodos y contenidos psicopedagógicos en detrimento de los contenidos propios de la especialidad en la formación de futuros profesores traerá como resultado profesores menos capacitados en sus respectivas materias, charlatanes vendedores de crecepelos, demagogos, cargados de verborrea pseudocientifica porque poco tienen que enseñar a pesar de que haya aprobado muchas pruebas sobre técnicas de enseñanza.
Sin el dominio de los conocimientos de los contenidos de la materia propia de la especialidad no se puede dar clases. SE HACE EL RIDICULO.
Y que me venga un psicopedagogo con un cursillo de electrónica o de informatica a explicarme a mi el funcionamiento de un microprocesador.
Por favor, seamos serios, reflexionemos sobre las necesidades reales del sistema educativo.
1) Reducción de la ratio.
2) Recursos materiales.
3) Formación del profesorado.
4) Menos planes y proyectos y menor carga de trabajo al profesorado. El culpable del fracaso del sistema educativo no es el profesorado, es la víctima.
Y no seamos mojigatos, Euros, tambien hacen falta muchos Euros para pagar un sistema educativo de calidad, porque la calidad cuesta y hay que pagarla.
¿Y que decir de la formación de esos jovenes?, cuando ingresen en la industria privada despues de su formación en centros de trabajo y tengan que repararte tu vehículo, te hagan una radiografía, te instalen el ADSL, te lleven las cuentas de tu negocio … ¿No nos damos cuenta? nuestra calidad de vida disminuirá, esta formación de chapuceros harán una sociedad digamos de todo a 1€.
Así podremos competir con los chinos (con todos los respetos por ese honorable pueblo), porque seremos incapaces de aportar valor añadido a nuestro trabajo.
Conclusión, a los responsables del sistema educativo y a la misma clase empresarial Sin calidad de enseñanza no hay competitividad en las empresas y por ende en los mercados.
País de chapuzas y ladrilleros. Invirtamos en educación.
Comentario por Votante
01/04/2008 @ 18:31
Tío, yo te votaba a lo que fuese.
Comentario por Arturo, estudiante universitario
01/04/2008 @ 18:45
Gracias por el artículo a Carlos Fernández Liria, ya es hora de leer en la prensa alguna opinión crítica con el proceso de reforma de las universidades, aunque en el fondo se trate de una excepción que, por otra parte, confirma la regla. Por una vez al menos ha salido a los medios una opinión fundada en contra de la actual reforma, o más aún, ”revolución”, de la Universidad. Son muchas las voces entre los estudiantes de las diversas universidades del Estado español que se oponene a esta reforma, y muy pocos los espacios que se conceden en los medios de comunicación de masas para que se escuchen sus voces. Clama al cielo que un cambio de esta envergadura en el sistema educativo no tenga la más mínima publicidad y difusión pública, y que de una forma recurrente todas las autoridades académicas, empezando por el Ministerio de Educación y siguiendo por los distintos rectorados de las universidades, se callen sistemáticamente todo lo que tendrían que comunicar y discutir con la comunidad universitaria en particular y con la ciudadanía en general. Tenemos un gobierno que presume de talante, de diálogo, de pluralidad, de democrata y de demás palabras fetiche grandilocuentes, pero que por la misma práctica de su gestión se desmiente de todo ello. Se trata de una reforma que nadie a pedido, que la sociedad nunca a demandado (salvo que por dociedad se entiendan a las ‘’sociedades Anónimas, esto es, a las grandes empresas del mercado), y que tratan de colarnosla sin el menor debate público. Lo llaman democracia y no lo es.
Comentario por Plataforma en defensa de la Filosofía y la Educación Pública
01/04/2008 @ 18:49
Con respecto a la educación y el futuro que le espera si no lo impedimos este proceso
es importante tener en cuenta a la Plataforma en defensa de la Filosofía y la Educación Pública y el manifiesto que ha elaborado que es el siguiente y al podeis adheriros en el siguiente web: http://www.filosofia.net/materiales/manifiesto.html
Manifiesto de la Plataforma en Defensa de la Filosofía y la Educación Pública
Para cualquier sistema educativo democrático, como viene señalando la UNESCO desde 1953, resulta básico dedicar un espacio suficiente a la reflexión sobre los contenidos aprendidos en el conjunto de las asignaturas, de modo que los futuros ciudadanos dispongan de la posibilidad de articular racionalmente esa peculiar cultura que les demandará su vida intelectual y laboral (política). Resulta por tanto necesario para un programa de universalización y conocimiento, que defienda la mejora y la calidad de la Educación, la existencia imprescindible de asignaturas en donde los estudiantes adquieran herramientas teóricas y contenidos específicamente filosóficos, asegurando así su adecuado desarrollo intelectual mediante la configuración, articulación y aplicación de los saberes científicos. Distintos sectores de la Sociedad quisiéramos transmitir nuestra preocupación ante la posibilidad de que uno de los pilares de nuestra tradición cultural se vea mermado por las distintas reformas educativas.
La aplicación de la LOE va a afectar, en general, a la posibilidad de una enseñanza integral y de calidad al devaluarse los contenidos más teóricos de la educación, como son los científicos y los filosóficos. Esto es debido a una orientación hacia la proliferación nada armoniosa de asignaturas optativas en el currículo. Arrastrada por esta inercia, esta reforma afectará a las asignaturas propiamente Filosóficas, alterando tanto los contenidos como la asignación de horas para su desarrollo. Frente a las actuales 2 horas semanales de las que dispone la asignatura de Ética, su sustituta, la Educación Ético–Cívica, sólo dispondrá en la Comunidad de Madrid de 1 hora. A la Filosofía y Ciudadanía, que vendrá a reemplazar a la Filosofía de 1º de Bachillerato, sólo le corresponden (a falta de la publicación del Decreto autonómico que establezca el currículo de Bachillerato en la Comunidad de Madrid) 2 horas semanales. Y la Historia de la Filosofía de 2º de Bachillerato se encuentra en la misma situación.
Esto significa que las asignaturas obligatorias vinculadas a la Filosofía podrían ver reducida su carga horaria en una proporción importante, además de ver recortado su contenido más propiamente filosófico.
No obstante, a la espera de que la Comunidad de Madrid cumpla con su compromiso educativo, en el momento de la determinación del 35 % del currículo que le compete, requerimos que apueste por una enseñanza de calidad, de manera tal que mantenga las horas necesarias para el desarrollo de los contenidos específicamente filosóficos.
Expuesto lo anterior, solicitamos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (a la que corresponde el establecimiento definitivo del currículo del Bachillerato en esta comunidad autónoma) lo siguiente:
a) Que la asignatura de Ética de 4º E.S.O. vuelva a contar con sus dos horas semanales de clase. La situación de la Educación Ético–Cívica, con sólo una hora semanal de clase, hará casi imposible un tratamiento de los problemas que no consista en un adoctrinamiento ideológico. Esto, con independencia de cualquier posible característica interna de la asignatura, se debe sencillamente al poco tiempo del que dispondrá: con una hora a la semana será materialmente imposible intentar articular reflexivamente en clase las distintas Teorías Éticas y su fundamentación filosófica.
b) Que la asignatura de Filosofía y Ciudadanía conserve las tres horas semanales de que dispone la Filosofía actual: Los contenidos mínimos establecidos en el currículo de Bachillerato requieren un tiempo suficiente para dotar a los alumnos de las herramientas conceptuales mínimas para articular la reflexión teórica exigida. La permanencia en el currículo de un bloque destinado a la introducción general a la filosofía, junto a los bloques específicos de filosofía política, hace que sea indispensable contar con esta tercera hora en 1º de Bachillerato.
c) Que la asignatura de Historia de la Filosofía cuente con cuatro horas semanales de clase: De entre todas las asignaturas de las que los alumnos tienen que examinarse en la P.A.U., Historia de la Filosofía se encuentra en una situación desfavorable, pues dispone únicamente de 3 horas semanales para su desarrollo frente a las 4 horas de las que dispone el resto. Frente a este clamoroso agravio comparativo se hace necesario disponer de 4 horas semanales para su desarrollo.
Solicitamos, en definitiva, el apoyo de todos: de los profesores, que saben de la importancia de un exigente nivel de contenidos, de alumnos, madres y padres, de las Administraciones Públicas y de todo ciudadano conocedor de los requerimientos de una cultura democrática. Pues no reclamamos sino los medios y la organización necesarios para la formación científica y teórica de los ciudadanos cultos que nuestra sociedad reclama.
Comentario por jesusgbd
01/04/2008 @ 18:58
Es increíble el lobby pedagogo en este pais, son una especie de proto(supuestos)intelectuales que se creen los únicos garantes de una educacion de calidad (hay que ver uso que estan haciendo de este término para vendernos lo que sólo son sus intereses) y se creen no sólo superiores al resto de la comunidad científica al pretender que todos y cada uno de los estudiantes y futuros profesores pasemos por sus manos si queremos dar clase sino también capaces de evaluar al resto de la comunidad universitaria con sus criterios que son totalmente parciales e interesados, y que ni mucho menos constiuyen una ciencia. Un lobby que se ha creado al lado de las grandes empresas editoriales de libros de texto como por ejemplo Santillana del grupo Prisa, y demás. Hay que ver el daño que están haciendo a la educación pública…
Comentario por jesusgbd
01/04/2008 @ 19:05
Hay que ver lo que estos pedagogos son capaces de hacer: desde poner a un departamento de instituto a bailar al corro de la patata, hasta impartir cursos para interpretar la mirada de los estudiantes, pasando por concebir al profesor como una suerte de consejero emocional -sexual-psicológico que se tiene que olvidar de impartir conocimiento e impartir una suerte de metodología tremendamente difusa para que los estudiantes aprendan a apreender y se manejen con las nuevas tecnologías. Hay que ver que caraduras… Y encima se presentan como los salvadores de la educación, es tremendo.
Comentario por Estudiante
01/04/2008 @ 19:20
Es simplemente una verguenza, un engaña bobos… una cortina de humo en torno a todo este proceso a la que nos tienen acostumbrad@s… no sólo desde este Gobierno.. desde tod@s… simplemente decir, que ahora nos toca actuar a nosotr@s, nos toca demostrar que tenemos VOZ.. que parece que a veces lo olvidamos.. animo a todo el mundo a participar en las Asambleas de sus Facultades, a todo tipo de movilización, concentración, acto… en Contra del plan bolonia y todo lo que conlleva… entre otras muchas cosas aquí citadas, el cambio del CAP…
La lucha sigue
Comentario por JESUSGBD
01/04/2008 @ 19:31
Todo este proceso de Reforma (o revolución, como algunos lo llaman) Universitaria, si se hubiese quedado en una mera homologación de las titulaciones a nivel europeo que se podría haber hecho en las secretarías de las distintas Universidades y en un solo incremento de la movilidad de los estudiantes con el simple aumento correspondiente de número y cuantía de las becas, pues todos tan contentos. Pero no, a pesar de ser estos los principales argumentos con los que se nos ha querido vender la moto a los estudiantes, no se queda en una mera homologación de las titualciones , y en un aumento de becas para facilitar la movilidad de los estudiantes y la posibilidad de que cursen sus idiomas en el extranjero, sino que se decreta una transformación tal que no va a dejar títere con cabeza (como algunos de sus voceros indican) empezando por la figura del profesor, pero también por la estudiante que va a ver limitada de una manera enorme su fuerza contractual como consecuencia de la disminución de sus años de formación, y sus competencias cognoscitivas, adquiriendo un perfil de un tonto multi-útiles que pueda devenir de un lugar a otro, de una profesión a otra en el caótico e impredecible mercado laboral.
Hay que hacer incapie por otro lado en que el hecho de que los universitarios no encuentren trabajo o que a la mayoria de los universitarios les sea difícil encontrar trabajo en la especialidad que han estudiado no es un problema de la Universidad sino un problema de la sociedad. Problema ante el cual no debe adaptarse la Universidad a las demandas sociales (que son las del mercado básicamente) sino justo al contrario: que sea la sociedad la que se adapte a lo que la Universidad demande en tanto que instución libre y soberana, y en tanto que es sede de la búsqueda de la verdad y máxima expresión de una sociedad. Cualquier solución que no pase por aquí nos lleva a una mercantilización (a una sumisión según reglas del mercado) de la universidad y del saber, y a una apologética del mercado y de sus necesidades.
Comentario por bob
01/04/2008 @ 20:59
muy buen artículo, en un año acabo la carrera y mis intenciones son presentarme a unas oposiciones para profesor de fp, así que me tocará lidiar con el MFP, así que tanto este artículo, como el enlace y el artículo citado en el foro de la revista viento sur me son de bastante ayuda para enterarme de como andan las cosas. Además como dicen en los comentarios es de agradecer las voces del profesorado críticas con Bolonia, porque en muchos casos los estudiantes nos sentimos demasiado solos (al menos en mi uni) al defender el futuro de la universidad pública.
un saludo
Comentario por Profesor de Secundaria
01/04/2008 @ 22:05
Si se hiciera una encuesta sobre elCAP se vería que está peor valorado que la mili franquista. ¡Y ahora quieren colarnos que la cosa será distinta si dura un año en lugar de dos meses! Pero ¿qué poder tienen los pedagogos? ¿Cómo lograron meter cabeza en los Ministerios?
Comentario por Elisa Profesora Bachillerato
01/04/2008 @ 22:09
Los psicopedagagos colaboraron activamente en la destrucción de la enseñanza secundaria pública. Actuaron como coartada para la ofensiva neoliberal. Ahora los han mandado para hacer lo mismo con la Universidad. Que no os pase nada…
Comentario por olga
01/04/2008 @ 22:13
Y yo me pregunto ¿hay por ahí algún pedagogo? ¿Tienen algún argumento? ¿O es que ninguno de ellos lee el Publico? ¿Leen todos El Mundo o La Razón? ¿O El País? Para el caso da igual.
Comentario por Zaratustra
01/04/2008 @ 23:03
El PSOE es lo peor, porque mete los goles por la escuadra. Su política educativa es peor en muchos sentidos que la del PP. La verdad, votar al PSOE es como votar al PP pero desmovilizando a la izquierda y haciendo posible todas las ”reformas”. Garantizan la neutralización de las masas que podrían suponer una oposición a la política neoliberal. Se manifestaron contra la LOCE… y luego sacaron la LOE, que es algo así como lo mismo en lo esencial: conciertos educativos en tramos de escolaridad no obligatoria. Lo demás es hasta peor, porque en el desarrollo curricular, en los programas de ”mejorar el éxito”, en la destrucción de la universidad… hacen estragos y la oposición es ínfima sin el apoyo de sus medios de comunicación, sus redes sociales ”de izquierda”, sus sindicatos cooptados… la base de lo que fueron, por ejemplo, las movilizaciones contra la guerra.
Comentario por Jane Doe
01/04/2008 @ 23:07
Soy profesor de secundaria (lengua y literatura) desde hace 18 cursos y asociado en la Complutense desde hace 5. Estoy completamente de acuerdo con Fernández Liria en lo que supone Bolonia para la Universidad desde el punto de vista organizativo, aunque me pregunto en qué medida ese trabajar para el mercado no lo exige ya el alumnado universitario. Hoy mismo he tenido un manifiesto desencuentro con mis alumnos de cuarto, que, en resumidas cuentas, me pedían más tierra bajo los pies, más datos de manual, menos reflexión y crítica, y menos autonomía en su aprendizaje. Y, al menos en teoría, lo que pide Bolonia es fomentar las capacidades que permitan al alumno el aprendizaje por sí mismo, la toma de decisiones, la resolución de problemas, etc. Si se examinan las capacidades que marca la ley, la cuestión es clara: en el grado se aprenderá a recibir, entender y ejecutar órdenes; en el máster a analizar la situación, evaluar sus posibilidadas y dar las órdenes adecuadas. En suma, a ser directivo. Ahora bien, parece claro que la enseñanza actual en la universidad es francamente insoportable, al menos en la Complutense: lastrados por un individualismno feroz, que hace entender la labor docente e investigadora como un coto privado donde mover y buscar privilegios, pequeñas prebendas, los profesores imparten unas clases realmente penosas, basadas básicamente todavía en la transmisión oral (algunos hasta usan el power point: hoy había uno en el bar, no desconocido, que preguntaba intrigado qué era eso del youtube), sin ningún tipo de aplicación práctica. En filología (en general) el alumno sale sin la más mínima idea de analizar un texto y sin saber escribir una pequeña redacción sobre el tema más elemental. Eso sí: habiendo ejercitado mucho sus capacidades vomitivas: me trago unos apuntes roñosos y los vomito el día del examen. No sé qué vendrá con Bolonia (y hablo desde el punto de vista pedagógico: no me refiero a la privatización encubierta de los dos últimos años, completamente repugnante), pero no puede ser peor de lo que hay. Sólo que con la actitud de resistencia del profesorado a cualquier aprendizaje en técnica pedagógica, poco hay que hacer.
Y algo similar, aunque no tan acusado, pasa en el instituto. La mayoría de los profesores siguen dando clase como se las daban a ellos, con lo que la didáctica franquista se perpetúa décadas después. Y los profesores siempre tirando balones fuera: culpas sociales, económicas, etc. Sí, sin duda. ¿Pero por qué no nos miramos un poquito al espejo? ¿Y nosotros qué? Incapaces del más mínimo compromiso, capacidad de diálogo, de trabajo en equipo, de planificación, de conciencia de trabajo social. Considerando la evaluación como un proceso meramente jurídico y no formativo. Etc. Etc. Algún día alguien medirá la responsabilidad histórica colectiva de los profesores de sesundaria que boicotearon la reforma planteada en los años 90. Con errores, con carencias, pero imprescindible para salir del franquismo académico (agravado ahora por el prisaísmo académico: la sujeción al libro de texto como tabla de salvación). Y ahora sólo saben pedir disciplina, medidas represivas, mano dura. He oído a muchos compañeros que se dicen de izquierdas reclamar la tarima y la regla. Un asquito.
El mayor problema en este sentido es la falta de formación inicial del profesorado. Llegamos al instituto sin tener ni idea de qué hacer con los chavales. Y después de que desgraciamos a unas cuantas promociones empezamos a saber de qué va el asunto. Tendemos así a repetir lo que hicieron con nosotros, y, como he dicho, los métodos franquistas se perpetúan. Evidentemente, un máster como el que está planteado no resolverá nada; sería necesario un máster de dos años (público, con unas tasas razonables) en el que se dieran materias de psicopedagogía junto a didácticas particulares de cada materia (didáctica de la física, de la matemática, de la literatura, etc.) y asignaturas de especialización, sin duda. Un máster que se diera mitad y mitad en pedagogía y en la facultad de cada uno. Y luego un sistema como el MIR, evidentemente.
Y yo sugeriría que se echara una ojeada a los métodos institucionistas. Desgraciadamente, la pedagogía liberal burguesa no ha sido superada, pues la izquierda no ha sabido salir de la trampa pequeño-burguesa roussoniana y no se ha podido plantear una pedagogía desde fuera del capitalismo. Y las raíces idealistas (liberales, sí, pero idealistas) de la ILE nos son más cercanas que las raíces empírico positivistas de la pedagogía en voga. Luego ya se verá, pero, como decía Rodríguez Huéscar, ”para ser heterodoxo, primero hay que ser doxo”.
Comentario por César
02/04/2008 @ 00:43
Estoy de acuerdo con algunas cosas comentadas acerca de la privatización de la universidad y su utilización por la empresa. Pero me parece que muchas de las críticas que se hacen a Bolonia no son tan acertadas. Hay que tener mucho cuidado sobre los comentarios de los propios profesores sobre la universidad española, en donde los intereses personales tienen mucha más importancia de lo que parece.
-Hay un tono absolutamente despectivo respecto a la pedagogía. Parece que se debe en gran medida a peleas y rencillas profesionales, y a alumnos resentidos por haber tenido que hacer el CAP. A eso se une una especie de pesimismo generalizado sobre las nuevas generaciones, cuyos defectos se achacan en gran medida a la pedagogía. Es evidente que algunas ideas pedagógicas o motivacionales han pasado a formar parte de la cultura colectiva y, mal entendidas, han causado daño. Pero es evidente que ser profesor no es simplemente tener conocimientos sobre una disciplina. Hay alguien que ha comentado que esa distinción es una falacia. El falacioso es él: todo el mundo sabe que los mejores investigadores no son siempre los mejores profesores.
-Se critica la pérdida de contenidos de las carreras en la Universidad Española. Pero es que las carreras españolas son unas de las más burocráticas y memorísticas de Europa. Hay muy poca libertad para escoger contenidos, una excesiva estructuración en programas y una mínima capacidad para la interdisciplinaridad, y una tendencia a dar muchísimo contenido, sin preocuparse excesivamente por realmente enseñar a reflexionar sobre la materia Y es evidente que a mucha gente no le interesan las carreras académicamente, sino profesionalmente. La división grado- posgrado se condena por lo que significa económicamente, pero una persona puede condenar las nuevas formas de financiación del posgrado y, sin embargo, considerar que la propia división no es injustificada. Esto no es lo mismo que negar la importancia de la teoría: es darse cuenta que hay una serie de alumnos con verdadero interés en ese sentido, y que esas personas pueden tener intereses muy concretos. Cuando Liria dice ¨La reducción de la duración y la profundidad científica de muchas Licenciaturas ha supuesto un verdadero naufragio académico¨ está exagerando, y es evidente que hay otra preocupación: la de muchos profesores que teman que su clase vea su contenido reducido, con independencia de la importancia que la asignatura realmente tenga.
-El profesor español es una de las figuras con más poder de todo el mundo académico europeo, y el estudiante español uno de los más indefensos. Un profesor de universidad puede no ir a clase, suspender sin motivo, comportarse como le da la gana, sin que generalmente haya ninguna forma de castigarle. Evidentemente ven el proceso de convergencia Europea como un peligro: se les acaba el chollo. Para tratar de preservar al máximo posible su poder, se dedican a hacer caracterizaciones apocalípticas de Bolonia.
- Supongo que sus comentarios sobre el nuevo Master son igualmente exageradas, y se basarán en la rivalidad profesional con los pedagogos
Comentario por Alberte
02/04/2008 @ 04:31
Las opiniones de Liria no son exageradas, es cierto que la reducción supone una carencia en la formación cuya compensación accediendo al master (una licenciatura más un master serán lo mismo que una licenciatura actual) se encarece de sobremanera. Y con respecto al master de profesor decir que en algunas Universidades (en Compostela, por ejemplo) éste no se alargará sólo a un año sino a dos. Además, la intención es meterlo cuanto antes, antes incluso de la reducción de la licenciatura, con lo cual los que llevamos 5 años para licenciarnos tendremos que hacer dos más y pagar alegremente. Se trata de que durará más la formación de un profesor de bachillerato (si se le puede seguir llamando así) que la de un médico actualmente -digo actualmete porque por aquí también parece que van hacer de las suyas.
Comentario por otro profesor secundaria
02/04/2008 @ 07:53
¿Cuándo, dónde, en qué medios se ha planteado un debate público sobre estos temas? ¿Cómo pueden hablar de consenso?
Magnífico artículo
Comentario por César
02/04/2008 @ 07:53
Lo que estoy diciendo es que la gente debería divorciar el aspecto económico y el académico de la reforma. En muchos otros países europeos cuyo nivel cultural en general es más alto que el nuestro las carreras no duran cinco años, y no parece que eso haya sido una debacle. La gente lo ve mal porque la financiación del posgrado es socialmente injusta, pero eso no quiere decir que las actuales carreras españolas, bastantes mastodónticas, no puedan y deban adaptarse.
Comentario por luis
02/04/2008 @ 07:54
El cap es una estafa. Yo lo hice. Ahora quieren ampliar esa estafa.
Comentario por Pablo Profesor de secundaria
02/04/2008 @ 10:37
Yo no sé si Cesar habrá hecho el CAP. ¿Un tono despectivo contra la pedagogía? ¿Rivalidad con los pedagogos? Pues yo creo que el artículo de Fernández Liria más bien se quedaba corto. Y no digamos ya la genial idea de Jane Doe: primero dos años de CAP y luego un MIR ¿pero es que hemos perdido la cabeza?
Comentario por ¿Exageración?
02/04/2008 @ 12:39
No me cabe la menor duda de que este artículo sólo puede parecer exagerado a quien no está suficientemente informado sobre Bolonia. Y es natural estar poco informado, porque para lograrlo hay que buscar uno mismo la información, leer muchos reales decretos, muchos informes infames y muchos papeles asquerosos. Desde luego pocos artículos sintéticos se podrán encontrar en los medios al uso. En el movimiento estudiantil, en cambio, sí es posible encontrarlos.
Hay que tener claro, sobretodo tras los comentarios de Jane Doe y César, que nadie, absolutamente nadie de quienes se oponen a Bolonia considera que la educación que tenemos ha de quedarse como está. EL problema es que hay mil maneras de reformar la educación (hacer que funcione la inspección de servicios, sí, ésa misma que han destruido quienes ahora promueven Bolonia; revisar los planes de estudio; proponer un MIR para los profesores… etc.etc.) pero lo que se está proponiendo con Bolinia NO ES UNA REFORMA, ES UNA REVOLUCIÓN. Si no se entiende el calado de esto, no se ha entendido nada.
Yo he conocido el nivel que se puede adquirir en una carrera de años reducidos, y realmente hay que vivirlo para cerciorarse del batacazo que nos vamos a dar. La crítica a Bolonia no puede quedarse en lo económico. La reducción de nivel, el cambio de modelo educativo, esta especie de pseudohippismo institucional que corroe nuestra educación y nuestra política políticamente correcta han de ser denunciados. Es cierto que se está privatizando y ellitizando la educación, pero: ¿Quién desearía una educación pública universal y gratuita donde propiamente no se aprendiera nada?
Los actuales profesores de secundaria deberían solidarizarse un poco con los que venimos detrás. Ellos han vivido la LOGSE desde el otro lado de la clase (y desde luego es un lado importante para mirar la LOGSE) pero nosotros la hemos sufrido en nuestras carnes; y juro que odiamos a quienes nos la impusieron, dando al traste con tantas generaciones. Quienes nos esforzamos por conservar algo de sentido común académico a pesar de todo, lo hacemos contra nuestra propia formación, y no gracias a ella.
No se puede ser cómplice con la supresión del derecho a una educación pública, universal, gratuita y CON CONTENIDOS. Y ante esa supresión es ante lo que estamos.
Fdo. Un estudiante en peligro de extinción.
Comentario por Gema, estudiante de historia del arte
02/04/2008 @ 12:48
Es una vergüenza la reforma que euieren endosarnos; no basta con que el CAP sea un fracaso, que no sirva para nada, que sea un pérdida de tiempo, sino que además ahora lo amplíen a dos años y mulptipliquen las tasas en proporción geométrica: ¡de tres meses y unos 200 euros que costaba el CAP ahora pasamos a más de un año y a unos precios que pueden oscilar entre los 1500 y 2000 euros! ¡Pero qué tipo de broma es esta! Nos reducen los contenidos disciplinares de las carreras, no aumentan las tasas despropocionadamente, sustituyen progresivaemnte los sistemas de becas por préstamos concedidos poor el MEC o entidades bancarias, nos intoxican de psicopedagogía, y encima tienen la desfachated de decirnos que todo se hace por mejorar la enseñanza, por asegurarse de que sólo las personas con ”vocación” acaben enseñando en la secundaria, por hacer a la universidad más democrática, pewro qué morro, esto es una estafa. Lo único que quieren es desmantelar el sistema educativo y adaptarlo a las necesidades del mercado, aunque por el camino se lleven por delante la lógica interna dfe los conocimientos y segreguen a los alumnos con menor poder adquisitivo. Y luego dice ZP que gobernará para los que menos tienen; será mentirososo, ese tía es un engañabobos. Pues que sepan que esto va a traer cola entre los estudiantes, que están generando un conflicto y que se les va a plantar cara con movilizaciones estudiantiles.
Comentario por Publi-cidad
02/04/2008 @ 13:09
Me fastidia que parezca que hago la pelota, porque no es así; pero he de decir que me alegro de que haya salido un periódico como éste. En el mundo, la razón o el ABC, ya sabemos, y en El País, sabemos también que un artículo así sería impensable, absolutamente impensable. El País está vendido a todo aquello de lo que nos quejamos. En público, la verdad, hay de todo. Pero que quepan cosas así es de quitarse el sombrero. Gracias por dar publicidad a estos temas y a estos autores, generando un espacio público en defensa de lo público.
Comentario por Samtiago Alba
02/04/2008 @ 13:29
Hace unos días leíamos en el anecdotario de los periódicos la noticia de que McDonald’’s iba a formar y otorgar títulos académicos a sus empleados, subsunción ya definitiva del saber -necesariamente colectivo- en el aparato digestivo privado del capitalismo. Las caricaturas no son deformaciones sino anticipaciones de la realidad y la Convergencia Europea abre el camino. Lo más inquietante es -como recuerda Carlos en su artículo- que este proceso se esté acometiendo bajo la dirección y en nombre de presuntos valores izquierdistas y -más aún- que se esté llevando a cabo sin la menor sombra de un debate público. Hay que confiar en que esta denuncia en un medio de amplia difusión alerte a los ignaros y movilice aún más a los que llevan ya años movilizados (y silenciados).
Comentario por ¿Ahora todos sois magníficos docentes y los pedagogos no?
02/04/2008 @ 13:41
Hola. Alguien preguntaba donde están los pedagogos. Aquí hay uno, y creo que estáis mezclando churras con meninas. ¿Todos los pedagogos son malos? Por esta regla, ¿todos los fisicos, matemáticos, arquitectos, filólogos… son malos? Por favor, muchos pedís seriedad, cuando no la mostráis en vuestros argumentos. Está claro que el artículo es bueno…, pero esta ”mierda” de reforma universitaria está hecha por políticos, no por pedagogos, que sólo asesoran.
Un profesor que no tenga ni idea de METODOLOGÍA DIDÁCTICA, por mucho que sepa de sus contenidos, está condenado al fracaso. Por tanto, la ecuación siempre es SABER CONTENIDO + BUENOS FUNDAMENTOS METODOLÓGICOS DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE, aderezado con buenos fundamentos en EVALUACIÓN. ¿Tan triste es que no os hayáis topaco con un buen pedagogo o es que todos sois tan buenos que ya lo sabéis todo? Mi peor etapa en la formación fue en antigua Educación Secundaria y Bachillerato, por lo nefastos que eran los profesores, que sólo sabían dictar apuntes y poner exámenes sin sentido. ¿A ésos os referís con buenos métodos? ¿Ninguno de los que ha escrito hasta ahora en este blog puede pensar que no está en lo cierto al disociar métodos y contenidos?
Que lo disfruten. Saludos.
Comentario por David Fdez
02/04/2008 @ 14:30
Perogrullo dijo algo así como que para ser buen docente hay que tener aptitud pedagógica. Pero esto no significa que sólo con aptitud pedagógica se sea un buen docente. Lo primero, por encima de todo lo demás, es el conocimiento.
Por poner un caso: todos los procedimientos de evaluación docente universitaria actuales los están diseñando y llevando a cabo una serie de pedagogos (que encima van de ”progres”) que se consideran capaces de evaluar cualquier disciplina académica! (desde una clase de física cuántica, pasando por una de cálculo numérico, y llegando a punto para evaluar las clases de cirugía). Y parece que lo que prima aquí es algo así como un constructivismo dogmático de forma en perjuicio de la, ya cada vez más devaluada y satanizada, clase magistral (”dictar apuntes” no entra dentro de lo que se denomina clase magistral).
Evidentemente, no todos los pedagogos ‘’son malos”, pero se entiende que el MFC les beneficia enormemente, en perjuicio de muchas otras disciplinas. No todos los pedagogos ‘’son malos”, pero la metodología de evaluación docente universitaria diseñada por ellos es la prepotencia hecha carne. No todos los pedagogos ‘’son malos”, pero toda la forma del discurso que viste el EEES, en el que se acepta por principio el hecho de un empeoramiento en la calidad de los nuevos egresados, se ha cocinado en las facultades de pedagogía. No. No son todos ”malos”, pero sí co-responsables (o colaboradores, como más guste) de lo que Carlos denomina ”golpe de estado a la academia”.
Comentario por Rober, estudiante de bilogía
02/04/2008 @ 15:14
Será posible lo que tenemos que sufrir, que nos quieren transformar y reconvertir la educación pública en algo así como un curso de formación adaptada plenamente a los intereses del capitalismo ”cognitivo” de nuestros días , y que encima lo traten de pasar por una reforma democrática sin el menor debate público; pero qué vergüenza. A esta reforma hay que pararla, este gobierno se está granjeando muchos enemigos entre los estudiantes…
Comentario por César
02/04/2008 @ 17:16
Es imposible ir contra la cultura académica imperante española…en donde los alumnos, a base de palos, han llegado a admirar lo que es en realidad negativo en nuestro país. Hay gente que habla de incultura. Yo conozco varios sistemas educativos, como el inglés y el americano y el francés, y en general lo que se nota en los comentarios es un absoluto desconocimiento de otros sistemas.
Es preciso reconocer que España no es un país puntero académicamente ni en investigación. Ahora bien, según los comentarios de la gente, eso no podría ser así, porque nuestras carreras son las más largas de Europa. La gente le echa la culpa al dinero, pero, a pesar de ser un factor a tener en cuenta, no es el único, y tampoco somos punteros en áreas donde no se requiere excesiva financiación. Por tanto, la longitud de una carrera no es equivalente a una gran formación. Hay que dejar de admirar acríticamente las carreras rígidas, memorísticas y a los profesores arbitrarios y todopoderosos españoles.
Por supuesto que la clase magistral es un espanto, y que en general lo que se nota en los profesores españoles no es demasiada pedagogía, es poca. Y realmente no sé de qué hablais sobre una necesidad de mayor conocimiento: un profesor de secundaria o bachillerato no necesita conocer mucho de su disciplina académica a nivel universario, por razones evidentes. El problema, como ya digo, es otro: en España, donde el profesor siempre ha podido ser arbitrario y arisco, y donde la actitud predominante es la de ir CONTRA los alumnos, la pedagogía despierta urticaria.
Simpatizo con aquellas personas que les parece injusto que no se financie públicamente el Master y los posgrados, y considero que es injusto. Pero, repito, eso no es LO MISMO que decir que no se deba reformar el sistema.
”Evidentemente, no todos los pedagogos ‘’son malos”, pero se entiende que el MFC les beneficia enormemente, en perjuicio de muchas otras disciplinas” Aquí mismo reconoces que hay un elemento de rivalidad en todas las críticas que estás haciendo.
Comentario por Pablo Profesor de secundaria
02/04/2008 @ 18:18
Vamos hombre, Cesar, aquí no hay rivalidad, lo que hay es una guerra. Una guerra del mercado contra la enseñanza secundaria y universitaria. Y los pedagogos se han puesto del lado del mercado, le han brindado una coartada, un lenguaje, una retórica. Y además lo han cobrado bien caro.
Comentario por Kolia
02/04/2008 @ 18:22
Yo no quiero pertenecer a un país puntero. Quiero que haya una educación pública en la que pueda aprender física, matemáticas, latín, gramática, historia, filosofía, biología, química, etc. No quiero aprender a aprender, ni quiero que me enseñen a enseñar, ni quiero educación psicoafectiva, ni quiero educar psicoafectividades.
Comentario por merce
02/04/2008 @ 18:29
Hay que exigir a los pedagogos que si quieren dar clases de como enseñar matemáticas o cualquier otra materia tengan que ser expertos en ella, es decir, que si quieren impartir un master en formación de fuuturos profesores de filosofía, lo primero que tienen que hacer es aprender filsofía durante cinco años, y además ¿ quién les enseña a ellos a enseñar?¿ alguien que ha aprendido a aprender? ¿ qué enseñan? ¿ qué aprenden estos pedagogos que se van a colar por todas partes? ¿ el método de como enseñar cualquier materia? ¿ también va a ver master en pedagogía para los futuros profes de universidad? ¿ os imagináis a un pedagogo enseñando a un médico como dar clase de medicina, o enseñando a físico como dar clase de cuántica? la pedagogiá es la mayor estafa que se ha colado en la universidad al implantarse como disciplina, y no sólo se ha colado en el campus de la comunidad científica sino como además no tiene objeto se ha puesto como objeto todas las demás ciencias…en fin, creo que la facultad de pedagogía debe desaparecer, tenemos al enemigo en casa, es para echarse a temblar.
Comentario por http://www.ikasleadierazpena.org
02/04/2008 @ 18:37
http://www.ikasleadierazpena.org
Han pasado ya varios cursos desde que el estudiantado emprendiera la lucha contra el Proceso de Bolonia. Huelgas Generales con un amplísimo seguimiento, movilizaciones masivas e innumerables iniciativas dan testimonio de esta lucha. Todo ello para exigir la paralización de este proceso neoliberal y la apertura de un debate amplio y participativo sobre el modelo universitario que necesita Euskal Herria.
Pero todavía hoy las universidades de Euskal Herria siguen haciendo oídos sordos a las exigencias legítimas del estudiantado y nos imponen este nuevo modelo universitario que tiene como objetivo crear el Espacio Europeo de Educación Superior. Primero quisieron aplicar el modelo de Bolonia a escondidas, intentando que trascendiera sólo lo imprescindible en una reforma de semejante envergadura. Después, cuando el estudiantado comenzó a informar sobre los intereses privatizadores, elitizadores y homogeneizadores de este proceso y a movilizarse en contra, los mandatarios de la universidad se dispusieron a trasladar al alumnado información apologética sobre Bolonia. No les sirvió de mucho, ya que el estudiantado no se tragó el discurso que pretendía mostrar el Proceso de Bolonia como la panacea. Vista su incapacidad de convencernos, algunos ya han optado por tratar de criminalizar el movimiento estudiantil y reprimirlo con todas las fuerzas policiales necesarias y amenazas con medidas disciplinarias.
No obstante, el estudiantado vasco no se dará por vencido ni se esconderá bajo las piedras. Y a eso viene el manifiesto estudiantil contra el Proceso de Bolonia que exige que se dé un debate amplio y participativo para elegir democráticamente el modelo universitario que necesita Euskal Herria. En este comienzo somos una treintena de estudiantes de distintos ámbitos y dos organizaciones estudiantiles quienes vienen a presentar el manifiesto, pero dentro de unos meses seremos miles de estudiantes adheridos
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El sistema capitalista patriarcal que impera en el mundo no ceja en su empeño de poner todos los materiales y ejercicios al servicio del mercado. En estos tiempos caracterizados por la desmesurada privatización de los servicios públicos, los agentes que mueven el mundo han fijado su nuevo objetivo en la educación. Los neoliberales, bajo la construcción neoliberal de europa, han diseñado el Espacio Europeo de Educación Superior, así como dibujado el recorrido para llegar a él; el Proceso de Bolonia.
Este torbellino que asola todo el continente, también ha influido en el ámbito educativo vasco y muestra de ello son los cambios que se están produciendo en las universidades. Pero este torbellino no ha quedado sin respuesta y la comunidad universitaria de distintos pueblos europeos se ha revelado ante el neoliberalismo y en algunos sitios el Proceso de Bolonia está siendo condicionado e incluso detenido. En Euskal Herria también nos encontramos inmersos en un profundo conflicto, tanto por la preocupación que han causado los cambios neoliberales, así como por el hecho de que la aplicación del Proceso de Bolonia se está llevando a cabo sin la participación de la comunidad universitaria.
El estudiantado ha dejado patente su opinión mediante distintas movilizaciones y los distintos mandatarios siguen haciendo caso omiso de nuestra palabra. En este contexto, y ante la actual situación de imposición, queremos manifestar lo siguiente, a la sociedad en general, y a los mandatarios de educación en particular:
- Que no admitimos que la educación este al servicio del mercado, en tanto en cuanto la educación es un derecho y los derechos no se comercian. Necesitamos una Universidad (esta vez con mayúscula) que este a mano, en manos y al servicio del pueblo, y por tanto, nuestro más profundo recazo a la privatización, homogenización y elitización de la misma. Nuestro más profundo rechazo al Espacio Europeo de Educación Superior.
- Que la opinión de la comunidad universitaria ha de ser tomada en cuenta, no sólo en las decisiones rutinarias de la universidad, sino que también a la hora de concretar su organización, función, objetivos, cualidades, y en general, el mismo modelo universitario. Por tanto, declaramos que la comunidad universitaria tiene la palabra y la decisión sobre la universidad que necesita Euskal Herria, subrayando de manera especial el papel del estudiantado. Queremos manifestar en definitiva, que en nombre de la Democracia (valor por el que la universidad debería velar y dar ejemplo), la imposición no es el camino y que por tanto, rechazamos tajantemente la naturaleza del Proceso de Bolonia.
- Como conclusión, por todo lo expuesto, vemos como única solución al conflicto que se vive en la universidad la apertura en la comunidad universitaria de un debate participativo y decisorio. No puede haber lugar a ningún cambio en la universidad hasta que dicho debate se haya realizado y por tanto, pedimos la inmediata paralización del Proceso de Bolonia, dando pie a la apertura del debate sobre el modelo universitario que necesitamos, con todas las garantías sobre la mesa.
Para terminar, querríamos recordar las palabras del escritor y filósofo Jean Paul Sartre, que en el decimocuarto aniversario de su pronunciamiento, tienen hoy tanta vigencia como entonces:
Lo interesante de la acción que ustedes desarrollan es que lleva a la imaginación al poder. Ustedes poseen una imaginación limitada como todo el mundo, pero tienen muchas más ideas que sus mayores. Nosotros estamos formados de un modo tal que tenemos ideas precisas sobre lo que es posible y lo que no lo es. Un profesor dirá: ”¿Suprimir los exámenes? Jamás. Se puede perfeccionarlos, pero no suprimirlos”. ¿Por qué esto? Porque ha pasado por los exámenes durante la mitad de su vida. […].Ustedes tienen una imaginación mucho más rica y las frases que se leen en los muros de la Sorbona lo prueban. Hay algo que ha surgido de ustedes que asombra, que trastorna, que reniega de todo lo que ha hecho de nuestra sociedad lo que ella es. Se trata de lo que yo llamaría la expansión del campo de lo posible. No renuncien a eso.
Jean Paul Sartre
Mayo del 68
Nosotros no renunciamos a ello.
¡Otro mundo es posible!
¡Otra universidad es posible!
Comentario por Para muestra un botón...
02/04/2008 @ 21:42
Si el pedagogo fuera otra cosa que eso, pedogogo, a lo mejor distinguía entre ”merinas” (raza de ovejas diferente de las ”churras”) y ”meninas” (cuadro de Velazquez). Así está el tema…
Comentario por Jane Doe
03/04/2008 @ 10:10
Me gustaría defender la idea de un Máster en estudios secundarios de dos años (financiado estatalmente), con prácticas pagadas incluido en él o posteriormente, o, por decirlo de otra manera, un mayor contenido pedagógico en la formación inicial del profesorado (y de pedagogo no tengo nada: soy un profesor de a pie corriente y moliente).
Pero antes, dos cosas: primero, que da gusto un debate de esta naturaleza, sin insultos ni descalificaciones (como abundan en los foros de internet), y con argumentos en uno y otro sentido, todos atendibles y muy considerables. En segundo lugar, que no debemos mezclar los dos temas que se están tratando aquí: creo que no es correcto identificar una mayor defensa de preparación pedagógica en la formación inicial del profesorado con poner la enseñanza al servicio de las empresas y el mercado. Que la enseñanza debe ser, en todos sus niveles, una instancia crítica, que mantenga una relación conflictiva (dialéctica si se quiere) con las ”necesidades” sociales, sin ”guetificarse” y sin seguidismo hacia las ideologías dominantes (neoliberales en este caso), es algo en lo que la mayoría de los intervinientes estamos de acuerdo. Y que en ese espacio en el que no es fácil mantener el equilibrio, hay que intentar buscar prácticas y perspectivas que rompan con los horizontes establecidos es algo que algunos consideramos parte imprescindible de nuestra labor docente.
En este sentido, creo que la formación y la reflexión inicial en cómo enseñar, en qué enseñar, en para qué enseñar, etc., es algo imprescindible, y dedicarle unos años antes de meterse solo en un aula es lo mínimo que se puede pedir. Que el CAP es malísimo y el Máster puede serlo (en lo cual, por cierto, también tienen responsabilidad los asistentes, que muchas veces se lo toman como un trámite burocrático que hay que pasar) es sin duda un problema grave que hay que resolver. Pero ello no significa que cualquier formación-reflexión pedagógica sea per se , y que por ser grandes especialistas en nuestra materia seamos inmediatamente grandes profesores y maestros. Máxime cuando, como algunos hemos querido resaltar, el estado actual rechazable de la enseñanza (insisto en mi argumento: heredero directo de la metodología franquista tras la limpieza pedagógica llevada a cabo tras la guerra civil, cuando toda la tradición institucionista, puntera en Europa, fue laminada, y los maestros de la República, y muchos profesores universitarios, eliminados físicamente), tanto secundaria como superior es lamentable, y, en mi opinión, en este estado de cosas, dejando aparte cuestiones sociales, económicas, etc., los profesores tenemos una gravísima responsabilidad, justamente por no ser capaces de cambiar las prácticas heredadas, las cuales, en general, fomentan el comportamiento pasivo, la anuencia acrítica, las prácticas mecánicas y repetitivas, etc.
Espero que este modo de ver las cosas no se rechace como una perspectiva ”no de izquierdas”. Insisto en que no se debe confundir con la aceptación de la mercantilización y privatización y poner al servicios de las empresas la enseñanza y el conocimiento, algo que todos debemos combatir.
Comentario por Yolanda
03/04/2008 @ 10:14
La crítica del profesor Carlos Liria me parece acertada.
En una sociedad donde el neoliberalismo extiende sus alas por doquier los criterios educativos van convirtiéndose en criterios económicos, y cualquiera le pía al sacrosanto capitalismo ni a la empresa que quiere masas obreras incapaces de pensar. Cuanta más ignorancia más manipulación social. Es un hecho.
Es la natural transformación de una sociedad en manos de los adinerados que gobiernan para el pueblo pero sin el pueblo.
Una anécdota curiosa: acabada la carrera de Filosofía fui a solicitar mi plaza para hacer el CAP, no quedaban plazas de mi especialidad y me dieron el CAP de matemáticas, lo hice y aprobé pasando por la facultad de matemáticas y por una clase que guardo en la memoria con total claridad donde lo único que reflexioné fue que se pueden escribir los números del carnet de identidad con puntos o sin ellos y que los matemáticos usan ambos modos de la grafía del número. Hilarante. Eso sí muy simpáticos los matemáticos. Que en el frontispicio de la Academia platónica pusiera ”Que no entre aquí el que no sepa geometría” dudo que tenga a modo de indirecta del destino algo que ver con este hecho personal.
Así como todo el mundo que aspira a ser profesor/a pagué el dinero y me dieron el título, nada más.
El CAP no capacita para nada es una pérdida de tiempo y algo que reporta beneficios económicos al Estado. Que lo vayan a ampliar es perpetuar un mecanismo por el cual se ingresan beneficios a las arcas, una cosa es la pedagogía (a la que nadie le resta la importancia) y otra el CAP.
Comentario por Jane Doe
03/04/2008 @ 10:14
PERDÓN, PERO EL POST ANTERIOR SALIÓ DEFECTUOSO
Me gustaría defender la idea de un Máster en estudios secundarios de dos años (financiado estatalmente), con prácticas pagadas incluido en él o posteriormente, o, por decirlo de otra manera, un mayor contenido pedagógico en la formación inicial del profesorado (y de pedagogo no tengo nada: soy un profesor de a pie corriente y moliente).
Pero antes, dos cosas: primero, que da gusto un debate de esta naturaleza, sin insultos ni descalificaciones (como abundan en los foros de internet), y con argumentos en uno y otro sentido, todos atendibles y muy considerables. En segundo lugar, que no debemos mezclar los dos temas que se están tratando aquí: creo que no es correcto identificar una mayor defensa de preparación pedagógica en la formación inicial del profesorado con poner la enseñanza al servicio de las empresas y el mercado. Que la enseñanza debe ser, en todos sus niveles, una instancia crítica, que mantenga una relación conflictiva (dialéctica si se quiere) con las ”necesidades” sociales, sin ”guetificarse” y sin seguidismo hacia las ideologías dominantes (neoliberales en este caso), es algo en lo que la mayoría de los intervinientes estamos de acuerdo. Y que en ese espacio en el que no es fácil mantener el equilibrio, hay que intentar buscar prácticas y perspectivas que rompan con los horizontes establecidos es algo que algunos consideramos parte imprescindible de nuestra labor docente.
En este sentido, creo que la formación y la reflexión inicial en cómo enseñar, en qué enseñar, en para qué enseñar, etc., es algo imprescindible, y dedicarle unos años antes de meterse solo en un aula es lo mínimo que se puede pedir. Que el CAP es malísimo y el Máster puede serlo (en lo cual, por cierto, también tienen responsabilidad los asistentes, que muchas veces se lo toman como un trámite burocrático que hay que pasar) es sin duda un problema grave que hay que resolver. Pero ello no significa que cualquier formación-reflexión pedagógica sea per se rechazable, y que por ser grandes especialistas en nuestra materia seamos inmediatamente grandes profesores y maestros. Máxime cuando, como algunos hemos querido resaltar, el estado actual de la enseñanza (insisto en mi argumento: heredero directo de la metodología franquista tras la limpieza pedagógica llevada a cabo tras la guerra civil, cuando toda la tradición institucionista, puntera en Europa, fue laminada, y los maestros de la República, y muchos profesores universitarios, eliminados físicamente), tanto secundaria como superior es lamentable, y, en mi opinión, en este estado de cosas, dejando aparte cuestiones sociales, económicas, etc., los profesores tenemos una gravísima responsabilidad, justamente por no ser capaces de cambiar las prácticas heredadas, las cuales, en general, fomentan el comportamiento pasivo, la anuencia acrítica, las prácticas mecánicas y repetitivas, etc.
Espero que este modo de ver las cosas no se rechace como una perspectiva ”no de izquierdas”. Insisto en que no se debe confundir con la aceptación de la mercantilización y privatización y poner al servicios de las empresas la enseñanza y el conocimiento, algo que todos debemos combatir.
Comentario por Poebe
03/04/2008 @ 11:26
Lo que cabrea en grado sumo es la ficción repulsiva que rodea estas medidas, hechas ley, que nos están destrozando la vida. Por qué no hacen saltar literalmente por los aires todo aquello que no responda a las exigencias del mercado y por lo menos dejan de mentirnos.
Gracias Carlos…una vez más.
Comentario por Alberte
03/04/2008 @ 11:42
Para César: es la suya una confusión muy común, pues efectivamente, las carreras en otros países duran menos y en grande parte de los casos no forman peores estudiantes que en España; pero el caso seguirá siendo ese, ya que Bolonia, tal como se aprobó aquí, no supone acortar las carreras con respecto al antiguo modelo, sino alargarlas. Me explico: como viene a decir Liria, se habla ahora de grado y postgrado o master donde antes se hablaba de licenciatura. Sin entrar a valorar si esto supone una mejoría o un empeoramiento (como bien argumenta Liria) en la formación universitaria, es cierto que un licenciado en filosofía, y otras carreras nombradas en el artículo, para poder ejercer de profesor tardará lo mismo que antes en el mejor de los casos, esto es: cinco años. Pues el llamado proceso de Bolonia se ha hecho de tal modo que el grado durará cuatro años mientras que en el resto de países de Europa dura tres. Y como con el grado de cuatro años sólo no se va a ningún lado, hay que hacer el master (que piden como requisito indispensable para ser profesor), el cual durará un año en Madrid y dos en otras Universidades estatales.
Es una chapuza en toda regla, hacen la convergencia ampliando un año el grado de casi todas las carreras con respecto a otros países, lo que encarecerá y alargará los estudios universitarios, puesto que la mayoría de los masteres están pensados para dos años. Es decir, grado + postgrado (6 años) = antigua licenciatura (5 años).
No se trata de defender lo que hay, o lo que queda de lo que hay, porque sea bueno, sino para no ir a peor.
Comentario por Montserrat Galceran, Profesora de Filosofía, UCM
03/04/2008 @ 12:27
Estoy en gran parte de acuerdo con el artículo del Prof. C. Fernandez Liria y me alegro sobremanera de que, por fin, un periódico de tirada nacional como Público se haya atrevido con este tema. Desde hace algún tiempo vienen apareciendo trabajos en medios alternativos como Diagonal o rebelión, pero no han tenido ni de lejos tanta repercusión, lo que demuestra el dominio de los grandes medios.
Quería añadir a lo dicho sólo un par de comentarios:
1) Como se ha repetido en diversas ocasiones, tiende a aumentar el desajuste entre las exigencias de formación que se requieren de los nuevos trabajadores en su adaptación a los imperativos de las empresas, y los requisitos formativos y educativos en general. Las empresas exigen a sus empleados conocimientos que no son los que se imparten en las escuelas, pero reducir los contenidos formativos a esas exigencias equivale a cercenar la formación de los futuros profesionales, destruyendo los contenidos de las materias. Algo así como si el razonamiento de las autoridades educativas fuera: ¿para qué vamos a gastar dinero en formar físicos o biólogos o filósofos,…cuya actividad profesional tendrá que limitarse – por situación social – a ser dependientas de comercio, o reponedores o taxistas? No entienden que una buena formación teórica es independiente de las tareas precisas que vayan a desarrollarse y que, sea cual sea la ocupación a la que luego la desigual y opresiva estructura del sistema actual vaya a condenar al futuro profesional, una buena formación puede ser una palanca para cambios importantes en su curriculum personal. Dar por sentado que los hijos de las familias con menos recursos, por definición,
tienen que ocuparse en los mismos trabajos que sus padres implica que se renuncia a cualquier cambio social y personal de mínimo calado. En resumen, la educación no puede entenderse como una inversión que haya que rentabilizar sino como un gasto social necesario para formar a las nuevas generaciones, que exige contar con fuertes sumas de dinero cuya rentabilización en el mercado tendrá siempre un fuerte componente de aleatoriedad.
2) A ese desajuste entre el gasto y su rentabilización capitalista se le suma el rechazo de cualquier transformación de la educación en una clave no tecnocrática. La obsesión por introducir enseñanzas psico-pedagógicas, nuevas metodologías, etc. no parte de un análisis de cuáles son los métodos adecuados para que la educación se convierta en una forma de empoderamiento personal – como señalan pedagogos como P. Freire u otros, - sino del interés por poner a punto formas de adoctrinamiento y adiestramiento de los alumnos, como fase previa de su posterior utilización como empleados obedientes. Por eso pienso que la cuestión pedagógica no es solamente un pretexto o un velo bajo el que se introducen, bajo capa, la “reconversión capitalista de la enseñanza” sino que forma parte del proyecto. “Aprender a aprender” significa de hecho “aprender a obedecer”, lo cual, dado el clima en nuestras sociedades y la ideología liberal imperante, necesita echar mano de todo un arsenal de metodología del aprendizaje y recubrirse de legitimaciones tecnológicas. ¡Ojalá en esta pelea los profesores críticos pudiéramos contar con el apoyo de los pedagogos críticos, -pues alguno habrá aunque no esté en la dirección del ICE. Su ayuda sería importantísima para desenmascarar el juego sucio de esa operación sedicentemente “modernizadora”.
Comentario por Montserrat Galceran, Profesora de Filosofía, UCM
03/04/2008 @ 12:31
Estoy en gran parte de acuerdo con el artículo del Prof. C. Fernandez Liria y me alegro sobremanera de que, por fin, un periódico de tirada nacional como Público se haya atrevido con este tema. Desde hace algún tiempo vienen apareciendo trabajos en medios alternativos como Diagonal o rebelión, pero no han tenido ni de lejos tanta repercusión, lo que demuestra el dominio de los grandes medios.
Quería añadir a lo dicho sólo un par de comentarios:
1) Como se ha repetido en diversas ocasiones, tiende a aumentar el desajuste entre las exigencias de formación que se requieren de los nuevos trabajadores en su adaptación a los imperativos de las empresas, y los requisitos formativos y educativos en general. Las empresas exigen a sus empleados conocimientos que no son los que se imparten en las escuelas, pero reducir los contenidos formativos a esas exigencias equivale a cercenar la formación de los futuros profesionales, destruyendo los contenidos de las materias. Algo así como si el razonamiento de las autoridades educativas fuera: ¿para qué vamos a gastar dinero en formar físicos o biólogos o filósofos,…cuya actividad profesional tendrá que limitarse – por situación social – a ser dependientas de comercio, o reponedores o taxistas? No entienden que una buena formación teórica es independiente de las tareas precisas que vayan a desarrollarse y que, sea cual sea la ocupación a la que luego la desigual y opresiva estructura del sistema actual vaya a condenar al futuro profesional, una buena formación puede ser una palanca para cambios importantes en su curriculum personal. Dar por sentado que los hijos de las familias con menos recursos, por definición, tienen que ocuparse en los mismos trabajos que sus padres implica que se renuncia a cualquier cambio social y personal de mínimo calado. En resumen la educación no puede entenderse como una inversión que haya que rentabilizar, sino como un gasto social necesario para formar a las nuevas generaciones, que exige contar con fuertes sumas de dinero cuya rentabilización en el mercado tendrá siempre un fuerte componente de aleatoriedad.
2) A ese desajuste entre el gasto y su rentabilización capitalista se le suma el rechazo de cualquier transformación de la educación en una clave no tecnocrática. La obsesión por introducir enseñanzas psico-pedagógicas, nuevas metodologías, etc. no parte de un análisis de cuáles son los métodos adecuados para que la educación se convierta en una forma de empoderamiento personal – como señalan pedagogos como P. Freire u otros, - sino del interés por poner a punto formas de adoctrinamiento y adiestramiento de los alumnos, como fase previa de su posterior utilización como trabajadores obedientes. Por eso pienso que la cuestión pedagógica no es solamente un pretexto o un velo bajo el que introducir, bajo capa, la “reconversión capitalista de la enseñanza” sino que forma parte del proyecto. “Aprender a aprender” significa de hecho “aprender a obedecer”, lo cual, dado el clima en nuestras sociedades y la ideología liberal imperante, necesita echar mano de todo un arsenal de metodología del aprendizaje y recubrirse de legitimaciones tecnológicas. ¡Ojalá en esta pelea los profesores críticos pudiéramos contar con el apoyo de los pedagogos críticos, -pues alguno habrá aunque no esté en la dirección del ICE. Su ayuda sería importantísima para desenmascarar el juego sucio de esa operación sedicentemente “modernizadora”.
Comentario por Julia
03/04/2008 @ 14:33
La verdad es que el panorama no es halagüeño, sobre todo si necesitas confiar en el futuro. Con el artículo de Carlos estoy muy de acuerdo en tantas cosas… pero me llama la atención tanto de su artículo como de la enormísima mayoría de los comentarios la animadversión hacia la pedagogía como disciplina y eso me resulta curioso al hablar de educación. Hace 20 años, cuando se empezó a generalizar la continuación de estudios universitarios mediante masters, cursos de post-grado, doctorados….. muchos y muchas estudiantes de la época, ya analizamos aquella proliferación, al alcance de muy pocos, como una estrategia de las castas departamentales para incrementar, redondear, dignificar…..sus ingresos económicos. Esto a costa de prolongar unos estudios universitarios - que teóricamente ya te capacitaban - con cursos de especialización que en realidad no eran tales, (dado el exagerado número de materias y su escaso valor en créditos) .
Creo que se están mezclando las cuestiones, la mercantilización de la universidad, del conocimiento en general, con la abominación por la pedagogía que se respira en estos comentarios. No seré yo quien diga que los intelectuales no le hacen el caldo gordo al poder, lo pedagogos, los historiadores, los filósofos, los sociólogos….pero de ahí a incluir a toda una disciplina en el casillero de los ”tontos útiles”…; Eso es mirar el dedo, cuando se señala la estrella.
Quizá sería interesante no perder la perspectiva de que una cosa es la Universidad y otra los bachilleratos y la obligatoria, quizá sería interesante no perder la perspectiva de que la irrupción de las metodologías didácticas, la importancia de los procedimientos…. en los diseños curriculares y en la organización educativa de los centros aparece con la LOGSE, y que se pretendía una escolarización universal hasta los 16 años, además integradora y que atendiera a la diversidad de origen. Era mucho pedir, fué un fracaso, de aquellos polvos…., y fracasó por distintas razones, falta de financiación, falta de voluntad política… y falta de compromiso con la reforma de una buena parte del profesorado muy acostumbrado al poder, y quien tiene el poder para qué quiere la ”autoritas” que además hay que currársela, y muy acostumbrado a otras pedagogías, pro que cogió muy bien la manija de las nuevas terminologías y a la primera de cambio ellos, que no cambiaron nada, cambiaron su discurso y las razones pedagógicas, utilizadas como un sortilegio, justificaban la segregación de alumnos por sus capacidades ó por su rendimiento, la preferencia a sacar al alumnado problemático, proliferando las atenciones individuales de corte clínico en lugar de las grupales de corte socio pedagógico. Y a esto han colaborado muchos orientadores y mucho profesorado - que así se quitaban el problema de encima-. En fin que ”entre todos la mataron y ella sola se murió”.La escuela - que ya se que no es la universidad- sustituyó la igualdad por la igualdad de oportunidades y en el camino perdió ambas. Y la Universidad grave peligro corre, efectivamente, como la sanidad, como los servicios sociales, como…… y ojala fuera tan fácil la identificación del problema - señalando a los pedagogos, serán fuertes, serán grandes, pero no tanto,………. la economía amigos, es el problema.
Comentario por Juan O.
03/04/2008 @ 15:24
Gracias a Público por publicar este excelente artículo(una vez más de Carlos Fernández Liria). POR FIN SE TRATA EL TEMA CON SERIEDAD EN UN PERIODICO DE TIRADA NACIONAL, ESTE SILENCIO ERA DESESPERANTE Y VERGONZOSO.
Totalmente de acuerdo con Carlos F. Liria y agradecer también a la profesora Montse Galcerán por su valios comentario, imprescindible también.
Supongo que ya lo habran dicho en otros comentarios: para todos los interesados, el viernes 4 de abril en la facultad de filosofía de la UCM a las 12:00 se celebra una charla informativa con el propio Carlos Fernández Liria y con la profesora Ana Rioja.
Comentario por profesor bachillerato
03/04/2008 @ 17:51
¿A quién consultó el Ministerio cuando elaboró la Orden Ministerial que impone el Master de Pedagogía para ser Profesor? No será desde luego a los profesores de instituto. Nosotros ya sabemos muy bien lo que es un CAP ampliado a un año de Master. Es la misma estafa pero multiplicada por diez. Y encima, com dice Carlos Fernández Liria, eso a costa de dejar sin alumos los masteres avanzados de Ciencias Químicas, Físicas, Matemáticas, Filosofia, Historia, Filología, etc. Si el Ministerio sigue en sus trece, va a generar un desastre en la Universidad y en la enseñanza secundaria del que tardaremos mucho en recuperarnos.
Comentario por Kolia
03/04/2008 @ 19:16
MENOS MAL. Este debate es un soplo de aire fresco. ¿Qué medio de comunicación había dado la palabra a los que aquí se están expresando? Gracias, PUBLICO, y gracias, a Fernández Liria y a todos los demás.
Comentario por Alberte
03/04/2008 @ 20:52
La verdad es que la prensa madrileña hasta ahora sólo parecía preocupada por el monotema de la ”unidad nacional”.
Comentario por Alberte
03/04/2008 @ 20:53
a través de Rebelión llegó aquí un servidor
Comentario por Javier Martínez
03/04/2008 @ 21:03
Entre Carlos y los demás se ha dicho ya todo lo esencial (especialmente bueno el comentario de Nonita). La única forma de convertir el CAP en algo útil es redefinirlo por completo, no prolongarlo; o sea: que el MFP sirva para que los futuros profesores sigan formándose en sus especialidades A LA VEZ QUE cogen tablas en el arte de enseñar esos contenidos. Entonces sí tendría sentido un MFP de un año, que, dado que el futuro profesor estaría TRABAJANDO, debe ser remunerado (aunque, claro está, con un salario menor que el de un profesor ya formado; cosas del trabajo simple abstracto socialmente necesario). El que piense que esto es ciencia ficción se alegrará de saber que estos son los principios que inspiran el sistema aún vigente en Alemania (el famoso ”Referendariat”, desde luego no carente de imperfecciones, y que ya veremos si sobrevive y cómo a la Convergencia Europea), que, hasta donde yo sé, ni es un país de otra galaxia ni aspiraba con ello a inaugurar la sociedad sin clases. Simplemente no habían perdido la cabeza.
Comentario por Estudiante de física
03/04/2008 @ 21:06
Me alegra ver que sale por fin este tema en los medios de comunicación. Además de todo esto que comentamos, lo más vergonzoso es que se ha hecho sin preguntar a la sociedad. No se ha discutido el tema en ningún lado, ¿no es de lo más importante la educación? ¿Qué haremos en una sociedad en dónde no existe terreno ni oportunidades para profesores ni estudiantes que quieran aprender por aprender?
Muchísimo se ha trabajado para que ésto se eche para atrás… y todavía apenas se ha conseguido que salga en los periódicos. ¿Cuándo habrá democracia de verdad?
¿Queremos esta sociedad?
He trabajado con algunos compañeros de la Facultad para transmitir este mensaje al resto de nuestros compañeros, a otras facultades, al resto de la Universidad de Sevilla. Y dicen que somos pocos y no representativos. Nuestros ”representantes” a nivel nacional, los chupatintas de la CREUP, son comprados y no informan a aquellos que representan.
Necesitamos que el resto de la Sociedad se implique. A nosotros, que somos el futuro del país, aquellos que serán profesores, padres, educadores, …., médicos, físicos, filósofos.. o simplemente ciudadanos, no nos escuchan. No les interesa a las empresas.
Un saludo
Comentario por Estudiante de física
03/04/2008 @ 21:09
Por cierto, os invito, no como publicidad, si no como medio para que más gente entremos en contacto para este tema, del blog que estamos llevando mis compañeros y yo:
informefisica.blogspot.com
Comentario por Lapón
03/04/2008 @ 23:00
Aunque mis conocimientos sobre el tema son más o menos someros y las opiniones de los ”expertos” difieren o, por lo menos, no van todas en la misma dirección, me da mucha pena la situación. La cultura se va viendo cada vez más supeditada al capitalismo y los intereses privados de los cuatro hijos de puta (que al final resultan no ser pocos) que parten el bacalao. Me da mucha pena la casi desaparición de algunas carreras tan interesantes y bonitas. No veo yo una desmarcación de esta corriente capitalista en décadas (o siglos, quién sabe), cuando lo más importante para los que gobiernan es el dinero y el control; al final el cabrón de Ortega (y lo digo con cariño) va a tener razón: sin nosotros (los hombres-masa), la minoría selecta (los hijos de puta de antes) no funciona. Nos tienen pillados por las gónadas, pero, como dice mi hermana, hasta que no sintamos hambre, no habrá revolución. ¡Malditos protestantes que lo empezaron todo!
Respecto al CAP, puedo decir que el que yo hice hace unos años en la UCM es lo peor. Por motivos laborales, lo pedí allí porque era no presencial (creo que aún sigue existiendo esa modalidad, la cual decían que iban a ”abolir” hace ya unos cuantos años). Fui al examen casi de empalmada de la noche anterior, habiéndome mirado medio libro de los cuatro que se incluían, y aprobé como un señor. Las prácticas fueron lo mejor y eso teniendo en cuenta que luego en los colegios te quieren una semana, cuando lo estipulado sería un mes.
Ahora estoy terminando Magisterio de Inglés en la UAM y me ha parecido una carrera tremendamente mala, con profesores nefastos (cosa diametralmente opuesta a Filología Inglesa o Clásica , con profesores realmente sobresalientes, dignos de la mejor universidad europea). El Prácticum que estoy haciendo es genial, y porque yo me lo curro y los niños son lo más increíble que hay.
Saludos muy cordiales.
Comentario por Cristian Dragnea
04/04/2008 @ 02:08
Es muy interesante eso de que hay q poner la academia q trabaje para el interés de la ‘’sociedad”. Antes de cualquier critica, ma parece q habra q resaltar en seguida q se dan por supuesto
1) la dicotomia academia-sociedad y
2) la identidad, o simbiosis quizas, sociedad-capital
De un lado esta la ‘’sociedad”, concepto central del mundo tal como se ve desde bologna, una mezcla de ciudadano genérico - al que el político tiene q asegurarle el ”nivel de vida”, ”el poder económico” etc -, mercado laboral y campo de batalla de la globalización;
Del otro lado: la institución académica, la universidad, que tiene de repente un problema de adaptación a la nueva ‘’sociedad”, en torno a la cual todo gira.
De repente se ha descubierto que los problemas económicos vienen en parte de este supuesto anacronismo de una institución rebelde. Solo que el capital privado NO es lo que se entiende en el diccionario por ‘’sociedad” o ”interés publico”. Es justo su contrario: publico-privado. O sea q el intento me recuerda a berlusconi q, en tanto q representante máximo de la sociedad italiana, cambia sus leyes para defender su interés privado (de repente me pregunto si no sera su mano aquí…) ; Hay mas, la universidad no solo q no esta al margen de la sociedad, orientada (en este caso perdida) hacia los intereses de aquella, sino q representa el corazón de la sociedad. si en iglesias, teatros, estadios etc los individuos ejercitan varios tipos de comunidad humana, la escuela en general es el sitio donde los seres humanos APRENDEN la comunidad humana y sus modalidades.
o sea q no es la universidad la q tiene q servir los intereses de la sociedad, sino justo al revés, porque la sociedad no es sino el reflejo del acto esencial de conocernos a nosotros mismos, a los otros y al mundo alrededor. mientras q las maneras de disponer las estanterías del corte ingles para vender mas o el gran esfuerzo humano de inventar mas substancias químicas para q crezca la producción (para vender mas), o los ”masters” en recursos humanos donde se enseña como conseguir mano de obra cada vez mas barata y mas sometida (para vender mas) son solo manifestaciones secundarias de la ”demencia” (como bien dice el profesor Liria) capitalista.
vamos, q se puede resumir toda esta historia con la expresión ”recursos humanos”. heidegger, antes q nadie, ha visto como el Rhin se transforma desde rió en ”recurso natural”. pero creo q ni siquiera el no adivinó la transformación del hombre en ”recurso humano”.
Comentario por Javier Pozo
04/04/2008 @ 03:09
Es cierto, es una vergüenza. Supone una servidumbre de lo público hacia lo privado. Por su propia condición privada, las empresas no pueden abarcar los intereses de la sociedad (si acaso del mercado) por mucho que, interesadamente, nos quieran decir ahora que son sus representantes en la Universidad. Van paso a paso persiguiendo sus fines cada día, y renombrándose a sí mismos continuamente.
Todos nos quejamos de cómo funcionan muchas cosas en este país. Pero ¿qué pasará cuando sea una Sociedad Anónima la que financie (por tanto determine) que vas a estudiar? ¿De verdad creemos que van a mirar por otra cosa que no sean sus intereses?
No a LOU. No al proceso de Bolonia.
Por una educación de calidad para todos.
Comentario por SR
04/04/2008 @ 13:43
Toda la formación primaria y secundaria que llevan a cabo principalmente las baterías de imágenes emitidas por los mass media en incesante bombardeo sobredeterminan el legado tendencioso administrado por la escuela y terminan calcificando las mentes en una de las múltiples opciones de lo mismo que conocemos en la ideología actual como pluralidad de formas de vida de las sociedades abiertas, que, en realidad, a lo que responden es a una sola forma de vida efectiva, la del homo oikonomicus u hombre mercancía. La universidad era el único lugar que quedaba por conquistar por completo, aunque el saber y el estudio, fuera de la educación profesional, quedaba como residual. Desde hace 30 años se vienen reiterando las protestas por el declive universitario pero éste avanza al ritmo del movimiento de la sociedad europea hacia la convergencia con norteamérica, lo que se ha llamado globalización. Bajo la sobreestructura ideológica de máscara plural y convergente subyace un modelo económico único para un pensamiento único, un monismo que se bifurca en dos opciones políticas, las cuales, al alternarse en el poder en tsunamis bipartidistas, generan la ilusión de movimiento y cambio.
A la opción liberal-capitalista se opone la opción social-capitalista, sin que haya ninguna posibilidad de que las demás opciones políticas (también capitalistas) lleguen a tener un papel decisivo en materia de economía y policía, lo realmente importante; sino tan sólo un rol de pacto en relación a la intervención en aquellos lugares en los que no se debería intervenir, esto es, en el terreno de las costumbres, y otro rol de reparto de la tajada capitalista que el sector privado cree con todo derecho que le debe el sector público. Cualquier formación política que ponga en cuestión de manera efectiva la economía capitalista es inmediatamente declarada ilegal y terrorista, consintiéndose las formaciones políticas que ponen en cuestión el sistema vigente de palabra pero no de obra, ya que, ponerlo en cuestión de obra se considera “antidemocrático” (esto es sinónimo de anticapitalista para el pensamiento único) y, por tanto, necesitado de bombardeos masivos, con misiles, imágenes o pedagogos. No hay nada que hacer, el desierto avanza y el cambio climático de la Universidad la erosiona sin cesar. Lo mejor será que el saber vuelva a cultivarse en secreto, en catacumbas, lejos del poder y de la economía.
Comentario por JAVI
04/04/2008 @ 14:30
Ya decía Marx que la Universidad era el invento mediante el cual los burgueses se habían asegurado de que los obreros les pagasen los estudios a sus hijos. No se conoce ningún movimiento obrero de objeción fiscal a los impuestos con que se paga gran parte de la universidad pública. Los proletarios, siempre peor educados que quienes les esclavizan, asumieron gozosos el que sus hijos fuesen a la universidad, una apertura trampa para engrosar las listas del paro, cuando ir a la universidad ya no garantizaba a casi nadie un puesto elevado entre la burguesía. El esfuerzo del obrero progre para mandar a sus hijos a la universidad hizo saborear a los nuevos hijos de papá el estatus de no tener que trabajar, el del antiguo aristócrata y rentista, el de aquella exigua minoría que hoy poseen patrimonio y capital. Alargada máximamente la jornada de formación hasta los 30 años los jóvenes que habían estudiado con la ambigüedad de una formación profesional o una formación humana, acaban viendo cerradas ambas vías. Aquel a quien sus padres no dejen un piso en herencia -y el aumento de la longevidad impide dejar el que se habita- será esclavo de una hipoteca y maldecirá el haber nacido para tan triste destino.
Y no es que el proletariado haya sucumbido por querer y desear ser burgueses, han sucumbido por querer y desear ser aristócratas. El choque con la vida real (escasez de trabajo, imposibilidad de comprarse una vivienda) lleva a los jóvenes a una situación de frustración y postración, con lo cual, lo que a todas luces parecía que les era un bien, estudiar cuanto más mejor y cuanto más tiempo mejor, acabó siendo un mal. El resultado es que un semianalfabeto que hiciera un módulo de formación profesional en fontanería habría empezado a trabajar a los 22 años, a los 30, mientras su amigo el doctor en física se come las baldosas o trabaja de teleoperador, nuestro fontanero mantendría ya a una familia de 3 hijos y acudiría en un Audí a realizar sus reparaciones, además de llevar ya mucho cotizando a la seguridad social y tener asegurada la jubilación. La inmigración viene ahora de todas formas en abundancia y, siendo manitas, a los futuros fontaneros les espera un destino más aciago que a sus predecesores, por lo que la xenofobia no podrá menos que aumentar. El informe Verstrynge es claro a este respecto.
La universidad como reino de taifas de profesorado a dedo sin oposiciones transparentes, la universidad de funcionarios vitalicios destripa becarios: ¿es esa la que se teme que desaparezca? ¡Sí! ¡esa misma! Porque si bien toda la sociedad actual es amiguista y endogámica antes que justa y meritoria, pese a todo, en la universidad pública se colaron siempre algunos sabios que no tendrían otro modo de vivir si no existiese esa cuota marginal. Esos pocos sabios entre muchos patanes han sido siempre los buenos profesores y han nutrido a nuevas generaciones, año tras año, con sus lecciones y publicaciones en sentido contrario al que la sociedad de mercado exigía y requería. Se juega ahora una batalla decisiva que se perderá, como las anteriores, la de lo que Derrida llamó ”La universidad sin condición”.
La Academia de Platón o el Liceo de Aristóteles no eran entidades públicas sino privadas, pero es que estaban diseñadas para que asistieran a ellas los ciudadanos libres, no los esclavos, sino los que tenían esclavos. ¿Acaso es posible otra cosa sin la socialización de los medios de producción?
Comentario por Teodomiro Calcetín
04/04/2008 @ 16:33
Si me he enterado bien se trata de que cuando alguien se licencia, si quiere enseñar, ha de aprender a hacerlo invirtiendo tiempo y dinero en vez de invertir ese tiempo y dinero en, por ejemplo, un máster relacionado con su materia. Pero ¿se puede enseñar a enseñar? los pedagogos dicen que sí y muchos aquí dicen que no. Además ¿quién enseña al pedagogo a enseñar enseñar? ¿un metapedagogo? A mi me parece que todo esto es ensañarse con el enseñar.
Saludos
Comentario por Carmen
04/04/2008 @ 17:26
Se está sufriendo desde hace años el avance de la privatización de la enseñanza. Desde esa fundamental etapa de instrucción primaria,que durante décadas ha sido inducida por caminos de selección de clase , haciendo invisibles a millones de niños y niñas manteniéndoles fuera de la misma por razones económicas, pasando por planes de estudios incomprensibles, nefastos, poco académicos para integrar al alumnado en el medio y en el conocimiento ( donde tambien son seleccionados para el fracaso escolar que parece no interesar a nadie, por lo que podemos sospechar que sea un producto interesado), por sufrir tambien una enseñanza universitaria de selección como consecuencia de lo anterior, una Universidad Pública desvinculada de la sociedad que la paga, ajena a lo que sucede fuera, ajena a los escándalos de la acción depredadora de la política, progresivamente deshumanizada y silenciosa ante acontecimientos gravísimos como son la privatización y el saqueo de los recursos de la vida de todos…..una universidad que, en la práctica de la competitividad pura y dura del modelo neoliberal aceptado y defendido por todos ”los que dirigen el camino” , lleva privatizándose, sin pausa, hace tiempo. Simplemente se acomoda a los intereses de los amos del mundo. Y las consecuencias sociales están siendo determinantes.
Ya somos , en grandes mayorías, consumidores de todo lo que nos está impidiendo pensar.
Nuestro compromiso, desde la universidad y desde la calle ( que tendría que ser lo mismo), exige lucidez y resistencia.
Mi reconocimiento al profesor Fernández Liria, que ejerce esa práctica. Como ejemplo.
Comentario por Cuelludo Currando
04/04/2008 @ 18:05
es interesante.
yo no se nada del proceso de bolonia, y si la cuestión tiene que ver solamente con reducir los años de universidad y ”equiparar” carreras iguales en los distintos países europeos no me parece mal. me parece práctico.
sobre el asunto de la formación para el profesorado no puedo decir nada. que el cap es un cachondeo lo sabe todo el mundo, aunque la idea que lo promocionó no es mala: enseñar a enseñar. cierto que para eso primero hay que saber qué se enseña, pero lo doy por supuesto.buscar el principio d todo es como discutir si fue antes la gallina o el huevo (que ya quedó claro que primero fue el huevo).
comperndo que esa reducción de los años y esas prácticas becadas en las empresas subleven a los más románticos, a los que piensan que la universidad es un sitio para el conocimiento especializado, un más allá de lo habitual. pero esa visión no es cierta.
hoy por hoy todo el mundo (o casi) tiene una carrera, de modo que el conocimiento especializado se tiene que conseguir con masters, estudios avanzados, investigación…y a ese sitio llega poca gente. ¿por qué? porque lo que interesa a la mayoría de los uuniversitarios es terminar lo antes posible y ponerse a buscar curro. la gente no se matricula en la universidad para adquirir más conocimientos sobre una disciplina que les resulta particularmente atractiva, ni para desarrollar unas dotes especiales adquiridas a base de mucho trabajo bien tutelado, no. la gente se matricula para tener un título con el que buscar curro. esa visión realista, con todas las excepciones que haya, dice a las claras que la universidad ya funciona para las empresas, que son las que darán trabajo luego. así, quitar años y poner prácticas no solo redunda en beneficio de las empresas, sino de la mayoría de universitarios que se apuntaron a la facultad de turno para luego trabajar.
y claro, se quedan fuera los románticos. quienes piensan que la facultad es un templo del saber que solo una élite puede pisar. quizá fuera así hace mucho tiempo, cuando a lo más que se llegaba era al bachillerato pero no ahora, que muchísima gente accede a estudios universitarios. desde que se ha normalizado la educación ‘’superior” esta ha dejado de serlo. ahora la élite estudia más allá, en los masters. ¿que es de pago? ¿que es carísimo? ¿que solo los ricos podrán hacerlo? cierto. solo los ricos han podido estudiar lo máximo, igual que ahora.
solamente es que ha subido el mínimo: antes el bachillerato, ahora la facultad.
dejar a la universidad fuera del signo de los tiempos supone convertirla en algo muerto, y podrá parecer mal o no, pero está claro que todo, hoy, se mueve dentro del capitalismo y el mundo empresarial.
un asco de mundo, vamos, pero el que tenemos.
Comentario por Antonio
04/04/2008 @ 19:03
Gracias de nuevo, por su valentía y honestidad, al autor de este artículo que brilla con luz propia en la negra viscosidad de lo políticamente correcto. Y gracias a El Público por elevar el nivel acogiéndolo.
Sin embargo, aunque los dos primeros párrafos me parecen espléndidos, quisiera matizar los siguientes.
Pedagogía hay siempre. Hay pedagogía en la escuela, en la casa, en la tele. Pedagogía hace Aznar cuando dice (y lo dice en serio) que se está bien en Irak; es la “pedagogía del millón de muertos” de Santiago Alba. O cuando papá o mamá se quedan sin curro. O cada vez que habla (y habla mucho) la conferencia episcopal. O Fernando Alonso. O Raúl. Pedagogía es la asignatura de Religión, y también es que para que unos la tengan otros tengan que cursar obligatoriamente una alternativa. Pedagogía se hace cuando se transmite machaconamente que los padres tienen el derecho a educar a sus hijos como les de la gana, en vez de explicarnos que somos tutores del derecho a la educación de nuestros menores. ¿puedo yo demandar que con fondos públicos mis hijas reciban una educación marxista y anticlerical?.
Pedagogía es la existencia de la educación privada. Y que una enorme cantidad de esta se financie con medios públicos y , por birlibirloque, la llamemos concertada y a otro cuento.
Pedagogía hace, en fin, cualquier profesor cuando habla y cuando calla.
Es la pedagogía que lleva a que 20 millones de adultos voten a pp-psoe.
Pedagogía hay siempre que hay un menor (pedagogo: paida- niño, ago- conducir).
En su arremetida contra los pedagogos (que en el contexto del artículo se entiende y en parte se comparte) el autor olvida que no tiene la culpa la pedagogía de lo que en su nombre se hace ni mucho menos de quedar silenciada si no obedece a los intereses del mercado.
La tremenda hostilidad (no me refiero al aberrante CAP o a ese máster del que avisa el artículo, que será 3 tazas más) hacia los pedagogos que destila este blog, apunta a un cierto sectarismo del que tampoco podemos participar. Mucho menos para dar munición a la derecha, siempre extrema.
La pedagogía será buena o mala si cumple los objetivos, y de estos apenas ya se habla.¿Dónde está lo de la formación integral de ciudadanos-as críticos y responsables? ¿No es broma de pésimo gusto hablar de integración con los medios puestos encima de la mesa y en la sociedad actual? ¿Educación en la diversidad…de las empresas?
Realmente resulta desolador defender la educación como derecho básico y universal y recibirla como un mero factor para aumentar la productividad de las empresas.
Mandamos con ilusión a nuestros hijos al edificio de los 26 siglos y nos vienen conformados (siquiera formados) en los valores de la ideología dominante. Sumisos, y les llamamos violentos. Obedientes con el poder, y les llamamos maleducados. y sobretodo bien clasificados: los listos con los ricos, los tontos con los pobres.
Yo diría (usando una idea-fuerza de la esplendida “educación para la ciudadanía”, de la que Carlos F. Liria es coautor) que la pedagogía no la inventó (aunque la use profusamente) el capitalismo. Y que las deficiencias de una buena pedagogía quizá se curen con más pedagogía, nunca con atajos que pueden ser contraproducentes.
Lógicamente no me refiero a la ecuación CAP x 3 =MFP y en el machito otos tantos años.
El tema, pues no creo que sea más o menos pedagogía sino otra pedagogía al servicio de otros fines, y dudo que eso esté al alcance sin una transformación radical de la sociedad.
Por eso permítame, Carlos, que le desobedezca si le digo que no me interesan argumentos muy moderados cuando enfrente llueven chuzos, con el creacionismo y la segregación.Y como pedagogía la clase magistral ya desde preinfantil.Y como chascarrillo “yo soy licenciada en biología y no aprendiz de las conductas de la adolescencia”
Pero dejemos que lo expliquen los pedagogos, que sin duda leyeron este artículo y estarán deseando participar. Porque estáis ahí, verdad ?
Oiga ¿???
Hay alguien ¿?????
Hay alguien ¿??????
Comentario por Ramón
04/04/2008 @ 19:40
No, me temo que a los pedagogos, como a la mayoría de la gente, se la refanfinfla. Se privatiza la universidad y a nadie le importa una mierda, sólo a una minoría, pero luego se queja todo el mundo.
Comentario por carlos
04/04/2008 @ 19:52
Un vergüenza lo de los psicopedagogos, asociando la transmisión de conocimientos con la derecha autoritara y liquidando con unas pedagogías delirantes la enseñanza publica para el gran gozo de la derecha. En ningún ámbito la corrección política ha legitimado tanto a la derecha y deslegitimado a la izquierda como en el de la educación. Los que debían ser los defensores de la educación pública están siendo sus enterradores. ¿Alguien puede comprender esto?, ¿cómo a alguien se le puede ocurrir identificar la transmisión de conocimientos con la derecha autoritaria y prefascista?, cómo algún gobierno puede amparar tal política educativa?. La pregunta es cómo no, ya que es lo que demanda el mercado: gente flexible y facilmente moldeable…
Hice el CAP y no somos consciente del daño que la LOGSE está haciendo a la educación pública. Ahora lo que quieren es trasladar la misma filosofía educativa a la Universidad… Lo peor de todo es que esta liquidación de un proyecto educativo que se remonta a la Ilustración lo estén implementando partidos de izquierda… No estaría mal que la gente nos fuéramos haciendo conscientes de que una cosa es ser de izquierdas y otra ser un un progre de esos que confunde la opinión política con identificarse con imágenes que hacen quedar bien…
Comentario por Jota Bloggs
05/04/2008 @ 04:49
Estoy muy de acuerdo con Azucena Gelo, que decía entre otras cosas que ” … el PSOE no ha hecho más que ”cagarla” una y otra vez en Educación,” y que ”pone la enseñanza pública al servicio de la empresa privada.” Efectivamente, y tienes más razón que un santo al apuntar a los burrócratas pedagagás como corresponsables, que vieron un filón de oro y fueron a por él de la mano del felipismo.
Lo único en lo que discrepo es en el ”cagarla”. Después de todo lo que habéis dicho todos, queda bien claro que están dinamitando la educación sistemática y progresivamente, y bien a propósito. No en vano la constitución europea/Tratado de Lisboa define la educación no como un derecho de ”desarrollo integral del ser humano” como aparece en la ONU, sino como la función de poner a punto ”mano de obra”; utiliza este tipo de lenguaje, descarado, ya sin ambages.
No aguanto más, y sólo puedo sugerir movilización para que todo vuelva como en la transición, con BUP y COU como entonces, antes de tomar cualquier reforma inútil como las que se han tomado desde los primeros tiempos del gobierno pseudosocialdemócrata.
Comentario por Turko
05/04/2008 @ 10:17
En la Grecia antigua el pedagogo era el esclavo que llevaba al niño hasta la puerta del colegio (o sea, del profesor particular la mayoría de las veces), y le zurraba la badana cuando se portaba mal. De ahí lo de ”conducir al niño”. Lo que luego ocurría dentro entre el maestro, el alumno, y las materias que se traían entre manos no era asunto suyo. Y todavía sigue sin serlo, pensamos. No es necesario reducir de nuevo a funciones de vigilante privado al pedagogo para constatar que entre Jorge Manrique y el chaval no hay otro -que no ”mejor”- mediador que el profesor de literatura, y, sin embargo, el pedagogo pretende desde hace tiempo ser el arquitecto de ese puente bajo la superstición de que conoce a fondo una de las dos orillas. La otra, la del propio y viejo Jorge Manrique, nunca la ha pisado. Se diría que, con la nuevas orientaciones legislativas que comentáis, el pedagogo quiere colonizar también ese territorio, y darselo embalsamado a la empresa como ejemplo de inútil cultura que el niño debe desembarazar de su mochila. Así, se convierte en el esclavo del empresario, conduciendo al crío de la nada domesticada al trabajo asalariado, y, mientras, Jorge Manrique ha sido echado a uno de esos rios que va a parar al mar, que es el morir. Cuando Carlos se refiere a los intereses de la razón, y no a los del mercado, quiero pensar que se refiere a la dimensión universal de Jorge Manrique, por ejemplo, si es que la hay (que bien pudiera ser puro chauvinismo español), y no únicamente a la crítica de la economía política. Porque, en un entorno educativo y social bien ordenado conforme a la ”razón”… ¿Habría también que seguir enseñando a Jorge Manrique? En mi opinión, sólo el profesor o el debate entre profesores de la llamada ”especialidad” pueden decidir eso. Lo que se juega es la liquidación no sólo del saber, sino asimismo de lo sabido. El alumno debe aprender a desenvolverse en otras batallas antes de hacerlo en la de su oficio, o no tendrá nunca margen de maniobra ni siquiera en este. Sea Jorge Manrique o sea el binómio de Newton, que algunos chicos rabien, se disgusten o protesten, pero que se enfrenten a ellos cuando todavía pueden. Luego ya les zurrarán la badana a fondo y en serio, tocándoles el bolsillo, y habrán cruzado su último puente. En conclusión, es el profesor el que ”enseña a aprender” y el que ”aprende a enseñar”, y su metodología se llama Jorge Manrique o binomio de Newton, no CAP, ni didáctica especial ni Máster de pollas en vinagre. El pedagogo que les lleve hasta clase y el empresaurio que espere en la puerta. Que lo suyo si acaso se lo enseñen desde cero, faltaría más.
Comentario por Rousseau
05/04/2008 @ 11:30
“No hay que creer que sea posible ofender o cortar un brazo sin que el dolor no acuda a la cabeza, ni que tampoco la voluntad general consienta que un miembro cualquiera del estado hiera o destruya a otro distinto; del mismo modo, no cabe esperar que un hombre con uso de razón se saque a sí mismo los ojos con los dedos. La seguridad particular está de tal modo ligada a la confederación pública que si en nada se estimase la humana debilidad, tal convención quedaría disuelta por el derecho en cuanto un solo ciudadano del estado pereciese por faltarle el auxilio que hubiera podido prestársele, si un solo ciudadano hubiese sido sin causa retenido en prisión, o cuando un solo proceso se perdiese por una injusticia evidente; pues cuando se infringen las convenciones fundamentales no hay derecho o interés alguno para el pueblo en mantener la unión social, a menos que éste no fuera retenido por la única fuerza que produce la disolución del estado civil. En efecto, ¿no consiste el compromiso del cuerpo de la nación en proveer con el mismo cuidado a la conservación del último de sus miembros y a la de todos los demás? ¿Y es menos causa común la salud de un ciudadano que la de todo el estado? Si se nos dijera que es bueno que alguien perezca por todos, yo admitiría tal sentencia si la pronunciara un digno y virtuoso patriota consagrado voluntariamente y por deber a morir por la salvación de su país; pero si llegara a mis oídos que se le permite al gobierno sacrificar a un inocente para salvar a la multitud, tomaría esta máxima como una de las más execrables que jamás haya inventado la tiranía, como la más falsa que proponerse pueda, como la más peligrosa que pueda admitirse y como la más directamente opuesta a las leyes de la sociedad. En lugar de que uno debiese perecer por todos, todos comprometieron sus bienes y sus vidas en la defensa de todos a fin de que la debilidad particular estuviese siempre protegida por la fuerza pública y cada miembro por todo el estado. Después de suponer que un individuo tras otro es suprimido del pueblo, exigídles a los partidarios de tal máxima que expliquen mejor lo que entienden por cuerpo del estado y veréis que al final lo reducen a un pequeño número de hombres que no son el pueblo sino los oficiales del pueblo, los cuales, después de que se han obligado, por juramento particular, a perecer ellos mismos por la salvación del pueblo, pretenden probar de ese modo que es a éste a quien le toca perecer por la suya propia” (J.J.Rousseau Discurso sobre la Economía Política. Traducción y estudio preliminar de José E.Candela. Ed.Técnos. Madrid 1985, pp: 25-26. Publicado en el tomo V de la Enciclopedia en 1755).
Comentario por Belén Quejigo
05/04/2008 @ 17:29
”La palabra libro está muy cercana a la palabra libre (…) una sociedad que no lee es una sociedad sorda, ciega y muda”. No recuerdo exactamente donde leí la frase, pero me pareció muy significativa. Es curioso como la cultura puede agrandarnos, ensancharnos, hacer vivir otras vidas, otras posibilidades, otro mundo en definitiva. Creo que el nuevo plan de estudios que se pretende implantar no aboga más que por la eutanasia del pensamiento, no es más que una apología de la muerte de la crítica, no es más que el disfraz de una política corrupta que pretende manejarnos y convertirnos en simples marionetas que no saben más que moverse por impulsos que le vienen de un ser exterior: el sistema capitalista. Considero que no debemos permitir el suicidio obligado de nuestra sociedad y que si no hacemos algo por cambiarlo, la historia del pensamiento; literatura, pintura, escultura, escritura… ”todas las turas del mundo”, morirán.
No podemos permitir que nuestras escuelas y facultades se conviertan franquicias entregadas al entero dominio de las empresas. Privar a las generaciones futuras de una educación crítica sólo significa que nosotros mismos estamos empezando a caer en la trampa de comodidad y absurdismo que está empezando a generar la mercantilización de la educación.
Comentario por Nico
05/04/2008 @ 19:07
Sólo una pregunta, por si ayuda a la reflexión: ¿LO QUE SE SABE SE SABE ENSEÑAR? Piensen en muchos de sus profesores, especialmente los de la universidad. Hay muchos que como Fernández Liria aún creen en eso. Así nos va…
Comentario por Angel
05/04/2008 @ 23:35
Lo más triste de todo esto es que pasados unos años dejara de existir gente con formación y criterios suficientes que permitan protestar contra muchas de las iniciativas políticas que se hacen en nombre de la economía y del dinero. Hace años que la formación que se imparte cada vez es peor, no creo que vaya a mejorar olvidandonos de aprender.
Comentario por Turko
06/04/2008 @ 09:50
Respondo a Nico en nombre -si se me permite- de Fernandez-Liria y el mío propio que esa trascendental pregunta que hace con pomposas mayúsculas es tan nueva y rompedora como los veinticinco siglos que la asisten desde que Platón la formuló en el ”Menón”. Y en otros sitios, desde luego, pero es que precisamente ese texto se analiza en segundo de bachillerato de filosofía. Es, por tanto, posible, sólo posible, que alguien haya reflexionado sobre ella. Si no fuese turko se me subirían los colores de hacer el papelón de señalar aquí lo obvio. Seguramente, es que Nico no ha leído siquiera el resto de las anteriores intervenciones de esta página, y así nos va…
Comentario por Turko
06/04/2008 @ 10:25
Y, en fin, para que no parezca que la reflexión que la antedicha pregunta nos lanza cae en saco roto, y visto que esto ya decae sobremanera como dentadura de anciano, enseñemos las cartas y aventuremos nuestra propia respuesta. A diferencia de Platón en tal diálogo, creo que lo que se sabe puede ser enseñado por razones anti-platónicas. Razones que tienen que ver con la argumentación proporcionada por Wittgenstein hace más de cincuenta años acerca de los juegos del lenguaje. Aprender consiste en participar en un juego de lenguaje característico, lo mismo para la trigonometría que para la educación física, y aquel que lo ha incorporado es difícil que no acierte después a transmitirlo. La dificultad, si acaso, es externa, es decir, por motivos sociológicos o personales el nuevo aprendiz no quiere o no puede participar del juego. De modo que la pregunta actual verdaderamente relevante es: ¿porque lo que se sabe no se sabe aprender? Y la contestación involucra todo lo mencionado en esta página. Los chicos parece que participan en otros juegos sociales inducidos por otros agentes fácticos, y estos no parecen apuntar hacia ningun aprendizaje significativo que no traiga consigo éxito y beneficio en un sentido determinado. El buen profesor, hoy, tiene que reinventar su propio juego a cada paso para lograr engranarlo con los de sus alumnos, y tal cosa no va a hacerla por él el pedagogo, que finge no conocer las condiciones objetivas del entorno creando una falsa conciencia buenista sobre él, y que además no entiende ni palabra de trigonometría o educación física. Hasta los padres, en eso, ayudan mucho más.
Comentario por GRAN PREGUNTA
06/04/2008 @ 20:36
Sobre la GRAN PREGUNTA de Nico: ¿lo que se sabe, se sabe enseñar? ya contestó Pedro, al principio de este debate. Los pedagogos se creen muy listos planteando esa pregunta y montan una falacia a partir de suposiciones que parecen muy evidentes pero que no tienen nada de verdaderas. Lo que se sabe, SE SABE ENSEÑAR y punto. Eso es lo que opinaba, por ejemplo, nada menos que Aristóteles, que algo sabía de estas cosas. Otra cosa muy distinta es que haya sabios muy sabios que NO AMEN LA ENSEÑANZA, QUE NO TENGAN NINGUNAS GANAS DE ENSEÑAR, QUE TENGAN ALERGIA A LOS ADOLESCENTES, QUE SU VOCACIÓN SEA INVESTIGAR SIN PARAR Y NO DEDICARSE A ENSEÑAR, QUE LES DÉ VERGUENZA HABLAR EN PUBLICO, QUE QUIERAN ENSEÑAR EN LA UNIVERSIDAD Y NO EN EL BACHILLERATO, en fin, hay un millón de posibilidades que explican eso de que, muchas veces, profesores que saben mucho, son, sin embargo, malos profesores. Si una persona que NO QUIERE ENSEÑAR PORQUE NO LE GUSTA LA ENSEÑANZA, se ve obligada a ejercer de profesor para ganarse la vida, puede que sea un mal profesor, desde luego. Pero ¿acaso un pedagogo le hará ser mejor profesor, enseñándole a enseñar? Por supuesto que no. Ese profesor sí sabe enseñar, lo que pasa es que no quiere o no tiene ganas, que es muy distinto. Y eso no se va a arreglar con un cursillo o un master de formación didáctica o psicopedagógica.
De modo que, sí, sí y sí: quien sabe, sabe enseñar.
Y otra cosa: lo que sí es seguro es que quienes, como los pedagogos, no saben nada de nada, no saben enseñar. Es más ellos son los que más alejados están de saber lo que es enseñar. No tienen ni la más mínima idea de lo que es enseñar y de lo que es aprender. Y por eso confunden todo el tiempo la enseñanza con una terapia psicoafectiva o algo peor.
Comentario por Tania
06/04/2008 @ 22:00
El índice de depresión tan alto en la enseñanza no es a causa de que los profesores sean malos sino de que buenos y voluntariosos profesores se queman en una sociedad a la que le importa un comino la enseñanza y la cultura porque sólo se basa en el dinero y la compraventa. Individualismo a ultranza y primado de lo económico sobre lo social y lo cultural. En tales condiciones, sin ningún apoyo social ni institucional, las trincheras de lo público son para muchos un lugar en el que son convertidos en carne de cañón de problemáticas sociales insolubles. Es precisamente el que quiere enseñar el que se estrella mientras que los que se adaptan a la nadería sobreviven. El neoliberalismo no ha operado desmantelando lo público sino degradándolo a condiciones en las que no se puede realizar la labor que le está encomendada, sanidad y educación son dos pruebas de ello y una vergüenza que la política educativa del PSOE no haya defendido la calidad de la enseñanza y la autoridad del profesor.
Comentario por Carlos Sánchez
07/04/2008 @ 00:07
Buen artículo. Todo tiene su lado bueno y su lado malo: el malo es evidente (lo refleja perfectamente Liria en su artículo); el bueno, que ésta puede ser una OPORTUNIDAD PARA QUE ALGUNOS ILUSTRES INTELECTUALES EMPIECEN A SALIR DE SUS CONFORTABLES DESPACHOS Y LAS CUATRO PAREDES DE SU AULA, con décadas de historia detrás, pero con un futuro demasiado incierto. Quien no lo haya hecho a estas alturas no merece llamarse filósofo/a.
Cosas que pasan en el gobierno recién estranado del Partido Socialista Obrero Español.
Mucha suerte y ánimo en esta lucha!!! Enhorabuena a PÚBLICO, que empieza a convertirse en un referente para los ciudadanos de este país que ya dejamos de leer EL PAÍS.
Comentario por Terency
07/04/2008 @ 14:41
En un admirable y veraz artículo reciente un profesor de la Universidad Autónoma revela transparentemente la corrupción en la que se ha sumido la Universidad, que no es un lugar al márgen de los poderes que atraviesan a toda la sociedad o suciedad capitalista, sino como no puede ser de otro modo, su fiel reflejo, el artículo al que aludimos, realizado por uno de los pocos profesores resistentes y residuales al sistema, como el de Carlos Fernández Liria, se puede encontrar en la siguiente dirección:
http://www.almendron.com/tribuna/?p=19427
Son minoría y no cuentan con el poder que está en manos de los advenedizos, pero al menos cumplen con su deber de denunciarlo, aunque luego tendrán que pagar un precio por ello, pues ya nunca llegarán a ser catedráticos. Así funciona la censura o tragas y te callas o te vas a enterar.
Comentario por Gogópedo
07/04/2008 @ 20:48
Se diría que los pegogos realmente desprecian la figura del profesor. De ser la ventana hacia el conocimiento disponible para el alumno ha pasado a ser (si se aprueba el MFP ya no habrá vuelta atrás) alguien que debe estimular, motivar, calmar, controlar conflictos, invitar a la lectura, poner esquemitas bonitos y de colores… La cuestión es que los libros, como ya decía Platón, están muertos y no pueden responder por sí mismos. Sin profesor que medie entre el ignorante y el conocimiento sencillamente es un milagro que alguien pueda llegar a aprender algo.
La propuesta de los pedagogos es algo así como que los alumnos sean autodidactas y que los profesores los cuiden y mimen en ese camino… y para aprender ya está internet, wikipedia, los libros de texto de las editoriales de los curas o de las editoriales de los buenrrollistas oficiales…
En fin, qué panorama…
Por cierto, que si el INFORME PISA manda a España al fondo de la educación en Europa, y este Máster se propone para solucionar eso, estaría bien qué piensa el informe Pisa de la educación; de si deben primar los contenidos o todo lo otro que se va a ”aprender” en el superCAP, en el nuevo máster. Ahí va:
“Otra sorpresa, pero en este caso negativa es Suecia, que de ser una referencia mundial en cuanto a educación ha caído hasta el puesto 23 entre Polinia y Hungría y llama más la atención si e compara con su vecina Finlandia que ahora le aca más de 60 puntos en la valoración educacional. Según PISA, esta caída de Suecia se debe a que existe una diferencia clave en su modo educativo: mientras que en Suecia se ha mantenido durante años la tesis de que el conocimiento no es importante (un erros extndido a otros países como España), en Finlandia jamás se han atenido a esta teoría, un hecho que ha hecho que sus dcentes sean tan valorados.”
Más en: http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/educacion-espanola-estancada-2003-nuevo/sernot/20071129csrcsrsoc_1/Tes
Comentario por Mithra
08/04/2008 @ 19:49
Me gustaría añadir una denuncia al margen de lo explicado brillantemente por Carlos Fernández Liria, que explica la pasividad (sino seguidismo) de los estudiantes. Desde nuestras propias filas se boicotea cualquier intento de informar al alumnado de lo que se le viene encima y de desmovilizar toda respuesta. El MEC ha elegido como único interlocutor válido por parte de los estudiantes a la CREUP (Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universades Públicas). En esta organización hacen pinza conocidos populares (como su presidente Diego Ortega) y socialistas, amigos del liberalismo y del orden establecido, unidos por un mismo instinto: el arribismo, es decir, trepar aún a costa de sus propios compañeros. Cuando la ANECA necesita alumnos que den su aval al proceso, se los pide a la CREUP. Cuando la CRUE (los rectores) necesita alumnos que ”discutan” sobre Bolonia, se los pide a la CREUP. Mientras tanto la organización recibe generosas subvenciones del MEC (hay una convocada expresamente para ellos-la Convocatoria de Ayudas a Asociaciones Estatales de Estudiantes) y sus miembros se pasean por toda España de hotel en hotel. Al mismo tiempo coleguean con la jerarquía de sus Universidades, lo que siempre resulta beneficioso cuando uno quiere hacerse una ”carrera”, es decir, empezar en política.
Pruebas: basta con observar la figura de su Presidente, Diego Ortega. A sus 3_ (su edad es un interrogante, pero ya no es un yogurín) sigue dirigiendo la nave al tiempo que su carrera política va hacia arriba (ya es presidente de la Junta Vecinal Municipal de Molinos Marfagones, en Cartagena, por el PP). En febrero, sin embargo, no se volvió a presentar a ninguna.
Que la fórmula de la CREUP sólo le interesa al Ministerio de turno lo demuestra que la LOE cree la figura del Consejo Estatal de Estudiantes Universitarios, que es a lo que espera llegar la CREUP sumando nuevos miembros (¿se atreverán a crear un Consejo Estatal sin la participación de destacadas universidades opuestas al proyecto?).
El próximo 17 de Abril la CRUE (los rectores) y sus estudiantes se reúnen en Alcalá a puerta cerrada. Si la voz de otro movimiento estudiantil se oyera allí el despotismo ”lustrado” de estos arribistas quedaría más que en entredicho.
Comentario por TXiNA
09/04/2008 @ 19:48
Un artículo muy acertado, hacía una realidad equivocada… realmente me pregunto a qué ha quedado reducida la enseñanza, que va a pasar con nosotros. Soy estudiante de filosofía, y aunque me dijeron que era dificil encontrar trabajo, ahora va a ser imposible… aunque también olvidan que la universidad sirve para aprender lo que has elegido, no solamente para preparar a esclavos oficinistas ó médicos eficientes. Y no quito mérito a estas carreras, me parece que son imprescindibles, aquí lo que pasa es que se le quita el mérito a carreras que sirven para culturizarse ó ”cultivarse” como me ocurre ami, a muchos otros jóvenes y no tan jóvenes que dedican su tiempo libre ó su jubilación a lo que les gusta.
De todas formas no hay que perder la esperanza e intentar seguir luchando para que las cosas nunca lleguen a ser lo que intentan ser y en ese caso, para reestablecer poco a poco la enseñanza… porque gracias a Bolonia nos vamos a convertir en bazofias de personas… pensando que sabemos de todo y en realidad NO SABEMOS NADA (claro, eso también les conviene).
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NO A BOLONIA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
AMAESTRAR Ó EDUCAR???
Comentario por VIDEO DE BERZOSA
15/04/2008 @ 10:31
Saludos a todos:
Berzosa estuvo el lunes 14 de abril en nuestra universidad, vino a celebrar la 2ª República. Allí se encontró con unos estudiantes que espontáneamente le pidieron cuentas de su ”revolución educativa”. Sus respuestas fueron de lo más peculiares: ”¿Qué empresas?”. Berzosa respondía a todo con una pregunta. Faltó decir, como si un espíritu de la facultad de filosofía le hubiese poseído: ¿Qué rector?, ¿soy yo Berzosa?
Otro momento mítico fue cuando dijo que tenía mejores cosas que hacer que escuchar a los alumnos.
Os dejo el enlace, que cada uno opine por sí mismo.
http://www.youtube.com/watch?v=NcflNFbi-JI
Comentario por Basiliskito
15/04/2008 @ 12:35
Los basiliscos catoblépikos derechizados en seguidismo mimético del fundador de la secta dicen que la cosa educativa de la plataforma en defensa de la filosofía está en manos de los rojeras altermundialistas. Su pseudofilosofía del Imperio español quiere erigirse en nuevo tomismo a base de ladridos y no se dan cuenta en su seguidismo del PP que ”Público”, aun siendo críticos con el PSOE y, por fin, un diario a la izquierda de ”El País”, no está formado por gentes y lectores a los que les tiente cambiar de chaqueta y pasarse al enemigo. Cuando era estalinista Gustavo Bueno decía que el racionalismo de su materialismo filosófico era solidario con el socialismo, ahora lo hace solidario con el capitalismo. Pero si nos invadieran los marcianos y fuesen los que dominasen y tuviesen el poder, su pensamiento se haría solidario de los alienigenas. Con sus espectáculos televisivos Gustavo Bueno ha dejado en toda la sociedad española la impresión de que un filósofo es un enajenado mental, insultón y babeante, que llama ignorante descerebrado a todo el que no ha leído sus desvaríos. ¿Qué ciudadano ”normal” va a apoyar que a sus hijos se les enseñe filosofía con semejante ejemplo y con los clones caricaturescos que le imitan?
Comentario por Gabriel
21/04/2008 @ 12:02
El problema es que la administración de la cosa pública está en manos de burócratas tecnócratas que ignoran absolutamente todo sobre las disciplinas que pretenden regular, de modo que lo único que saben hacer es promover su convergencia en el mercado, convertirlas en una mercancía más, un valor de cambio. De ese modo la física, la biología, las matemáticas, la historia, la filosofía, las filologías, la informática, la ingeniería, la arquitectura, la medicina, las bellas artes, etcétera, se convierten en asuntos exclusivamente productivistas, se busca la eficacia y la especialización, el saber deja de guiar al conocimiento para dejar el paso a los obreros del trabajo intelectual. Así, se da la paradoja de que la privatización de la enseñanza rebaja a los sabios a ser obreros asalariados del conocimiento, un igualitarismo del mercado en el que un catedrático, que gana 2700 euros al mes, equivale a tres mil euristas, siendo su relación de escala de 1 a 3. Ya no hay diferencias cualitativas sino sólo de grado, cuantitativas, entre los esclavos del trabajo capitalista. La Academia fue como el monacato u otras organizaciones separadas de la producción y consagradas al saber, su carácter público le permitía investigar en libertad y a fondo perdido, sin las exigencias positivistas de productividad, pero la civilización se impuso a la cultura y la ha convertido en su sierva.
Comentario por Gregorio
22/04/2008 @ 23:01
Querido Carlos: Excelente artículo.
En mi época, y pongo por ejemplo a dos de mis hermanos, la universidad pública se gastaba la pasta formando a un profesional ( enestos casos ingenieros de teleco y de industriales ) para que casi indefectiblemente tuviera que trabajar luego para la empresa privada en cosas como conseguir que tu teléfono móvil pueda bajar una canción de no se quien lo más rápido posible. Veo que los mecanismos son más refinados ahora.
Por otra parte, en mi breve experiencia como profesor de universidad, asociado a la Autónoma de Barcelona, profesores titulares me han llegado a decir que ”hombre, no se trata de evaluar en función de los conocimientos académicos, hay que valorar la participación en clase y otras cuestiones”,e insinuaban que ”tiene que respetarse un rango de aprobados” y para ello se apelaba a ”las exigencias de Bolonia”. No se si tiene mucho que ver , pero el panorama parece dantesco. Un abrazo a todos y suerte.
Gregorio.
Comentario por Hutu
24/04/2008 @ 15:33
Por eso Gregorio, el problema es el ”para” (acabar trabajando en una memez). Y ¿los que estudian filosofía? ¿Lo hacen ”para” ser profesores y sonar los mocos a los de 15 años en un Instituto o para algo más? Es que ese algo más es fácil compatibilizarlo si se trabaja en la Universidad pero no si se trabaja en otros sitios. El problema es el capitalismo y la esclavitud del asalaramiento, es más profundo que el de universidad pública o privada.
Comentario por Fabio
05/05/2008 @ 23:17
Lamento disentir, pero para mí el CAP fue utilísimo: gracias a él aprendí de una vez por todas que la llamada ”pedagogía” es una pseudociencia que promete lo que ni puede ni quiere dar. Pero los políticos consideran que los pedagogos son los ”expertos” en educación, y a ellos les consultan, igual que en otras épocas consultaban a los oráculos o a los astrólogos.
Comentario por pedrito
19/05/2008 @ 16:13
Educar viene del latín ”ducere” que significa conducir, pero ¿conducir hacia dónde? Primero se pretende ”guiar” a los jóvenes, que han de aprender de la experiencia de la humanidad, pero luego se impide de facto esa guía, ya que los ejemplos más preclaros del pensamiento y el conocimiento, las artes y las ciencias, tuvieron que desarrollar sus labores al márgen de una sociedad que rechazaba que no se dedicasen a nada ”productivo” en el sentido liberal capitalista y pragmático de la expresión. Los inútiles que han investigado en cosas que ”no sirven para nada” han de servir de ejemplos para los que están destinados a servir y ser útiles al mecanismo reproductivo de la sociedad existente. Aporías de la modernidad: se le dice que es libre y que ha nacido para crecer y disfrutar de la libertad al que se prepara para la esclavitud. Tamañanas dicrepancias entre lo que se dice y lo que se hace generan no poca ansiedad y frustración.
Comentario por Asamblea Contra la Privatización de la Universidad
20/05/2008 @ 22:16
La Asamblea Contra la Privatización de la Universidad (Zaragoza) firma el manifiesto contra el Master y comparte las preocupaciones vertidas por Fernandez Liria. Estamos convencidos de que el EEES supone dar un paso brutal hacia la mercantilización de la educación.
http://www.acpu-aragon.tk/
acpu-aragon@hotmail.com
Comentario por joan
28/05/2008 @ 17:13
Pero las peores consecuencias de esto se pagaran en los ciclos formativos, ya que si no he entendido mal, todos los profesores que ahora vienen desde la empresa privada, trayendo consigo una experiencia profesional valiosísima, no serán admitidos a menos que se metas dos años de CAP!!!!. Vamos a perder un montón de valiosísima experiencia profesional que transmitir al alumno de ciclos.
Comentario por Bern
31/05/2008 @ 13:38
El que escribe es maestro (quince años en la escuela pública) y también pedagogo. ¡Qué queréis que os diga! Que hay mucho de demagogia en las descalificaciones globales a una profesión respetable.
Para empezar, lo que algunos de vosotros decís que dicen los pedagogos y psicopedagogos yo no se lo he oído a ninguno de ellos, a los que algunos acusáis de todos los males del sistema. Los problemas del sistema derivan de todo él, que se encuentra inserto en una sociedad con grave crisis de valores y en que la excelencia y el esfuerzo personal no se venden como fundamentales. Por cierto no he oído nunca a ningún pedagogo -como se dice a veces en determinadas tertulias- que el esfuerzo no vale, que no hay que memorizar, que el alumno siempre tiene razón, que hay que aprobar a todo el mundo y que la culpa la tiene el profesor. Jamás he oído cosas así de los colegas. En esta profesión, como en todas, hay gente competente y gente que no lo es tanto. Pero deberíamos ser un poco más serios y no limitarnos a descalificaciones globales. Actualmente yo soy también profesor del CAP y me consta que a muchos de los alumnos que tengo y he tenido, el curso les ha servido bastante. No tanto como hubiera sido deseable, seguro, pero sí que les ha servido. Todo depende de quién imparta el CAP y de cómo lo imparta. Que, por otra parte, tampoco lo imparten sólo pedagogos, sino especialistas en Didáctica de la materia de que se trate.
Y, si bien es cierto que si no se sabe -cuanto más mejor, por supuesto-, no se puede enseñar, también lo es que hay gente que sabe mucho y que no sabe enseñar. Cualquiera de nosotros, que hemos hecho bachillerato o hemos estudiado en la universidad, lo sabemos.
Un sólida formación en la especialidad y una buena preparación pedagógica (en la que a nadie sensato se le ocurriría hablar de la pizara como se dice en una de las comunicaciones) son la mejor garantía del éxito como profesor. Y a eso ayuda la pedagogía, a comprender cómo funcionan los procesos de enseñanza-aprendizaje, a asesorar en el uso de metodologías variadas de enseñanza, en la aplicación de buenos procedimientos de evaluación, en el tratamiento de los alumnos con necesidades especiales, en el diseño de propuestas para la tutoría -importantísima-, etc.
No es casualidad que los maestros que imparten la ESO, que sí tienen formación pedagógica, lidien mucho mejor con los problemas que plantean determinados colectivos de alumnos, que no quieren estar en el sistema, que los profesores que provienen del bachillerato y no han tenido formación pedagógica.
Creo que hay que evitar los maximalismos y ser sensatos.
Por otra parte, nos concedís a los pedagogos un poder que no tenemos, como si fuéramos nosotros los que hubiéramos hecho el diseño de la estructura de los planes de estudios para Bolonia o el del máster de Secundaria. ¡Qué más quisiéramos!
En definitiva, la calidad del sistema depende de todos nosotros, profesores, pedagogos, familias, agentes sociales, medios de comunicación…etc. y todos tenemos que arrimar el hombro.
Comentario por SOBRE LO QUE DICE BERN
05/06/2008 @ 14:01
Yo soy profesor de secundaria. Lo que dice Bern es sencillamente falso. Nadie sabe cómo se llegó a imponer ese mito de ”que los maestros que imparten la ESO, que sí tienen formación pedagógica, lidian mucho mejor con los problemas…” Eso es una tontería que nadie ha confirmado jamás y que los pedagogos y algunos maestros tienen mucho interés en propagar, ya se entenderá que por la cuenta que les trae. Y eso de que a Bern le consta que su labor en el CAP les ha sido muy útil a sus alumnos… Vamos, hombre, haced una encuesta objetiva sobre el CAP en los Institutos, hacedla de una vez. ¿Os atrevéis? No, por supuesto que no. Yo te puedo decir cuál es el consenso más habitual sobre la labor de la psicopedagogía y la didáctica en la enseñanza secundaria y el bachillerato: habéis hecho un daño irreparable a la enseñanza, y además, nos habéis hecho perder a todos un tiempo precioso. Date un paseo por los Institutos y pregunta.
Comentario por david lara
05/10/2008 @ 22:08
¿Qué lleva a las fuerzas armadas a provocar un golpe de estado? Analicemos esta pregunta. Tiene que darse 4 fallas en el sistema democrático.
1 Un Gobierno quiere cambiar radicalmente un sistema establecido.
2 El Gobierno pide apoyo al pueblo.
3 El Pueblo lucha contra el capitalista.
4 La Libertad que dio el gobierno al pueblo se torna libertinaje (desorden masivo del pueblo). Quiebre constitucional Golpe de Estado.
Comentario por maria
07/10/2008 @ 01:20
holaaaaaa
Comentario por Guillem
16/10/2008 @ 01:45
Soy profesor de secundaria de valenciano y educador social…y estoy alucinando con estas intervenciones… creo que no hace falta ni dar argumentos.
En lugar de luchar contra Bolonia estais centrando toda vuestra ira en los ”pedagogos”, como si fueran un cuerpo unido responsable de todo lo que esta pasando. Supongo que los educadores sociales también entrariamos en ese saco, aunque estemos en contra del actual CAP y del Master de profesorado.
La cosa es bastante sencilla, os guste o no, para enseñar una cosa, en mi caso para enseñar catalán, són necesarias dos cosas: SABER CATALÁN + SABER ENSEÑAR
ya está bien de profesores que no saben nada de su materia y ya esta bien de profesores que no tienen ni idea de lo que es estar delante de 30 chavales con mil historias!
Comentario por Historiador-Camarero
21/11/2008 @ 21:24
Pues me alegra un montón de que salga adelante todo el proceso de Bolonia, y que el mercado regule las carreras universitarias y la educación, ya está bien de engañar a la gente y de tenernos estudiando más de 5 años para luego conseguir un título que no nos sirve para nada pues nadie vino al instituto a decirnos que había varios millares de Licenciados en Historia, Filosofía, o Filología cuya única salida profesional son unas oposiciones que salen cada X años y a las que se presentan cientos de miles de personas con el gasto que implica la matrícula, las academias, los temarios…
¡¡Viva Bolonia!! Que acaben con esa fábrica de parados que es la universidad, ¡Qué gracia me hacen esos panfletos antibolonia cuando dicen que la reforma sólo traerá la creación de trabajadores precarios!! Os diré yo lo que es ser un trabajador precario, haber estado gastando dinero y tiempo durante 5 años de tu vida para conseguir un título inútil y acabar de camarero sirviendo a albañiles y camioneros por un salario irrisorio y sin días libres, ¡¡¡¡ESO SÍ QUE ES PRECARIO!!!! y si Geografía o Historia del Arte no tienen cabida en esta sociedad pues que dejen de producirse profesionales en estas materias, personas a las que se les arruina la vida convirtiéndolos en verdaderos desgraciados. Estoy harto, hasta las narices de oír a los cuatro pedagogos o profesores apoltronados que temen perder su asiento en el departamento cuando las carreras inútiles en las que imparten docencia sean barridas del mapa. Basta ya de engañar a la gente y de mover a los estudiantes como borregos que no saben ni de lo que va Bolonia…, Sí a una regulación real de los estudios en base a la oferta y la demanda.
Firmado un Historiador-Camarero.
Comentario por licenciado en paro con 20 masters
22/01/2009 @ 18:38
Bueno, envidiable el nivel. Yo voy a sintetizar. El problema es el paro al que vamos inevitablmente ,con y sin estudios, con y sin masters. El problema es la reforma de la reforma de la reforma, y la excusa de Europa. Venimos de poco y vamos directos a la nada, y Bolonia es una pobre ciudad que no se merece esta reforma. Reforma que sirve para que todo siga igual. Mediocre país, de mediocres Universidades y pobre gente. Vivamos del cuento. Tenía razón el marroquí- todavía tendréis que coger la maleta-. Vamonos a Alemania Pepe.
Comentario por quién mató a la gallina de los huevos de oro?
22/01/2009 @ 19:06
todos hablamos de la pedagogía, pero nadie cuestiona los contenidos, ni la eficacia del sistema. Los maestros, los catedros, defendemos nuestro pan. Pero este país no pretende enseñar, ni formar. Eso es cosa de santos, que los hay. Realmente los colegios son cárceles abiertas, con carceleros más o menos convencidos. Pobres chavales, en que país les ha tocado vivir.
Comentario por son los políticos enfermos ? o les enfermó la política?
22/01/2009 @ 19:21
¿dónde está nuestro Obama?
¿deberian los políticos pasar un examen de aptitud y un curso de formación para la defensa de la verdad?.
Hagan ustedes como los jueces , vayan unidos de la mano a la huelga. Reivindiquen así unidos, otro país, otros ciudadanos, por ejemplo, unos ciudadanos así tal como los suizos.