Poner un precio (alto)  al CO2

20 Abr 2017
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Fernado Prieto
Ecólogo y miembro de econoNuestra
@isostenibilidad

Si queremos proteger a las generaciones futuras es necesario poner un precio mucho mayor a las emisiones.

¿Es mas barato emitir o cambiar procesos para tender hacia una economía baja en carbono? De “El que contamina cobra” a “Da igual contaminar o no”.

La historia del precio del CO2 en los mercados de Europa es muy sencilla. Partió de precios altos. Empezó con valores de unas 25 toneladas por tonelada de carbono emitido y ha descendido paulatinamente hasta llegar actualmente está en unos 5 euros por tonelada (4,68 € el 31 de marzo). Esto ha sucedido porque se regalaron grandes cantidades de derechos de emisión a las empresas que vendieron rápidamente suponiendo unos “beneficios caídos del cielo” a petroleras, refinerías, cementeras, siderúrgicas.. etc.. El caso de las eléctricas daba más o menos igual ya que vía tarifa eléctrica lo pagábamos los consumidores. Esta era la época de “los que contaminan cobran”, pero estos excesos acabaron con el propio mercado y se ha llegado al estado actual donde los precios son tan bajos que “da igual contaminar o no”.  En definitiva, hasta ahora, no ha funcionado el mercado de emisiones.

El mercado libre ha sido incapaz de funcionar como tal, se debería haber generado escasez en los derechos de emisión lo que hubiera supuesto un aumento del precio de la tonelada de carbón emitido y hubiera determinado un paulatino cambio hacia tecnologías  y empresas menos contaminantes, Este proceso habría motivado un mayor desarrollo de las energías renovables, una mayor innovación, mayor eficiencia, etc.. . . y en definitiva, unas menores emisiones.

Evolución de precios en euros por tonelada en el mercado de carbono desde 2008 hasta octubre de 2015. Derechos de Emisión (EUAs).Créditos de Carbono (CERs).Fuente: Observatorio de la Sostenibilidad (OS) 2016

Una forma inversa para determinar  cuánto debiera ser el precio el carbón es calcular el “costo social del carbono”. Este metodo es una estimación de cuánto le cuesta a la sociedad, a través de los daños causados por el clima, las emisiones de CO2    y así podría determinarse cual  podria ser el precio óptimo, que se podria imponer via impuestos a las emisiones de carbono. En Estados Unidos existe una estimación federal de  37 $ por tonelada de contaminación por dióxido de carbono. Este precio está avalado por al menos 150 regulaciones en varias agencias federales y se ha convertido incluso en un objetivo principal en los esfuerzos de la Administración Trump.

A principio de marzo los  Subcomités de la Cámara sobre Medio Ambiente y Supervisión celebraron una audiencia sobre el costo social del carbono. Los congresistas republicanos y sus comparecientes argumentaron que la estimación federal era demasiado alta, pero la mayoría de los economistas y por supuesto los ambientalistas sostienen que es demasiado baja. Es sabido, que como decía Upton Sinclair que: “Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda.” Los comparecientes republicanos son sospechosos de trabajar o estar financiados por la potente industria de los combustibles fósiles. Se hicieron dos argumentos principales: 1) que la estimación de $ 37 debía basarse en los impactos domésticos, no en el clima mundial, y 2) que el gobierno debería haber utilizado una tasa de descuento más alta, lo que daría como resultado una estimación más baja. Ambos argumentos son erróneos. Primero porque la contaminación del carbono causa costosos daños climáticos globales, especialmente en los países menos desarrollados, que coinciden con los países que menos han contribuido al mismo. Estos impactos como es sabido, afectan a los cultivos, sequías, inundaciones, fenómenos extremos climáticos, es decir parecería lógico que los americanos y otros ciudadanos de los paises mas industrialziados paguen por los daños que este efecto ha tenido sobre la gente pobre en los países más pobres.

William Nordhaus, prestigioso economista de la universidad de Yale, teórico de la economía del cambio climático y autor de libros como Managing the Global Commons: The Economics of Climate Change (1994), Warming the World: Economic Models of Global Warming (2000, con Joseph Boyer) y A Question of Balance: Weighing the Options on Global Warming Policies (2008) estima en una artículo reciente  que si queremos mantenernos por debajo del calentamiento de 2,5 ° C por encima de las temperaturas preindustriales (por no hablar de 2 ° C), el costo social del carbono es hoy entre $ 100 y $ 200 por tonelada de contaminación por dióxido de carbono, y sube alrededor de $ 10 por año. Esta conclusión es consistente con varios estudios recientes que calculan el costo del carbono alrededor de  100 $ a  200 $ por tonelada o más. Nordhaus estima que incluso con un precio en torno a los 30 dolares supondría un aumento de 3.5° C de calentamiento global por encima de las temperaturas preindustriales. Por otra parte, si los daños son mas catastróficos a largo plazo el precio deberia aumentar con el tiempo. Además, claro, los sistemas económicos y sociales no son lineales, o tendenciales, y se pueden producir y se producen eventos cruciales que no es posible predecir…

Existe otro facto que hay que considerar. Las tecnologías mejoran, la innovación es un tema muy importante, disruptivo, que también es imposible de predecir. Por ejemplo, los costos de las turbinas eólicas, paneles solares y otras tecnologías de producción masiva han bajado aproximadamente su precio un 10-20% por cada duplicación de la producción.

La Oficina de Administración y Presupuesto de EEUU (OMB por sus siglas en inglés) ha realizado una estimación del impacto  en los presupuestos con el objetivo explícito de  rescindir acciones regulatorias que afecten al clima en su informe  “Promoting Energy Independence and Economic Growth” . La propia OMB dice que si la política tendrá “importantes beneficios o costos intergeneracionales”, también se debe considerar una tasa de descuento más baja.  El cambio climático podría interrumpir la economía global y obstaculizar el crecimiento económico. Con un escenario de calentamiento de más de 3 ° C que resultaría en el escenario “óptimo” de Nordhaus (y de las políticas climáticas republicanas y los precios más bajos del carbono), se observarian efectos tales como mortalidad extensa de los corales que provocaria el colapso de muchos ecosistemas marinos, o disminuciones de glaciares que amenazan el abastecimiento de agua para millones de personas, o el aumento del nivel del mar de más de 1 metro hacia el año 2100 y mucho más después, etc. Es un escenario potencialmente catastrófico que haría imposible mantener el crecimiento del PIB. Hay otro problema que los modelos económicos y los republicanos no tienen en cuenta: el dinero no lo es todo. Y en este sentido la economia ecológica enseña que hay bienes insusitutibles y que no podemos comprar muchas cosas, entre otras el clima.

Si queremos conseguir el objetivo de 2 ° C debemos aplicar políticas climáticas mucho más agresivas, y, en este sentido,  podemos utilizar la economía para evaluar la rentabilidad de diferentes estrategias a corto plazo para alcanzar objetivos climáticos, por ejemplo, los propios republicanos sugirieron el impuesto sobre el carbono.

Pero si realmente queremos que tengan éxito las políticas climáticas deberemos cambiar radicalmente las absurdas políticas ambientales recientes de Donald Trump. Este ha cambiado incluso el enfoque de la Environmental Protection Agency  quitando el expreso apoyo de las políticas en las evidencias científicas (¡!), aunque, al menos,  sigue manteniendo la existencia del cambio climático. Si queremos proteger a las generaciones futuras, se necesita un precio de contaminación del carbono mucho más alto -no inferior. En caso de que no se vaya en esta dirección podremos hablar finalmente de grandes catástrofes debidas a fenómenos meteorológicos extremos, peor calidad del aire, y en defnitiva grandes perdidas económicas mucho mayores que si hubiéramos prevenido. Y en definitiva tendremos un futuro más insostenible.

Postdata: El último valor del precio del CO2 el 31 de Marzo de 2017 en Europa ha sido de ¡¡¡4,68 €!!!.


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