Opinion · El mapa del mundo

¿Votarías a Tony Blair como presidente de la UE?

Lo único que tienen en común las campañas para las elecciones europeas en los países de la UE es el escaso interés que despiertan entre los votantes y el dominio de la política nacional en el debate. Para muchos europeos estos comicios para un Parlamento que sienten ajeno son simplemente una oportunidad para emitir un voto de castigo. En fin, no existe la sensación de participar en un proceso que nos afecta igual a todos los europeos. Hace falta una auténtica contienda continental.

El Tratado de Lisboa –aún pendiente de la ratificación por los votantes irlandeses– prevé la creación de un presidente fijo de la UE que sustituya la presidencia por turnos semestrales que se practica ahora. Este presidente Europeo ejercerá por un turno de dos años y medio y no podrá ocupar ningún otro cargo. Lástima que al candidato lo elija el Consejo Europeo, es decir los gobiernos nacionales. Así, los mandatarios se pueden poner de acuerdo para alzar al trono a uno de los suyos, un ex jefe de gobierno o alguien dócil como ocurre con el presidente de la Comisión, José Manuel Barroso.

Sería más democrático e interesante si fueran los propios ciudadanos los que votaran al presidente de la UE. Conservadores, socialistas, liberales y los demás grupos europeos tendrían que buscar cada uno un candidato con mucho tirón que se pasaría de capital en capital vendiendo su visión de Europa. Un personaje controvertido como el ex primer ministro británico Tony Blair –que sale en algunas quinielas para el puesto– despertaría bastante interés entre seguidores y detractores, no sólo en el Reino Unido, sino también en España, Finlandia o Polonia.

Thilo Schäfer