Ecologismo de emergencia

Las lagunas de Ambroz (Madrid). Un humedal amenazado en plena ciudad de Madrid

Yago Martínez Alvarez y Santiago Martín Barajas

Las lagunas y lo que queda del cauce del arroyo de Ambroz, conforman el mayor humedal  existente dentro de la ciudad de Madrid. Todavía poco conocidas, se encuentran en un espacio degradado, pero que se ha naturalizado parcialmente de forma natural, situado entre la M-40 y la R-3, en el Este de Madrid, en el distrito de San Blas-Canillejas.

El arroyo de Ambroz y los terrenos agrícolas adyacentes, fueron casi totalmente destruidos por la apertura de una mina de sepiolita a cielo abierto, que estuvo en explotación entre 1977 y 2007. Tras el cese de la actividad, los huecos generados por la mina se llenaron de agua procedentes del acuífero, convirtiéndose en las actuales lagunas de Ambroz,  iniciándose un proceso de naturalización espontánea, tanto de las propias lagunas como de su entorno circundante.

Trece años después de la finalización de la actividad minera, la zona se ha convertido en un importante refugio para un buen número de especies animales y vegetales, entre las que destacan las aves. Durante el último año, se ha detectado la presencia de más de cien especies diferentes, entre las que se encuentran el Abejaruco, Collalba gris, Somormujo lavanco y el Búho real, siendo especialmente interesante la presencia de especies amenazadas a nivel regional y nacional como el Avión zapador y el Alcaudón real, que nidifican en la zona.

Hace ya varios años que el movimiento vecinal, representado por la Mesa de Medio Ambiente del Distrito de San Blas-Canillejas, viene poniendo en valor la biodiversidad existente tanto en las lagunas como en lo que queda del arroyo de Ambroz, y reivindicando a las administraciones su protección efectiva y su restauración ambiental.
En este tiempo, los colectivos vecinales han realizado varias visitas a las lagunas con expertos en botánica y zoología en colaboración con organizaciones ambientalistas como Ecologistas en Acción y SEO-Birdlife, que han avalado sus importantes valores naturales. También  promovieron en la Junta de Distrito una resolución encaminada a la protección de este espacio, que fue apoyada por todos los grupos políticos.
Sin embargo, a día de hoy ninguna administración ha reconocido el valor natural de la zona. Los terrenos forman parte del desarrollo urbanístico previsto "Nueva Centralidad del Este" y aparecen catalogados como zona verde en los documentos del proyecto "Bosque Metropolitano" del Ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, en la documentación publicada para el concurso de ideas celebrado en julio del presente año, no se hace referencia a las lagunas, ni se mencionan los importantes valores ambientales que la zona alberga.

Por su parte, la Comunidad de Madrid no ha incluido las lagunas en la última revisión de su "Catálogo de Humedales". Y aún más preocupante es que ambas administraciones hayan dado luz verde a un nuevo proyecto minero en la zona para los próximos 10 años, que está únicamente pendiente de la aprobación definitiva por parte de la Comunidad de Madrid. Esta nueva mina supondría la desaparición de las lagunas y de los importantes valores naturales que albergan, afectaría negativamente a la calidad de vida de los vecinos, y es claramente incompatible con los usos previstos para la zona en la planificación municipal.
Ecologistas en Acción ha solicitado la nulidad del trámite de evaluación ambiental de la explotación minera, por omisión de la obligación de información pública en numerosas ocasiones a lo largo del proceso, y por deficiencias en la evaluación de los impactos sobre la fauna y la flora, tanto de las lagunas, como de las zonas circundantes.

Las lagunas de Ambroz y su entorno tienen todo el potencial para convertirse en un espacio natural urbano de referencia en cuanto a la conservación de la biodiversidad y la educación ambiental.

Su conservación tiene un especial interés por su localización estratégica en plena conurbación madrileña. Una vez restaurado, sería un entorno natural privilegiado, situado a muy poca distancia de barrios con una gran densidad de población, lo que le añade un interés social muy importante. Tendría un impacto muy positivo en términos de calidad de vida para los vecinos/as de San Blas-Canillejas y Vicálvaro, barrios con bajos niveles de renta y con un déficit histórico en cuanto a dotación de zonas verdes, y podría funcionar como un corredor verde entre los municipios de Madrid y Coslada.

Existen precedentes muy similares y cercanos geográficamente, como las graveras de El Campillo y El Soto de las Juntas, en Rivas-Vaciamadrid, que fueron en su momento adquiridas y restauradas por la Comunidad de Madrid, y que hoy se cuentan entre los humedales más importantes de la Región, formando parte del Parque Regional del Sureste.
Los colectivos vecinales y ecologistas que abogan por la conservación de las lagunas de Ambroz y su entorno como un espacio natural, han promovido una recogida de firmas http://chng.it/Y4NTBhTqd7  dirigida a la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, solicitando la no autorización de la nueva explotación minera, la recalificación de los terrenos a "no urbanizables protegidos" y la inclusión de las lagunas en el Catálogo de Humedales de la Comunidad de Madrid.
Las distintas administraciones implicadas deberían tomar nota del éxito rotundo de experiencias recientes de renaturalización en entornos urbanos, como la del tramo urbano del río Manzanares a su paso por la ciudad de Madrid, que demuestran la importancia de estas "islas de naturaleza" en medio del asfalto, tanto para la fauna como para las personas, y emprender las acciones oportunas para la protección, mejora y puesta en valor de este humedal madrileño.

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