Opinion · El Imaginario Salvaje

La utilización política del asesinato del pequeño Gabriel en 5 claves

El brutal asesinato del niño Gabriel ha conmocionado a una sociedad a la que se intenta manipular desde la ira. Estamos viviendo una alteración social estimulada desde buena parte de los medios de comunicación y aprovechada por aquellos que no tienen ningún escrúpulo en valerse del dolor personal y social para arrimar el ascua a su sardina política.

  1. Cuando el miedo es el elemento que se utiliza para cohesionar y compactar a la sociedad, la respuesta ante una agresión suele desarrollarse a través de un pensamiento fuerte, sumamente simplista y carente de toda alternativa, más allá de darle satisfacción inmediata al odio.
  2. Esa construcción del odio no se está produciendo, en este caso, de manera espontánea. Por el contrario, se está rompiendo sistemáticamente con el esquema básico de reflexionar y actuar en consecuencia. Se plantea el miedo/odio como punto de partida para, obviando la racionalidad, enfocarnos únicamente en los anímico y sentimental: el dolor.
  3. Los valores que nacen del enmarcado mediático y político de una coyuntura continuada de sentimiento de agresión social son inevitablemente conservadores. Se pone en valor la venganza como satisfactor colectivo, así como el profundo desprecio a quien no comparta esta venganza.
  4. La pugna entre las dos fuerzas derechistas de ámbito estatal es de tal magnitud que sin reparo alguno animizan toda su acción. De esta manera fue que  Ciudadanos ha rentabilizado el descontento por el conflicto con Cataluña, arrumbando al PP y condenado las posibilidades de una salida dialogada. ¿Por qué? Porque a la gente se le ha suministrado informaciones para que el sentimiento de miedo/odio supere a nuestra capacidad reflexiva. Finalmente ¿cuál es la respuesta ante Cataluña? La venganza colectiva a través de la represión y las prisiones y el desprecio a quienes planteaban una alternativa racional.
  5. Es en esa competición en la que se debe contextualizar la campaña, ruin y oportunista, del PP a propósito de la Ley de Prisión Permanente Revisable. El esquema es idéntico al descrito anteriormente: simplificación, miedo, odio, venganza colectiva y desprecio al que niegue esa venganza. El PP lo que hace con esta propuesta en este momento, no es más que un ejercicio del populismo más abyecto.  Dicho de otra manera: el PP utiliza la muerte del pequeño Gabriel como herramienta para mejorar sus opciones políticas, ampliando el impacto social de sus propuestas más extremistas, a fin de poder colocarse en un espacio de mayor equilibrio en su competición con Ciudadanos.

Arrumbadas quedan las declaraciones de la madre de Gabriel, llenas de mesura y humanidad. La venganza no puede ser la repuesta de los justos.