Publicidad

El detonador

Un blog sobre música

La canción de la semana (24)

30 ago 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Título: ‘Listzomania’

Artista: Phoenix

Incluida en: ‘Wolfgang Amadeus Phoenix’ (Cooperative Music, 2009)

Agosto: me prometí a mí mismo no escuchar ningún disco entre el 1 y el 15. El día 4 ya había caído. La culpa la tuvo este grupo francés que cantan en inglés y se llaman como una ciudad estadounidense: Phoenix. Al parecer, su nuevo disco era una bomba (me dijeron). También lo decía Pitchfork, la biblia de la información indie, que lo calificó con un nueve y pico…  A la séptima escucha, como todavía no había explotado, decidí claudicar. A los de Pitchfork se les va la mano con las notas y el disco, sin estar mal, tiene demasiados tramos planos y previsibles, sin chicha, resbaladizos. Es más, creo que el efecto hipnótico de su cantante, Thomas Mars, sobre el público femenino tiene mucho que ver con el tirón del grupo. Eso sí: al César lo que es del César. El álbum tiene dos o tres hits impepinables como este ‘Listzomania’, una canción pop sobresaliente en todos los sentidos: ritmo, melodía, intensidad… Un rico kebab de tres minutos y medio. Llega septiembre. Empezamos con esto.

La canción de la semana (23)

02 ago 2009
Compartir: facebook twitter meneame delicious

Cada cual que elija lo que quiera, pero yo ya tengo canción del verano. Reconociendo la dificultad de superar clásicos de años pretéritos como ‘Bomba’ o ‘La barbacoa’, labrados por especialistas como King Africa o Georgie Dann, dos cerebritos del indie norteamericano se han juntado para demostrar que también ellos son capaces de componer un cálido y contagioso ‘hit’ estival. Se trata de Bradford Cox -líder de Deerhunter- y Noah Lennox -más conocido como Panda Bear y, sobre todo, por ser la tercera parte de Animal Collective-. ‘Walkabout’, que aparecerá en octubre en el próximo disco de Atlas Sound (proyecto paralelo de Cox), presenta dos de las tres características fundamentales de toda canción del verano: 1) Melodía pegadiza y calurosa; y 2) Ritmo repetitivo y bailable. Ahora, ¿qué falta? Sí, lo habéis adivinado: una coreografía tontona. A eso, que es lo más fácil, todavía no han llegado nuestros dos héroes del indie yanqui (si la pillara Georgie…). Yo, de momento, me piro a bailarla a mi manera a alguna playa desierta lejos del horno de Madrid. Vacaciones hasta septiembre. Llamad sólo si es urgente.