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El mapa del mundo

“En época de mentiras, contar la verdad se convierte en un acto revolucionario” (George Orwell)

Un tortura bastante entretenida

20 jul 2011
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Los autores de El mañana nunca muere apenas disimularon que el villano de esta entrega de las películas de James Bond está inspirado en Rupert Murdoch. El poderoso magnate Elliot Carver intenta provocar una guerra mundial para que sus medios den la exclusiva y así aumenten su influencia en el mundo. Después de haber capturado al agente 007 –la escena clásica de todos los episodios de la serie– Carver le anuncia que va a morir de una forma lenta y dolorosa. “Pensaba que ver sus televisiones ya era suficiente tortura”, le espeta Pierce Brosnan.
Las transmisiones de las comparecencias del los implicados y salpicados del escándalo de las escuchas igual no llegaban a ser tortura pero sí eran dignas de los programas de telerealidad que hechizan a las grandes masas, como el tortazo que interrumpió la bien estudiada actuación de los humildes Murdoch el martes -Marina Hyde escribió en The Guardian que la mayor humillación para el magnate era no haberse asegurado los derechos de pago de su propia comparecencia. A continuación ayer se transmitía el intercambio de insultos entre David Cameron y Ed Miliband sobre quién de los dos partidos ha flirteado más con ejecutivos de los grandes medios.

Tony Blair fichó a Alastair Campell del sensacionalista  Daily Mirror para elevar el marketing político, el famoso spindoctoring, a una forma de arte. Cameron, siempre copiando el modelo Blair, contrató los servicios del exdirector del News of the World, Andy Coulson, cuya implicación en el escándalo de las escuchas es una seria amenaza para el primer ministro.

Está claro que quienes más han disfrutado con la pelea autodestructiva de los políticos ayer en Westminster han sido los Murdoch.

Thilo Schäfer

Ahora hay que montar la Caravana de la Libertad

06 jul 2011
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A diferencia del sangriento e ilegal asalto militar a los barcos de activistas en aguas internacionales el año pasado, esta vez el Gobierno de Israel ha conseguido interceptar la Segunda Flotilla de la Libertad incluso antes de que ponga rumbo a Gaza, con la excepción, al parecer, del barco francés. Ante la negativa bochornosa de Grecia de permitir la salida de las embarcaciones, con el silencio cómplice del Gobierno de España, la Unión Europea y otros países occidentales, la mayoría de los integrantes de la misión española han decidido volver ya que parece difícil que les dejen seguir su viaje por ahora.

Se conforman con haber conseguido uno de sus objetivos que era poner el foco una vez más sobre la insoportable situación de los palestinos en Gaza. Ahora preparan una nueva estrategia para romper el bloqueo y hacer llegar la ayuda humanitaria a la Franja.

Estaría bien tener en cuenta que Gaza no sólo sufre el cerco israelí. Desde hace años, Egipto mantiene cerrado su parte de la frontera con la Franja. A pesar de la primavera árabe que acabó con la dictadura de Mubarak y los tímidos pasos hacia la democracia, los egipcios, presionados por Israel y EEUU, apenas han cambiado su actitud frente a los palestinos en Gaza. Tan solo han empezado a permitir el paso de personas –los hombres jóvenes incluso necesitan un permiso especial– pero no de mercancías que siguen entrando a través de los túneles.

Haría falta fletar una caravana de camiones con ayuda humanitaria que se planteara en el puesto fronterizo de Rafah para exponer también la otra parte cómplice en el inaceptable bloqueo del pueblo palestino de Gaza.

Thilo Schäfer