Opinion · EconoNuestra

Repensar la economía: el despertar de la heterodoxia

Mercedes De Luis, Nacho Fernández, Luis Baratas, Guillermo López y Mario Rísquez
Miembros de econoNuestra

Año 2016. Camino de una década desde que estalló la crisis económica, y nada ha cambiado. Nada ha cambiado, por supuesto, a mejor. En la mayoría de las autodenominadas economías desarrolladas seguimos inmersos en un proceso de estancamiento económico secular, elevadas tasas de desempleo, vergonzosas brechas de desigualdad, con problemas financieros estructurales que no dejan de amenazar la coyuntura. Y sin embargo, ya sea por falta de imaginación, o quizás más bien por exceso de ella, se siguen aplicando las mismas políticas económicas que, una y otra vez, demuestran no ser funcionales para resolver una crisis que las mayorías sociales no han provocado, pero que sí las empobrecen. Apenas ha cambiado el discurso económico hegemónico, pero, ¿ha cambiado algo en la “academia”?

Bien, pues en la academia todo sigue igual. Igual de mal. Resulta difícil imaginar otros mundos, otras alternativas que nos saquen de esta crisis hacia una economía democrática, equitativa y sostenible. Sin embargo, más que de un déficit imaginativo, de lo que se adolece en las Facultades de Economía es de un déficit de pluralismo en los planes docentes. Se nos sigue presentando la economía convencional, con fundamentación neoclásica, como la verdadera tabla de la ley. Unos principios y unas reglas escritas en mármol que nos plantean, por poner un ejemplo, que la falta de empleo no es otra cosa que un problema de rigideces en el mercado laboral. A Pedro Sánchez y Albert Rivera, a la luz de los últimos acontecimientos, parece que les han pasado unos buenos apuntes.

La docencia en Economía sigue adoleciendo de un problema de falta de pluralismo en cuanto a enfoques o corrientes de pensamiento que vertebran los planes de estudio. Casi de principio a fin, la economía neoclásica articula todas las enseñanzas a las que una alumna que desee obtener buenas calificaciones debe prestar cuidadosa atención. Apenas hay cabida para todos aquellos enfoques (economía ecológica, marxista, post-keynesiana, austriaca,…) que enriquecen, y de qué manera, el arte de pensar y reflexionar en economía.

Por otro lado, la falta de pluralismo también hace acto de presencia en la falta de métodos con los que analizar la economía. Las carreras de económicas padecen de un sobrepeso de métodos matemáticos y econométricos en sus itinerarios formativos. Aunque aquí cabe matizar: no es que las matemáticas no sean importantes, o lo sean menos que otros métodos de análisis, todo lo contrario. Sin embargo, lo que nos encontramos es un problema de distribución, pues existen otros instrumentos y metodologías muy útiles para el análisis económico que apenas tienen espacio en los planes docentes.

Por último, esta falta de pluralismo también queda reflejada en el encorsetamiento al que queda sometida esta disciplina con respecto al resto de las ciencias sociales. En ocasiones “la economía” se arroga la etiqueta de ser la ciencia social “más exacta dentro de las menos exactas”; una altanería que, lejos de tener fundamento alguno, merma de una riqueza analítica a las ciencias económicas que no nos podemos permitir. No decimos nada nuevo, pero es obvio que no se puede entender la economía sin la política, sin la filosofía, ni la sociología o la historia. Resulta necesario abrir las costuras de la economía; aquí la llamada confluencia también se torna necesaria.

En definitiva, el ejercicio de repensar la economía, y para qué sirve esta, se ha vuelto un imperativo inexcusable; más en los tiempos que corren. Es por esto que algunos rebeldes nos hemos puesto a la tarea con la III edición del curso “Repensar la Economía”. A esta nueva entrega la hemos subtitulado “El despertar de la heterodoxia”, quizás les suene. Y por si fuera poco, este nuevo curso viene de la mano de economistas como Bibiana Medialdea, antropólogas como Yayo Herrero, o sociólogos como Isidro López o César Rendueles.

Si bien el año pasado desde econoNuestra ya realizamos cursos en la Universidad Rey Juan Carlos y en la Universidad Complutense de Madrid, este año hemos tejido alianzas en Cataluña con el colectivo Post Crash Barcelona.

Ya han pasado casi dos años desde que aquel 5 de mayo de 2014 se lanzara la “International Student Initiative for Pluralism in Economics” (ISIPE). Aquí seguimos en ello, y cada vez somos más… ¿conseguiremos traer el equilibrio en la Fuerza?