Por la coexistencia del lobo con el hombre

12 Mar 2017
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

Fernando Prieto
Ecólogo y miembro de econoNuestra
@isostenibilidad

Los lobos constituyen una pieza fundamental en los ecosistemas, son sus ingenieros, que además trabajan 24 horas. Son especies capaces de manejar las líneas de información, energía y materia para mantener el ecosistema con adecuados niveles de estabilidad, madurez y biodiversidad. El lobo hoy tiene hoy en España un valor simbólico y emblemático de protección de la biodiversidad. Peor además puede ser muy útil. Hoy vemos en muchas zonas, superpoblación de corzos, ciervos, jabalíes y otros ungulados, que causan accidentes, y  son cazados como única medida de gestión. El lobo lo podría hacer gratuitamente y con mayor criterio. Los ganaderos inteligentes saben que la existencia de lobos les viene bien para valorar sus productos y ser identificados por la sociedad, como lo que son,  guardianes de la naturaleza. La administración responsable debería valorar la biodiversidad y la importancia de este recurso. Con menos del dinero que cuesta cualquier rotonda en este país se pagarían todos los daños. Llama la atención que ponemos la voz en el cielo cada vez que vemos como alguien caza un león en Botsuana o un elefante en Kenia y no pestañeamos cuando se caza un lobo en la sierra de la Culebra o en la Sierra del Caurel.   Ahora toca parar las cacerías de lobos.

Marco europeo
En Europa existen cuatro especies europeas de grandes carnívoros (el oso pardo, el lobo, el lince boreal y el glotón) se encuentran en uno de los grupos más emblemáticos de la Unión Europea (UE) aunque también más problemáticos en cuanto a conservación y gestión. Ello se debe a que se mueven por grandes áreas transfronterizas y pueden afectar a intereses humanos, como ocurre con la ganadería, la caza o las actividades recreativas.

Tras reconocer la importancia tanto de los aspectos socioeconómicos como de los grandes carnívoros, la Comisión Europea y un grupo de organizaciones interesadas han decidido colaborar en el tema. En junio de 2014 se lanzó oficialmente la Plataforma de la UE para la coexistencia entre humanos y grandes carnívoros.

La misión de la plataforma consiste en promover las vías y los medios para reducir al mínimo y, en la medida de lo posible, encontrar soluciones a los conflictos que se plantean entre los intereses humanos y la presencia de grandes carnívoros, mediante el intercambio de conocimientos y una colaboración sincera y constructiva, basada en el respeto mutuo.

Coexistencia
Las poblaciones de grandes carnívoros se han reducido históricamente de forma significativa debido a las actividades del hombre alcanzando sus niveles más bajos entre los años cincuenta y setenta. La mayoría de ellos se encuentra en proceso de recuperación. Una tercera parte de la superficie de Europa (1,5 millones de km² ) está ahora poblada por al menos una especie. La recuperación ha sido posible gracias a la mejora de la calidad del hábitat, al aumento de las especies presa, a la legislación y al apoyo de la sociedad.

Los estudios científicos demuestran que la pérdida de grandes carnívoros daña los ecosistemas  impidiendo los efectos beneficiosos de las “cascadas tróficas”. Los grandes carnívoros ya han sido exterminados en muchas regiones desarrolladas de Europa Occidental y Oriental, los Estados Unidos o el Sudeste Asiático y este mismo patrón de exterminio se repite en todo el mundo desde el comienzo del Neolítico. Más de las tres cuartas partes de las 31 especies de grandes depredadores del planeta, tales como leones, tigres, leopardos, jaguares o lobos, presentan un acusado declive poblacional, como se constata en multitud de estudios científicos. De ellas, 17, están restringidas a menos de la mitad del territorio que históricamente ocuparon en un pasado reciente. El  exterminio de grandes depredadores como los lobos y los osos tiene un efecto en cascada y afecta negativamente a un delicado equilibrio ecológico con millones de años de evolución. Las evidencias científicas manifiestan que los grandes y medianos depredadores desempeñan un papel fundamental en los sistemas ecológicos naturales, incluso en los más antropizados. La gestión de los pastizales, zonas agrarias, de bosques por las comunidades rurales puede proporcionar valiosos hábitats y mantener al mismo tiempo los paisajes culturales. En la actualidad, los grandes carnívoros se encuentran no sólo en zonas remotas, sino también en áreas alteradas por las actividades humanas y en las proximidades de asentamientos humanos,.

Impacto socioeconómico de los grandes carnívoros
Los conflictos con las sociedades humanas incluyen la depredación de ganado y otros problemas para los cazadores. Se han adoptado diversas prácticas (como el uso de perros guardianes o vallas eléctricas) para reducir al mínimo el impacto sobre las actividades humanas.

Aunque en ocasiones se pueden producir conflictos graves, los grandes carnívoros también tienen efectos socioeconómicos positivos, pues pueden ser especies cinegéticas muy valoradas y, si la ley lo permite, constituir un atractivo turístico y facilitar servicios ecosistémicos (como el control de los herbívoros).

Principios plataforma europea coexistencia

1) Trabajar en el marco jurídico de la UE: la Directiva de Hábitats de la UE (92/43/CEE) es el instrumento jurídico general para la conservación y la gestión sostenible de las especies de grandes carnívoros en un estado de conservación favorable.

2) Garantizar la base de conocimientos necesaria: la gestión de los grandes carnívoros debe desarrollarse con arreglo a evidencia científica sólida basada en los datos disponibles más fiables.

3) Reconocer las consideraciones y preocupaciones socioeconómicas y culturales: las sociedades humanas tienen derecho a utilizar sus recursos naturales y a preservar su patrimonio cultural de una manera sostenible en los paisajes multifuncionales de los que los grandes carnívoros forman parte. Es importante reconocer la contribución de las actividades económicas a los valores de esos paisajes. También hay que admitir la necesidad de garantizar la seguridad de las personas.

4) Solucionar los conflictos mediante un diálogo constructivo entre las partes interesadas: la mejor forma de encontrar soluciones a los conflictos con los grandes carnívoros y de facilitar su coexistencia con los humanos es establecer un diálogo constructivo entre las principales partes interesadas a nivel local, nacional y de la UE. Tales soluciones deben adaptarse a las condiciones locales y regionales.

5) Comprometerse en la cooperación internacional: la gran mayoría de las poblaciones de grandes carnívoros de la UE tiene áreas de distribución que cruzan las fronteras nacionales. En el caso del lobo ibérico se encentra entre España y Portugal. Por tanto, las soluciones nacionales aisladas no van a funcionar si no hay un diálogo significativo entre las partes interesadas que incluya la cooperación internacional en el seno de la UE y, cuando proceda, con los países vecinos, teniendo en cuenta, entre otras cosas, las Guidelines for Population Level Management Plans for Large Carnivores (directrices para los planes de gestión a nivel poblacional de los grandes carnívoros).

Innovación. Inteligencia aplicada a la conservación
Se necesitan enfoques innovadores que resuelvan los conflictos al tiempo que favorezcan la conservación de los grandes carnívoros. Se necesitan censos muy detallados, comparables en el tiempo, realizados por los mejores profesionales. Se necesita aplicar un enfoque científico al conocimiento de estas especies. Para ello se necesita un diálogo abierto entre los distintos grupos de interés que garantice que el hombre y los grandes carnívoros puedan coexistir en armonía en el futuro. La misión de la Plataforma de la Unión Europea para la coexistencia del hombre y los grandes carnívoros consiste en garantizar este diálogo. En concreto en España el sector ganadero ha presentado un declive durante los últimos decenios debido a la falta de apoyo de la administración, la falta de precios adecuados a los productos, a las rigideces y falta de enfoque científico en las enfermedades del ganado, etc. zoonosis, etc.. pero sobre todo por la falta de consideración por parte de la sociedad de los benéficos y servicios ambientales que proporcionan. En este sentido la ganadería extensiva es absolutamente clave para la preservación de la biodiversidad,  control de la biomasa y “necromasa” para disminuir el peligro de incendios, mantenimiento de la población rural, etc.

Por supuesto hay que agilizar la identificación de los daños  y la rapidez en los pagos de una forma completa y también habrá que maximizar las medidas preventivas con el apoyo de mastines, cercados, opciones de manejo, etc,  pero también es preciso el    eliminar el furtivismo, igual como casi ya se ha conseguido con osos o linces. Los contratos territoriales tendrían un gran sentido al igual de lo que sucede en Francia para vincular determinadas producciones ganaderas con la existencia de esta especie de forma que se crearan denominaciones de origen que pudieran ser monitoreadas y se garantizara el origen de las producciones con zonas donde estuviera la especie. Las actividades de observación de la fauna, la fotografía- o el eco-turismo activo asociado a las especies emblemáticas y el turismo rural pueden ser una aportación también a la economía rural, que desde luego pueden ser más importantes que su caza.

EL FUTURO UN PAÍS CON LOBOS ES MEJOR.

La sociedad avanza. Soluciones que podían parecer civilizadas hace unos años hoy nos ponen los pelos de punta. Para una gran mayoría de españoles, alancear al Toro de la Vega hasta la muerte, lanzar una cabra desde un campanario o descabezar un ganso por placer, son salvajadas que además afectan directamente a la dignidad humana. Y en muy poco tiempo demostraremos como sociedad que hemos sido capaces de progresar dejando atrás todas estas bárbaras costumbres. Otro tanto pasó con los linces. Se les calificó de “alimañas” y se permitió su caza; ahora cada lince que logramos reproducir nos cuesta cifras astronómicas. (solo el proyecto Iberlince son 34 millones de euros) para conservar al lince después de llevarlo a una población residual al borde de la extinción, cuando hace solo unas décadas hubiera sido una labor mucho más sencilla. Con el oso pasó igual, pero hoy ya nadie se atreve a cazar uno, y si lo hace y se le identifica va a la cárcel. Sin embargo, hoy todavía se siguen cazando lobos, con el beneplácito de la administración. Actualmente, en muchas Comunidades Autónomas de su área de distribución histórica, no existen lobos o hay grupos muy reducidos como Andalucía, Madrid, Castilla la Mancha, Aragón o Extremadura, habrá que fomentar y permitir la dispersión natural de esta auténtica joya de nuestra fauna desde sus territorios septentrionales, así como la conectividad entre las diferentes poblaciones. Hay que disminuir la persecución absurda y carente de apoyo científico de la especie al Sur del Duero, de la que anualmente se aniquila prácticamente el total de la tasa de renovación natural de la población, impidiendo la conectividad referida anteriormente.

Se trata de buscar soluciones prácticas que reduzcan al mínimo los conflictos mediante la recopilación de estudios y de casos concretos en toda España y en toda la UE. Se debería fomentar el intercambio de información y organizar reuniones y talleres con el fin de dar a las partes interesadas la oportunidad de compartir sus experiencias y de discutir los problemas y las posibles soluciones.

Por cierto, el cuento de Caperucita era mentira. El lobo no es el malo. Avancemos.


comments powered by Disqus