EFE/Klaus-Dietmar Gabbert
Lisboa// En teoría, la imagen debería inspirar ternura, pero inspira más bien terror. Mejor, pues, no toparse con este aparador mientras uno recorre de madrugada las galerías polvorientas del lugar con una vela temblorosa porque la tormenta dejado sin luz el edificio. Este mueble que aquí se ve es un vestigio de un Hospital de Muñecas fundado en Lisboa en 1830. Así han quedado las muñecas de antaño: inquilinas decapitadas e inmóviles de un tiempo atrapado en un armario. ANTONIO AVENDAÑO
Madrid // Algunas fotografías, como esta de las huellas sobre la nieve caída en el último temporal, no sólo retratan una
escena silenciosa, sino que parecen ellas mismas encarnar el propio silencio. Como sucedía en aquel viejo y célebre poema
de Leonard Cohen, si alguien nos regalara esta fotografía diciéndonos que es el silencio, seguramente le responderíamos
como en los versos de Cohen: “Esto no es el silencio, es otra fotografía”. – ANTONIO AVENDAÑO