Opinion · EconoNuestra

Jóvenes del Norte y del Sur: Propuestas para una Nueva Europa

Lucía Vicent
EconoNuestra y FUHEM ecosocial

La Gran crisis que sufre Europa, tras más de seis años de recesión y estancamiento dentro de la Unión Europea, se confirma como una situación insostenible para una parte importante de los países que la conforman. Se trata de un hecho que contrasta con la falta de un compromiso firme por parte de las instituciones comunitarias de revertir la situación, o al menos de paliar los efectos que se derivan de dicha situación.

La gestión que se ha hecho desde los gobiernos nacionales e instancias supranacionales, lejos de encontrar una salida a la dura etapa que arrastramos, ha agravado los problemas de fondo y desvela las enormes deficiencias del proyecto europeo. A pesar de los objetivos que se promulgaron en sus orígenes constitutivos, y que en teoría apostaban por una mayor convergencia entre países, brillan por su ausencia los mecanismos que garanticen dicho objetivo en términos de cohesión social y territorial. A la contra, las medidas adoptadas han propiciado que la crisis económica haya tenido unas consecuencias sociales devastadoras, pues sólo deja a las economías nacionales la vía de la competitividad y la represión salarial como forma de ajuste.

En este escenario, en el que se combinan panoramas nacionales muy distintos, los efectos de una gestión orientada por los intereses de las élites se traducen en desigualdades crecientes que se enquistan progresivamente en una sociedad, en la que los jóvenes son los grandes damnificados.

La precariedad define y marca la condición de jóvenes

Además de las diferentes oportunidades que vienen marcadas tanto por la condición social y económica de las familias como por la posición central o periférica de nuestros países, a la juventud europea se le niega la condición para ejercer una ciudadanía plena dentro del proyecto comunitario y se le recortan las oportunidades que existían en el pasado. La degradación de las condiciones y los derechos laborales es cada día mayor, el exilio laboral cada vez más común y las prestaciones sociales son mínimas tras las políticas “austericidas” de los últimos años.

La precariedad  incide en aspectos esenciales que marcarán la experiencia vital de la juventud de hoy pero también en las generaciones venideras. Una cuestión que no se puede seguir rehuyendo y frente a la que se exige una respuesta inmediata. De esa forma se señala en la plataforma web Precarity and Youth (también en inglés), un soporte virtual que emerge dentro del proyecto Jóvenes del Norte y del Sur: Propuestas para una Nueva Europa que estamos impulsando cinco organizaciones europeas (FUHEM Ecosocial, EconoNuestra, Economía Alternativa, Link y Rete Della Conoscenza) y en el que colaboran otras muchas (Juventud sin Futuro, Oficina precaria, Economía Crítica y Crítica de la Economía o Econoplastas). Nuestro principal objetivo es lograr confluir en un espacio de reflexión en torno a tres grandes ejes en los que articulamos la discusión: la quiebra política, la quiebra laboral y la quiebra social que envuelve a Europa. El carácter altamente propositivo de la iniciativa conecta con la inquietud que nos genera poder ofrecer respuestas y salidas a los aspectos señalados que lograremos a través de la articulación de redes con organizaciones, sindicatos y colectivos críticos nacionales y europeos. Para ello, se ha animado a la participación a través de un llamamiento que denuncia la situación de la juventud europea, incluido en la página Precarity and Youth, y se invita a seguir el encuentro internacional que tendrá lugar el próximo mes de octubre.