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Dominio público

Opinión a fondo

A la Puerta del Sol con Jiménez

24 sep 2010
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CÉSAR GINER PARREÑO

Tenemos que agradecer a Trinidad Jiménez y al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, que haya primarias para que los militantes socialistas madrileños decidan quién tiene más posibilidades de ganar a la derecha las elecciones autonómicas. Trinidad Jiménez es la mejor candidata para concurrir con Esperanza Aguirre por la presidencia de la Comunidad de Madrid. Trinidad es una líder nacional, una candidata de primera división para un partido de primera. Su trayectoria nos enseña a una política con una hoja de servicios brillante, desde la militancia de base hasta el ejercicio de responsabilidades en el Gobierno de España, que atesora una gran capacidad para el diálogo y el consenso.
Siendo secretaria de Estado para Iberoamérica, culminó su experiencia internacional, siempre muy positiva para la defensa de los intereses de la Comunidad de Madrid, una región con vocación universal que requiere estrechar y ampliar sus lazos de cooperación con Europa e Iberoamérica. Siendo ministra de Sanidad y Política Social, ha alcanzado cotas muy altas de valoración por la ciudadanía, prueba de su solidez y de la excelente gestión de políticas sensibles para los socialistas, que en Madrid precisan un giro copernicano.
Trinidad tiene la capacidad de generar una relación emocional positiva con la ciudadanía. Llega a la gente a través de la empatía, de los sentimientos, de la franqueza. Pertenece a esa generación de socialistas que saben transmitir unas emociones que conforman la base de la cultura pública de una democracia plural. Con ellos, la política es más humana porque han creado instituciones públicas para ampliar los derechos civiles y sociales de los ciudadanos. Sus actitudes y sus políticas nos muestran concepciones definidas del bienestar, de la responsabilidad, de la ética, de la transparencia y de la preocupación por los más débiles. Esta generación de jóvenes socialistas es liderada por el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. Su proyecto político es compartido por los socialistas, tanto en las duras como en las maduras. Y Trinidad Jiménez ha demostrado su generosidad, valentía y lealtad con el PSOE asumiendo dos retos complejos: ganar las primarias y ganar Madrid para un proyecto de izquierdas moderno, reformista y movilizador de una amplia mayoría social.
Tomás Gómez alcanzó liderazgo local avalado por sus mayorías electorales en el municipio de Parla. Cumpliendo con su obligación, ha realizado un trabajo orgánico apoyado por históricos dirigentes de la FSM, como son Acosta, Barranco y Leguina. Gómez tiene futuro por delante para diseñar su compromiso con los valores y objetivos que debe defender la izquierda moderna ante los desafíos del siglo XXI. Y puede ampliar sus conceptos sobre el liderazgo en las organizaciones para optimizar las aportaciones de todos y cada uno de los socialistas madrileños. El calor de la militancia provocará la maduración del fruto.
Entretanto, apostemos por los que poseen liderazgo social para ganar en Madrid. Las victorias tienen nombres y apellidos: Trinidad Jiménez, para presidir la Comunidad de Madrid, y Jaime Lissa-
vetzky, para gobernar en el Ayuntamiento de Madrid. Trinidad Jiménez tiene liderazgo nacional para ganar en una plaza compleja que conoce bien, pues fue candidata y trabajó casi cuatro años con la ciudadanía madrileña y con los militantes y simpatizantes socialistas, ganándose el reconocimiento y el aprecio, que ha quedado acreditado con la recogida entre la militancia de tantos avales como su contrincante. Queremos ganar y presentamos a quien puede ganar con un proyecto político común que pertenece a todos los socialistas madrileños, conocido de sobra por los electores, la militancia madrileña, que sabe muy bien quiénes son Trinidad Jiménez y Tomás Gómez, y los valores que representan.
Se trata de vencer y convencer, este es el verdadero y único debate, y no de convertir las primarias madrileñas en un instrumento al servicio de intereses personales, o de intereses de los que se sienten políticamente agraviados, puesto que con ello se benefician las aspiraciones de la derecha política y mediática de seguir gobernando Madrid y alcanzar el Gobierno de España. No olvidemos que también se celebran elecciones municipales en la región.
El liderazgo nacional de Trinidad impulsará las candidaturas a las alcaldías de los municipios madrileños. Para los socialistas que se presenten a las municipales, Trinidad es la garantía del éxito, es un valor añadido a sus aportaciones personales. Las elecciones autonómicas en Madrid importan y mucho a las elecciones generales que se celebran un año más tarde. La victoria en Madrid significa que los socialistas madrileños, con Trinidad Jiménez, cosecharemos más votos para aportarlos al proyecto colectivo de los socialistas españoles representado por José Luis Rodríguez Zapatero.
Algunos, de forma irreflexiva, dicen que el PSM es una “jaula de grillos”, una “federación convulsa”. Es falso, porque Madrid siempre contribuye decisivamente con sus votos al proyecto común de los socialistas para España. Y así seguirá haciéndolo si reforzamos la relación emocional con la ciudadanía madrileña ofreciendo al electorado razones y actitudes para que deposite su confianza en nosotros.
Para ganar en la región, en los municipios y para ayudar al proyecto común de gobernar en España, tenemos una apuesta clara y segura. Trinidad, contigo sí podemos, porque eres la candidata que emocionalmente más se acerca a los deseos y anhelos de una mayoría social de progreso en Madrid. El día 3 de octubre, los militantes del PSM tenemos que respetar la voluntad de esa mayoría social.

César Giner Parreño es diputado del PSOE y portavoz de la Plataforma Socialistas por el Cambio

Ilustración de Jordi Duró

Por un debate en el PSM

30 jul 2009
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domi.jpgCésar Giner Parreño

Juan de Mairena, el profesor apócrifo de Machado, aconsejaba a los alumnos que se habrían de dedicar a la política que no pensasen que su deber de retóricos era engañar al hombre con sus propios deseos, porque el hombre ama la verdad. Seamos humildes e inteligentes. Admitamos que después de las últimas elecciones se ha dado una paradoja inquietante en Europa. Las ideas del movimiento conservador, responsable del desastre económico, han ganado las elecciones y condicionarán el desarrollo europeo en los próximos años. En España, con menos severidad, hemos asistido a la victoria de los que propugnan el discurso de la derecha republicana estadounidense. La derrota del Partido Socialista en Madrid es importante. El PP no acusa la ausencia de gestión política de sus líderes ni los líos de corrupción de sus cargos públicos. El

PSM sigue la estela de derrotas contundentes marcada por las autonómicas de 2007. La presentación por diputados socialistas de la Asamblea de Madrid del documento “Por un Gobierno Socialista en Madrid 2011” pretende afrontar con valentía un debate colectivo para mejorar el proyecto político, el liderazgo social y las estrategias que deben provocar un cambio en el Gobierno de la Comunidad de Madrid, del Ayuntamiento de la capital y de la mayoría de los municipios de la región. La actualización del discurso y la proximidad con la ciudadanía son las claves del éxito. Otras circunstancias históricas se han resuelto positivamente para la izquierda a través del debate y de la participación en nuestro proyecto de una mayoría social. Al final de la década de los setenta, ante una sociedad anhelante de progreso y libertad, un grupo de militantes y simpatizantes del PSM, al calor del XXVIII Congreso Federal, lanzó un documento, las “59 tesis”, que denunciaba la esclerosis organizativa y los planteamientos acomodaticios del Partido durante la clandestinidad. Madrid necesita ahora un planteamiento similar, basado en el debate libre, que se extienda allende la militancia, mirando a esa sociedad que nos observa y que no se reconoce todavía en nosotros. Es la hora de la imaginación y de la participación.

Debemos abandonar el excesivo profesionalismo de la política y centrarnos en los ciudadanos. Necesitamos generar confianza y seguridad en todos aquellos que pueden decidir apoyar una opción moderna de izquierda. Algo no funciona en las actitudes y en el discurso socialista madrileño para conseguir con la ciudadanía una positiva relación político-emocional. La ciudadanía quiere ilusionarse con propuestas para cambiar Madrid, para recuperar un espacio ciudadano de tolerancia, de libertad, de cultura, de valores, y nos mira para ver en nosotros el liderazgo de la izquierda. Vamos a ser primero amigos de los que luego podemos ser dirigentes, decía Ortega. La ciudadanía demanda nuestra cercanía.

Las claves del debate colectivo han de centrarse en la crisis y en las respuestas desde la izquierda. La crisis ha demostrado que “el fin de la historia” que pronosticaron los defensores de un capitalismo no comprometido con la sociedad era una construcción ideológica para asentar su proyecto de desvertebración social, de falta de diálogo y de arrinconamiento de la función pública del Estado. El movimiento conservador es responsable de no haber dotado al capitalismo de reglas que impidiesen la crisis, y de no abrir un debate público sobre los valores, el diálogo, la ética y la responsabilidad social de las empresas. El movimiento conservador tampoco supo delimitar la relación del Estado con el mercado.

En Madrid, esa manera de hacer de sus gobiernos conservadores ha generado desigualdades salariales y la debilidad de los servicios públicos, cuestionados a través de los procedimientos de gestión. El resultado es una fractura social que debemos denunciar con vehemencia. No caigamos en un silencio cómplice. Alentadas por un entorno de crecimiento, muchas familias madrileñas han comprado viviendas que tienen dificultades para pagar, han buscado escuelas que tienen que costear y seguros médicos que ahora tienen que abandonar. Los jóvenes tienen dificultades para encontrar un empleo de calidad. La derecha ha promovido una sociedad desigual con riesgos de descenso social. La confianza y armonía descansan sobre una base de igualdad social y económica.

Abandonarse en manos de los mercados, como instrumento de referencia para todas las instituciones de la sociedad, acarrea graves problemas. Frente a la exaltación del mercado, el Estado debe ofrecer servicios públicos eficientes de calidad, de gestión directa y controles adecuados. La acción política y pública regional en los ámbitos como la I+D+i, la industria, la logística, el medio ambiente, el sector turístico, el financiero y el desarrollo de las industrias culturales, es una exigencia inaplazable de un modelo de economía sostenible. Es inmediato exigir a las entidades financieras la llegada del crédito a los emprendedores. Las instituciones autonómicas son Estado, aunque no le parezca así a la presidenta regional. El debate público fortalece al PSM cuando se realiza desde la reflexión y la aportación.

Busquemos la participación amplia de la sociedad, de los militantes, de los simpatizantes, en nuestro proyecto político. Así ganaremos liderazgo social para volver a ser la referencia de la izquierda en la región. La identidad del proyecto socialista para Madrid consiste en la integración, la cohesión, la cooperación y lo común en lo diverso de nuestra sociedad y del conjunto de la sociedad española. Construyamos los puentes de diálogo necesarios para la victoria en Madrid en el año 2011.

César Giner Parreño es Profesor Titular de Derecho Mercantil de la Universidad Carlos III de Madrid y diputado PSM-PSOE.

Ilustración de Zunras