Quince evidencias económicas que no se deben olvidar

18 Dic 2015
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Sergio Pérez Páramo
Economista

Este blog de información económica ha ofrecido multitud de análisis y reflexiones de gran actualidad en España a lo largo del presente ejercicio 2015 que concluye. Pero no es solo el año 2015 lo que llega a su conclusión, la legislatura política comprendida entre el periodo 2011-2015 también finaliza. Permítanme por ello que con motivo de la concurrencia de estos dos importantes sucesos les ofrezca el estado comparativo de quince de las principales variables económicas de España, vistas desde el inicio y el final de una legislatura que, como todo el mundo sabe, en cuestión de escasas horas, será el turno de renovar.

1- Paro estructural: Cerca de tres millones de personas no encuentran empleo en España desde hace más de un año según datos aportados en este otro blog de economía con información procedente de la Encuesta de Población Activa referente al tercer trimestre de 2015. Hace exactamente cuatro años esta cifra no alcanzaba los dos millones y medio de desempleados en situación de lo que se denomina “paro estructural”. Es decir, que tal tipo de desempleo ha aumentado en más de un 20% a lo largo de la legislatura.

2- Deuda pública: Poco más se puede decir sobre este tema ya. Si en el tercer trimestre de 2011 la deuda acumulada reflejaba un valor de en torno a 715.000 millones de euros, en el tercer trimestre de 2015 su cuantía se elevó exactamente hasta los 1.062.472 millones de euros. Es decir, en el periodo de cuatro años de legislatura ha ascendido en más de 300.000 millones de euros.

3- Flujos de emigración: Una cantidad de entre 400.000 y 500.000 personas al año ha emigrado al extranjero en el periodo 2011-2014. En concreto, 2013 registró el mayor éxodo: 532.303 personas. Como consecuencia de ello, el saldo migratorio de España (inmigraciones menos emigraciones) ha sido negativo de manera permanente durante periodo de los últimos cuatro años, alcanzándose el peor dato también en el ejercicio 2013, con una cifra de emigración neta de 251.531 personas.

4- Déficit Público: Más de 100.000 millones en 2012, más de 70.000 en 2013, más de 60.000 en 2014 y más de 30.000 millones en el primer semestre de 2015. Es decir, el conjunto de las Administraciones Públicas de España ha acumulado, incorporando la previsión del segundo semestre de 2015, un déficit público superior a los 300.000 millones de euros, sin que las vaticinios del ejecutivo actual sobre el futuro contemplen otro tipo de escenario presupuestario -superávit, por ejemplo- antes del ejercicio 2020.

5- Hucha de las pensiones: El Fondo de Reserva de la Seguridad Social ha pasado de registrar una cantidad de 66.815 millones de euros en el ejercicio 2011 a otro dato de 34.221 millones de euros a finales de 2015. Tal y como se puede inferir, el ejecutivo actual ha consumido prácticamente la mitad del Fondo de Reserva con motivo de las sucesivas retiradas del fondo efectuadas a lo largo de estos últimos: 7.003 millones de euros en 2012, 11.648 millones en 2013, 15.300 millones en 2014 y 11.500 millones en 2015.

6- I+D: El esfuerzo en investigación y desarrollo medido en relación al PIB dibuja en España una trayectoria permanentemente descendente desde 2011, tras contraerse desde un porcentaje del 1,32% -2011- hasta el 1,2% – 2014-. Hay que recordar, para apreciar con exactitud el recorte que estos datos suponen, que el PIB ha consignado, a su vez, contracciones interanuales de notable magnitud, razón por la cual esta evolución relativa indica, si cabe, una situación aún más preocupante.

7- Dependencia energética: España se ha ahorrado en la compra de petróleo extranjero cerca de 21.500 millones de euros con motivo de la sustancial reducción del precio del barril de crudo en los últimos doces meses. Es la cara positiva de una moneda llena de ásperos relieves que nos muestra la inestabilidad económica que a España le espera cada vez que surgen imprevisibles fluctuaciones geopolíticas en los países que se constituyen como sus principales proveedores mundiales de petróleo, a saber, y actualmente, Arabia Saudí, Nigeria, México, Rusia y Argelia, por este orden.

8- Reducción Salarial: Los salarios reales de los trabajadores españoles descendieron entre los terceros trimestres de 2011 y 2013 de manera interrumpida y, salvo la excepción que constituyó en el desarrollo de esta tendencia el cuarto trimestre de 2013, continuaron contrayéndose en la primera mitad del ejercicio 2014. Así y todo, esta evolución únicamente se quebró como consecuencia de la entrada en territorios deflacionarios del IPC -como solo se puede también verificar en webs y fuentes de información especializada-, ya que de lo contrario, los salarios reales habrían seguido hundiéndose como consecuencia de la dinámica descendente de los salarios nominales.

9- Deflación: Otra de las variables económicas que no ha seguida la tendencia ortodoxa, situándose lejos de los entornos recomendados por el Banco Central Europeo, esto es, un crecimiento situado cerca del 2%. Cojamos en este caso la referencia del IPC de agosto de 2011 (3%), agosto de 2012 (2,7%), agosto de 2013 (1,5%), agosto de 2014 (-0,5%) y agosto de 2015 (-0,4%) para apreciar con la debida claridad cómo se ha producido a lo largo de la presente legislatura una caída progresiva y paulatina de los precios al consumo en España.

10- Bloqueo del crédito: El crédito en circulación o los préstamos vivos concedidos por las entidades financieras españolas se cuantificaban en 1,79 billones de euros a fecha septiembre de 2011. Cuatro años más tarde, septiembre de 2015, la cifra es de 1,34 billones de euros. Durante la legislatura del Partido Popular el crédito se ha contraído, por lo tanto, en 450.000 millones de euros. La típica información que solo se suele cubrir mes a mes en un blog de economía o dos, y que difícilmente verás publicada en medios de comunicación públicos y/o del mainstream financiero como Expansión.

11- Paro juvenil: Tampoco ha habido corrección en la tasa de paro de los jóvenes de entre 16 y 19 años. Ésta se situaba en el tercer trimestre de 2011 en el 60% y cuatro años más tarde asciende al 64%. De la misma manera, el paro de los jóvenes en la franja de edad situada entre los 20 y los 24 años ha ascendido, por si ya fuera escasa, un punto porcentual más en los últimos cuatro años, desde el 42% en tercer trimestre de 2011 hasta el 43% actual.

12- Empleo: Según las series estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, España tenía en el tercer trimestre de 2011 un total de 15,243 millones de puestos de empleo equivalentes a jornada completa en su economía. Cuatro años más tarde resulta que la cifra de empleos igualmente equivalentes a jornada completa consigna 14,63 millones. ¡613.000 empleos menos! Una prueba irrefutable de que si hay más gente ocupada en España en la actualidad la causa reside en un aumento del trabajo precario, temporal y parcial.

13- Fraude laboral: Hablando de las horas extraordinarias trabajadas sin cobrar por el conjunto de los asalariados españoles se aprecia otra grave tendencia (objeto de análisis también a lo largo del ejercicio en este mismo blog de economía). Contextualizándolo: si en el tercer trimestre de 2011 se hacían 2,44 millones de horas fraudulentas a la semana, datos EPA, en el penúltimo trimestre de 2015 se consignaron 3,15 millones, casi un 30% más al comparar los datos registrados a principio y fin de la presente legislatura.

14- Cláusulas suelo: El saldo de las hipotecas firmadas en España con cláusula suelo -aquellas que impiden que la cuota hipotecaria descienda por debajo de un determinado valor o suelo- se cuantifica todavía hoy en más de 40.000 millones de euros. La no consideración de esta cláusula como ilegal por parte de los tribunales de justicia en España sigue permitiendo a las entidades financieras obtener unos ingresos adicionales que no tienen conexión alguna con la evolución real del Euribor.

15- Balanza Comercial de Bienes: Las importaciones de bienes fueron superiores a las exportaciones de mercancías a lo largo de todos los ejercicios de la actual y superada legislatura. El buen -y amplificado hasta la extenuación-comportamiento de las ventas al exterior no ha sido nunca suficiente por lo tanto ni para obtener superávits en la balanza comercial de mercancías -léase, entre otros factores, “dependencia energética”-, ni para constituir el principal motor de la economía en España. 2012 cerró con un déficit comercial cercano a los 30.000 millones, 2013 con otro cercano a los 15.000 millones y 2014 con un último déficit cerrado próximo a los 23.000 millones. Y la previsión final para 2015 vaticina un nuevo déficit comercial de la balanza exterior de mercancías situado en un entorno similar al del ejercicio anterior.


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