Dominio público

Opinión a fondo

Euro Mayday: El otro 1 de mayo

01 May 2008
Compartir: facebook twitter meneame delicious
Tags: 

TOMÁS HERREROS Y RAÚL SÁNCHEZ CEDILLO
sanprecarioblog.jpg Los últimos años muestran señales inequívocas de mutaciones fundamentales en el mundo de las relaciones laborales, que ponen de manifiesto el lado oscuro de la sociedadred. Al trabajador fordista, industrial, de contratación indefinida, varón, blanco y de mediana edad, le acompañan hoy nuevas figuras de la relación laboral, más móviles, más flexibles, discontinuas, con un fuerte componente juvenil, migratorio y femenino, pero con un elemento común, la precariedad, que se expresa en condiciones de trabajo más frágiles o anómalas y, cómo no, en el plano salarial.
Si a ello le añadimos lo que sucede fuera del trabajo (por ejemplo, en la vivienda, en los servicios públicos o en la privatización de la formación), la precariedad se manifiesta en forma de lo que se conoce como la precarización del conjunto de la vida.
No obstante, una de las paradojas que definen nuestro tiempo es la exclusión representativa e institucional de este precariado. Los dos grandes sindicatos se muestran incapaces de conectar con los deseos y las necesidades de esa nueva fuerza de trabajo.
Más allá de las explicaciones que hablan de una derechización sindical –que en más de un caso llegan a ser ciertas–, resulta más plausible buscar respuestas en el marco de la inadecuación de tales sindicatos a las condiciones en las que hoy se ventila la relación entre trabajo y capital.
La crisis de las tres separaciones clásicas del trabajo del siglo XX (entre lugar de trabajo y lugar de vida, entre producción y reproducción y entre salario y renta) hace difícil imaginar que la incapacidad sindical sea una tendencia coyuntural, atribuible a la incapacidad de sus dirigentes.
Obliga, por el contrario, a pensar y analizar formas renovadas de sindicalismo, útiles para que esas nuevas figuras laborales puedan conquistar nuevos derechos sociales que se amolden a la experiencia de un trabajo y una vida que, extendidos en el campo social, se confunden cada vez más.
En este contexto, surgen experimentaciones que van más allá del marco sindical que hasta ahora hemos conocido, y que sugieren otras formas de expresión y organización. Una de ellas es el Mayday, la fiesta de este precariado, iniciativa surgida en Milán y que desde 2005 se ha extendido a distintas metrópolis europeas (véase euromayday.org) .
De esas movilizaciones sorprenden al menos tres rasgos. El primero es que, en efecto, en ellas se movilizan decenas de miles de personas y en cierto modo reinventan la cita el 1º de Mayo.
El segundo es la expresión de demandas que van más allá de la relación salarial, atendiendo a cuestiones como la vivienda, la libre movilidad de los migrantes, el copyleft, así como la renta básica de ciudadanía o la valorización del trabajo de cuidado. De hecho, podríamos decir que problematizan no solo el lugar de trabajo, sino también la vida en su caída bajo relaciones de beneficio.
Por último, resalta la forma festiva, alegre y desinhibida de sus manifestaciones, con música, carrozas, que recuerdan más a las marchas del Orgullo gay que a las manifestaciones de los grandes sindicatos.
En el caso español, –Las Mayday Parades tendrán lugar hoy en Málaga, Sevilla, Madrid, Barcelona y Terrassa– vale la pena situarlas en el contexto más amplio de las nuevas movilizaciones que emergen en el marco de la precarización: la reivindicación de la vivienda digna, la okupación y la creación de centros sociales autogestionados, la reivindicación de condiciones laborales aceptables para trabajadores/as sociales, domésticas (y migrantes), de los transportes públicos, la reivindicación de condiciones de libertad para los creadores culturales (y aquí entra de lleno la crítica de la legislación sobre propiedad intelectual), las protestas que emergen en las universidades públicas por la insatisfacción cada vez más manifiesta ante el rumbo depredador que cobran la educación y la investigación, y en consecuencia las condiciones de explotación del trabajo de investigadores, docentes y becarios/as.
A todo ello se añade en el Mayday el malestar ante los obstáculos que impiden que los migrantes accedan a una ciudadanía normal, sometidos a instituciones democráticamente inaceptables como los Centros de Internamiento de Extranjeros.
Estos nuevos movimientos y reivindicaciones se sitúan hoy de lleno en el marco de la recesión económica provocada por la privatización y financiarización del deficit expending keynesiano en forma de endeudamiento privado de las familias (caso de las subprimes).
Todo ello podría abrir una coyuntura política incierta: ¿cómo atender estas y otras reivindicaciones en el marco de la crisis? ¿Serán capaces las insuficientes y en buena parte caducas políticas de bienestar españolas y europeas de dar una respuesta no represiva a los nuevos movimientos frente a la precarización de la vida?
Estamos convencidos de que en esta coyuntura el terreno de la conquista de nuevos derechos universales pasa por la transformación de las políticas de bienestar, avanzando hacia un Welfare 2.0 que se configure con arreglo a las necesidades de nueva democracia de la galaxia del precariado, esto es, el derecho a la libre movilidad del trabajo (también migrante), el derecho a la libre producción y compartición de saberes y bienes digitales (copyleft) y, por último, el derecho a una renta básica universal que permita compaginar la flexibilidad de la relación salarial con la seguridad de la renta y de los derechos.
De no ser así, cabe esperar tormentas a corto y medio plazo.

Tomás Herreros y Raúl Sánchez Cedillo son miembros de la Universidad Nómada y del colectivo Mayday

Ilustración de Miguel Gallardo

3 comentarios

RSS (comentarios)  Trackback

  • Comentario por oscar

    02/05/2008 @ 19:46

    Comparto muchas cosas de las que pone en el artículo sin embargo pienso que los autores tienen una visión muy sesgada de la realidad hacia su propio entorno. El copyleft es una reivindicación importante sin embagro muy limitado a círculos creativos artísticos. en cuantoa la renta básica universal sólo es posible expropoiando renta al capital y estoy seguro que los autores comparten que esto sólo es posible con la movilización, sin embargo en el momento de priorizar la reivindicación no se habla de salario mínimo (1200 es lo que debería ser)ni de pleno empleo . La renta básica cómo tal no es mala, incluso permite mantener unos ingresos incluso a los parados de larga duración. Pero cuanto dinero se habla. Otro factor importante es el papel que juega en el sistema las personas subsididiadas, un emplo son los pensionistas

    Otro aspecto es el del panorama postfordista donde la gente tenía la casa separada del trabajo, esto es un simplificación brutal. durante todo el s.XIX, XX ha existido un gran número de personas que trabajaban en sus casas o como en le caso de muchos camareros y dependientes de principio del XX que dormían bajo el mostrador, por no hablar de las criadas internas. Una cosa es encarar la reivindicación con trabajadores aisaldos y otra decir que eso no existía. de hecho las revueltas del alto en Bolivia fueron conducidas por trabajdores agrupados en torno a su espacio urbano pero con con un clara consciencia aymara y de clase. Otro ejemplo es la comuna de parís mitad del s.XIXdonde la lucha fue llevada por trabajadires de pequeños talleres de no más de 10 empleados .

    Las cosas cambian hay que saber adaptarse alos nuevos momentos, los sindicatos combativos deben dar impulso a las federaciones locales para hacer posible el apoyo muto de precarios aislados. De hecho ya existían perolas direcciones de CCOO y UGT se las cargaron por ser poco controlables. Inventaremos nuevas cosas, aprovecharemos las potenciales de la red y del software de imagenes pero no es necesario inventar el agua tibia cada día

  • Comentario por renau

    03/05/2008 @ 01:07

    Hola Oscar, me alegro de leer un comentario a este artículo. Fíjate: me pasa con tu comentario como te sucede a ti con el artículo: que estoy de acuerdo en algunas de las cosas que planteas… pero me pregunto por qué seguir inventando el agua tibia. Y muchas veces el agua tibia de la izquierda se llama: no me gusta lo que dices porque creo que no es nuevo. No me parece que el artículo proponga un análisis, mantenga a partir de él una serie de posiciones políticas, y finalmente defienda o apunte hacia líneas de acción, basándose en el criterio de la novedad. Te pongo un ejemplo. Obviamente no es la primera vez en la historia que existen trabajadores y trabajadoras para quienes el espacio de trabajo y el espacio de vida no está separado. Pero, ¿de veras cuesta tanto ver, y reconocer, que estamos en un momento histórico en el que ésa es la *tendencia* del nuevo modo de producción capitalista, mientras que en todos esos otros momentos y situaciones que tú comentas, la tendencia, o el marco general de la producción, era otro? No creo que fuese una discusión provechosa enzarzarse a dirimir si los trabajadores de fábrica eran la mayoría o no de los trabajadores del planeta entre el siglo XIX y el XX; en tanto en cuanto se trata de observar cómo el industrialismo se fue convirtiendo en el modo de producción hegemónico.

    En lo que se refiere al copyleft y otros motivos por los que opinas que el artículo es o tiene una visión sesgada. Opinas que ”es” una cuestión de unos pocos artistas o creativos. Pero el copyleft no ”es” cosa de unos o de otros. Se trata de una política concreta en torno a la propiedad intelectual. Su fundamento, o su estructura si quieres, es la misma que comparten la totalidad de las luchas por la defensa del común frente a la explotación privada de los bienes comunes. ¿Acaso la lucha por la apertura en el disfrute y el beneficio colectivo de la información o los bienes intelectuales intangibles no es la misma que la lucha contra las biopatentes? Se trata en definitiva de que si el copyleft ”es” o fuese actualmente de veras cosas de un círculo reducido de ”creativos”, debemos pelear porque se convierta cada vez más en una herramienta y sobre todo en *una política* que penetre de manera cada vez más amplia en todo el conjunto de la producción de bienes inmateriales de las industrias de la información, creativas, artísticas, etc. Un sector que no es precisamente minoritario en el capitalismo actual, ¿no te parece?

    Saludo cordial, y enhorabuena a los autores del texto.

  • Comentario por MAS.

    05/05/2008 @ 13:52

    Creo que lo que pone de relieve el articulo en su conjunto es como se vá articulando el movimiento de protesta contra los múltiples aspectos en que se manifiesta la cada vez mayor ”precarización de la vida”. Eso para mí es lo interesante. No quedarse en el sofá viendo la televisión, resignado y pasivo, sino movilizarse con otros muchos para oponerse a cada una de las formas que adquiere la precarización , poner al poder frente a l espejo y obligarlo a resolver la contradición entre las promesas de que el capitalismo global es el mejor de los sistemas posibles y la realidad.

Puede escribir un comentario:

Los campos marcados con [*] son obligatorios.

0C813

Debe leer y teclear los 5 caracteres entre 0..9 y A..F, y enviar la respuesta.