“Si centramos la economía en el bien común, podemos abandonar o reformar el capitalismo”

29 May 2014
Compartir: facebook twitter meneame
Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,
Comentarios

Virginia Uzal y Carlos del Castillo
Periodistas integrantes de la Comunidad del Máster en Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales

Con un discurso tan interconectado con la realidad que desborda sus propias líneas argumentales, Bernardo Gutiérrez, colaborador y asesor del gobierno ecuatoriano en el proyecto Flok Society (Free Libre Open Knowledge), nos transporta a un Ecuador que parece salido de una utopía. Pero es real. Hablamos con él durante su visita al Máster de Comunicación, Cultura y Ciudadanía Digitales, en el entorno del Medialab Prado, donde nos explica las líneas maestras de un plan que aspira a cambiar la matriz productiva del país, a poner rumbo a la sociedad del conocimiento común y abierto. La primera cumbre de Flok se celebra esta semana. Sin darnos cuenta, nos vemos inmersos en el proyecto que está revolucionando el país andino. “Ecuador ha generado un marco teórico narrativo muy potente, la economía social del conocimiento, la teoría del buen vivir quechua. Es un proceso largo pero van por el buen camino”

¿Qué es el Flok Society  y qué está consiguiendo en Ecuador?

Flok es Free Libre Open Knowledge, el Buen Conocer, como se está traduciendo al castellano. Es un proyecto para generar política pública en el que hay una investigación científica de base para reformular la sociedad entera. Desde la agricultura a la industria pasando por la comunicación, conocimiento… Es una investigación vinculada al sector productivo, no es una investigación aérea, investigación abierta que desde el primer minuto ha estado trabajada en wikis, con pads, existe incluso un software libre llamado coment (cualquier persona puede comentar) y en la que los borradores, los papers académicos, en lugar de ser un producto definitivo es un borrador inicial donde la inteligencia colectiva global, todo el mundo lo puede mejorar. Es una manera, digamos que más que un proyecto es un proceso de cambio de piel que aspira al cambio productivo de la economía de un estado. Están buscando una solución desde los paradigmas libres, abiertos, copyleft para aplicar a la sociedad. Es una nueva manera de generar política pública, con una llamada top-down, de arriba a abajo, pero que está siendo (la investigación) bottom-up. Es una nueva búsqueda de generación de políticas públicas de forma participativa y desde los paradigmas libres y abiertos.

A efectos prácticos, si la economía se centrase en el bien común, ¿significaría abandonar o reformar el capitalismo?

Sí, abandonarlo, reformarlo, llegar al postcapitalismo o a una economía colaborativa. Ecuador ha generado un marco teórico narrativo muy potente, la economía social del conocimiento, la teoría del buen vivir quechua. Es otra manera de relacionarse, por un lado con la naturaleza, con la sostenibilidad, y por otro lado con los bienes relacionales, no en la competición sino en la colaboración, no está basada en acumular sino en compartir. El punto de partida narrativo, el Plan nacional del Buen Vivir, que es hermoso, se ha completado en el Flok con la tecnología libre como matriz para incorporarla al buen vivir, que es otro imaginario, otra narrativa, es otro marco teórico. ¿Qué significa esto por ejemplo a nivel de agricultura? Que en lugar de apostar por las semillas transgénicas o comerciales de Monsanto, va a haber cooperativas de intercambio de semillas peer to peer, p2p, en la que las semillas van a tener licencia GPL o copylef, se va incentivar que los propios agricultores tengan sus cooperativas. Un investigador griego está haciendo los papers de biodiversidad y agricultura abierta. Ahí también está otra parte – están estudiando la open source ecology – agricultura de código abierto, las 50 máquinas de código abierto que todo el mundo puede construir, que por un lado ahorra mucho dinero y por otro incentiva la colaboración.- Están estudiando los modelos cooperativos de la India donde han luchado contra las multinacionales como Monsanto y han generado una cultura abierta de intercambio de semillas muy potente, todo eso significa ya cambiar una matriz productiva en la agricultura, porque estás cambiando la dependencia del agricultor del sistema internacional de patentes, de las semillas de las multinacionales o con la maquinaria que depende del sistema capitalista de obsolescencia programada. Sólo cambiando ese paradigma en la agricultura estás cambiando mucho. Lo mismo pasa en las universidades basadas en el copyleft, que no dependan de las multinacionales de los libros. Hay depósitos abiertos, reutilizables, donde los alumnos, los profesores y los especialiastas trabajan juntos en el contenido de cada asignatura, y no dependen de Santillana, Alfaguara o la multinacional que sea. En el fondo, todo, lo que parezca más anecdótico y menos influyente en la economía, como apostar por la cultura libre, cambias el sistema, estamos reformulando el capitalismo. Huyendo de él, acabando con él, llegamos a un postcapitalismo o a un lugar para el que no tenemos nombre o definición. Lo importante es que hay voluntad de cambiar el sistema productivo, la economía, acabar con las especulaciones y las acumulaciones capitalistas y apostar por esta economía social del conocimiento, donde todo tiene código abierto y se puede participar en los procesos. Es un proceso de cambio de la matriz productiva largo, no se va a poder hacer en pocos años.

En el contexto internacional, Brasil y Ecuador han puesto el cono sur a la cabeza de la búsqueda de modelos alternativos de Internet. Tú que conoces bien ambos países, ¿crees que es cierto?, ¿cómo expresarías las diferencias y coincidencias?

Dos comentarios: El primero, es que esto evidentemente es fruto de políticas públicas puestas en marcha por estados y gobiernos, y de ahí las redes, los activistas y todos los que recelan o recelamos del estado tenemos que reconocer que la generación de estas políticas públicas, aunque sean verticales, tienen unos frutos. Brasil concretamente apostó por el copyleft desde la llegada de Gilberto Gil. En el caso de Ecuador es lo mismo. Casi Todos los países de América Latina, sobre todo Venezuela, Uruguay, Argentina, Ecuador y Brasil tienen políticas públicas de apoyo al software libre en las instituciones públicas, hay una parte de generación de políticas a partir del estado que están apostando por tecnologías libres.  Por un lado por soberanía tecnológica, para mantener su independencia de EEUU y Europa, por otro lado yo creo que América Latina en general tiene la esencia de la colaboración en su ADN, precolombino. Se juntan las prácticas colaborativas y los commons indígenas o afrodescendientes: mecanismos y procesos colaborativos orientados al bien común y a la comunidad, Tekio en México, Aini en Bolivia, la Minga en Ecuador, una gran práctica orientada al bien de la comunidad, mutirao en Brasil o incluso las propias favelas, que ellos mismos se llaman comunidades. Con este panorama yo creo que sí que es un territorio muy rico y fértil para estas prácticas de lo libre a pesar del intento salvaje del capitalismo de imponer sus convicciones.

¿En qué medida ha podido influir Wikileaks o el propio Assange en todo este proceso?

Es muy interesante porque por ejemplo el marco civil de Brasil que se acaba de aprobar ahora no es una legislación perfecta pero sí muy avanzada para la regulación de Internet, yo creo que no habría sido posible sin las revelaciones de Snowden, que mostraron un mapa geopolítico global muy desigual, muy del siglo XX donde unos pocos espían al resto. Ecuador ofreciendo asilo a Assange digamos que mostró un nuevo camino y una voluntad de tener una soberanía tecnológica y cuestionar las prácticas de EEUU y Europa a la hora de imponer tecnología, espiar y generar geopolítica con prácticas casi dictatoriales, o prácticas de mercado salvajes. Yo creo que los cryptopunks en general, Wikileaks, Snowden y la criptografía y los hackers globales están teniendo una acogida ideológica y de prácticas. Muchas redes globales como 15M, Occupy o como la Quadrature o Wikileaks trabajan y colaboran con gobiernos latinoamericanos. En el caso de Ecuador está claro, en el Flok están participando desde Jacob de Wikileaks, Jeremy de la Quadrature, hacktivistas, gente del 15m,… Hay una buena e interesante sinergia entre los estados de la izquierda latinoamericana que buscan soberanía, un mundo libre, participación, bienestar social y el ecosistema hacker del software libre y el activismo en red planetario.

¿Crees que la próxima revolución democrática, el  siguiente paso del pueblo hacia un mundo más justo, llegará de la mano de Internet y el conocimiento abierto?

Esa revolución, por un lado ya está en marcha. A lo mejor estamos en una mutación del concepto de revolución como sinónimo de toma de poder. Yo hablaba de un renacimiento en red, que es una tésis de Douglas Rouskoff, the open source democracy, él habla del renacimiento como una fase previa a la revolución, se cuestionan todos los valores, se reformulan y se amplía el horizonte. Probablemente estemos ya en esa revolución que es un renacimiento en red. Yo hablo mucho de la cultura del prototipo, que viene de la cultura digital, a lo mejor no es una revolución que tome el poder de manera inmediata, sino que es una revolución que encuentra soluciones prácticas o concretas a problemas sociales y está generando prototipos sociales, culturales, económicos, cooperativos, formas de relacionarse en red, economía solidaria…La llegada de Internet ha cambiado más el planeta que diferentes signos. Benkler estudió qué pasaba cuando llegaba la imprenta al planeta tierra. Él tenía la teoría de que tenían que pasar 25 años hasta que se produjese el cambio real de esa revolución real de la imprenta o de la radio. Lo que ocurre es que desde la web a lo mejor no nos hacen falta 25 años, en 10 ya ha cambiado mucho el planeta. Yo creo que estamos como mínimo en el cambio de piel más profundo desde el siglo XX . Es el fin de los intermediarios, esta conexión transversal de personas, redes y comunidades, esta generación de prototipos, estas nuevas interfaces, plataformas participativas, esta narrativa de lo wiki, de lo abierto, lo comparativo, se hace muy difícil ser humano de la manera que era hace 20 años. Si ya no es algo abierto y participativo desde el minuto 1 se hace hasta raro. Todo tiende hacia eso. Sin duda ya está habiendo una gran revolución y revueltas. El estudio de la Fiedrich Foundation de Nueva York World Protest 2006-2013 ya habla de que es la época más revolucionaria de la historia, 847 revueltas en los últimos 6 años y lo analiza de una manera muy lineal y clásica, de causa – efecto, y aun así llega a esa conclusión. Yo creo que estamos en ese cambio de piel, por eso es importante que desde los estados y gobiernos esten intentando innovar en política pública y buscando otro tipo de experiencias.

Por otra parte, el proyecto FLOK enfrenta críticas de las empresas de comunicación privadas bolivianas, que imputan la falta de respeto gubernamental a la libertad de expresión. ¿llevan razón esas críticas?

La ley de prensa es un universo aparte, porque en América latina en casi todos los países los medios están controlados por  4, 5 o 6 familias, son monopolios y oligopolios muy duros, me parece un poco injusto criticar una ley de prensa porque va contra la libertad de expresión cuando lo que en el fondo pretende es redistribuir la gobernanza de los medios de comunicación y que está distribuyendo un 30% de las licencias de radio a radios comunitarias, ya sea una radio indígena de los andes o del Río Napo en la amazonia. Es una ley que está redistribuyendo poder de radiofrecuencias y eso puede chocar un poco con la libertad de expresión, se la ataca un poco por ahí. Yo creo que hay que pensar que en muchos países, Argentina por ejemplo, se ha aplicado una ley de prensa para deshacer un monopolio salvaje de Clarín, como pasa en Brasil, donde todavía no han hecho la ley de prensa pero están en ello. Hay 5 familias que tienen el control de los medios del país y hacen con ellos lo que quieren, por eso creo que es un poco injusto criticar una ley de prensa sin pensar en este tipo de cuestiones.

¿Y de las críticas que señalan, también en lógica privatizadora, que el conocimiento priva a los creadores de remuneración?

Sobre la remuneración de los autores, bueno, dentro del Flok existe una voluntad y dentro de los papers hay una propuesta de ‘bono artístico’, por la que el Estado garantizaría la redistribución de renta a los activistas que con cultura libre, a los creadores, quisiesen participar en una especie de fondo estatal. Hay alternativas, ni siquiera salió del estado, esto salió de Luis Restrepo, está en los papers, y dentro del documento del borrador de ‘política pública de política abierta y libre’ también se estudian diferentes casos sobre cómo el creador se puede beneficiar de su creación teniendo todo libre, ahí está un poco intentar buscar la participación del Estado, que garantice esta redistribución y que no hubiese un intermediario, que sea gestor cultural. En Ecuador ellos trabajan con copyleft mejor que casi ninguna otra en el mundo, reconocen creative commons, la SGAE no lo reconoce… Digamos que en ese sentido están bastante avanzados, reconocen hasta el remix, la remezcla, como obra. El código orgánico de la economía social del conocimiento de Ecuador y Flok en su conjunto están aportando bastante. Evidentemente la retribución de los autores no lo tiene resuelto nadie, ni el copyright ni el copyleft, depende mucho de cada caso, pero nadie lo tiene, ni la SGAE, ni las multinacionales y tampoco los creadores libres. Hay creadores libres que funcionan muy bien en un producto determinado, un libro, un disco, porque se viraliza y vive de los conciertos o como sea, y otros que no, pero desde luego que el copyright no tiene la fórmula, de hecho es una fórmula agotada.

¿Cómo se consigue involucrar a la ciudadanía en un proyecto como éste?

Es complicado, veíamos que la investigación estaba un poco distanciada de la población civil, de la realidad, por eso hicimos puentes y se crearon mecanismos participativos no sólo en los papers y en las redes y el mundo digital, sino que se hicieron muchos encuentros de los investigadores con la sociedad civil, ya sea en una charla universitaria, en hangouts, en un bar montamos el peer2peer como vamos a compartir una cerveza entre un investigador y la sociedad civil. Por otro lado se accionó unos talleres en todo el territorio ecuatoriano, en 24 ciudades de infodesarrollo, eran talleres de la economía social del conocimiento, no para explicarles lo que era la investigación sino lo contrario, prácticas de lo común y lo colaborativo, de diferentes campos cercanos, economía solidaria, cooperativismo, agricultura ecológica se estaban aplicando, se escuchaba a toda la gente, se iniciaron talleres de una semana en todas las ciudades y de ahí surgió un borrador, surgió un informe, resúmenes por temas y todo eso se canaliza hacia arriba. Después está la parte de investigación, que es intentar llegar abajo y explicarlo, y al revés mediante los talleres de infodesarrollo y economía social del conocimiento. En todas las mesas de la cumbre del buen conocer va a estar un gran experto internacional, un investigador, y siempre va a haber representantes de la población civil, por ejemplo puede ser el presidente de una comunidad de vecinos, eso es lo importante.

¿Por qué “Buen Conocer”?

El Flok Society, por estar en inglés, había pegado mucho fuera, pero no ha acababa de entenderse en Ecuador, por eso se apostó de lleno por el Buen Conocer, como nexo con el Buen Vivir, y es ahora cuando se ha generado un poco la narrativa, el imaginario, lo que significa el buen conocer, el conocimiento libre común y abierto. También por un lado el Flok tiene una especie de institucionalidad líquida, ha hecho muchos seminarios, encuentros, talleres. Está dialogando con todos los diferentes sectores, desde los más oplíticos de la izquierda, cultura hacker, a campesinos, cooperativas, e incluso con sectores que llegan a ser críticos con el estado. Sí se ha convertido en un espacio diálogo y creación de política pública, tiene listas de correos abiertas y algunas de ellas son independientes de los colectivos y no hay nadie de la dirección de Flok. Hay que seguir trabajando en este nuevo espacio de diálogo y gestión política que no coincide con el modelo piramidal de gestión de un estado, sino que está diluido, habla y escucha de maneras diferentes a las individuales.

¿Qué expectativas hay de cara a la cumbre del 27-30 de mayo?

Hay bastantes expectativas, también desde las instituciones que quizá al principio creían un poco menos en el proyecto, o criticaban incluso algunos detalles. Hay un apoyo visible y se ha generado un prototipo creíble. Pienso que el Buen Conocer ahora sí que tiene una credibilidad dentro del sistema gubernamental de Ecuador. Evidentemente es un encuentro de más de 200 personas de todo el mundo, ecuatorianos, regionales, internacionales, para trabajar cosas muy concretas, no es un festival, no es un palco, no es una fiesta, va a haber algún espacio cultural, se harán cosas pero no es un encuentro clásico, es una cumbre para trabajar políticas públicas, sí que hay expectativa de que algunos de los campos y sectores donde es más fácil aplicar este tipo de paradigmas, como el conocimiento o la cultura por ejemplo, que de hecho Ecuador ya tiene avanzado una parte del camino, se empiece a aplicar este cambio de piel, este cambio de matriz productiva. De cualquier manera el Gobierno ecuatoriano se da un par de décadas para empezar a aplicar el cambio porque sería un suicidio para cualquier país del mundo decir yo ya no soy más capitalista y ahora estoy en otro mundo. Sí que pienso que hay una expectativa de la comunidad hacker global, toda la gente que está alrededor de la cultura libre, muchas fundaciones hacktivistas, hay puestas esperanzas porque es de los pocos procesos mundiales que están apostando por esto, por este nuevo mundo en red, copyleft y diferente, y también por la expectativa regional, por ese contexto de América Latina como territorio libre, reafirmar soberanía contra el primer mundo, como lugar de prototipos y prácticas reales, porque tal vez en Europa y en España concretamente, donde está muy avanzado la cultura libre, el copyleft, pero a la vez muy pocas políticas públicas de apoyo a ello, sino todo lo contrario, choca contra un castillo, choca contra un sistema, contra una troika, digamos que no acaba de dar el salto cuántico con una política pública basada en esto.

Para terminar, ¿es el Buen Conocer exportable a otros países?

Pues por ejemplo UNASUR, que curiosamente tiene la sede en Quito, probablemente sea el organismo supranacional que sirva para impulsar esta palanca, que sea una alternativa a este copyright salvaje, a estas prácticas de la UE y Estados Unidos, al espionaje masivo, al sistema de patentes tan obsoleto en el que se basa el primer mundo. Yo creo que sí hay una expectativa de salto regional posible, aunque la prioridad es que un proyecto ecuatoriano, que funcione y que empiece a arrancar en Ecuador, asentar la economía social del Conocimiento, es una base teórica muy potente. René Ramirez, el secretario de Innovación, su libro sobre la buena vida y el Buen Vivir, los bienes relacionales, han creado un marco teórico que va mucho más allá del Buen Vivir Quechua. La economía social del conocimiento es una creación ecuatoriana, así que objetivo es éste, consolidar el progreso allí y expandirlo a la región.

¿Más fácil entonces en América del Sur?

Sí, pero no creo que sea fácil en ningún estado, ni en América del Sur ni en ningún país por pequeño que sea. Ecuador es un país muy complejo, con muchas minorías, si es más fácil aplicarlo allí va a ser por la voluntad política de sus gobernantes. Los intereses de las multinacionales, de las élites del capitalismo de cada país siempre van a estar en contra de la aplicación de cualquier proyecto como éste, ojalá que sirva de ejemplo y que después el resto del mundo se inspire o por lo menos use una parte del método.

Sí que es verdad que desde el Flok hay la vocación de generar un método, cómo hacerlo, pero evidentemente muy centrado en el Estado ecuatoriano, pero con el mecanismo abierto y copyleft puede ser una inspiración para muchos como lo fue la revolución industrial inglesa. Que la economía social del conocimiento inspire otra dirección sería espectacular.

*Hasta el próximo 27 de Junio está abierto el periodo de preinscripción en el Máster CCCD para el curso 2014/2015 .Consulta toda la información: requisitos, becas y prácticas en la web www.cccd.es 


comments powered by Disqus